Portada :: Amrica Latina y Caribe :: V Cumbre de las Amercas. Puerto Espaa 16-19 abril 2009
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2009

V Cumbre de las Amricas: el fin del Ministerio de colonias

Juan Carlos Monedero
Rebelin



Yo no s muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y s todos los cuentos

Len Felipe

Cambios en la foto de familia

Acostumbrado a encontrar la posibilidad de la transformacin social en tiempos difciles, y siempre confrontado, por su formacin marxista, con la necesidad de encontrar una estrategia poltica que aunara las potencialidades de los nuevos actores y las limitaciones de las estructuras tradicionales, Antonio Gramsci pidi enfrentar al pesimismo de la inteligencia, el optimismo de la voluntad. El anlisis, en tiempos oscuros, siempre tiende a la decepcin. La decepcin, cuando se ancla en las conciencias, genera conservadurismo y, en breve, desemboca en posiciones reaccionarias. El buenismo (o, como dira Atilio Born, el budismo poltico) no suele llevar a ningn puerto emancipador. Nada ms estructuralmente violento, por sus logros, que la no violencia de Gandhi. Enfrente, el optimismo hueco, el creer que vivimos, como ya dijo Voltaire cuestionando una idea lineal de progreso, en el mejor de los mundos posibles, deja el campo libre a los seguidores de la mera violencia. En ningn sitio es ms cierto que en las relaciones internacionales actuales, signadas por la expansin del capitalismo, aquello que dijo Hobbes de que la ley sin la espada no tiene ningn efecto. Pero esto no hace cierto lo contrario. La confrontacin por la confrontacin slo desemboca en el agotamiento de las fuerzas y el desentendimiento de las masas. Una mentalidad de guerra termina creando una sociedad de guerra. Y el ser humano, por naturaleza, quiere la tranquilidad cuando puede escogerla. Valga todo esto para celebrar que el mensaje que la V Cumbre de las Amricas de Trinidad y Tobago ha lanzado al mundo haya sido la foto de Hugo Chvez y Barack Obama mirndose, primero de reojo, luego de frente, y apretando sus manos hasta que sus pieles oscuras se confundieron.

Pero, a ambos extremos del escenario, haba gente haciendo votos para que en la Cumbre hubiera ms calor que luz. La derecha ha sido la gran decepcionada. Pasado el encuentro, slo a la derecha clsica del Norte y del Sur les ha molestado el saludo sincero de los Presidentes Chvez y Obama.1 Saludo sincero, como slo poda ocurrir en personas que no estn donde estn por casualidad. Sincero en la posibilidad de estrechar sus manos llevando cada uno en su mochila sus credenciales: la primera presidencia negra de un pas racista y el discurso remozado que necesita superar la era Bush; el rescate de su presidencia por el pueblo un 13 de abril y la primera integracin regional alternativa y llena de propuestas que recuerda la historia. Saludo sincero, en ese instante pronto vendrn las obligaciones, limitaciones o compromisos de cada cual- en el convencimiento de que pertenecen a momentos y lugares diferentes. Ambos de piel oscura, cruzando en sus ojos en ese instante tanta historia, cada cual en su solapa la bandera de los pases que representan, smbolos, a su vez, de tantas otras cosas en el concierto y el desconcierto mundial. Del puo de hierro de Bush al apretn de manos de Obama hay un gran salto.

E igualmente fue impresionante ver al Presidente de los Estados Unidos escuchando la lista de la infamia gringa tras un siglo de inmoralidades (Bush se march en la anterior Cumbre negndose a escuchar tantas verdades). Un siglo de invasiones, humillaciones, presencia militar, pago de una deuda odiosa e inmoral, transferencia neta de capital del Sur al Norte, financiamiento y asesora de guerras, chantajes, masacres en Chile, en Argentina, en Brasil, en Guatemala, en El Salvador, en Colombia, en Per, en Paraguay Cien aos de responsabilidad! Y Obama, con la piel de esclavitud pegada al cuerpo y el traje de Washington tapando la memoria, escuchando el cuaderno de quejas del continente slo para sus odos.

