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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2009

Colapso en el Norte: muerte en el Sur?

Michael T. Klare
La Jornada


Aunque la contraccin econmica parece amainar en los pases industriales avanzados y puede tocar fondo en un futuro no muy distante, apenas comienza a cobrar vuelo en el mundo en desarrollo, que se ahorr los efectos ms tempranos de este colapso global. Puesto que la crisis se precipit en gran medida por la estrepitosa cada del mercado inmobiliario en Estados Unidos y la resultante desintegracin de productos financieros derivada de la "securitizacin" de cuestionables hipotecas, la mayora de las naciones en desarrollo sintieron poco los efectos de las etapas primeras del colapso, por la sencilla razn de que posean pocos de tales activos.

Ahora, conforme las naciones ms ricas dejan de invertir en el mundo en desarrollo o de adquirir sus exportaciones, la crisis las golpea con saa. Por encima de todo esto, las condiciones se deterioran en un momento en que una sequa severa afecta a muchas regiones claves en la produccin de alimentos y los campesinos pobres carecen de lo indispensable para comprar semillas, fertilizantes y combustible. El resultado probable: se cierne ya sobre muchas reas una crisis alimentaria que golpear sobre todo donde ms golpe el colapso econmico global.

Es entendible que hasta ahora nuestras preocupaciones por los impactos humanos de la crisis global se enfocaran sobre todo en el desempleo y las penurias econmicas en Estados Unidos, Europa y la anterior Unin Sovitica. Se han publicado muchas historias del devastador impacto de los cierres de las plantas, las bancarrotas y los embargos de viviendas que afectan a familias y comunidades en estas partes del mundo. Se ha dado mucho menos cobertura al impacto del colapso sobre el mundo en desarrollo. Sin embargo, conforme la crisis se esparza a los pases ms pobres, es probable que su gente atraviese penurias tan severas como las de los pases ms ricos y, en muchos casos, mucho peores. La mayor preocupacin es que casi todas las mejoras logradas en la erradicacin de la pobreza en los ltimos diez aos sern intiles, y que decenas de millones de personas de la clase trabajadora y de los crculos bajos de la clase media se sumirn en las penurias de las que haban escapado.

Es igualmente preocupante el riesgo de escasez de comida en estas reas, lo que puede desatar desnutricin, hambre e inanicin generalizadas. Todo esto producir seguramente vasta miseria humana, enfermedades y muerte, pero tambin provocar desasosiego social y poltico de varios tipos, incluidos los motines, la rebelin y las refriegas tnicas.

Ni el presidente Obama ni el Congreso ni los medios masivos estn, en su mayor parte, abordando estos peligros. Como antes, el inters pblico mantiene su foco en cmo se ven afectados Estados Unidos y otras potencias industriales por la crisis. Sin embargo, existen tres informes recientes: uno del Banco Mundial, otro de la Organizacin de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (la FAO), y otro ms de los funcionarios de inteligencia de Estados Unidos, que comienzan a prestar atencin a la perspectiva de una segunda ola econmica de conmocin, la cual golpear al mundo en desarrollo.

Hundidos en penurias

A fines de febrero, ejecutivos del Banco Mundial prepararon un documento de contexto <http://siteresources.worldbank.org/NEWS/Resources/swimmingagainstthetide-march2009.pdf> para la junta de ministros de Finanzas del Grupo de los 20 (G-20) celebrada cerca de Londres, entre el 13 y el 14 de marzo. El documento se titula Swimming Against the Tide: How Developing Countries Are Coping with the Global Crisis [Nadando a contracorriente: cmo lidian con la crisis global los pases en desarrollo] y nos brinda una evaluacin preliminar de los impactos del colapso en los pases de bajos ingresos (PBI). Aunque sigue siendo borroso, el panorama se anuncia sombro. La mayor parte de los PBI estuvieron protegidos del impacto inicial de los repentinos bloqueos en el flujo de capitales privados porque tenan acceso limitado a tales mercados. Pero aunque "fueron ms lentos en emerger", apunta el informe, "los impactos de la crisis sobre los PBI no han sido menos significativos que los efectos que se esparcen por otros canales".

