Portada :: Economa :: Londres: G-20 al rescate del capitalismo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2009

Advertencias ante la cumbre del G-20
Cuestiones de fondo sobre la crisis del capitalismo global

Jos Torres Prez
Rebelin


En los EEUU se destruyeron 2,5 millones de empleos en 2008. Desde el mes de octubre este pas esta perdiendo una media de 600.000 puestos de trabajo por mes1. No se conoca una situacin semejante desde la Gran Depresin. Entretanto, sus Planes de Rescate recurren a descargar sobre el Estado el endeudamiento de las entidades financieras, que alcanza billones de euros, como recurso para animar su economa y desactivar la bomba de relojera del aumento masivo del desempleo. Adems, estn diseando un nuevo sistema financiero mundial, donde se plantea la sustitucin del dlar por una divisa internacional y la concentracin del capital financiero occidental en unos pocos mega-bancos, con vistas a restaurar el capitalismo central. Ya que los EEUU siguen determinando la economa global, en gran parte, parece necesario analizar lo que sucede all, ahora que el nuevo presidente Obama concentra todo el poder y goza de la confianza, no solo de la derecha sino de la izquierda keynesiana.
Si slo un tercio de los centenares de miles de trabajadores que son arrojados al paro tuvieran una hipoteca inmobiliaria, se producira, mes a mes, un aumento de vrtigo de la morosidad. Ya no es el problema de las hipotecas subprime, aquellas que fallaron en 2006 y 2007; es que ahora la avalancha de desahucios es constante y los efectos acumulativos. Todos los meses decenas de miles de casas se entregan a los bancos. Un valor astronmico que pone sobre las entidades financieras acreedoras, una inmensa riqueza inactiva que alcanza de 100.000 millones de dlares/mes y ms de 1 billn de dlares por ao2.

A la sobreproduccin resultante de la contraccin de la demanda, se suma esta nueva acumulacin-retorno de viviendas en poder de los bancos, sin poderlas revender y sin rentabilidad alguna. Estos bienes-vivienda mercancas especiales por su larga duracin en consumirse3--, que ya haban sido vendidas por las inmobiliarias en aos anteriores y que producan una renta financiera mensual a costa del salario del trabajador, se convierten ahora en capital inactivo en manos de los bancos acreedores, los cuales se encuentran, sin esperarlo, con un dficit de ingresos de decenas de millones de dlares que les impide atender a sus obligaciones quedando amenazados por la quiebra. A ltimos de marzo ya haban quebrado 21 bancos norteamericanos, entre ellos dos gigantes como eran el Bearn Sterns y el Leman Brothers el cuarto banco ms grande de los EEUU. La amenaza de quiebra generalizada est ah.

As que ni el dinero ni la produccin circulan y se produce un colapso que no parece tener fin, pues vuelve a restringir la demanda con la consiguiente nueva destruccin de puestos de trabajo, etc

Pero Cul es la causa determinante de este colapso financiero a fin de cuentas? En apariencia son las hipotecas subprime, aquellas que fueron las primeras en estallar en 2007, pero sobre ellas se suman ahora las hipotecas seguras, que fueron concedidas a trabajadores que tenan un buen empleo detrs, que ahora lo han perdido o recortado. O sea la toxicidad por emplear esta expresin plstica se estara extendiendo como una epidemia por todo el mundo rico.

Sin embargo, la causa de fondo de la crisis no reside en la esfera financiera, como quieren hacernos creer. Tampoco la irresponsabilidad de los ejecutivos, ni las imprevisiones de los bancos, ni la sed de dinero, ni la ingeniera burstil, ni la especulacin, ni la inmoralidad etc., son las determinantes del desastre econmico. Todos esos hbitos antisociales fueron dinamizadores de la actividad econmica aos atrs. Nos hemos olvidado de las loas a la especulacin financiera como activador de la riqueza? Tampoco la paralizacin del crdito es el origen de la crisis; ms bien parece ser la consecuencia de la inseguridad provocada por los impagos. Si las empresas pierden cuota de mercado por contraccin de la demanda Qu empresario va a recurrir al crdito si no puede tan siquiera incrementar la productividad de sus trabajadores? Cuando cunde el pnico se tiende a ver en las apariencias las causas reales del dilema.

