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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2009

El error de la oferta y la demanda

John Kozy
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Cuando nio desarroll un inters absorbente por cmo funcionan las cosas, y cada vez que un electrodomstico dejaba de funcionar como era debido, lo desarmaba y anotaba dnde iba cada parte y qu funcin tena en el artefacto. Gracias a ese inters, descubr que muchos artefactos son construidos de manera que no slo fallen prematuramente, sino que sea imposible repararlos, lo que me condujo a desarrollar un slido escepticismo sobre la honestidad de la empresa estadounidense. (Vea mi artculo "America on the Dulling Edge.") Dcadas ms tarde, cuando era estudiante universitario, descubr que ese mtodo de aprender cmo funcionan las cosas tambin era til para adquirir una comprensin de teoras y doctrinas comnmente aceptadas. Como resultado, descubr que al analizar muchas de stas, tenan poco, si algn, contenido significativo. La Ley de Oferta y Demanda es una doctrina semejante.

La Ley de Oferta y Demanda es usualmente presentada en los libros de texto en asociacin con un grfico compuesto de dos lneas cruzadas, pero los grficos incluidos no son idnticos. Algunos muestran lneas rectas con inclinaciones opuestas; otros muestran lneas curvas, una en algn tipo de relacin inversa con la otra. Una lnea representa la oferta, la otra la demanda, y el punto de interseccin el precio. A los lectores se les dice que imaginen el movimiento de las lneas a la derecha o a la izquierda y que observen cmo cambia el punto de interseccin. Si la lnea de la oferta es movida a la izquierda (disminuyendo la oferta), el punto de interseccin (el precio) aumenta; si la lnea de la oferta es movida a la derecha, (aumentando la oferta), el punto de interseccin cae. Resultados similares pero opuestos son generados si la lnea de la demanda es movida de la misma manera. Se induce a los estudiantes a que concluyan que a medida que la demanda cae, o la demanda crece, los precios aumentan, y si la oferta sube o la demanda cae, los precios bajan. Esencialmente, es todo el contenido de esa doctrina.

Sin embargo, si uno desarma esa doctrina, aparecen cosas importantes. Los grficos a veces muestran lneas rectas, a veces lneas curvas. Pero cualesquiera dos lneas cruzadas producen el mismo resultado. La naturaleza de las lneas en los grficos es irrelevante. Ya que las lneas estn hechas de secuencias de puntos de datos, los datos tambin son irrelevantes. Ya que las lneas son arbitrarias, no se puede escribir ninguna frmula que las relacione entre ellas y, por lo tanto, la doctrina no permite que alguien haga algn clculo. Es decir, el precio no puede ser calculado reemplazando las variables de precio y demanda con nmeros, y la demanda no puede ser calculada reemplazando las variables de precio y oferta con nmeros. Aunque el grfico da la impresin de que la relacin es matemtica, la doctrina no tiene aplicaciones matemticas.

Me sorprende que ningn economista haya encontrado que esto es curioso, especialmente ya que el modelaje matemtico es tan omnipresente en la actual doctrina ortodoxa. Por ejemplo, Dani Rodrik [http://rodrik.typepad.com/dani_rodriks_weblog/2009/03/the-sorry-state-of-macroeconomics.html] ha escrito: Las ciencias econmicas no toman un argumento en serio hasta que el argumento puede ser presentado con un modelo bien especificado que respete estndares aceptados de modelaje Pero si un modelo bien especificado que respeta estndares aceptados de modelaje es necesario para que la economa tome algo en serio, la Ley de Oferta y Demanda debiera haber sido descartada hace mucho tiempo.

Alguien podr objetar que no he enunciado con precisin la doctrina, y es verdad. De modo que examinemos sus trminos.