Por ejemplo, "muchos gobiernos de PBI confan desmesuradamente en las entradas procedentes de la exportacin de mercancas, cuyos precios cayeron de modo dramtico junto con la demanda global". Del mismo modo, la inversin extranjera directa est cayendo tambin, en especial en los sectores de recursos naturales. Por sobre todo han disminuido las remesas de los migrantes en los pases ms ricos a sus familias en casa, borrando una fuente importante de ingresos para las comunidades pobres. Si sumamos todo esto, "es muy probable que la desaceleracin del crecimiento profundice las privaciones de los pobres realmente existentes". Es ms, en muchos PBI "grandes cantidades de personas sern particularmente vulnerables a la volatilidad econmica y a las desaceleraciones temporales".

Conforme crezca la intensidad de la crisis, ms y ms de estas personas perdern sus empleos o sus otras fuentes de ingreso (como esas remesas tan importantes) y sern empujados debajo de la lnea de la pobreza, habiendo estado arriba. El resultado?: "Se prev que la crisis econmica incremente la pobreza en 46 millones de personas en 2009". El panorama que presenta el informe del banco al G-20 resulta ms oscuro cuando intenta evaluar la capacidad de los PBI para enfrentar las necesidades de todos estos nuevos pobres. Y dado que mucho del ingreso de estos pases se deriva de la venta de exportaciones cuya demanda ha disminuido significativamente (lo que baja los precios) y debido a que los prstamos e inversiones del extranjero se han ido secando muchsimo, los gobiernos implicados tienen muy poco y preciado dinero para proporcionar servicios de emergencia a sus crecientes legiones de pobres. Las implicaciones son ominosas. "Estando ausente la asistencia [pblica], los establecimientos pueden verse forzados a ventas adicionales de activos de los que depende su subsistencia [implementos agrcolas, ganado], a retirar a los nios de las escuelas, a una menor confiabilidad de la atencin a la salud, dietas inadecuadas y desnutricin". Las consecuencias de largo plazo de estas acciones desesperadas pueden ser severas: "La cada del nivel nutricional y de salud entre los nios que sufren de un consumo reducido (o la mala calidad de los alimentos) puede ser irreversible". Ya ahora los clculos sugieren que la crisis alimentaria ha causado que el nmero de personas con desnutricin aumente en 44 millones. Estas estimaciones un incremento de 46 millones en aquellos que fueron empujados a la pobreza y un aumento de 44 millones ms de desnutridos exceden con mucho cualquier cosa reportada en otras partes. Y deben verse como datos preliminares, que pueden ser recalibrados con base en la duracin y la severidad del colapso mundial. Si resultan precisos los pronsticos del banco sobre los impactos probables de la crisis sobre los PBI, estas cifras pueden crecer mucho ms.

Se cierne la inseguridad alimentaria

La temporada de cultivo primaveral ha comenzado en muchas reas del mundo, y los preocupados expertos agrcolas comienzan a calcular las perspectivas de la disponibilidad alimentaria conforme avance el ao. Sus preocupaciones estn muy bien fundadas: la primavera y verano pasados los aumentos en los precios del petrleo y la escasez localizada de comida condujeron a motines en Camern, Egipto, Etiopa, Hait, India, Indonesia, Costa de Marfil y Senegal, entre otros pases. (El precio de la comida est muy ligado al del crudo, dado que la agricultura moderna se basa en gran medida en productos derivados del petrleo para el cultivo, la cosecha, la entrada a los mercados, los plaguicidas y los fertilizantes artificiales). Desde entonces, los precios de los alimentos bajaron un poco debido a la disminucin de los costos del petrleo, pero las existencias tienen tambin riesgo de contraccin debido a la severa sequa en muchas partes del mundo; de ah la preocupacin por la disponibilidad alimentaria en 2009.

La primera valoracin de la disponibilidad alimentaria para este ao acaba de salir, y el pronstico no es promisorio. Publicado por la FAO, el primer informe de 2009, titulado Crop prospects and Food Situation [Perspectivas de cosechas y situacin de los alimentos] <www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db900SID/MVDU-7PD4Q8?OpenDocument> proporciona una revisin, regin por regin, de lo producido a nivel agrcola por todo el mundo. Aunque se espera que algunas reas tengan cosechas mejores que el promedio, la mayora no van a tenerlas. La conclusin principal del informe es: "Los primeros indicios apuntan a una reduccin global en la produccin de cereales en 2009 [relativa a 2008]. Menor cultivo y/o climas adversos hacen probable que la produccin del grano baje en casi todo el mundo".

Los hallazgos ms significativos del informe han de encontrarse en su revisin de las varias regiones agrcolas, donde dos reas claves Asia y Sudamrica estn en riesgo particular debido a la creciente escasez de agua.

En Asia, indica el informe, "se reporta una severa sequa en el norte y el oeste de China, donde se registran niveles de precipitacin 70-90 por ciento menores de lo normal". Hay informes de que 9.5 millones de hectreas de trigo invernal 44 por ciento del rea total plantada estn seriamente afectadas en las provincias de Hebei, Shandong, Henan, Shanxi, Anhai, Shaanxi y Gansu. Las perspectivas para el trigo de invierno se consideran mejores en India, pero ah tambin la lluvia ha sido escasa en los meses recientes, "y 30 de las 36 subdivisiones meteorolgicas reportan lluvias ms bajas de lo normal en niveles significativos". Si juntamos esto, parece que la produccin de cereales en dos de las naciones ms populosas del mundo fueron sustancialmente menores en 2009 que en los aos previos. El incremento resultante en las importaciones de granos empujar hacia arriba los precios en el mercado por todo el mundo. Las condiciones son incluso peores en la parte sur de Sudamrica, donde una severa sequa atenaza Argentina y el sur de Brasil. En Argentina, la produccin de trigo en la temporada 2008-2009, que est por terminar, fue la ms baja en 20 aos y virtualmente la mitad del rcord de 2007. Esto significa que las exportaciones de trigo argentino uno de los principales productores del mundo ser 60 por ciento menor que el promedio de los ltimos cinco aos, lo que reduce dramticamente las existencias en los mercados mundiales y sube los precios globales todava ms. Se espera que la produccin de maz tambin decline por toda la porcin sur de Sudamrica. "Precipitaciones escasas y errticas, altas temperaturas y precios relativamente altos en los insumos [muchos derivados de petroqumicos] han demorado las operaciones de cultivo y en algunos casos han impedido las siembra por completo", anota el informe de FAO. Las prdidas debidas a la sequa estn en un rango de entre 40 y 60 por ciento en muchas reas productoras de Argentina, y se declar incluso una emergencia agrcola en los departamentos de Chaco, Entre Ros y Santa Fe. Condiciones similares se reportan en el sur de Brasil, lo que conduce a pronosticar, ah tambin, descensos en los cultivos.

En otras reas claves de produccin, las existencias de agua pueden ser adecuadas pero los agricultores no pueden sembrar lo suficiente por falta de semillas, fertilizantes u otros insumos esenciales. Esto es especialmente cierto en los as llamados pases de bajos ingresos y dficit en alimentos (PBIDA) naciones que persistentemente estn pobres y hambrientas. Un ejemplo es Zimbabwe, donde, pese a que las condiciones del clima son satisfactorias, las carencia de semillas de calidad, fertilizantes, agroqumicos y poder de labranza, ms los precios incosteables de casi todos los insumos agrcolas ponen al maz severas restricciones.

Otros pases que enfrentan severa inseguridad alimentaria, debida a alguna combinacin de pobreza, sequa, daos por tormentas o desrdenes internos son Afganistn, la Repblica Centroafricana, Chad, la regin de Darfur en Sudn, la Repblica Democrtica del Congo, Eritrea, Etiopa, la franja de Gaza, Hait, Irak, Myanmar (Birmania), Corea del Norte, Somalia y Tayikistn. En stos y otros 17 PBIDA, una proporcin significativa de la poblacin enfrenta hambre, desnutricin o inanicin persistentes. Es ms, esta lista crecer, conforme los efectos descritos en el informe del Banco Mundial comiencen a hacerse sentir en los meses venideros. Si ms personas caen en la pobreza por todo el mundo y conforme suban los precios debido a rendimientos descendentes en las cosechas, es seguro que crecer el nmero de aquellos que experimentan inseguridad alimentaria.

Desasosiegos que amenazan regmenes

Conforme estos efectos reverberan por todo el mundo en desarrollo y millones de personas se enfrentan a condiciones ms y ms inclementes, tiende a crecer el desasosiego poltico y social en todas sus formas. Tal desasosiego, que implica furibundas protestas por el cierre de fbricas, por los despidos masivos y por las medidas de austeridad de los gobiernos, ya hizo erupcin en Europa, Rusia y China y ahora amenaza esparcirse a otras reas del mundo. Hasta ahora, los desrdenes se han limitado a disturbios urbanos y a algunos incidentes donde se arrojaron piedras, pero es fcil imaginar formas mucho ms violentas de conmocin incluso el estallido de alguna rebelin armada o de trifulca entre civiles.

El peligro fue puesto en evidencia por un tercer informe, digno de atencin, una evaluacin anual de amenazas, <http://intelligence.senate.gov/090212/blair.pdf> que entreg el director de la Inteligencia Nacional, el almirante Dennis C. Blair, al comit selecto del Senado relativo a inteligencia, el 12 de febrero pasado. Aunque mucho del informe de Blair se centra en asuntos conocidos, como las aspiraciones nucleares de Irn y la guerra en Afganistn, le dedica considerable atencin a la perspectiva de que surjan disturbios sociales y polticos debido al actual colapso econmico. "La principal preocupacin a corto plazo de Estados Unidos en cuanto a la seguridad, es la crisis econmica global y sus implicaciones geopolticas", se apunta en el informe. Al rastrear esta preocupacin, el tiempo es quiz nuestra mayor amenaza y los modelos estadsticos muestran que las crisis econmicas incrementan el riesgo de una inestabilidad amenazante a los regmenes si perduran ms all de uno o dos aos.

Por supuesto, la crisis ya dur ms de un ao en Estados Unidos y parece destinada a persistir mucho ms tiempo en los pases desarrollados y en las reas en desarrollo, as que el peligro de la "inestabilidad amenazante para los regmenes" tiene que ser tomada muy en serio. El almirante Blair no proporciona, pas por pas, una valoracin de dnde espera l dicha inestabilidad. Pero s apunta varias reas con riesgos particulares, entre ellas frica, Amrica Latina y Asia Central. Hablando de esta ltima, por ejemplo, apunta que Kazajstn, Kirgiztn, Tayikistn, Turkmenistn y Uzbekistn, "con su poltica altamente personalizada, sus dbiles instituciones y sus crecientes desigualdades, estn mal equipados para lidiar con los retos planteados por el extremismo islamita violento, por el pobre desarrollo econmico y los problemas asociados con la energa, el agua y la distribucin de alimentos".

Todos estos pases son particularmente vulnerables a la crisis econmica global, sobre todo con la cada de las remesas de los migrantes. Tayikistn y Kirgiztn han dependido mucho de las remesas de los trabajadores migrantes de Rusia y Kazajstn para suplir una porcin significativa de su producto interno bruto casi 45 por ciento en el caso de Tayikistn y se vern afectados severamente por la crisis financiera. La privacin econmica acicatea tambin un incremento en el crimen y la piratera en ciertas reas, apunta Blair. Esto es especialmente cierto en frica occidental, donde la pobreza y la disminuida capacidad del Estado facilitan el trasiego y embarque de narcticos de Amrica Latina a Europa. "Los traficantes han logrado cooptar a funcionarios del gobierno y de la procuracin de justicia de estos pases, lo que mina an ms a los gobiernos dbiles y econmicamente empobrecidos, que carecen de mecanismos adecuados para impulsar el cumplimiento de la ley y la capacidad judicial", apunta el informe.

Blair seala a Guinea Bissau, que describe como el Estado africano tpicamente narco. El 3 de marzo, el presidente del pas, Joo Bernardo Vieira, fue asesinado, en lo que algunos observadores consideran una disputa entre intereses rivales en el trfico de drogas. En un reciente testimonio, Blair vincula el desasosiego poltico en el mundo en desarrollo con las condiciones econmicas globales. Hablando de los recientes disturbios en Pakistn, por ejemplo (ver <www.dni.gov/testimonies/20090225_transcript.pdf>) le dijo el 25 de febrero a un comit de la Cmara de Representantes: "El gobierno est perdiendo autoridad en el norte y en el occidente, e inclusive en las partes ms desarrolladas del pas, debido a que las penurias econmicas crecientes, y las frustraciones por la pobre gobernanza, han dado pie a mayores radicalizaciones". Aunque es quiz muy pronto para especificar dnde ocurrirn episodios de "inestabilidad amenazante a los regmenes" a resultas de la crisis econmica, el anlisis derivado de los recientes informes del Banco Mundial y de la FAO sugieren que muchas naciones en desarrollo estn en riesgo y ste es significativo.

Las naciones ms adineradas experimentaron slo la primera oleada de la crisis econmica global. Los efectos de la segunda oleada que golpear a las naciones menos desarrolladas todava estn por sentirse. A juzgar por todos los indicios, las consecuencias de esta segunda oleada pueden sacudir la Tierra mucho ms que la primera.

Traduccin: Ramn Vera Herrera

 



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