Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2009

Pensamientos fuera de temporada
Crtica de la izquierda europea

Hisham Bustani
Senza Censura/Rebelin

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La izquierda de todo el mundo est en movimiento, en alza en algunas regiones, bajando en picado en otras. En Amrica del Sur la izquierda parece estar en un firme y potente arco ascendente. Esto es igualmente evidente en algunas regiones remotas de Asia como Nepal, donde los maostas lograron derrocar democrticamente a la monarqua tras aos de revolucin armada. En India la izquierda ha logrado el poder ejecutivo en algunas regiones. La izquierda militante siguen siendo eficaz e influyente en Colombia (FARC), Filipinas (el Partido Comunista de Filipinas) y Mxico (EZLN). Por otra parte, la izquierda rabe parece estar encerrada en s misma, ser marginal y sufrir gran cantidad de crisis (http://www.monthlyreview.org/mrzine/bustani191107.html ).

En Europa la izquierda parece estarse deteriorando sin cesar, muchas de sus principales organizaciones (Partidos Laboristas y Socialdemcratas) ya no pertenecen a la izquierda: han adoptado polticas econmicas liberales, han reducido los valores sociales (sanidad, educacin, vivienda), han restringido las libertades pblicas y han seguido sin tener una meta la va estadounidense, su cruda personificacin del capitalismo neoliberal y su objetivo de subordinar al mundo por la fuerza. Este breve ensayo comparte algunos pensamientos sobre la izquierda en su conjunto en la Europa de hoy vista desde mi atalaya situada en el este rabe.

Europa y su izquierda: expresiones de la misma crisis

La crisis de la izquierda en Europa es una de las expresiones de la crisis de la propia Europa.

Cuando hablamos de la izquierda en Europa tenemos que ser especficos al referirnos a aquellos grupos y partidos que siguen propugnando un programa de socialismo y justicia social, cuyos lmites seran algunos partidos comunistas europeos, y aquellos que estn a su izquierda. Laboristas y socialdemcratas ya no son izquierda ni en la teora ni en la prctica. En sus perores versiones, algunos pueden ser considerados completamente de derecha.

Histricamente Europa estaba orgullosa de una larga historia de libertades, derechos humanos y de un Estado basado en el imperio de la ley, orgullosa de que eso fuera la primera lnea de defensa contra el nazismo y el fascismo; orgullosa de haber derrotado al nazismo y al fascismo, y a la ideologa humanamente degradante que estos representaban; y orgullosa de su modelo econmico: un capitalismo que era uno pero en el que se haba insertado la suficiente adicin de socialismo para lograr un cierto grado de bienestar.

Toda esta historia se vino abajo bajo el precipitado embate estadounidense-britnico hacia el neoliberalismo. El programa Reagan-Thatcher de desregularizacin-privatizacin pronto barri todo el continente tras el derrumbamiento de la Unin Sovitica y del bloque socialista.

Entonces, dado que Washington haba utilizado el 11 de septiembre como pretexto para extinguir las relativamente estables constantes de las libertades pblicas y de los derechos humanos, Europa se precipit hacia vas similares activando leyes contra el terrorismo, formulando listas negras, facilitando los vuelos secretos de la CIA y las interpretaciones extrajudiciales, creando presiones secretas y oprimiendo clara e inflexiblemente a organizaciones polticas e individuos de izquierda que todava mantienen el socialismo revolucionario y apoyan las luchas de liberacin en todo el mundo.

La ilusin de la neutralidad de la ley y del Estado democrtico

Uno de los principales problemas de la izquierda europea es su pertinaz ilusin de que el Estado europeo, con su seguridad, sus cuerpos ejecutivo y judicial, es un Estado neutro, un Estado que permanece a igual distancia de todos sus constituyentes.

Todo Estado es una expresin de inters de clase, una expresin de falta de neutralidad hacia la clase dirigente. Con tales parmetros, todo el proceso (desde las leyes hasta las instituciones) se formula en beneficio de la clase dirigente y este proceso adopta una transformacin radical cuando la clase dirigente es bsicamente neoliberal con un proyecto transfronterizo de hegemona.

