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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2009

Hacia la codificacin de una doctrina
Los ejrcitos se preparan para el combate urbano

Philippe Leymarie
El Diplo

Beirut, Mogadiscio, Grozni, Mitrovica, Kabul, Abiyn, Gaza Tres cuartos de los conflictos se desarrollan hoy en da en centros urbanos, en medio a las poblaciones, cuando no en contra de ellas. Las doctrinas, las tcticas y las estrategias militares sufren transformaciones y se desdibujan las fronteras entre defensa y seguridad.


Nunca hubiera imaginado entrenarme un da en un campo que sirvi antes a mis antiguos adversarios sonrea, en noviembre de 2007, el coronel francs Pierre Esnault. El Muro realmente cay. El coronel comandaba en ese momento el Primer Regimiento de Tiradores de Epinal (Vosges, Francia), en ejercicio en Altengrabow, una antigua base sovitica situada a 60 kilmetros al sur de Berln que haba funcionado como campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. Abandonados, invadidos por la vegetacin, algunos monumentos celebran all la marcha victoriosa del Ejrcito Rojo sobre la capital alemana. Con sus interminables filas de cuarteles desafectados que se extienden sobre ms de 8 km 2 , este campo, hoy administrado por la Bundeswehr, es el nico en Europa que puede servir de teatro a un ejercicio de gran amplitud en un medio urbano.

Aunque haban sido debidamente advertidos, los berlineses que desde principios de los aos 90 no asisten al espectculo de una ocupacin militar quedaron estupefactos ante un despliegue tan masivo de soldados franceses: 1.500 hombres, 450 vehculos un centenar de blindados, decenas de helicpteros y aviones, destacamentos de fuerzas especiales, de inteligencia militar, e incluso de cinotcnica (perros), enviados durante tres semanas a 900 kilmetros de sus bases en el este de Francia, para librar una Batalla de Rosenkrug, que simulaba la recuperacin de una importante localidad.

 

Arrasar ya no es aceptable

 

En Francia, se han multiplicado los ejercicios urbanos en condiciones ms reales: 800 militares y 200 carros blindados se desplegaron en abril de 2008 en la ciudad de Sedan, durante una maniobra predominantemente logstica que puso el acento en el tratamiento de los heridos, la proteccin de los convoyes y la evacuacin de los residentes, en correspondencia con los compromisos militares actuales: Kosovo, Afganistn, Costa de Marfil, Lbano, segn seal el Ministerio de Defensa.

El mes siguiente, la maniobra Anvil 08, en el marco de la preparacin de la Fuerza de Reaccin Rpida de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) puso a 1.500 hombres frente a cuatro edificios de la marina nacional, en las playas y en la ciudad de Frjus (departamento de Var), para probar la seguridad y la evacuacin de la poblacin ante una amenaza de grupos paramilitares y terroristas. En 2007, un ejercicio de combate urbano en tamao natural, con 1.200 militares y un importante apoyo areo, fue llevado a cabo por la 11 Brigada Paracaidista en el centro de la ciudad de Cahors, en el departamento de Lot.

A partir de 2005, el mandato Azur (Accin en Zona Urbana) impuso a dos grandes brigadas de combate del ejrcito terrestre francs reforzar su capacidad para actuar en zonas urbanas, cualquiera sea la intensidad del combate, y al mismo tiempo llevar a cabo operaciones humanitarias en beneficio de la poblacin, ante un adversario cuyo armamento y modos de accin son cambiantes, una directiva que se extendi, a partir del ao pasado, al conjunto de las brigadas, obligadas ahora a familiarizarse con el combate en zonas habitadas.

Esta toma de conciencia se apoya en primer lugar en datos demogrficos, ya que la poblacin de las ciudades se ha multiplicado por cinco desde el comienzo del siglo pasado. Mas de 280 aglomeraciones del mundo superan el milln de habitantes; y 26 tienen ms de siete millones de almas. En 2025 se espera que dos tercios de los ocupantes del planeta sean urbanos; y algunos apuestan a que llegarn al 85% en 2050 Tradicionalmente, las ciudades ms grandes concentran los principales poderes (poltico, econmico, social, cultural); conforman una encrucijada de comunicaciones (transporte y telecomunicaciones) y un espacio mediatizado que acta como una caja de resonancia.