El epicentro reside en la economa productiva. Se trata de una crisis de sobreproduccin, tpica de las fases descendentes de los ciclos de crecimiento. Desde finales de la segunda guerra mundial el capitalismo ha padecido 6 recesiones de las cuales logr salir sin despearse la economa Por que no lo logr tambin ahora? Las causas de fondo residen en que la cada de la cuota de ganancia del capital -- que viene lastrando el crecimiento desde la dcada de los aos setenta --, no se ha visto compensada favorablemente por una expansin del capital occidental, como ha ocurrido durante las tres ltimas dcadas de globalizacin de los mercados. .


Un gigantesco endeudamiento

Tras el estallido de la burbuja de las nuevas tecnologas, el capitalismo norteamericano se endeud en estos ltimos aos (2001-2004, inclusive) hasta cifras astronmicas jams vistas y el resto de Occidente sigui sus pasos. Con la globalizacin, todos los Bancos de Occidente quedaron vinculados y compartieron una gran deuda global que tenia que ser satisfecha por millones de arrendatarios en plazos de 30 o 40 aos. A ello se sumaron adems muchos inversores y empresas productivas, que confiando en la prosperidad futura adquirieron enormes capitales con crditos en momentos de tipos bajos. Tambin pases europeos como Espaa, Islandia, Reino Unido, etc. tuvieron sus economas sometidas a un febril dinamismo inmobiliario y los pases del Este de Europa sumaron a este negocio masivas inversiones industriales en forma de prstamos. Fue un endeudamiento gigantesco de familias, inversores y empresarios que confiaban en seguir aumentando sus ganancias durante 30 o 40 aos seguidos.
La euforia del dinero arrastr tambin al sector pblico norteamericano. Es sabido que el dficit fiscal norteamericano se elev considerablemente con el reinado de Bush, alcanzado centenares de miles de millones de dlares y en gran parte como consecuencia de la Guerra de Irak, con gastos que alcanzan ms de 2 billones de dlares, desde que estallara en marzo de 2003. Es que adems la Administracin Bush redujo los impuestos a los ricos, con la intencin de aumentar la formacin nueva de capital que relanzara la acumulacin e incentiv el consumo de productos de lujo. Estos factores dispararon la deuda pblica a un promedio de 300.000 millones de dlares por ao. Por otra parte la economa norteamericana, tras el estallido de la burbuja tecnolgica en el 2000 y la recesin en 2001, recurri al ltimo recurso el crdito masivo y se infl a comprar mercancas del exterior. Se importaron de Alemania, Japn y sobre todo de China en cantidades astronmicas, bienes de consumo y bienes de capital. Y as su balanza comercial se endeud en forma multi-billonaria tambin. Los datos asombrosos estn ah. Slo en el ao 2007 el dficit comercial de los EEUU alcanz 707.515 millones de dlares de deuda4. En ese ao los EEUU precisaban obtener prstamos por valor de 80.000 millones al mes para poder pagar sus compras al exterior. Las reservas en dlares de la Republica Popular China se calculan ya en 2 billones de dlares en 2007, pero las de Japn alcanzan los 800.000 millones de dlares.
La gigantesca maquinaria de la economa norteamericana no dejaba de crecer. Las cantidades reflejadas en el dficit de la Balanza Comercial se traducan en un consumo desenfrenado, productivo e improductivo, pero tambin reflejaba un dlar cada vez ms dbil y amenazado por el exceso de dinero y por la especulacin. Y siempre decan los yanquis, cuando se les preguntaba, que cuando la economa se recuperase tras la recesin de 2001, ese equilibrio exterior e interior se restablecera. Y eso decan tambin las miradas de expertos europeos que siempre han tomado la economa norteamericana como referente.

Pero por qu la economa norteamericana no se recuper?