La oferta parece ser lo ms fcil de comprender. Digamos que significa la cantidad de unidades de un producto disponibles para la venta, aunque no estoy seguro de que esa definicin sea exacta. Pero el concepto de demanda es algo completamente diferente. Ante todo, utilizar la palabra demanda en este contexto es un horror lingstico. Cuando un ladrn entra a un banco, apunta una pistola a un cajero, y dice: dame el dinero!, est formulando una demanda. Las demandas son expresadas en imperativos. No es lo que pasa en el mercado. Por lo tanto qu puede significar demanda en ese contexto? Una posibilidad es la cantidad de personas que necesitan un producto, como por ejemplo la cantidad de personas que necesitan una cierta medicina para mantener sus vidas. Otra es la cantidad de gente que desea un producto, como por ejemplo, la cantidad de nios que quieren un juguete especfico para Navidad. Otra ms es la cantidad de personas que se pueden permitir la compra del producto. Pero ninguna de ellas forma parte de la doctrina tal como fue declarada precisamente. La definicin precisa de demanda es la cantidad de personas dispuestas a comprar un producto a un precio especfico. Pero esa definicin destruye la doctrina, porque slo el precio determina la demanda, la oferta ya no es relevante a pesar de que la oferta puede influenciar el precio del vendedor. La doctrina se convierte en una simple tautologa vaca. Adems es sinnima con compras la disposicin a comprar? No es posible que una persona diga: estaba dispuesto a comprar, pero estaba demasiado ocupado para llegar a hacerlo? Pero la verdadera palabra equvoca es precio.

La Ley de Oferta y Demanda es probablemente el principio econmico ms frecuentemente citado por la prensa estadounidense; es citada cada vez que una compaa petrolera aumenta los precios de la gasolina. Pero la definicin precisa de precio en la doctrina es precio de equilibrio que es un concepto puramente terico. La relacin que tiene con el precio real es un misterio.

Cuando una compaa petrolera o un economista afirman que el precio de la gasolina aumenta por el aumento en la demanda, estn siendo ambiguos. La afirmacin precisa debera ser que el precio de equilibrio est subiendo por aumento en la demanda, pero nunca se afirma eso, y aunque lo fuera, no tendra relevancia a menos que se especificara la relacin entre el precio de equilibrio y el precio real. Todo lo que significa el precio de equilibrio es el precio al cual la cantidad de unidades en venta es igual a la cantidad de unidades que compran los consumidores. Pero el equilibrio es una fantasa. Nunca es logrado en la realidad, el logro es puramente accidental. Por lo tanto la Ley de la Oferta y la Demanda no tiene lugar en el mercado.

Es verdad, por cierto, que los comerciantes al detalle a veces bajan los precios durante las ventas para librarse de productos en exceso. Pero no aumentan los precios cuando la cantidad de tems disponibles disminuye. Los productos son vendidos al precio fijado hasta que se han acabado o son reabastecidos. Incluso las compaas petroleras funcionan de esta manera en el mbito minorista. Despus que un suministro de gasolina es entregado a una gasolinera, el precio es fijado e incluso si se forma una larga fila de coches ante la estacin de servicio, el propietario no sale corriendo y aumenta el precio para que algunos de los que estn en la fila se vayan. Lo mismo vale para los fabricantes de juguetes para Navidad. A menudo un juguete nuevo llega a ser muy popular entre los nios y sus padres tratan de comprarlo. Pero las jugueteras no aumentan el precio cuando notan la inesperada demanda; simplemente venden el juguete a los que llegan primero, hasta que se acaba. De modo que la Ley de la Oferta y la Demanda es un principio sin prctica.

La fijacin de precios no es el nico mtodo para distribuir productos. En tiempos de crisis, como en guerras, los productos son a menudo simplemente racionados. Todo el que necesita un producto recibe una parte de los que estn disponibles. El fabricante obtiene un beneficio y los consumidores por lo menos reciben algunos de los que necesitan. Otro mtodo de distribucin es el descrito en el prrafo anterior. Los productos son distribuidos a los consumidores que llegan primero. De nuevo los fabricantes obtienen un beneficio y los consumidores que llegan suficientemente rpido al comerciante minorista obtienen lo que desean, los que no lo hacen no reciben nada. Pero qu pasara si la Ley de Oferta y Demanda fuera aplicada en el mercado? El vendedor aumentara el precio al disminuir la oferta, los consumidores que logran adquirir el producto pagaran ms que de otra manera, y los otros consumidores no recibiran nada, no importa cun esencial haya sido para ellos conseguir algo. El panorama es idntico al anterior con la excepcin que el vendedor consigue un beneficio mayor a costa del consumidor. Es simplemente un mtodo de transferir riqueza de los consumidores a los vendedores sin suministrar a los consumidores una ventaja adicional. En otras palabras, transfiere riqueza de los ms necesitados a los sin necesidades.