Durante la campaa electoral norteamericana se repitieron argumentos que decan que un negro nunca podra ganar la Presidencia de los Estados Unidos, que los medios iban a impedir su victoria, que si ganaba iban a matarloPero gan. Decir ahora que es igual que hubiera ganado McCain es frvolo. Obama no es McCain, aunque los Estados Unidos sigan siendo los Estados Unidos. Ser el tiempo el que los empate. Hacerlo ahora es querer enturbiar las aguas para que parezcan ms profundas. Han hecho falta 500 aos para que esa foto sea posible. Lo correcto era el saludo. Hugo Chvez ha salido triunfador de la Cumbre por la humildad de saludar al representante del Imperio. Que sea ahora l quien eche por tierra las promesas. Amrica Latina, una vez ms, ha sido amable. Pero no hay espacio para el engao: ahora tiene la memoria activada.

Lo que no difcilmente puede cambiar: un juego de suma cero

Sabemos que la poltica norteamericana est signada, en el discurso terico, por la mano invisible, y en la prctica por la promesa de un apretn de manos siempre y cuando no se perjudiquen los intereses del poder. En ese momento, entrar en escena el puo de hierro.

La hostilidad de las diferentes administraciones norteamericanas con los pases de la izquierda latinoamericana no se debe a que Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Honduras o Paraguay por citar los vinculados al ALBA- caigan fuera de los parmetros oficiales que le permiten sealar a un pas como canalla. No hay all bombas nucleares, no se apoya al terrorismo y son profundamente eficaces en la lucha contra el narcotrfico (Todo lo contrario de los Estados Unidos, que tendra que condenarse, en buena ley, a s mismo; pero ya sabemos que si en Norteamrica no ha habido nunca un golpe de Estado es porque all no hay embajada de los Estados Unidos). La hostilidad es ideolgica, y lo que ha buscado siempre ha sido evitar el fenmeno contagio que impidiera cualquier forma neocolonial o paleocolonial en su patio trasero. Pero no hay cordones sanitarios para el virus de la soberana. Tensaron mucho la cuerda y se rompi. Amrica Latina fue el continente que mejor hizo los deberes del FMI. A la receta neoliberal se la llam Consenso de Washington porque, despus de acabar con el Chile de Allende y tras Plan Cndor, todo fueron buenas maneras por parte de los equipos econmicos latinoamericanos para con las exigencias del Norte. Cuba aguant el tipo. Venezuela se ech a la calle en febrero de 1989, al tiempo que en Europa se caa el Muro de Berln. Hoy la izquierda es hegemnica en los gobiernos latinoamericanos. Es muy difcil que la OEA siga siendo, como denunci el Che, el Ministerio de colonias norteamericano. De hecho, la OEA, que era un zombie desde la Cumbre del Mar del Plata, hoy es un cadver. Y es mejor concebir nuevas criaturas antes que andar resucitando muertos.

Entonces un nuevo comienzo?

Eso es lo que reclam el Presidente Obama antes de la Cumbre y lo reiter en su primera intervencin. De entrada quin puede estar en contra? Pero ni la palabra perro muerde ni la palabra fuego quema. Y tampoco la palabra amabilidad cura. Amrica Latina el mundo gracias a la globalizacin- es un juego de suma cero. Lo que se ponga en un lado hay que quitarlo en otro. De ah que arreglar el mundo no permita augurar escenarios tranquilos.

El Presidente Obama ha sido votado por el pueblo que ms se beneficia en el planeta de la desigualdad en consumo, contaminacin, trfico de drogas, presencia militar, etc.-, ayudado en ese esfuerzo por las principales empresas de ese pas. Nadie nunca en la historia ha cedido un privilegio que no haya sido arrancado. La pregunta correcta no es cmo va a cambiar Amrica Latina con la eleccin de Obama, sino cmo tiene que cambiar Estados Unidos con la nueva realidad de Amrica Latina. La reunin del ALBA (como ayer ocurri con la puesta en marcha del euro) que habilit el SUCRE, lleva a que cada unidad de compensacin (cada sucre) sea un dlar que va a dejar de obrar esa magia de cambiar bienes por un papelito verde sin ningn respaldo detrs. La recuperacin de Amrica Latina perjudica en el corto plazo a los Estados Unidos. Repetimos: se trata de un juego de suma cero. Y no hay que perder de vista cmo ha obrado ese pas cada vez que se le han tocado sus privilegios.

Tenemos que aprender de la historia, pero no dejar que nos atrape, ha dicho Obama en la Cumbre de las Amricas. Kennedy dijo lo contrario. Los pueblos que no aprenden de la historia estn condenados a repetirla. Una mirada rpida al siglo XX nos demuestra que los pueblos que se han liberado son los que no han credo a la administracin norteamericana de turno. Vale para Francia y vale para Sudfrica. Tambin lo tuvo bien claro Jomeini despus de tantas traiciones inglesas y norteamericanas durante el siglo XX. Por eso en Irn no han podido hacer lo que han hecho en Irak. Carter tambin era un buen tipo. Al menos, mejor que Nixon y Ford. Daniel Ortega dice que le dio la mano, antes que a Obama, a tres Presidentes norteamericanos. Hoy sabemos que hizo mal en confiar en ellos.