Con la proclamacin de la presidencia de Bush (enero 2001) comenz la era del crdito barato. Los neocons, que controlaban todos los resortes del inmenso poder norteamericano, no estaban dispuestos a dejar que la economa se cayera con la quiebra en cadena de las compaas tecnolgicas y la Fed se vio obligada a bajar los tipos de inters. Se vino abajo el mito de la tecnologa, pero no se rindieron: quedaba la guerra como recurso; la guerra de conquista para abrir nuevos mercados. Porque la guerra de Irak no pretenda slo hacerse con el control del petrleo, sino redisear la sociedad rabe y organizar la vida poltica tradicional de este pueblo en torno a valores occidentales como la democracia parlamentaria, la propiedad privada y el mercado. Este era el objetivo supremo y no slo el petrleo. Una victoria rpida en este frente habra supuesto la apertura de nuevos mercados y esa expansin haba permitido una nueva fase de acumulacin capitalista, con aumento de la masa de ganancia global, expresada en incrementos del PIB del 4% promedio o ms. Ese era el sueo del ncleo duro del poder republicano.
Los neoconservadores creyeron que la guerra de Irak iba a ser un paseo y una vez dueos del control del petrleo irak financiaran los gastos de guerra con facilidad. Su comandante en jefe, Mister Bush y su camarilla, tenan previsto una reordenacin del mapa socio-econmico y cultural del Golfo Prsico. El objetivo era, despus de Irak, Irn. Y una vez controlados estos, caera Siria, otro de los componentes del eje del mal. Con las esperadas victorias militares podran imponer su propia ley sobre los ricos y vastos campos petrolferos de esa parte del mundo. Era la aplicacin prctica de la teora del Choque de Civilizaciones de Samuel P. Huntington diseada en 1993, justo despus de la disolucin de la URSS.

El fracaso de toda esa poltica se traduce ahora en un desastre interior econmico inesperado y descomunal en la gran Norteamrica. Al hundirse la marcha de los negocios, con las subidas de los tipos de inters entre julio de 2004 y julio de 2006 (del 1% en julio de 2004 al 5,25% en julio de 2006, en 17 subidas consecutivas matemticas de 0,25 puntos cada una), la dinmica expansiva del capitalismo norteamericano fue frenando la acumulacin de capital. Las ganancias globales se contrajeron y comenz a surgir la morosidad5. La cuota de ganancia ha ido descendiendo ao tras ao como consecuencia de los aumentos constantes de la productividad. Una vez ms, se repite la ley objetiva de que el desarrollo de las fuerzas productivas pone en cuestin las relaciones de produccin existentes. Los aumentos de productividad ha sido el recurso de todas las instituciones mundiales, de los Gobiernos, Bancos, patronales e incluso de los Sindicatos. Han desconocido que los crecimientos de productividad son un arma de doble filo. Si bien reduce los precios y aumenta la competitividad representa, a largo plazo, la amenaza de la sobreproduccin y la baja de la tasa general de ganancia.

Es sabido, desde el siglo XIX, que los efectos de un descenso de la cuota de ganancia del capital solo pueden compensarse si se logra un aumento de la masa global de las mismas y que una de las causas de las crisis agudas de sobreproduccin es el freno a la expansin geogrfica del capital. Esto explica la tendencia innata del capitalismo a la colonizacin y la guerra. Ese descenso de la masa global de ganancias se refleja en la angustia de los expertos occidentales ante las cadas del PIB, a pesar de que la parte de los salarios ha decrecido respecto al PIB total. Pero lo decisivo es que la masa global de la ganancia que puede alcanzar hasta el 40% del PIB, se ha ido restringiendo desde 2001, a pesar de los aumento de explotacin de la fuerza de trabajo.

Los expertos norteamericanos esperaban que, con la era Bush y sus medidas radicales, se lograra al menos acrecentar la masa global que poda acumular el imperio norteamericano. Si esto se lograba, los EEUU pagaran sus deudas a China, Japn y Alemania. Pero no ha sido as.