Esto, desde luego, provoca una pregunta importante: Por qu propugnaran los economistas un mtodo de distribucin que enriquece a los vendedores a costa de los consumidores? Por qu propugnan un principio econmico que reduce la riqueza de los consumidores para aventajar a los vendedores? Para quin existe exactamente la economa? Despus de todo, el aumento de la riqueza de los pocos acaudalados a costa de los muchos, viola todo principio tico, moral y humanista jams proclamado. Por qu propugnara cualquier ser humano decente un sistema semejante?

La Ley de Oferta y Demanda es una doctrina vaca, tautolgica, que no es apoyada por observaciones en el mercado y que simplemente sirve como excusa utilizada por algunos productores para aumentar precios en detrimento de los consumidores. No es una ley econmica; es un error econmico. No es ni siquiera una idea legtima; es una simple nocin. Son por lo tanto simplemente gente perversa los economistas ortodoxos que propugnan esta ley? Tal vez no; tal vez exista otra explicacin.

Consideremos esta analoga. Recientemente acompa a mi mujer a una clase de la escuela dominical. El texto del da era Hechos 2 donde se afirma que Pedro predic y tres mil fueron convertidos. Mientras iba a casa dije a mi mujer: Me pregunto qu sistema de altavoces utiliz Pedro. Ella vio rpidamente lo absurdo del pasaje y respondi diciendo: Nunca pens en considerarlo de esa manera. El punto es que una vez que una persona adopta una ideologa, pocas veces se le ocurre cuestionarla. Si se logra persuadir a una persona para que la cuestione, el desatino se hace evidente rpidamente. La falla, claro est, reside en la educacin de la gente de maneras que no alientan el cuestionamiento de la ortodoxia. Sin embargo, el conocimiento slo avanza en una cultura iconoclasta. Hal R. Varian ha escrito: Por cierto, cuando son presionados, la mayora de los tericos de la economa admiten que hacen economa porque es divertido. [http://people.ischool.berkeley.edu/~hal/Papers/theory.pdf] Uno juega por diversin; el pensamiento serio no lo es, y lo ldico no es iconoclasta. Nadie que juega cuestiona las reglas del juego. El cuestionamiento de las reglas ni siquiera se les ocurre a los participantes en un juego, tal como pocas veces se les ocurre a los verdaderos creyentes ideolgicos. La falta de una cultura iconoclasta en la economa clsica es su taln de Aquiles.

A menudo he pensado que la economa clsica es una cierta variacin del juego llamado Monopoly. Los datos utilizados, por defectuosos que sean a menudo, pueden ser asemejados a la suma de los puntos mostrados despus de lanzar los dados, y el dinero sin cobertura que usan para medir el valor es exactamente como el dinero de Monopoly ya que no tiene un valor intrnseco. La riqueza que segn los economistas es creada a menudo desaparece en una orga de destruccin. Y mientras esos economistas se divierten, la gente sufre y a menudo muere.

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John Kozy es profesor en retiro de filosofa y lgica que bloguea sobre temas sociales, polticos y econmicos. Despus de servir en el Ejrcito de EE.UU. durante la Guerra de Corea, pas 20 aos como profesor universitario y otros 20 trabajando como escritor. Ha publicado comercialmente un libro de texto de lgica formal, en revistas acadmicas y una pequea cantidad de revistas comerciales, y ha escrito una serie de editoriales como invitado en peridicos. Sus artculos en lnea se encuentran en http://www.jkozy.com/ y

se le puede escribir por correo electrnico a travs de ese sitio en Internet.

Copyright John Kozy, Global Research, 2009

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13081



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