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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2009

Hablan las voces de la resistencia pacfica colombiana
Resistir es decir no. La paz est ligada a la existencia de los pueblos en su territorio

Angeles Dez
Rebelin


Considerando que sobra el carbn
Mientras nosotros sin carbn nos helamos
Hemos decidido ahora mismo apropirnoslo,
Considerando que as entraremos en calor.
Considerando que en esta tesitura
Nos amenazis con fusiles y caones
Hemos resuelto temer en adelante
ms a la mala vida que a la muerte

 

(Bertol Brecht)

Danilo, Ana Mara y Marcela visitaron la asociacin Hayde Santamara esta semana a su paso por Madrid para hacernos llegar las voces de la resistencia colombiana. Colombia es un pas en guerra. A pesar y en contra de la imagen oficial que simula, que oculta y exporta normalidad democrtica, a poco que se raspe esa superficie encontramos en Colombia uno de los ejemplos ms claros del funcionamiento del capitalismo en plena orga de barbarie. Frente al monstruo, se alzan los pueblos resistentes, de Colombia a Palestina, desarrollando estrategias de lucha, mil y una formas de decir No.

Apenas unos das antes de que se rena en Londres el G-20, cabeza visible del capitalismo, los compaeros colombianos estn invitados a participar en un encuentro por Los derechos de los pueblos frente a la globalizacin y su reforma1 , compartirn mesa y tambin ideas con los palestinos. Qu tienen en comn estos dos pueblos, estas dos culturas aparentemente tan alejadas? La tierra.

En el documental Resistentes por la paz, se ponen en relacin las dos luchas que son una sola: defender la tierra frente al saqueo, decir no a la colonizacin, no olvidar, recordar los nombres, los rboles, a las vctimas; es defender la humanidad toda.

Nos dice Danilo Rueda resistir para defender la tierra es la expresin de la dignidad de un pueblo

Vivimos en un Estado autoritario que mata el cuerpo pero tambin el alma

Danilo Rueda define el Estado Colombiano como neofascista, porque se trata de un Estado privatizado vinculado a las mafias de la droga. Se trata de un Estado mafioso que ha creado una cultura mafiosa es la lgica de conseguir todo con el mnimo esfuerzo, lo ms fcil, la lgica de la justicia eficaz porque es inmediata; se paga dinero para conseguir algo que otro tiene, es la justicia por cuenta propia. El paramilitarismo se ha convertido en la lgica del Estado y en la lgica de los ciudadanos.

Pero el autoritarismo moderno tiene una expresin distinta a la que nos tienen acostumbrados las pelculas holliwodienses sobre los nazis y los fascistas. Se trata de un autoritarismo que se camufla en las instituciones liberales: el parlamento, la justicia Las mltiples comisiones de derechos humanos, las libertades conseguidas, van poco a poco en Colombia legitimando al estado autoritario. Dime de qu presumes y te dir de qu careces, dice un refrn castellano.

Nos cuenta Danilo: En Colombia vivimos la represin por parte del Estado que se expresa, por ejemplo, en 1500 campesinos ejecutados que el Estado hace aparecer como terroristas muertos en combate. Tambin 6800 personas detenidas ilegalmente en contra de todas las formalidades de un estado liberal: sin pruebas, sin proceso, donde se paga a los testigos para que acusen a aquellos que ni siquiera conocen. Las tcnicas de represin son cualificadas, van consolidando un poder poltico que tiene una expresin muy clara en el ejercicio de gobierno del presidente Alvaro Uribe Velez que tiene posibilidad de control sobre las Cortes, tiene la posibilidad de sealar y estigmatizar pblicamente a travs de sus medios de comunicacin a quienes considera oposicin. El presidente trata de mostrar que no hay conflicto armado interno. Es decir, el alzamiento armado, la resistencia campesina que inicialmente estaba bajo la filosofa liberal, luego convertida en un alzamiento armado que econmicamente se fue definiendo con ideas comunistas como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), o el alzamiento armado que ocurre inspirado en la revolucin cubana del ELN (Ejrcito de Liberacin Nacional), trata de mostrar que no tienen ninguna justificacin. Su objetivo es crear la imagen de que no existe nada que explique el alzamiento armado; es decir, que en Colombia siempre hubo democracia, que la mayora de la poblacin tiene sus necesidades bsicas satisfechas, que la pobreza no justifica ningn alzamiento porque hay canales institucionales para resolver esos conflictos y esas demandas. Y que quienes ejercen esa violencia son seres enfermos, terroristas.