La izquierda Europa no quiere reconocer que el Estado de derechos civiles y de derecho se ha desmoronado en Europa y que la clase, cuyos intereses representa el Estado, se est moviendo para superarlo. Las democracias burguesas en las que ha funcionado la izquierda europea convencindose a s misma de que eran verdaderas democracias con verdaderas oportunidades de cambio, no eran sino un sistema preventivo ante el socialismo: menos coste para el Estado capitalista que la probabilidad de hacer frente a malestar laboral que puede tomar sus races profundas en el corazn de ese otro polo, la Unin Sovitica.

Un vez que sta se desmoron ya no haba necesidad de mantener esos costes extras. El Estado de derechos civiles y de derecho ya no era rentable, ahora est siendo descartado a una velocidad tremenda: en Francia nuevas leyes laborales y sobre la seguridad social han sacado a manifestarse en la calle a estudiantes y trabajadores, mientras que las enmiendas constitucionales propuestas para permitir el establecimiento de universidades privadas en Grecia como un preludio de la privatizacin del sistema educativo provocaron una respuesta similar. A nivel de las libertades, cotidianamente se est deteniendo, juzgando y/o condenando a militantes de izquierdas.

ste es el caso de la detencin y vigilancia de activistas de izquierda en Alemania

(http://einstellung.so36.net/en/soli/992), del juicio y la revisin de la causa del activista Bahar Kimyongur y sus amigos en Blgica (http://www.aboujahjah.com/?p=124), el caso del juicio de la Liga rabe Europea (http://www.arabeuropean.org) y de sus activistas  Dyab Abou-Jahjah y Ahmad Azzuz (http://www.aboujahjah.com/?p=118), la interposicin de un proceso judicial contra el (nuevo) Partido Comunista Italiano (nPCI) y los Comits de Apoyo a la Resistencia por el Comunismo (CARC) en Italia (http://www.carc.it/index.php?option=com_content&view=article&id=64&Itemid=28) y la condena por parte de los tribunales daneses de activista que vendan camisetas con logos de las FARC y PFLP. (http://www.wtopnews.com/?nid=383&sid=1480812).

Todos estos ejemplos son pruebas de la cada vez mayor intolerancia en Europa hacia individuos y/o organizaciones que apoyan luchas de liberacin y contra la opresin, que estn contra el intervencionismo e imperialismo militar o poltico, y que se oponen al capitalismo.

No obstante, la izquierda militante en Euskal Herria (el Pas Vasco) es otra clara excepcin y una cruda ilustracin de la tendencia al deterioro [de la izquierda] en Europa: A) Es una excepcin respecto al resto de la izquierda europea ya que mantiene su militancia y su radicalismo al tiempo que un amplio respaldo popular, lo que demuestra la falta, en general, de la de ellos. Y B) Demuestra la intolerancia del Estado "democrtico" europeo hacia movimientos que buscan un cambio concreto en las relaciones de poder, en las estructuras econmicas y en lo marcos polticos que los albergan. A diferencia de sus homlogas europeas, la izquierda en Euskal Herria sigue siendo militante y anti-sistema en su insistencia en separarse del resto de Estado espaol (los partidos que plantean en sus discursos y proclamas la independencia de Euskal Herria siguen obteniendo ms del 60% del apoyo electoral), en su insistencia en que la independencia slo es posible en un modelo socialista y, a su vez, el socialismo slo es posible si se garantiza el derecho de autodeterminacin y, finalmente, su insistencia en la no-condena de la "lucha armada" y por tanto, la consideracin de sta como una opcin legtima para lograr un marco democrtico que garantice el derecho de autodeterminacin y la posibilidad real de todas las opciones polticas incluida la de la creacin de un Estado vasco independiente, si as lo decide democrticamente la mayora de la sociedad que vive en el territorio de Euskal Herria . En un Estado democrtico el derecho bsico a la autodeterminacin se debera mantener y respetar estrictamente, pero las organizaciones de izquierda de Euskal Herra que buscan activamente este derecho bsico son simplemente prohibidas y criminalizadas por el Estado por medio de la legislacin "anti-terrorista" y de relevantes acciones represivas, y son aisladas de la "corriente dominante" de las organizaciones polticas (incluyendo a las que estn en la "izquierda").