En lnea con las guerras mundiales del siglo XX y el conflicto Este-Oeste, los ejrcitos haban sido diseados para batallas en llanuras, en terrenos despejados, es decir, vastas extensiones principalmente rurales con frentes que se desplazaban segn los avances o retrocesos de las unidades de infantera, apoyadas por los carros blindados, la artillera y los cazas areos. Durante los 45 aos que siguieron a la rendicin de Alemania, seala el general Yves Jacops, ex comandante de la Escuela de Aplicacin de la Infantera, generaciones de soldados prepararon la guerra total: el Pacto (de Varsovia) contra la Alianza (Atlntica). La guerra urbana era prcticamente inexistente. En los reglamentos de infantera, se hablaba pdicamente de combate en localidades (1).

Cuando la guerra se haca urbana como en Berln en 1944, y ms recientemente en Grozni, en Chechenia el choque de los ejrcitos dejaba un terreno y una sociedad devastadas: No vamos a rehacer la batalla de Stalingrado! afirmaba en un video del Estado Mayor francs un falso general Urbano, presentado como uno de los padres de la reforma Azur: Arrasar, como en 1944, ya no es aceptable.

La situacin ha cambiado, explica otro oficial: Los nuevos modos de accin deben minimizar los daos colaterales. En primer lugar interviene el ejrcito, para calmar el juego, pero luego debe pasar lo ms pronto posible la posta a la polica y a las instituciones civiles: no nos interesa romper lo que maana a la maana debemos reconstruir.

Una nota de la Fundacin para la Investigacin Estratgica (2) resume: Durante la Segunda Guerra Mundial, se bombardeaban ciudades enteras (Londres, Dresde); en Vietnam, se focalizaba en un barrio; hoy, en Irak y en los territorios palestinos, se trata de un inmueble, incluso de la ventana de un piso de ese inmueble (3).

 

Nuevo enfoque del campo de batalla

 

A diferencia de los grandes teatros de batalla de fronteras o de regiones, el espacio urbano es un laberinto con varias dimensiones: los subsuelos (stanos, cimientos, alcantarillas, playas de estacionamiento, subterrneos, vas subterrneas); las calles, plazas, callejones sin salida; y los edificios de varios pisos, en configuraciones de todo tipo (centros histricos, arterias comerciales, sectores urbanizados, barrios, supermercados, inmuebles de gran altura). Esta maraa le ofrece al beligerante, sobre todo si goza del apoyo de una fraccin notable de la poblacin un rasgo propio de los conflictos asimtricos de este momento una opacidad protectora que le permite a un adversario juzgado como ms dbil, encontrar una ventaja tctica.

En este nuevo enfoque del campo de batalla, la presencia de la poblacin es un dato central, ya que frecuentemente es vctima, pero a veces es actora de los conflictos (por turnos, separada o simultneamente). En la ciudad, seala el coronel Nicol, la amenaza viene de todas partes. Cada calle, cada barrio puede convertirse en un microteatro de operaciones. La mayora de las veces, las unidades estn compartimentadas o distribuidas. Usted se encuentra permanentemente en situacin de duelo, cualquiera sea el sistema de armas. Usted debe tratar de ubicar, entre los habitantes, quien est implicado, quien es activo, peligroso, y quien no lo es, lo que resulta delicado. Y siempre est actuando bajo la mirada de los medios.

El coronel Pascal Langard, jefe del batalln francs en el seno de la Fuerza de Mantenimiento de la Paz en Kosovo (KFOR), pensaba tras una nueva serie de incidentes en marzo de 2008, en Mitrovica, Kosovo (4) que el combate en el seno de poblaciones es sin duda uno de los ms difciles, porque no puede resumirse en la destruccin del adversario. Este oficial insiste, como muchos otros, en la necesidad de controlar la violencia, una tarea muy compleja, porque dentro de una misma multitud de manifestantes varan las motivaciones, los actos reales y los medios utilizados; la situacin misma evoluciona rpidamente, tanto desde el punto de vista del lugar como del tiempo. Este contexto impone una gran sangre fra, una cohesin perfecta, y una confianza sin fallas en los subordinados (5).

