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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2009

"Welcome, Mr. Obama. What about Cuba?"

Emir Sader
La Jornada


Ilusiona a Barack Obama ser recibido de otra manera en la reunin de Trinidad y Tobago: podr hablar de la crisis, de nuevas posturas de su gobierno frente a Irak e Irn, de tantas cosas, pero lo que no conseguir ser eludir la centralidad que tiene su postura con relacin a Cuba.

La posicin estadunidense sobre Cuba representa, en sntesis, la visin imperial de Estados Unidos con relacin a Amrica Latina. Se evidenci cuando sinti que estaba ante un proceso realmente revolucionario, que no slo tumbaba una de las tantas dictaduras que Washington apoyaba en la regin, sino que el nuevo poder reivindicaba de forma radical la soberana del pas, al tiempo que avanzaba en la construccin de una sociedad justa, comenzando con la reforma agraria.

Hasta all los movimientos antidictatoriales y/o nacionalistas siempre haban sido conjurados o cooptados. Pas con los ms fuertes, como los de Juan Domingo Pern y Getulio Vargas, pasando por la revolucin boliviana de 1952. Cuando se dio cuenta de que perda el control sobre un pas que haba sido su ms importante neocolonia, Estados Unidos inici una ofensiva para intentar impedir que el poder revolucionario se consolidase.

Se vali de todos los instrumentos que tena a la mano: de los ataques con fsforo blanco iniciados sobre territorios liberados de la regin oriental de la isla incluso antes de la victoria de Fidel Castro y sus compaeros a los atentados contra el lder de la revolucin, el envo de comandos terroristas, la provisin de armas a los grupos contrarrevolucionarios de la cordillera central del pas, agregando a todo la calumnia informativa y la tentativa de bloqueo econmico y diplomtico.

Actuaba Estados Unidos de acuerdo con la mxima segn la cual Sin cuota no hay pas; esto es, si el poderoso vecino del norte dejaba de comprar la zafra de azcar, el pas no sobrevivira. La burguesa cubana cerraba entonces sus casas y parta a Estados Unidos como quien va de vacaciones, esperando que el nuevo gobierno cayese bajo el impacto del boicot estadunidense.

En paralelo, Washington desataba la mayor ofensiva contra un pas del continente, que incluy el intento de invasin en 1961 y el bloqueo naval de 1962. Asimismo, Estados Unidos impuso desde un decreto continental de aislamiento contra Cuba, que supuso la ruptura de las relaciones de todos los gobiernos con la isla menos Mxico, que mantuvo el intercambio diplomtico, cerrando as el cerco econmico en momentos que Washington divida entre pases con gobiernos serviles la cuota de azcar dejada de adquirir a los cubanos.

Pasaron ms de cuatro dcadas y 10 presidentes estadunidenses, y Cuba sobrevivi y rompi de hecho el bloqueo, tanto en sus vnculos con otros pases del continente Costa Rica, finalmente, acab restableciendo las relaciones, como el propio intercambio en turismo, cultura y comercio que fue siendo repuesto. Cuba mantuvo su dignidad y su soberana, al tiempo que construa la sociedad ms justa del mundo, para lo cual fue indispensable afectar profundamente intereses estadunidenses en el pas.

Esto ltimo es lo que Estados Unidos nunca perdonar a Cuba: su independencia y su papel de ejemplo al romper con la dominacin imperialista sobre la isla y sentar los embriones de un nuevo tipo de sociedad, el socialismo.

Cuba le propone normalizar las relaciones, sin demandar siquiera la devolucin de Guantnamo como sera absolutamente justo que ocurriera, exigiendo como contrapartida que cada pas respete el tipo de sociedad del otro y haya intercambios recprocos de igualdad y respeto.

El problema para Obama es que si quiere probar en los hechos que tiene una actitud distinta con Amrica Latina, tendr que hacerlo ponindole fin al bloqueo y normalizando las relaciones con Cuba. Por el carcter de Estados Unidos como sobreviviente de la guerra fra y de expresin ms acabada de la prepotencia imperial en las relaciones con el continente, Obama no podr quedarse nicamente en la flexibilizacin de la circulacin de personas, envos de remesas y sostenimiento del comercio ya existente. Tendr que avanzar en la concrecin de reuniones directas con los dirigentes cubanos y el establecimiento de relaciones normales con la isla como el ltimo gobierno de Amrica que se resisti a ello.

De la respuesta a los saludos con que todos recibirn a Obama en Trinidad y Tobago depender la apertura de un nuevo periodo en las conturbadas, violentas y hasta aqu prepotentes relaciones de Estados Unidos con Amrica Latina.



Traduccin: Ruben Montednico

http://www.jornada.unam.mx/2009/04/18/index.php?section=opinion&article=014a1pol



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