Bajo el capitalismo la ley es una herramienta pragmtica para uso el uso selectivo y flexible de la clase dirigente, ya no sirve como garanta contra explosiones sociales como fue el caso durante la Guerra Fra y tampoco es ya la encarnacin de la libertad y la igualdad como se pretenda en los estadios tempranos de las revoluciones burguesas.

Con el lanzamiento de las leyes anti-terroristas y de las listas negras se est reescribiendo la ley en Europa para acomodarla a la nueva era. La izquierda europea es incapaz de hacer frente a este proceso ya que est siendo implementado por las mismas instituciones no neutrales (los parlamentos locales, el Parlamento Europeo, la Unin Europea) que esta izquierda supone que constituye un terreno justo para un juego democrtico.

La izquierda europea debe entender que ley y democracia (como la definen sus antagonistas) son trminos y mecanismos engaosos. No puede jugar este juego y al mismo tiempo existir como izquierda obligndose a acatar las reglas no neutrales del juego.

La ley es un medio de conseguir un inters, un valor o un derecho. No es un valor en s misma ni es correcta slo por estar formulada en un conveniente lenguaje comedido y ser aprobada por los canales adecuados. Los sistemas legales son generalmente el reflejo del deseo de la clase dominante y una personificacin de sus intereses, no son sagradas escrituras. La izquierda no reconoce un presencia ultracrtica a ningn texto o institucin, por lo tanto, por qu en Europa est acatando ahora las nuevas reglas del neoliberalismo formuladas como legislacin?

Una izquierda subconscientemente supremacista?

El segundo problema en la izquierda europea es su tendencia a menospreciar a los dems habitantes del resto del mundo, en especial del sur global. Quiere hacer respetar sus puntos de vista y forma de entender luchas y soluciones en una obvia contradiccin con los rudimentos de la dialctica y la objetividad.

En muchas ocasiones se han hecho esfuerzos para crear o patrocinar poltica e ideolgicamente a grupos subordinados, una recreacin a pequea escala de la experiencia sovitica y de sus relaciones con comunistas e izquierdistas en general por todo el mundo (una experiencia devastadora, como estara de acuerdo la mayora).

Es posible afirmar que hay tendencias subconscientes de racismo y de chovinismo dentro de organizaciones e individuos de la izquierda europea? Cmo explicar la firme postura de apoyo de las enormes manifestaciones blancas en Francia contra enmiendas de la ley que afectaran al trabajo a principios de 2006, mientras que la misma izquierda permaneci observando despreocupadamente los disturbios de color en los banlieus parisinos y en toda Francia en otoo de 2005, slo unos meses antes? Muchos de mis amigos europeos de izquierda estaran de acuerdo en que en ello hay un racismo latente.

Otro ejemplo que lo prueba: la izquierda europea quiere fomentar su propio punto de vista en relacin a la lucha rabo-sionista y su resolucin. A consecuencia de su vergonzosa aceptacin de proyectos previos de colonizacin colonial en vastos territorios poblados por naciones indgenas y colonizados por Europa occidental y que se convirtieron en Estados Unidos, Canad, Amrica de sur, Australia, Sudfrica y otros, a la izquierda en Europa le cuesta mucho aceptar que la principal solucin a la colonizacin es la descolonizacin, no su naturalizacin. La primera solucin absolutamente clara a la ocupacin nazi de Francia fue eliminar completamente esta ocupacin, sin hacerse preguntas. Excepto si esa ocupacin era, por ejemplo, en el norte de frica tras la Segunda Guerra Mundial, como fue el caso de Argelia (tngase en cuenta la  vergonzosa posicin del Partido Comunista Francs en apoyo del imperialismo francs, http://www.marxists.org/reference/subject/philosophy/works/fr/defeat-french-humanism.htm ) y actualmente en la Palestina histrica.

Ya sea propugnando una solucin de dos Estados o una solucin de un Estado democrtico (las dos nicas actualmente aceptables para las diferentes fuerzas en la izquierda europea) e ignorando completamente realidades y mecanismos de lucha objetivos, la izquierda europea quiere presionar y empujar a los rabes a adoptar las polticas que quiere la izquierda de conservar prcticamente intacto el colonialismo de colonos en la regin rabe como el retorno de los judos de la dispora a su antigua tierra. La historiografa revisionista en el Estado israel ( http://palestinethinktank.com/2008/09/02/gilad-atzmon-the-wandering-who/ ) est poniendo en duda de manera convincente el carcter mtico del sionismo y la propia existencia de un pueblo judo.