Ese discurso de que toda oposicin es terrorismo se sustenta fundamentalmente despus del 11 de septiembre del 2001. Bajo esa concepcin se explica por qu se crean en Colombia campos de rehabilitacin, departamentos del pas son considerados enfermos y se crean estrategias de militarizacin bajo la optica de seguridad democrtica. Esa poblacin enferma tiene que aliviarse y hay que darle un tratamiento militar y se hace que los militares se conviertan en proveedores de servicios de salud, de educacin, se convierten en jueces, los que intentan resolver los problemas de pareja, los que van a garantizar el desarrollo de negocios por ejemplo el del petrleo en la zona de Arauca cerca de Venezuela. Se las considera zonas de rehabilitacin. Eso es lo que el pas en su conjunto va experimentando: franjas territoriales perfectamente ocupadas, delimitadas por el ejrcito que ponen a la poblacin ante tres opciones trampa: o se desplaza, o asume las lgicas militares o desarrolla propuestas y ejercicios de resistencia. Solo hay tres posibilidades o ests conmigo, o te vas o te entregas

La paramilitarizacin del Estado colombiano

El segundo elemento que nos cuenta Danilo es la paramilitarizacin del Estado. Explica que el paramilitarismo se ha convertido en la estrategia del Estado, una forma de terrorismo en la que los civiles armados expresan la privatizacin del Estado. Significa que la formalidad del bien pblico y el bien comn se puede seguir enunciando pero los intereses del sector privado paramilitar vinculado con las tierras es quien decide la direccin del Estado.

Los antecedentes de esta paramilitarizacin del Estado los sita Danilo en 1962 cuando llega a Colombia una misin del gobierno de Estados Unidos, y con el precedente de las fuerzas militares francesas que ensearon sus manuales de contraguerrilla que haba aplicado el ejrcito francs en Argelia.

Nos cuenta Danilo que de 25 millones de hectreas de tierra cultivada, segn datos oficiales, 6.8 millones de hectreas estn apropiadas por beneficiarios de los grupos paramilitares. Estamos hablando de informaciones oficiales, por lo que puede ser mucho mayor, porque aqu no se contemplan los territorios colectivos de comunidades afrodescendientes o comunidades indgenas en las que la forma de apropiacin del territorio no se suele dar por desalojos como se da en las zonas de campesinos mestizos sino que se da de forma directa por ocupacin empresarial. Estos 6.8 de millones de hectreas despojadas por la violencia militar coinciden con el desarrollo de obras extractivas de empresas mineras, obras de infraestructuras, algunas de ellas con capital de empresarios espaoles, por ejemplo, en la zona de la costa todo lo que tiene que ver con las aguas, o los agronegocios vinculados a la palma de aceite. Empezamos a descubrir que las razones por las que se dice que no hay conflicto armado o se paramilitariza el Estado colombiano son intereses econmicos, igual que ocurre con la mayora de los conflictos del mundo. Existen intereses geoestratgicos para el modelo de sociedad capitalista.

Lo que hoy experimentamos y vivimos es de alguna manera un ejercicio de neofascismo. Este estado privatizado es un estado policiaco, vinculado a las mafias del trfico de drogas, es un Estado donde el presidente y las fincas que tiene el presidente, las haciendas del presidente, fueron campos donde se ejecutaron a personas de la oposicin poltica, o son haciendas en las que estn al mando comandantes paramilitares que son extraditados cuando empiezan a hablar de los vnculos y la estrategia de control del Estado, control de los partidos polticos tradicionales, la creacin de nuevos partidos polticos para tomarse el poder.