La preocupacin por contener el nivel de violencia, especialmente en los conflictos de tipo insurreccional que terminan en una guerrilla urbana, requiere acciones directas, las ms de las veces de contacto: los militares buscan un objetivo, de manera quirrgica. Para el jefe de batalln Charles Arminjon, este tipo de combate requiere una concentracin intelectual muy fuerte, ya que cada unidad es llamada, generalmente en circunstancias en las que reina el desorden, a desarrollar sus propios mtodos y soluciones.

Es importante estima el coronel Vincent Pons, jefe de operaciones de la 27 Brigada de Infantera de Montaa instalar rpidamente una relacin de fuerzas favorable, practicar una integracin entre las armas hasta en los escalones ms pequeos, y asegurar una significativa proteccin blindada del personal. La guerra urbana es una integracin de todos los efectos y sensores, explica el coronel Didier Leurs, coordinador desde 2007 de esta poltica Azur del ejrcito de tierra francs. Una accin de este tipo, a menudo sin preaviso, realizada en plazos cortos, con necesidades logsticas multiplicadas, requiere un stock de municiones diez veces ms importante que en pleno campo, as como una cantidad suficiente de vehculos blindados, tanto para apoyo como para proteccin; y, sobre todo, tropas constantemente entrenadas porque en el espacio de seis meses se pueden olvidar los reflejos y los procedimientos, y perder la capacidad de recibir golpes duros, agrega un instructor del Centro de Entrenamiento para Acciones en Zona Urbana (Cenzub).

En los Estados Mayores se trata de codificar esta nueva forma de combate en base a las intervenciones de los estadounidenses en Bagdad y en Fallujah, y de los britnicos en Basora, en Irak; de los rusos en Grozny en los aos 1990; de los europeos en Pristina y Mitrovica, en Kosovo; de los israeles ante la resistencia palestina Tambin se mencionan los lejanos recuerdos de la Batalla de Argel, en los aos 1960, cuando los paras (paracaidistas) franceses del general Marcel Bigeard se enfrentaron con los mujaidines del Frente de Liberacin Nacional (FLN), en la casbah.

En el Ministerio de Defensa francs, la secuencia denominada del hotel Ivoire en Abiyn (Costa de Marfil) en noviembre de 2004, fue minuciosamente disecada: despus del bombardeo a un cuartel de la fuerza Licorne, en Bouak, y de la destruccin, por orden de Pars, de la pequea aviacin de caza marfilea, los militares de la operacin francesa Licorne debieron enfrentar, con medios de guerra, a una multitud hostil. Era un contexto de motn: Ese da dice un oficial, el ejrcito de tierra no desempeaba su papel. Gracias a la sangre fra de las unidades desplegadas ante el hotel, hubo un mnimo de vctimas (6). Pero se iba hacia un linchamiento generalizado. Por eso la necesidad, cuando en el lugar no hay personal especializado del tipo gendarmes mviles, de disponer al menos de unidades de infantera entrenadas en el mantenimiento del orden y equipadas en consecuencia, con medios de proteccin y armas de letalidad reducida (ALR).

Las operaciones de contra-insurreccin en Irlanda del Norte desde los aos 1960, y el mantenimiento de la paz en los Balcanes en los aos 1990, dieron lugar a tiles experiencias para las tropas britnicas enviadas estos ltimos aos a Afganistn e Irak. En Francia se reforzaron los efectivos de las compaas de infantera; ahora las acciones se llevan a cabo en equipos interarmas, con apoyo de tanques e ingenieros zapadores, ya que todos los infantes se desplazan bajo blindaje y cada uno dispone de una radio y de un medio de visin nocturna (7). Nuevas armas, hasta ahora reservadas a las fuerzas de seguridad, hacen su aparicin en las unidades de infantera. Los equipos individuales Felin (Soldado de infantera con Equipo y Enlaces Integrados, segn su sigla en francs) llamados del infante del futuro, estarn mejor adaptados al combate en las ciudades que los viejos equipos (8).

Para enfrentar los cohetes y los Improvised Explosive Devices (IED, aparatos explosivos improvisados), convertidos en un modo de accin corriente de los insurgentes en Irak y en Afganistn, especialmente en zonas urbanas, se instalaron procedimientos reflejos para evitarlos, y se reforzaron los dispositivos de deteccin. A partir de este ao, una parte de los vehculos con delantera blindada (VAB) y de los vehculos blindados ligeros (VBL) dispondrn de visin panormica, de protecciones blindadas suplementarias y de un armamento teleoperado, con el fin de limitar la exposicin de los combatientes en los techos de los vehculos. Las condiciones de empleo en medios urbanos de algunos materiales provenientes de los enfrentamientos de la Guerra Fra como los tanques pesados tipo Leclerc de 56 toneladas tambin fueron repensados, al igual que las tcnicas de apoyo cercano por va area, con un empleo privilegiado de helicpteros y cada vez ms de drones (aviones automatizados sin piloto).