Siempre es saludable sospechar del poder. Obama es simptico y elegante, y despus del nefasto Bush, parece un bao de aire fresco. Pero, cuando llega el momento de la estrategia, la recomendacin es clara: no nos engaemos. Obama es lo ms funcional para el papel dominante de unos Estados Unidos que estaban ya en la frontera de la rebelin mundial contra su hegemona. Como decamos, no se trata de hacer un anlisis a posteriori. Todos pudimos leer crticas que decan que Obama estaba slo ah para legitimar las elecciones, que un negro no poda estar sentado en el despacho oval si no era para limpiarlo, que iba a durar muy poco Obama gan y fue una sorpresa bienvenida. Bien poda haber ganado McCain slo los diferenci un 7% de los votos- y Estados Unidos hubiera ahondado en la direccin suicida de Bush. De ah que, bienvenida la eleccin de Obama. Pero sigue siendo el Presidente de los Estados Unidos. El poder imperial del mundo. El pas emisor de la moneda de reserva mundial. El pas responsable de la crisis econmica que afecta a todo el planeta. Bajar la guardia porque Obama es negro, intelectual, buena gente o nuevo demcrata (esa es la ideologa que l ha dicho profesar, bien lejos de cualquier asomo de socialismo), no es un anlisis poltico. Es el Presidente del pas que sigue pretendiendo tener la hegemona mundial y la influencia propia de los gendarmes planetarios. Ni Obamafobia ni Obamafilia. Se ha visto en la Cumbre que no son pocos los que padecen el sndrome de Estocolmo que lleva a amar a quien te domina. Pero los pueblos que no crecen, como las personas que no crecen, estn siempre tutelados. Pero no entreguemos victorias al enemigo que an no ha ganado. Acertemos el anlisis y confrontemos la realidad con ellos. Nada, de entrada, contra Obama. Todo, de entrada, contra lo que representa. Acaso es que ya se acab el capitalismo? Cuidado. El imperialismo, como el neoliberalismo, es ms peligro muerto que vivo: vivo por lo menos se le ve venir.

Buenas palabras, menos hechos y algunos preocupantes: Cuba como cortina de humo

Obama ha trado muchas buenas palabras por el continente latinoamericano. Menos gestos. Esa fue la crtica general de la prensa mexicana tras la visita previa al Presidente Caldern, el penltimo bastin de la derecha en el continente. Otro tanto ocurre con las medidas hacia Cuba aprobadas antes de la Cumbre facilitar el envo de reservas y permitir los viajes a la isla-. Gestos baratos, pero poco ms. Estara bueno. La OEA ya no es la de aos atrs. Qu credibilidad tendra Obama frente a Chvez, Kirchner, Lugo, Ortega, Zelaya, Morales, Da Silva, Correa o, incluso, Bachelet, si pretendiera seguir repartiendo en el continente las etiquetas de quin es o deja de ser demcrata? Qu sentido mantener la exclusin de Cuba de la OEA cuando de facto ya pertenece gracias a las relaciones con todos los pases latinoamericanos? El verdadero gesto hubiera sido ir a Trinidad con el levantamiento del bloqueo. Muy al contrario, Obama se atreve a pedir gestos a un pas soberano para que Estados Unidos termine con una poltica criminal. Guantnamo, recordemos, sigue sin solventarse.

Los cubanos de Miami ya no tienen tanta influencia en Washington. Tienen ms los que estn pensando en negocios tursticos y de telecomunicaciones en este rincn del Caribe. Ahora, piensan, se trata de tumbar a la isla con la contaminacin ideolgica capitalista. Quiz alguno ha pensado desde los Estados Unidos en la cnica frase de Deng Xiao Ping (en China, quien practica bien el capitalismo se enriquece y quien habla bien de l es fusilado). Cuba le dir al mundo, despus de varios decenios de ejemplo de solidaridad, cmo es su participacin en el socialismo del siglo XXI.