Para Danilo el tercer elemento que maneja el Estado colombiano es el proceso de paz. Para el discurso oficial, se trata de llevar adelante un proceso de paz, pero nada de esto es cierto. Entre el 97 y el 2002 el proyecto de dominacin no es slo militar sino que adquiere el carcter de control poltico y social. Hay 32.000 combatientes, tomado el control del poder legislativo, del ejecutivo, tomado el proyecto de economa para el mercado global (negocio de la droga, agronegocios, vinculacin con operaciones extractivas y petroleras o mineras) y por tanto fue necesario generar un mecanismo de impunidad para estos criminales

El Estado colombiano genera mecanismos para garantizar la impunidad de sus crmenes. Danilo nos cuenta cmo el Estado colombiano habilit mecanismos judiciales para que los paramilitares implicados en los desplazamientos y asesinatos de campesinos tuvieran forma de no cumplir condena. A cambio de contar todo lo que saban les caeran como mximo ocho aos, cumpliran la pena en el momento que entregaran las armas y se les llevara a granjas agrcolas donde compartiran con campesinos. Es un modelo de reconciliacin y restitucin de la tierra, en el que la tierra arrancada a los campesinos entra dentro de una bolsa comn de restitucin en la que, previamente los paramilitares piden perdn y se les da tierras junto a los campesinos para que trabajen juntos en los agronegocios. Si los paramilitares no decan toda la verdad o seguan delinquiendo, y si estaban vinculados al trfico de drogas, seran extraditados.

Curiosamente nos cuenta- cuando comienzan a hablar de las implicaciones cercanas al presidente de la repblica, de cmo los aparatos de seguridad del Estado estaban al servicio de los paramilitares, de cmo se montaron atentados contra el presidente para ganar en audiencia y decir que el problema eran las FARC, de cmo se compr a la gente para votar por un puesto en la Cmara o en el Senado, por los alcaldes o el propio presidente, fueron extraditados.

El paramilitarismo genera una cultura de la violencia

El paramilitarismo existe como estrategia de Estado y como lgica mental de los ciudadanos. Hoy es enemigo todo lo que se exprese en contra del presidente Uribe. Cualquier crtico con el presidente es terrorista o amigo de las FARC.

Vestir de forma diferente se convierte en ir en contra de la moral. Las trabajadoras sociales estn amenazadas. Pero esta sociedad que se est construyendo en Colombia est ligada a lo que ocurre planetariamente. Ocurre todo esto en zonas donde se concentra la ms alta proporcin de biodiversidad. Es en nuestros pases donde estn los bonos de oxgeno, Quines pagan estos bonos de oxgeno? Los pases desarrollados como Japn y Canad.

Nos cuenta Ana Mara que son pagos que se hacen a una comunidad a cambio de mantener el recurso forestal, pero que ese recurso forestal est controlado por los paramilitares. Estos pases pueden consumir ms oxigeno porque pagan a estos pases cuotas con las que compensan. Al mismo tiempo est la crisis energtica. Se cultiva palma de aceite o caa de azucar en nuestros pases para produccin de etanol o de agrocarburantes para quin? los que controlan estos negocios en Colombia son los paramilitares. Lo que pasa en el mundo, lo que consumimos en el mundo, est relacionado con lo que pasa en Colombia y en otros pases de AL.

Marcela fue desplazada por los paramilitares cuando tena 10 aos.

E n noviembre del 97 llegaron los paramilitares a la tierra donde vivamos, -contina Marcela-, quemaron las casas, robaron las vacas, el ganado que tenamos, y a toda la gente le toc salir con lo que tena encima. Lo mismo hicieron en el Choc, en el Cacarica, en el Meta. En unos lugares fue el desplazamiento masivo y en otros fue selectivo.