Les fall el plan incluso en Amrica Latina. La economa lo registr en el descenso abrupto del PIB que se produce en 2007 y que anuncia la tragedia. Para colmo de la irona se cumpla as una de las leyes del capitalismo, desvelada por Karl Marx a mediados del siglo XIX, la ms importante quiz de su investigacin del capital: la ley de la baja tendencial de la cuota de ganancia pasaba de nuevo factura, como lo hizo en los aos 30 del pasado siglo XX6.


La refundacin del capitalismo

Para arreglar el desbarajuste econmico creciente, el capitalismo y sus agentes lo primero que se plantean es refundar su sistema financiero. No lo hacen para resolver los problemas reales de la gente sino para tomar posiciones de poder en una nueva era de recuperacin. Persiguen una nueva arquitectura financiera mundial con muy pocos bancos pero con una concentracin fabulosa de recursos financieros y una reforma del FMI. Una vez logrado esto, se plantearn restaurar la cuota de ganancia y para ello harn bajar los salarios de la clase trabajadora occidental todo lo que sea posible, para hacer subir la cuota de ganancia manteniendo la demanda. Sin embargo esto provocar un mayor desempleo estructural. No lo tienen nada fcil en el Norte y por eso su atencin se centra de nuevo en el Tercer Mundo. Por eso busca la tercera medida: un nuevo ciclo de expansin geogrfica a Asia, Amrica Latina y frica donde la cuota de ganancia del capital todava es relativamente alta. Ese va a ser su capitalismo neo-keynesiano7, su Global Deal, como lo llaman. Cuentan para ello con dos instrumentos: una nueva moneda mundial controlada por el FMI8 y el complejo militar industrial, al que recurrirn, si resulta imprescindible para mantener la gobernanza mundial.

Los pases emergentes de Amrica Latina, Asia y frica se opondrn a un nuevo saqueo por Occidente, sabedor de que los capitales invertidos en ellas obtienen una alta cuota de ganancia dada su baja composicin de capital. Pero adems tambin porque esas naciones han puesto en marcha una nueva forma de economa y de comercio no capitalista.

En esas naciones emergentes, especialmente en Amrica Latina, existen programas de economa social e incluso socialista, enfocados a resolver el problema de la pobreza. Su modelo de desarrollo choca inevitablemente con el capitalismo depredador de Occidente. Se opondrn al saqueo histrico de sus materias primas y de sus excedentes como ya lo vienen haciendo. Desde luego el neo-keynesianismo que anuncia el G-20 no ser una solucin para ellas.


Conclusin

Hemos tratado aqu de establecer un hilo conductor que explique la actual autodestruccin capitalista, las causas de fondo de la quiebra de largo ciclo de crecimiento y las reacciones de los macro-poderes para la restauracin del sistema, pero tambin la posibilidad de una nueva economa social que supere los efectos devastadores de las crisis de acumulacin del capitalismo, as como un cuestionamiento abierto al neo-keynesianismo que se avecina como alternativa, que no es otra cosa que un intento de restauracin temporal -- con rostro humano -- de un capitalismo sediento de ganancia, ms global an, que proseguir la devastacin de los recursos de la Naturaleza, aumentar las bolsas de pobreza en el Tercer Mundo, empobrecer a las clases trabajadoras del Primero, y amenazar con la guerra si no se acatan sus pretensiones de acumulacin.
Porque si algo alentador se atisba en el panorama actual mundial, es la emergencia de una economa social y solidaria que lejos de caer en los ciclos locos de la acumulacin capitalista, proporcione igualdad entre los trabajadores y productores sin distincin, con bienestar compartido por todos los pueblos del mundo y compatible con el sistema natural.

Estamos ante un reto para la investigacin econmica alternativa que ir unida a la lucha social y y poltica de los pueblos.


*Jos Torres Prez, es Presidente de la Fundacin RUBEN DARIO-CAMPO CIUDAD, (ONG de cooperacin al desarrollo), urbanista e investigador de la economa social.


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