El abuso del discurso: cuando se ve la intencin, la lgrima ya no es fcil

En esta Cumbre se ha visto demasiado a su equipo redactor de discursos. Y, al igual que ocurre en el cine, cuando se ve la cmara o el micrfono, la emocin decae y la lgrima se resiste. Cansan los fuegos de artificio de los discursos de Obama. Y preocupan porque narcotizan. Y retira de la pelea a gente cansada de tanta pugna. Una pulsin ideolgica de muerte. Adems, el anlisis de fondo deja muchos flecos sueltos

El objetivo central del discurso era: miremos para adelante, que en el pasado no hay lecciones que valgan ahora. Un exceso. Qu justificacin es esa usada por Obama afirmando que tambin Estados Unidos viene de ser colonia? Como si Espaa hubiera justificado la conquista de Amrica diciendo que tambin ella fue ocupada por los rabes desde el siglo VIII! Igual de intolerable que cuando traz puntos equidistantes entre la tarea de los paramilitares y la insurgencia de izquierda, entre los logros sociales y el cumplimiento de la democracia formal. No ha entendido nada. Cuando se han levantado guerrillas en Amrica Latina ha sido en nombre de la democracia ausente; los paramilitares lo hacen en nombre del privilegio. No los ponga en la misma balanza. Y no compare falsas democracias donde se compra el voto (cundo seremos honrados los politlogos y diremos que si el voto se compra no se puede hablar de democracia?) con el esfuerzo social que ha hecho Cuba desde que la revolucin habit en la isla. Estos deslices son una seal clara de que las posiciones sobre Cuba eran mera tctica. Richard Lugar, senador republicano del Comit de asuntos internacionales, le ha recordado recientemente a Obama que la cuestin cubana puede entorpecer objetivos mayores y a ms largo plazo en el hemisferio. El bloque a Cuba no ha fracasado porque en la isla no haya libertad, como ha afirmado Obama, sino porque nunca Cuba ha tenido tanto apoyo en Amrica Latina. El fracaso de unos es el xito de otros. Obama puede creer sinceramente que tiene mucho que aprender, que quiere cambiar las relaciones con Amrica Latina, pero, al tiempo, leer este discurso contradictorio y vaco. El Presidente Chvez exager al regalarle Las venas abiertas de Amrica Latina en espaol. Obama, no tiene toda la culpa, sigue hablando ingls.

La verdadera discusin sobre la integracin americana

La V Cumbre de las Amricas ha firmado la defuncin de un tipo de Cumbre que, al igual que ha ocurrido con otras recordemos las Cumbres Iberoamericanas- estaban diseadas para otras cosas y con otros actores. La verdadera discusin sobre la integracin americana es la que tuvo lugar en la Cumbre extraordinaria del Alba, y no el remedo de reinvencin de una suerte de keynesianismo global que se pretende desde los ltimos bastiones del sistema. En la Cumbre del ALBA en Cuman no hubo ni fuegos artificiales ni necesidad alguna de impostar la voz para que pareciera menos discordante. Su lectura es clara: la actual crisis no es una crisis en el capitalismo sino del capitalismo.

Cuatro han sido las posibles respuestas por parte del Estado a la crisis econmica que empez a golpear al mundo a partir de 2007. En primer lugar, no hacer nada, esperando que el tiempo decantase las respuestas. El creciente nmero de desempleados, las quiebras de empresas y los gritos afectados del mundo financiero no parecan aconsejar esa salida, aunque fue la que prim en 2007 y 2008. La eleccin de Obama necesitaba tambin dar la sensacin de que algo nuevo iba a suceder. En segundo lugar, pauta rpidamente esgrimida por el establishment econmico superada la parlisis inicial, consista en insistir de manera desnuda en las soluciones neoliberales, a lo sumo acompaada de momentneas socializaciones de las prdidas. El reflotamiento del FMI aprobado por el G-20 est afincado en esta opcin. La tercera posibilidad traa de regreso a casa la regulacin keynesiana, aunque al operar desde un suelo fuertemente neoliberal, tena necesariamente que coexistir con aquello que la haba convocado. Era la salida ms mentirosa y es la representada en la reunin de Londres del G-20 y la ofertada por Obama para la regin en la V Cumbre de las Amricas. La cuarta opcin pasaba por inventar nuevas soluciones que superasen los callejones sin salida del capitalismo y rompieran con la dictadura de la alianza Estado-finanzas-complejo militar-industrial. Que diera una respuesta radical a la destruccin de la naturaleza impulsada por el capitalismo. Que finalizara el intercambio desigual, la dominacin financiera del Sur por el Norte, la liberalizacin para unos y la proteccin para otros. Es la propuesta que ya present Evo Morales en la Cumbre de la UNASUR en 2006. Es la propuesta que lleva ofreciendo Venezuela al hemisferio desde 2005. Es la propuesta de la Cumbre extraordinaria del ALBA. Es el futuro. Es el socialismo.