Pero entre las clases dirigentes en Europa e incluso en gran parte de la izquierda organizada, la cuestin de Palestina ya no es un caso de algo correcto o incorrecto, un caso de ilegtimo colonialismo de colonos, la creacin de un enclave de colonos en una zona que perteneca a otros, una fundamental e incluso clsica lucha contra el imperialismo occidental y sus diferentes manifestaciones. No, Palestina ahora es un mero conflicto localizado, que necesita benignas y localizadas medidas de gestin, medidas de un gobierno estatal en una regin dividida por un colonialismo vivo y vehemente. Fue ste el caso en la batalla contra el fascismo espaol hace 75 aos? Es ilustrativo aunque en algunos aspectos sea muy diferente. Se consider un conflicto localizado? Dnde est la herencia de los internacionalistas que hace dcadas se unieron a la revolucin palestina? Perece haber una especie de amnesia en la izquierda europea cuando se trata de la configuracin bsica de Israel, un Estado construido con capital y colonos extranjeros en una zona que perteneca a otros y contra la voluntad de su poblacin, en su mayora expulsada.

Lo mismo se aplica en el caso de la resistencia iraqu: la izquierda europea sigue siendo indiferente a menos que la resistencia se adapte a sus propios principios en vez de a los de la evolucin y la objetividad. La izquierda parece decir: queremos una resistencia que sea, progresista, laica, no islamista, que no tenga relacin con el rgimen anterior, defienda la igualdad de gnero, sea democrtica y clara en sus planes de futuro. Ah, s, y preferiblemente que est a favor de los gays! si no, no podemos apoyar a la resistencia iraqu. Bueno, yo tambin deseo todo eso, pero, para qu si nosotros no podemos realizarlo! La realidad es que en Iraq hay una ocupacin ilegal opresiva, muchos analistas (incluido yo mismo) creen que Iraq es un punto de inflexin para Washington y su proyecto de dominacin global, un especie de Waterloo. O bien nos damos el lujo de esperar a que una resistencia evolucione hasta que la consideremos aceptable o bien apoyamos a quienes estn luchando sobre el terreno contra la ocupacin.

La izquierda europea debe hacer una seria autocrtica de esta actitud de nosotros lo sabemos mejor y de su tendencia a considerar ideolgica y polticamente inferiores a las fuerzas populares del sur.

La falta de claridad poltica

El tercer problema de la izquierda en Europa es la falta de claridad poltica.

  1. Su posicin en relacin al Estado y al imperio de la ley en Europa est pobremente definida y llevar al estrangulamiento de la izquierda con la cuerda de la legislacin neoliberal si contina posicionada dentro de su crculo que cada vez se estrecha ms.
  1. A pesar del hecho de que la izquierda europea ha establecido tradiciones de resistencia militar (la izquierda encabez la resistencia militar contra el nazismo y el fascismo), la vasta mayora de ella se ha girado hoy hacia el pacifismo y la no violencia, y se ha vuelto extremadamente dubitativa a la hora de apoyar abiertamente a la resistencia militar en Palestina, Iraq y Lbano, como si la lucha contra un imperialismo fuertemente armado, armado hasta los dientes con aviacin, flota naval y misiles, y que no tiene respeto alguno por ninguna consideracin legal, se pudiera resolver no violentamente. Desde mi punto de vista, el pacifismo como dogma es un activismo suicida que cede ms terreno al opresor. Estos mecanismos de lucha no producen nada. Se derrot al fascismo y al nazismo en Europa no violentamente o acaso el lavado de cerebro del capitalismo ha logrado transformar la lucha de clases en cuestiones de la sociedad civil, derechos Humanos, derechos de la mujer y derechos de la infancia, en una militancia fuera de contexto?
  1. Como he explicado antes, Palestina es tambin una prueba decisiva, por as decirlo, en lo que se refiere a la falta de claridad sobre lo que constituye un tpico colonialismo en su forma ms contempornea y violenta.