Los pretextos con los que llegaban eran 'es que nosotros venimos a acabar con la guerrilla y ustedes son colaboradores de la guerrilla y por eso los vamos a matar'. Eso era el pretexto. Y nosotros les decamos que no eramos guerrilleros, yo tena 10 aos y por lo que yo poda entender saba que yo no era guerrillera y que mi pap tampoco. Tengo una cantidad de hermanos, todos estabamos asustados, mi mam no haca ms que llorar. Nos desplazamos. Estuvimos cuatro aos metidos en albergues porque no podamos volver a nuestra tierra. Luego nos dimos cuenta de que volvan los mismos militares que nos haban desplazados a prestarnos ayuda. Los mismo en el Cacarica, en el meta. Igual, las mismas caras que nosotros veamos con el brazalete luego los veamos vestidos de militares. Entonces, ya con la formacin que ibamos recibiendo, que nos dabamos cuenta, empezamos a saber que en los lugares donde haba habido desplazamientos eran justo las tierras ms ricas. Por ejemplo, en nuestra tierra haba mucho agua. Despus nos dimos cuenta de que el desplazamiento era, no porque eramos guerrilleros sino porque iban a construir una represa.

Era el terror. Luego supimos que era para sembrar banano, era que queran contruir la carretera panamericana, en el Curvarado que era para sembrar palma, era que iban detrs empresas que iban detrs para hacerse con la tierra que nos haban quitado para desarrollar mega-proyectos. En el Curvarado la Palma, en el Meta, en Dabeiba la represa, en el Putumayo el petrleo.

Monstruos todos con el apoyo del gobierno, pues mandan a los militares y al ejrcito. Las comunidades qu nos tocaba hacer, regresar a que nos mataran o buscar la forma de organizarnos para poder regresar y recuperar la tierra. En mi comunidad comenzamos a crear un proyecto de vida para recuperar la tierra; a la resistencia civil, para exigirle al gobierno nuestros derechos y las garantas para regresar.

Ana Mara realiza acompaamiento nacional a las comunidades desplazadas

Sin el acompaamiento nacional e internacional estas comunidades quedaran aisladas y fcilmente volveran a ser desplazadas; su resistencia dice Ana Mara-, tambin depende de nosotros.

Hablo por todas las comunidades. Marcela nos habla de las acciones concretas de resistencia: Construimos un proyecto de vida, con nuestra identidad, con nuestros principios, con nuestros smbolos, que si la bandera, el himno... cada comunidad somos muy parecidos en la organizacin. Como forma de proteger la vida, en nuestro caso, en el 2001 nos organizamos para conseguir una tierra para hacer un asentamiento temporal, no era nuestra tierra, pero en el 2004 volvi a llegar el ejrcito y nos volvieron a desplazar.

A raz de eso, nos fijamos en lo que haban hecho en el Choc, haban creado zonas humanitarias que es una zona para vivir, para proteger la vida, donde vive la gente. Est claramente delimitado y ah no puede entrar ningn actor armado. En el Cacarica ya se haba visto la experiencia e hicimos lo mismo en Dabeiba. Le colocamos unas vallas que son simblicas con alambres con letreros donde dice aqu no puede pasar ningn actor armado. Eso es para proteger la vida, para la tierra, estamos en un pequeo pueblito, digmoslo as pero para vivir tenemos que cultivar as que tenemos que ir a las tierras, entonces las delimitamos y las declaramos zonas de biodiversidad. Las delimitamos y decimos que no se permiten megaproyectos. Son las estrategias que hemos armado para podernos proteger. Respetan un poquito ms, porque eso est protegido por el de hecho internacional humanitario y la organizacin Justicia y Paz nos ayudan con las denuncias. Pero siguen las amenazas y nos han asesinado gente, pero es la lucha y tratar de protegernos en medio del conflicto que es contra nosotros campesinos y campesinas.

Intentamos resistir, porque somos pequeas comunidades, pero tratamos de construir nuestros proyectos de vida comunitarios. Yo soy profesora. Enseo en la escuela y tratamos de construir proyectos educativos propios, que los nios aprendan lo que nosotros queremos que aprendan, no lo que los gobiernos imponen, porque el gobierno manda lo que tienen que aprender los nios y convertirlos como en mquinas que luego reproduzcan el sistema. Lo que hacemos es tratar de ensearles el proyecto de vida de la comunidad, que sepan por qu estamos ah, porque muchos nios han nacido despus del desplazamiento y no les toc vivir lo que nosotros vivimos. Queremos que los jvenes y las jvenes aprendan la resistencia.