Ms de lo mismo con otro formato: la sonrisa del Joker

La opcin preferida por Obama al igual que la socialdemocracia europea, con Zapatero o Gordon Brown coincidiendo con Sarkozy, Merkel o Berlusconi- ha sido una mezcla de ahondamiento neoliberal concentracin en los aspectos bancarios tradicionales, reforzamiento del FMI y confianza en que el mercado se encargara de reubicar los buenos y malos activos financieros- y de falso regreso a la edad de oro de la regulacin estatal, bajo la igualmente falsa suposicin de que el colapso del keynesianismo en los aos setenta se debi a algn tipo de locura cometida por malas personas y no a la implosin de un sistema que cre sus propios sepultureros.

Las pocas de crisis generan turbacin, y es muy fcil mirar al pasado con indulgencia y nostalgia. El keynesianismo no se hundi porque llegaron los terribles neoliberales con su carga de maldad en la mochila de Harward, sino debido a que el capitalismo necesit exceder el mbito nacional para mantener su tasa de ganancia la lgica que anima todo su funcionamiento-. Los Estados nacionales, cargados de referencias de izquierda tras la derrota de la derecha en la Segunda Guerra Mundial, se haban convertido, desaparecido el peligro sovitico, en un rgido cors que molestaba para el logro de ese fin. La respuesta poltica a las presiones del capital fue permitir que la pasta dentfrica se saliera del tubo. Despus, nada ms intil que intentar meterla de nuevo dentro. Mera distraccin meditica para aparentar decisin poltica. Para una tarea tan titnica haca falta el concurso de mucha ciudadana en muchos pases, algo que, de momento, no estaba en el recibidor. Sin olvidar que el incremento constante del dficit para solventar los recurrentes problemas del capitalismo generaba una igualmente creciente dependencia del principal financiador del mismo, esto es, China, que con un silencioso estruendo ya estaba cambiando el eje de la geopoltica mundial. El intento desesperado de Obama de recuperar la influencia en Amrica Latina es la contracara de la prdida de influencia mundial motivada por la estabilidad del euro, el podero chino y el nuevo multilateralismo latinoamericano. El joker sonriendo desde los tejados de Ciudad Gtica.

Bienvenidas sean las buenas palabras del Presidente Obama, que van a permitir rebajar las energas puestas en discutir la anterior hostilidad, que quitan argumentos a las diferentes derechas nacionales que se han apoyado en Estados Unidos para intentar desestabilizar a los gobiernos de izquierda (Cuidado con seguir hostigando a Bolivia, Presidente Obama! O tambin tiene que ensearle los dientes con ms fuerza para que la dejen en paz?). Bienvenidos los gestos de distensin y las promesas de abrir un escenario futuro en pie de igualdad. Pero Amrica Latina ha hecho, por vez primera, sus propios deberes como continente. Se llama la propuesta del ALBA. Quiz pueda empezar el Presidente Obama a discutirla. Si para unos la solucin es el capitalismo y para otros el socialismo, difcil va a ser el entendimiento. Conocemos las propuestas capitalistas. Falta que los capitalistas nos demuestren que han entendido las nuestras. Vsteme despacio que tengo prisa: nos encontraremos solamente en la fase de transicin. Seguiremos empujando en la direccin correcta: la que presenta ese programa de mximos que se llama socialismo.

1 A alguien s: a la derecha latinoamericana. Verguenzas de la Cumbre llam el Canal Globovisin a un programa de anlisis del encuentro de Trinidad-Tobago. En su discurso, la vergenza de que Chvez le regalara a Obama el imprescindible libro de Galeano (un opositor al Presidente Chvez lamentaba el hecho, como venezolano, profundamente); la vergenza de que la Cumbre discurriera pacficamente; la vergenza de que Obama tuvo que ceder para no quedar, como le ocurri a Bush en 2005, en solitario; la vergenza de que todos los medios de comunicacin norteamericanos recogieran la foto del saludo; la vergenza de que un discurso al que se quera relegar al olvido como del pasado, volvi a convertirse en actual y regres a la agenda poltica.

Juan Carlos Monedero

Universidad Complutense de Madrid/Centro Internacional Miranda

[email protected]

 



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