Incluso los socialdemcratas (que ya no sonizquierda) estn diagnosticando como causa de su declive su falta de claridad poltica y el abandono de sus posturas originales en favor de polticas ms cercanas al neoliberalismo. Al informar sobre una conferencia de los socialdemcratas celebrada recientemente en Hertfordshire para discutir sobre su crisis actual (http://dissentmagazine.org/article/?article=1221), Robert Taylor cita el anlisis del dirigente del Partido Laboristas dans Wouter Bos, pronunciado en esta conferencia y que gira en torno a resucitar la consigna Retorno al futuro, la cual defiende una vuelta a la moralidad de los primeros pioneros de la socialdemocracia europea. Ms adelante Taylor afirma: [Bos] no es el nico pensador socialdemcrata reflexivo en Europa que pone en duda si sus partidos no han ido demasiado lejos en incorporar al pensamiento socialdemcrata mercados, iniciativas privadas, libre mercado, globalizacin, empoderamiento y eleccin personal. Ahora tiene que haber una re-evaluacin de los fundamentos. Hay que traer de vuelta a la poltica de la corriente dominante las viejas cuestiones de la izquierda europea de distribucin e igualdad, proteccin del trabajador y justicia social.

Taylor indica ms adelante que lo que preocupa actualmente a los socialdemcratas es la inesperada emergencia de lo que parece una grave amenaza de nuevas fuerzas a su izquierda, esto es, la verdadera izquierda, una entidad poltica ms claramente definida si se compara con los socialdemcratas. Pero amenazar a los socialdemcratas, aunque sea un signo positivo del declive de su catastrfico y falso monopolio de la representacin de la izquierda, obviamente no es lo suficientemente bueno para una verdadera izquierda cuyo objetivo es interrogar, desafiar y confrontar al propio capitalismo y a sus poderosas estructuras, y no slo amenazar a secreciones marginales de ste. Esto refuerza una vez ms mi punto de vista referente a la importancia fundamental de la claridad poltica para lograr este objetivo superior.

En Europa el Estado liberal se est pareciendo cada vez ms a un Estado policial, en el que se estn socavando, de forma lenta pero segura, las libertades, sacrificadas en el altar de la guerra contra el terrorismo. Al mismo tiempo, se enfrenta a una pequea o no organizada resistencia de una izquierda que se ha desviado por un camino de falsos procesos y de detalles democrticos, y que al mismo tiempo teme la represin y la criminalizacin de sus oponentes. Las perspectivas son que la extrema derecha sea el principal beneficiario gracias a su retrica populista y dogmtica, mientras que la izquierda sigue languideciendo en la periferia de la vida pblica.

La izquierda tiene la funcin histrica de ser revolucionaria, clara, objetiva e internacionalista. La izquierda europea ha traicionado en cierto modo estos valores al haberse ONGizado y participar en los falsos y cooptativos procesos democrticos del Estado y de la UE. En vez de proponer una alternativa revolucionaria, se centra en las opciones de los oponentes y opera de acuerdo con sus normas mientras que subconscientemente alberga el mismo sentimiento racista respecto al sur. La izquierda europea debera enfrentarse a las realidades presentes y a la debacle sistmica de acuerdo con una agenda y un anlisis revolucionarios, y volver a contextos claros y definidos. Si no, no habr demasiado horizonte y en vez de ser una opcin poltica en Europa la derecha fascista populista llenar el espacio dejado por una oposicin que, en efecto, ha sufrido una especie de mutacin gentica y se ha metamorfoseado en un formato ms fcil de un sistema duro o en un plido recuerdo de un pasado lejano que ha sido transformado en un vago sueo por la impronta de hegemona.

Hisham Bustani es un escritor rabe marxista jordano.

El autor quiere agradecer a Bill Templer su asistencia editorial y a Bea Morales por su perspicacia.

Este artculo se public originalmente en italiano en la revista progresista, Senza Censura (Italia), No. 28, marzo junio de 2009, pginas 4 6, y ha sido actualizado expresamente para Rebelin.

Enlace con el original

http://www.senzacensura.org/public/pdf/SC_28_09_it.pdf



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter