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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2009

Afganistn y la OTAN
Abajo la lnea Durand!

Noam Chomsky
La Jornada


Desde la antigedad, la regin ahora conocida como Afganistn ha sido una encrucijada para potenciales conquistadores. Alejandro El Magno, Genghis Khan y Tamerln reinaron all.

Durante el siglo XIX, los imperios britnico y ruso trataron de conquistar la supremaca en Asia Central. Esa rivalidad fue calificada como El Gran Juego. En 1893, sir Henry Mortimer Durand, funcionario colonial britnico, traz una lnea de mil 500 millas para definir el extremo occidental de India, controlada por Gran Bretaa. La Lnea Durand atravesaba reas tribales de pashtunes que los afganos consideraban parte de su territorio. En 1947, la parte noroccidental de la regin se convirti en el nuevo estado de Pakistn.

El Gran Juego contina en Afganistn-Pakistn, o Afpak, como se lo llama ahora. El trmino tiene sentido en una regin, a ambos lados de la porosa Lnea Durand, que la poblacin nunca acept y a la que el estado de Afganistn, cuando todava funcionaba, siempre se opuso.

Un indeleble marcador histrico es que los afganos siempre combatieron a todos los invasores.

Afganistn contina siendo un premio geoestratgico en el Gran Juego. En Afpak, el presidente Barack Obama ha actuado, de acuerdo con sus promesas de campaa, acrecentando la guerra de manera considerable, haciendo avanzar los patrones de escalamiento llevados a cabo por el gobierno de George W. Bush.

En la actualidad, Afganistn est ocupado por Estados Unidos y sus aliados de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN). La presencia militar extranjera slo genera confrontaciones cuando lo que se necesita es un esfuerzo comn entre las potencias regionales concernientes, entre ellas China, India, Irn, Pakistn y Rusia, que pueden ayudar a los afganos a enfrentar sus problemas internos, como muchos creen que pueden.

La OTAN ha ido mucho ms all de sus orgenes durante la guerra fra. Luego del colapso de la Unin Sovitica, esa organizacin perdi el pretexto para su existencia: la defensa contra un hipottico ataque ruso. Pero rpidamente asumi nuevas tareas. El presidente Bill Clinton, violando las promesas hechas a Mijail Gorbachov, la ampli hacia el este, seria amenaza para Rusia, y eso, de manera natural, increment las tensiones internacionales.

El asesor de seguridad nacional del presidente Obama, James Jones, comandante supremo de la OTAN en Europa entre 2003 y 2006, es partidario de su expansin hacia el este y el sur. Esos pasos reforzarn el control de los suministros de energa de Estados Unidos en Medio Oriente.

Tambin es partidario de que cuente con una fuerza de respuesta, que dar a la alianza controlada por Estados Unidos mayor capacidad para hacer cosas con rapidez en distancias muy largas.

Esa misin de la OTAN podra incluir el proyectado oleoducto TAPI, que est siendo construido a un costo de 7 mil 600 millones de dlares, y que entregar gas natural desde Turkemenistn a Pakistn e India. Las tuberas atravesarn la provincia afgana de Kandahar, donde hay emplazadas tropas canadienses. Washington ha propiciado TAPI porque bloquear un oleoducto competidor desde Irn a India y Pakistn, y reducir el control de la energa del Asia Central por parte de Rusia. Pero no resulta claro, sin embargo, si esos planes son realistas a raz de la actual agitacin en Afganistn.

China podra representar la principal preocupacin de Washington. La Organizacin de Cooperacin de Shanghai, con sede en China, y que algunos analistas consideran un potencial contrapeso a la OTAN, incluye a Rusia y a los estados del centro de Asia. India, Irn y Pakistn son observadores y existen especulaciones sobre si se sumarn a la organizacin. China tambin ha profundizado sus relaciones con Arabia Saudita, la perla de la corona en el sistema de suministro petrolero.

Una fuerza que se opone a las maniobras de la gran potencia es el vigoroso movimiento de paz que est creciendo en Afganistn. Los activistas han pedido el fin de la violencia y que se entablen negociaciones con el Talibn. Esos afganos dan la bienvenida a la ayuda externa, pero para la reconstruccin y el desarrollo, no con propsitos militares.

El movimiento de paz est recogiendo tanto apoyo popular en Afganistn que los soldados que Estados Unidos est enviando a ese pas no slo enfrentarn al Talibn, sino tambin a un enemigo desarmado, pero igualmente sobrecogedor: la opinin pblica, informa Pamela Constable, de The Washington Post, tras una reciente visita a Afganistn. Muchos afganos dicen que ms tropas extranjeras en lugar de ayudar a derrotar a los insurgentes, exacerbarn el problema.

La mayora de los afganos entrevistados por Constable dicen que prefieren un acuerdo negociado con los insurgentes. El primer mensaje del presidente afgano Hamid Karzai a Obama, y que al parecer nunca fue respondido, fue que cesaran los ataques a los civiles. Karzai tambin inform a una delegacin de las Naciones Unidas que desea un cronograma para la retirada de tropas extranjeras (esto es, de Estados Unidos). Por lo tanto, ha perdido el favor de Washington. Como resultado, ha pasado de ser un favorito de los medios de prensa estadunidenses a ser un lder corrupto y poco confiable, etctera. Hay versiones periodsticas de que Estados Unidos y sus aliados estn planeando marginarlo en favor de una figura de su eleccin.

La popularidad de Karzai tambin ha declinado en Afganistn, aunque sigue siendo muy superior a las de las tropas de ocupacin estadunidense.

Una perspectiva til proviene de un corresponsal britnico con mucha experiencia, Jason Burke, quien escribe: todava tenemos esperanzas de construir el Estado que nosotros queremos que los afganos desean, en lugar del Estado que en realidad ellos desean. Si se pregunta a los afganos qu Estado desearan tener, muchos respondern: algo parecido a Irn

El papel de Irn es especialmente importante. Tiene relaciones muy estrechas con Afganistn. Se opone vigorosamente al Talibn y ofreci ayuda sustancial para echarlo. Y como recompensa, recibi el sambenito de formar parte del eje del mal. Irn tiene ms inters en un Afganistn floreciente y estable que cualquier otro pas, y mantiene relaciones naturales con Pakistn, India, Turqua, China y Rusia. Esas relaciones podran desarrollarse, tal vez, en asociacin con la Organizacin de Cooperacin de Shanghai, si Estados Unidos contina bloqueando las relaciones de Irn con el mundo occidental.

Esta semana, en una conferencia de la ONU sobre Afganistn efectuada en La Haya, Karzai se reuni con funcionarios iranes que prometieron ayudar con la reconstruccin y cooperar en los intentos regionales para frenar el narcotrfico en la nacin asitica.

La poltica de escalada de Bush y Obama no permite un acuerdo pacfico en Afganistn o en la regin. Lo que resulta importante es que haya negociaciones entre los afganos sin la interferencia extranjera, ya se tate del Gran Juego o de otra cosa. Los problemas de Afganistn deben ser resueltos por los afganos.



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