 

Mezcla de gneros

 

El ejrcito estadounidense, que en estos treinta ltimos aos intervino ms de veinte veces en terreno urbano o periurbano, slo inici una reflexin estratgica sobre este tema despus de la desastrosa operacin de Mogadiscio (Somalia, 1993) (9). Desarroll entonces nuevas tcnicas grupos de combate dispersos, interconexin de los combatientes, geolocalizacin, drones armados, etc. y los experiment durante el ejercicio Millenium Dragon, en 2002, en California, y luego en los teatros de operaciones de Irak y Afganistn. Aplicando estas nuevas tcticas, los Marines consideran que pueden reducir notablemente sus prdidas (10).

El Joint Readiness Training Center (JRTC) de Fort Pol, puesto en servicio en 1993, en Luisiana, se abri para un entrenamiento interarmas en un marco urbano reconstituido de 56 kilmetros cuadrados que, sin embargo, es considerado por algunos expertos como minsculo en relacin con lo que implicara un operativo real. Y aunque el JRTC incluye no combatientes en el programa de entrenamiento, esta innovacin slo hace aflorar la complejidad de las operaciones urbanas futuras, segn un ex teniente coronel (11).

El Nacional Training Center de Fort Irwin (California), la mayor instalacin en el mundo para entrenamiento de las fuerzas terrestres, con sus mil millas cuadradas de desafos (12) donde se ensean las bases del combate clsico en terreno libre tiene el defecto importante, para este oficial, de quedar virtualmente vaco de poblacin y no tomar en cuenta a los refugiados, los medios de comunicacin, los toques de queda, el control de las masas, la administracin comunal, las bandas callejeras, las escuelas, los ciudadanos armados, las enfermedades, las prdidas masivas, la polica, los sitios culturales, los miles de millones de dlares de propiedades, las infraestructuras o la religin, que son cada vez ms corrientes para el combatiente urbano. El objetivo de maana, concluye, no ser la cumbre de una colina sino que se encontrar en medio de un inmueble, rodeado de no combatientes.

En el territorio francs, el ejrcito dispone de una veintena de sitios para maniobras, ejercicios de tiro y simulaciones: 400 unidades se han familiarizado all en estos ltimos aos con el combate de tipo urbano, a la escala de una compaa como mximo (de 130 a 170 hombres). Pero el Estado Mayor pone muchas esperanzas en el desarrollo de su Centro de Entrenamiento en zonas urbanas (Cenzub), abierto en 2006 en Sissone (Aisne), porque la extensin en curso permitir, a partir de 2011, realizar entrenamientos a la escala de un regimiento completo, en condiciones casi reales, con una estructura enteramente dedicada al entrenamiento en combates urbanos, el despliegue de una fuerza adversa permanente, del tamao de una compaa, y la prxima terminacin de una ciudad artificial de 3.000 habitantes que reproducir el conjunto de las condiciones espaciales en las cuales deben actuar los combatientes. Para el coronel Didier Leurs, el Cenzub ser entonces el primer establecimiento de su tipo en Europa, con una ptica a la vez multinacional, interfuerzas y que a ms largo plazo asociar a ministerios, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales.

Los organizadores de estos juegos de rol militares admiten que es difcil reconstituir la amenaza, ya que no slo es necesario ofrecer un escenario y un entorno crebles, sino tambin disponer de personal apto para hacer de enemigos, ya sean militares, milicianos o simples civiles. La simulacin, para transportar a los jugadores, debe incluir a todos los actores posibles. Periodistas, reales o ficticios, pueden ser introducidos en la accin; as se habita a los militares a reaccionar ante testigos, a ser acompaados por un equipo de prensa, a responder (o no) a preguntas, etc. Tambin se ensean a los soldados rudimentos del derecho de los conflictos y, sobre todo, la delicada interpretacin de las reglas de compromiso, ya que en una misma ciudad, ante acciones de nivel muy diferente, un soldado podr abrir el fuego de un lado de la calle, pero no del otro

