Portada :: Economa :: Londres: G-20 al rescate del capitalismo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2009

G-20
Su agenda y la nuestra

Josep Maria Antentas y Esther Vivas
Pblico



Si algo ha caracterizado a la reciente cumbre del G20 en Londres es la grandilocuencia de las declaraciones de sus protagonistas, empeados en dar trascendencia histrica a sus decisiones y en buscar frases de impacto. Pero que hay detrs de los acuerdos anunciados y de las polticas seguidas por los gobiernos desde el estallido de la crisis? En palabras del respetado gegrafo David Harvey lo que estn intentando hacer es reinventar el mismo sistema(...). El razonamiento fundamental que se estn planteando es, cmo podemos reconstituir el mismo tipo de capitalismo que hemos tenido en los ltimos treinta aos en una forma ligeramente ms regulada y benevolente?.

Los acuerdos de la cumbre profundizan las polticas hasta ahora adoptadas por sus integrantes para hacer frente a la situacin. La declaracin final mantiene el compromiso del G20 con las bases del modelo de globalizacin neoliberal y sus instituciones. Se reafirma la necesidad de seguir impulsando la liberalizacin del comercio mundial y las inversiones en el marco de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) y de evitar medidas que limiten la circulacin de capitales.

Se seala la necesidad de dar un nuevo protagonismo al Fondo Monetario Internacional (FMI) receptor de la anunciada inyeccin de 500.000 millones de dlares. Esto supone el ensimo intento de restablecer la credibilidad y las funciones de uno de los smbolos y pilares institucionales del actual modelo de globalizacin. Reforzar el rol del FMI, en el ojo del huracn desde su nefasto papel en la crisis financiera asitica de 1997, es toda una declaracin de intenciones.

En el terreno del sistema financiero los acuerdos anunciados estn lejos de suponer cambios estructurales, a pesar del anuncio de ms medidas regulatorias y de control que buscan evitar los desmanes recientes. Los rescates a entidades financieras continuarn como hasta ahora. La retrica y la presin contra los parasos fiscales se endurece pero no se anuncian medidas concretas en direccin a su desaparicin efectiva. Tampoco hay propuestas claras referentes a la regulacin de los salarios de los directivos de las grandes empresas. Ms all de algunas medidas que puedan paliar la indignacin popular ante situaciones escandalosas, lo cierto es que no se vislumbra ningn cambio sustancial de la dinmica que ha comportado la explosin por arriba de las remuneraciones de los altos cargos y el aumento espectacular del diferencial entre sus salarios y los de los trabajadores medios.

En definitiva, como sealan ric Toussaint y Damien Millet, miembros del Comit por la Anulacin de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), los acuerdos de la cumbre representan un pequeo retoque de pintura en un planeta en ruinas (...). El G20 vigilar para que se preserve lo esencial de la lgica neoliberal. Los principios son de nuevo apuntalados, aunque su fracaso est claro.

El sentido de las polticas de los principales gobiernos del mundo es claro: hacer pagar el coste de la crisis a los sectores populares e intentar apuntalar el modelo actual con tmidas reformas que aseguren su viabilidad. Frente a ello es necesario plantear otra agenda portadora de una lgica de ruptura con el actual orden de cosas. Cambiar el mundo de base, como reza la conocida estrofa de la Internacional, aparece hoy como ms necesario que nunca. La declaracin de la asamblea de los movimientos sociales aprobada en el pasado Foro Social Mundial de Belem traza lo que pueden ser las lneas maestras de una agenda alternativa de salida a la crisis sistmica contempornea: Tenemos que luchar, impulsando la ms amplia movilizacin popular, por una serie de medidas urgentes como: la nacionalizacin de la banca sin indemnizacin y bajo control social; reduccin del tiempo de trabajo sin reduccin del salario; medidas para garantizar la soberana alimentaria y energtica; poner fin a las guerras, retirar las tropas de ocupacin y desmantelar las bases militares extranjeras; reconocer la soberana y autonoma de los pueblos, garantizando el derecho a la autodeterminacin; garantizar el derecho a la tierra, territorio, trabajo, educacin y salud para todas y todos; democratizar los medios de comunicacin y de conocimiento.

Es el momento de profundizar y radicalizar las alternativas, en el sentido de ir a la raz de los problemas, de apuntar hacia el ncleo duro del actual sistema econmico, y no de conformarse con retoques cosmticos, la moralizacin del capitalismo o, simplemente, la domesticacin de sus excesos neoliberales. As ha quedado patente en las demandas de las manifestaciones celebradas en Londres y en todo el mundo en el marco de la Semana de Accin Global acordada en Belem.

Aunque Gordon Brown afirmara en vsperas de la cumbre haber entendido el mensaje de los manifestantes en Londres, en realidad entre las polticas del G20 y las demandas expresadas en las movilizaciones se enfrentan dos lgicas irreconciliables. En palabras de Daniel Bensad: La del beneficio a cualquier precio, el clculo egosta, la propiedad privada, la desigualdad, la competencia de todos contra todos, y la del servicio pblico, los bienes comunes de la humanidad, la apropiacin social, la igualdad y la solidaridad. Para nosotros la eleccin es clara.

*Josep Maria Antentas es profesor de sociologa de la Universidad Autnoma de Barcelona. Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS)-Universidad Pompeu Fabra. Ambos son militantes de Izquierda Anticapitalista y de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista.



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