Como hacemos la resistencia? Luchamos para que la escuela donde aprenden los nios y jvenes est dentro de la zona humanitaria, que aprendan con nosotros mismos que hemos crecido dentro de la comunidad. Yo les enseo la experiencia y la historia que conozco bien. En cuanto a la salud, tratamos que en lo mnimo tengamos que depender de las medicinas y de lo que se nos impone. Que las medicinas sean hechas con las hierbas y las plantas de la comunidad, para depender lo mnimo del mercado. Hay personas que son sanadores 'prnicos' con energa del agua, de los rboles, de la tierra. Es una forma de resistencia tambin. En la produccin: estamos intentando que los cultivos no se produzcan con quimicos y agrotxicos que nos imponen. Tratamos de que sean productos ecolgicos, productos limpios y sanos. Depender al mnimo del mercado y construir las cosas propias desde nuestro ser de campesinos y campesinas, desde la tierra. Resistimos desde nuestros pequeos espacios.

Aunque las amenazas continan. Denunciamos continuamente lo que nos pasa. Tenemos acompaamiento internacional de la organizacin Justicia y Paz, ellos denuncian lo que pasa con nosotros, no nos dejan solos. Otras veces vienen amigos como ustedes y nos visitan, y parece que los militares no quieren crear problemas y nos respetan un poquito ms.

Las acciones de resistencia de las comunidades son variadas.

Intentamos juntarnos todas las organizaciones y as participamos en el movimiento nacional de Vctimas de crmenes de Estado, por ejemplo. Estamos indgenas, afrocolombianos, campesinos, organizaciones sociales, de derechos humanos, conformamos un montn de gente. Hacemos encuentros participamos en marchas. En febrero de este ao hicimos la consulta de los pueblos en el Curbarado que era de los campesinos de Colombia y del mundo tambin, que nos oponamos a la extraccin minera del cerro Careperro, que es una zona comunal de los indgenas del Curvarado y que las empresas quieren ir a extraer todos los minerales que hay ah. Fue agrupar a todas las comunidades indgenas para decir no, no estamos de acuerdo en que se destruya ese lugar que para los indgenas es sagrado, bendito, donde estn los espritus, si se destruye, si lo permitimos no s. Se destruye la vida.

Otras acciones fueron que por ejemplo cuando fuimos a las tierras de donde nos haban desplazado encontramos que se haba sembrado palma, que se haba planeado y organizado para expulsarnos. Nos juntamos las comunidades y pensamos que nos enfrentamos al mismo monstruo y decidimos ir y cortar palma y empezar a sembrar maiz y frijoles para comer. Eso les molest mucho a las empresas pero era nuestra tierra. Nos juntamos todas las comunidades para hacerlo.

En cuanto a la memoria, decidimos no dejar que se perdiera, decidimos dejarla escrita, tenemos en Dabeiba monumentos, el rbol de la vida, un arbol enorme donde estn grabados los nombres de todos los asesinados antes del desplazamiento. En el Cacarica hay un monumento, y un grupo de rap que canta la historia de la comunidad. En el Meta, en el Putumayo, en todas partes hay resistencias. Tenemos las casas de la memoria. En ellas colocamos fotos de la gente, nombres de nuestros vecinos asesinados, semillas propias de la regin, objetos de las casas de donde nos desplazaron son espacios colectivos, se estn construyendo en todas las partes. Es la memoria de la resistencia. Somos parte de la red de alternativas junto con otros movimientos. Yo estoy aqu para dar a conocer la historia y la resistencia que nosotros llevamos desde distintos lugares de Colombia. Para mostrar esa otra cara que no muestran los medios de comunicacin. Nuestra realidad est tapada. Nosotros que estamos all vivimos otra realidad. Los paramilitares no se han desmovilizado, yo los he visto, siguen desplazando y asesinando a gente. Los veo vestidos de militares, luego de civiles y as.

Los recursos de la cooperacin sirven para financiar a los paramilitares

Danilo nos cuenta que los recursos de la comunidad internacional, los recursos de cooperacin, estn sirviendo para pagar a los paramilitares que no se desmovilizan. Supuestamente se desmovilizaron 30.000 paramilitares, son gente que se apropiaron de tierras, que asesinaron, y que forman parte del consejo de direccin de empresas y se les financia la desmovilizacin por la cooperacin internacional. Les pagan al mes el triple del salario mnimo de cualquier trabajador colombiano, por tres aos, les financian la capacitacin. Les financia la Comunidad de Madrid pero tambin ayuntamientos del PSOE.