Desde el fusilamiento en el hotel Ivoire, el ejrcito francs enva sistemticamente a sus operaciones exteriores (Opex) una compaa de infantera formada en el control de multitudes, una versin militar del mantenimiento del orden, analiza el sitio internet Secret Dfense (13). A diferencia de los gendarmes para quienes la intervencin armada ante una multitud es un lmite superior de su gama de misiones, los soldados no practican el mantenimiento del orden ms que en lmite inferior, como ltimo recurso, con el propsito de limitar la escalada de violencia, y deben estar en condiciones de poder pasar a posiciones de alta intensidad, en caso de necesidad, con recursos ms militares: blindados, bulldozers, tiradores de elite, perros, etc.

La revista Fantassins se pregunta, encabezando un dossier sobre el control de masas, si la utilizacin de este modo de accin no genera nuevos problemas, como la incitacin a enviar impunemente a civiles desarmados en contacto con la fuerza, inhibicin en el empleo de armas e incluso un riesgo de exposicin a acciones terroristas (14). La gendarmera mvil francesa, que tiene un estatuto militar, aunque es una fuerza intermedia entre la polica y el ejrcito, llamada cada vez ms a participar en Opex, se considera mejor formada para un empleo modulado de la fuerza y para el manejo de las armas no letales (15).

Mientras algunos expertos temen una mezcla de gneros, e invitan a los militares a no equivocarse de oficio, la anexin de la antigua Gendarmera Nacional al Ministerio del Interior de Francia, desde el 1 de enero de 2009, ilustra el desdibujamiento creciente de las fronteras entre defensa y seguridad.

Un azar del calendario que se ha convertido en un smbolo: fue un 11 de septiembre de 2001 cuando el primer grupo interarmas del ejrcito de tierra francs comenz a entrenarse en el combate urbano

 

1 Fantassins, revista de informacin de la infantera francesa, N 20, Montpellier, junio de 2007.

2 Michel Asencio, Notes de la FRS (Fundacin para la investigacin estratgica), Pars, 2-6-06.

3 Obsrvese que durante la ofensiva israel en Gaza, en diciembre de 2008-enero de 2009, el tratamiento fue mucho menos definido.

4 La violencia sigui a una operacin de la polica para desalojar a los serbios que ocupaban dos tribunales de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU). Segn la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN), 25 policas de la ONU, 8 soldados de la fuerza de la OTAN (Kfor) y 80 serbios resultaron heridos.

5 Terre Information Magazine, Pars, julio-agosto de 2008.

6 Segn la Federacin Internacional de Derechos Humanos (FIDH), la represin de las manifestaciones antifrancesas del 9 de noviembre produjo 63 muertos. El Ministerio francs de Defensa abog legtima defensa ampliada y acept un balance de una veintena de marfileos muertos por el ejrcito francs, entre el 6 y el 9 de noviembre, en el conjunto del territorio marfileo.

7 Retex azur, Fantassins, N 22, junio de 2008.

8 Esta panoplia, que comenz a distribuirse en algunas unidades, incluye un traje de proteccin antibalas semi-presurizado, y un sistema individual de transmisin, localizacin y puntera, todo esto unido al arma.

9 La prdida de 18 hombres cados en emboscadas en las calles de la capital somal, provoc el retiro del contingente estadounidense.

10 Alain de Neve y Joseph Henrotin, Mythes et ralits du combat urbain, Red multidisciplinaria de estudios estratgicos, 23-3-03: www.lalibre.be.

11 Teniente coronel Robert R. Leonhard, Sun Tzus bad advice: Urban Warfare in the Information Age, Army Magazine, Washington, abril de 2003.

12 Casi dos mil seiscientos kilmetros cuadrados.

13 Jean-Dominique Merchet, 30-3-08 (http://secretdefense.blogs.liberation.fr/). En Francia se formaron unas cuarenta unidades para el control de las masas, que requieren equipos especiales.

14 Fantassins, abril de 2008.

15 Yves Chevrel y Olivier Masseret, La gendarmerie, acteur paradoxal de la scurit intrieure-extrieure, Revue internationale et stratgique, N 59, Pars, 2005.

 

Philippe Leymarie es Periodista.

Traduccin: Luca Vera



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