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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2009

Bolivia: Todo error proviene de una exclusin

Grover Cardozo
Alai-amlatina


Todo error proviene de una exclusin, deca Pascal. El enunciado del clebre matemtico se confirma ampliamente en el desarrollo histrico de la sociedad boliviana, por las consecuencias que produjo la marginacin social, pero tambin el enunciado -en sentido inverso- sirve para tomar nota de otra exclusin que aparece como tentacin y que puede afectar a futuro el desenlace del proceso de transformaciones que encabeza el presidente Evo Morales.

Con acierto, Cesar Rojas Ros en su obra Democracia de alta tensin, asegura que todo proceso social de cambio para tener viabilidad en el tiempo requiere incluir a todos los actores, porque si no todos estn, el enunciado, incluso desde el punto de vista matemtico est destinado a producir un resultado incorrecto. S nicamente los sectores desfavorecidos o los autonomistas pescan en el mar bravo de la coyuntura, unos en desmedro del otro, habremos reconstituido el malestar, sostiene.

A partir del 22 de enero de 2006, se produce el proceso de inclusin social ms grande que haya conocido Bolivia desde 1952. Ya sea va decisiones polticas coyunturales o estructurales como la nueva Constitucin, el pas est transitando por un sendero que pone freno a la ms oprobiosa marginacin social que haya vivido pas alguno de Sudamrica.

Un pas de base indgena gobernado slo por blancos y mestizos. Una sociedad con fuertes rasgos pluriculturales conducida desde una univoca visin occidental altamente divorciada de esa compleja realidad. El resultado hasta diciembre de 2005 no poda ser otro: un pas fragmentado, con extrema pobreza, sin cohesin social y por lo tanto al borde de una confrontacin interna.

Con beneplcito podemos afirmar que el actual gobierno ha roto algo que no pudo hacer ningn otro proyecto de poder en los ltimos 50 aos: fracturar la vieja visin de que Bolivia estaba destinada a ser productor de materias primas y que no tena otra opcin que la de moverse bajo moldes ultraliberales y con el tutelaje fatdico y a momentos abusivo de Estados Unidos.

Desde el punto de vista histrico, el rumbo del proceso es bueno y abre el camino para la recuperacin de los excedentes que deben servir para aniquilar el cuadro de pobreza de grandes zonas rurales de Bolivia. Sin embargo desde la mirada global, es decir de los resultados en el largo plazo, este estilo de construir la poltica plantea inquietantes interrogantes.

Interrogantes en la perspectiva de complementar dos visiones de la realidad distintas: una que apuesta por la recuperacin y reforzamiento de la tradicin, es decir lo que viene del pasado y lo consideramos nuestra herencia cultural y otra que viene de los tiempos ms recientes con la modernidad occidental, y a la que abierta o encubiertamente siguen apostando las elites del pas.

El mayor acierto es la recuperacin de soberana nacional, pero las movidas polticas que se producen en determinadas coyunturas dan la sensacin de que la apuesta es excesivamente inmediatista y que niega muy peligrosamente la cualidad que debe tener todo proceso revolucionario que es su trascendencia en el tiempo.

Cuando un joven cruceo o tarijeo de las clases acomodadas, protesta con ira para algunas acciones del gobierno, se entiende que se trata de una reaccin bsicamente clasista, pero en esas actitudes tambin debemos leer futuros riesgos, porque las elites dentro y fuera de Bolivia tienen una apuesta estratgica: contemplar en aparente pasividad lo que denominan la primavera de los gobiernos populares, mientras sus brazos polticos, econmicos y culturales conspiran contra los cambios (con admirable sutileza) desde los noticieros, las revistas matinales y las telenovelas.

- Grover Cardozo A. es periodista y abogado boliviano. Ex director de la Agencia Boliviana de Informacin./ABI


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