Solo con justicia social puede haber una solucin, no de esa forma.

Dos campos de resistencia donde nos podemos encontrar todos.

Para Ana Mara, Marcela y Danilo hay que pensar que la resistencia es conjunta, que tiene que ser de todos, que es una construccin colectiva; entre todos los que estn dispuestos a decir no. Se dirigen a los que escuchamos y nos dicen que hay que resistir cada uno en su contexto: Ustedes tambin estn diciendo No.

La pregunta es cmo nos vinculamos, cmo nos unimos: Desde hace 8 aos estamos intentando tejer, con grandes expresiones como el movimiento de los sin tierra en Brasil, con comunidades ms pequeitas como la de Santo tom en Madrid, con el movimiento mapuche Tratar de construir sobre la base de compartir unos principios. No slo se resiste en el Sur tambin en el Norte. Hemos creado una red donde empezar por conocernos, ser solidarios en acciones urgentes, ser solidarios con las dinmicas que nos permitan encontrarnos. Hay redes de alternativas en donde nos encontramos.

Existen para Danilo dos reas de lucha, dos campos en los que nos podemos encontrar todos: la lucha contra la impunidad y la lucha contra la globalizacin. En esos espacios confluimos todos.

En el campo de la impunidad se nos viene a la memoria la experiencia que ustedes tienen con el tema del franquismo, los efectos de la represin que siguen estando, el miedo a decir cosas de forma ms fuerte, o temores del subconsciente colectivo. Nosotros tenemos que aprender de eso porque nosotros somos una sociedad que vive en el terror. Necesitamos aprender de su herencia. Adems porque no creemos que los aparatos de justicia que existen hoy puedan resolvernos la justicia, ni NNUU, ni la Corte Penal internacional. Por eso tenemos que, desde la memoria, dignificar a las vctimas, dignificando el sentido histrico de su lucha en nuestro presente, porque lo resignificamos en nuestro presente. Hay una iniciativa de un Centro Internacional de la Memoria. Para sus generaciones, para las nuestras y para la humanidad es importante. Tenemos que disear lo que deberan ser Estados realmente democrticos. Aprendemos de los escarches de las madres de la plaza de mayo que por ejemplo son capaces de meterse en un avin y cuando est en vuelo se levantan y dicen en voz alta: aqu va un genocida, en este avin hay un genocida, est en primera clase, se llama tal, es un ejercicio de justicia social. Tenemos que recurrir a formas que nos son accesibles que son formas populares de denunciar.

Est claro que hay que trabajar en Naciones Unidas, en la corte europea pero los procesos de dignificacin son los que se construyen desde otra lgica.

Est el problema de la globalizacin que hay que ver cmo la enfrentamos de forma prctica. Ser formas de hacer la compra de otra manera.

Es muy importante que lo que se hace en cada lugar lo podamos saber en otros sitios. Hay que vincularse. El 25 de abril hay una red que vamos a hacer el primer reconocimiento a la dignificacin de los pueblos en Italia en el marco del da de los partisanos, los invitamos a que vayan. Adems por parte de las comunidades y grupos de la red se hacen postulaciones, hubo postulacin del pueblo palestino y del pueblo de Afganistn (en particular de un pueblo que est all haciendo resistencia, dado que el imperio decidi cambiar la tctica en iraq y concentrarse en Afganistn pues nos pareci importante dar el apoyo all)

Ms all de eso, es cmo se construye conocimiento global de las resistencias. Tenemos que conocernos, reconocernos y romper el aislamiento.

La reunin se cerr con el compromiso de todos de difundir la resistencia de las comunidades campesinas de Colombia.

1 El encuentro con el epgrafe Resistencias y Alternativas Sur-Norte, para un mundo en crisis, tuvo lugar el jueves 2 de abril en el Crculo de Bellas Artes de Madrid.



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