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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2009

Tras la Conferencia contra el Racismo en la ONU
Boicotear la denuncia del racismo

Pascual Serrano
Rebelin


El pasado 20 de abril, los embajadores europeos en la ONU abandonaron la Conferencia Mundial sobre el Racismo de la Organizacin de Naciones Unidas (ONU), que se celebraba en Ginebra, indignados para protestar por las palabras del discurso del presidente iran Mahmud Ahmadineyad. Veamos lo que dijo Ahmadineyad:

"A los distinguidos presentes quiero expresarles mi posicin. Desde la Segunda Guerra Mundial, y bajo el pretexto del sufrimiento del pueblo judo, y utilizando inadecuadamente el holocausto, ellos han reiterado sus agresiones militares contra una nacin entera de palestinos. Ellos, siendo inmigrantes de Europa, EEUU y otras partes del mundo, han establecido un gobierno totalmente racista en la ocupada Palestina. Bajo la excusa de comprensin del racismo y sus consecuencias en Europa, los israeles llevaron el gobierno ms cruel y racista a otras partes del mundo como lo es Palestina (se van de forma coordinada los delegados europeos) Las races del ataque de EEUU a Iraq y su invasin de Afganistn estn en la arrogancia de la anterior Administracin de EEUU y la presin impuesta por poderes descontrolados para expandir su influencia en los intereses del complejo industrial y fabricantes de armamento. (En ese momento abandonan la sala varios diplomticos, entre ellos el espaol).

Creemos en la necesidad de un mundo nuevo, con un cambio de polticas y conductas. Los representantes que acaban de abandonar la sala son una minora, les recomendamos aumentar su capacidad de tolerancia. Todo debe estar basado en el respeto mutuo y la justicia."

Ya antes del inicio de la Conferencia, Israel, Estados Unidos, Italia, Australia, Canad, Polonia, Alemania, Holanda y Nueva Zelanda se negaron a participar porque saban que Israel iba a recibir duras crticas. La salida de otros representantes, en su mayora europeos, durante el discurso del presidente iran nos debe llevar a pensar y pedir explicaciones sobre qu haba en l que les pareca intolerable y que mereca ese plantn.

Una de las cosas que se pudo saber es que el boicot estaba ya planificado. As lo reconoci el embajador sueco ante ONU Hans Dahlgren a la agencia de cables noticiosos TT y publicadas en la web del canal de televisin SVT: "El sentido (de las palabras de Ahmadinejad) era que Israel es un rgimen racista. Lo escuchamos en ingls o en francs, pero como l habla persa y no exista una versin escrita (del discurso) (...) entonces tenamos acordado que si se deca eso, ya no nos bamos a quedar (en la sala)".

El embajador espaol ante la ONU, Javier Garrigues, fue uno de los diplomticos que abandon la sala. Sigui la consigna dada por la presidencia checa de la UE, que previ dar el plantn a Ahmadineyad pero volver despus para continuar con la conferencia. "El presidente ha hablado de un Estado racista y por eso nos hemos ido", asegur Garrigues. "Esta retrica inflamatoria no tiene de ninguna manera cabida en una conferencia de la ONU, afirm.

Lo curioso es que pas desaperciba una declaracin del presidente de la Asamblea General, Miguel d'Escoto, el 24 de noviembre pasado relativa al tema titulado "Cuestin de Palestina". En ella, habl de cunto se asemejan las polticas israeles en el territorio palestino ocupado al apartheid que existi en otra poca y otro continente. Y aadi lo siguiente:

"Creo que es muy importante que nosotros, en las Naciones Unidas, usemos este trmino. No debemos tener miedo de llamar a las cosas por su nombre. Despus de todo, fueron las Naciones Unidas las que aprobaron la Convencin Internacional sobre la Represin y el Castigo del Crimen de Apartheid y mostraron claramente a todo el mundo que este tipo de prcticas de discriminacin oficial deben prohibirse en todos los casos.

Hoy escuchamos a un representante de la sociedad civil de Sudfrica. Sabemos que en todo el mundo hay organizaciones de la sociedad civil que trabajan para defender los derechos de los palestinos e intentan proteger a la poblacin palestina, cosa que nosotros, las Naciones Unidas, no estamos haciendo.

Hace ms de veinte aos, las Naciones Unidas tomaron la iniciativa de la sociedad civil y acordaron que era necesario imponer sanciones para presionar de una forma no violenta a Sudfrica para que pusiera fin a las violaciones que estaba cometiendo.

Hoy, quizs deberamos examinar la posibilidad de que las Naciones Unidas sigan el ejemplo de una nueva generacin de la sociedad civil, que pide que se adopte una campaa no violenta similar de boicot, desinversin y sanciones dirigida a presionar a Israel para que deje de cometer violaciones de los derechos humanos."

Tambin se hubieran ido los representantes europeos al escuchar esto?

Podemos ir tambin ms atrs en el tiempo. La denuncia del racismo contra los palestinos ya se escuch en la primera Conferencia de la ONU contra Racismo, la Discriminacin Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia en septiembre de 2001, en Durban (Sudfrica). All fue el entonces presidente de Cuba Fidel Castro quien afirm lo siguiente:

"Pngase fin cuanto antes al genocidio del pueblo palestino, que tiene lugar ante los ojos atnitos del mundo. Protjase el derecho elemental a la vida de sus ciudadanos, de sus jvenes y sus nios. Resptese su derecho a la independencia y a la paz, y nada habr que temer de los documentos de las Naciones Unidas.

Conozco bien que, en busca de alivio a la situacin terrible en que se encuentran sus pases, muchos amigos africanos y de otras regiones sugieren la prudencia necesaria para obtener algo en esta Conferencia. Los comprendo, mas no puedo renunciar a la conviccin de que cuanto con ms franqueza se digan las verdades, ms posibilidades habr de que se nos escuche y se nos respete. Siglos de engao son ms que suficientes."

Pero veamos si Israel es o no un estado racista. Antes y despus de la fundacin del Estado de Israel en mayo de 1948, las milicias sionistas obligaron a desplazarse a unas 750.000 personas, todas de etnia rabe y habitantes autctonos de la zona. Para ello destruyeron ms de quinientas ciudades y pueblos y perpetraron masacres indiscriminadas de civiles desarmados, como la de Deir Yashin, en la que asesinaron a sangre fra a 254 mujeres, nios y ancianos. Con ello, Israel se apropiaba por la fuerza de 78% del territorio de la Palestina histrica bajo el Mandato Britnico cuando legalmente la ONU slo le asign el 55 %, y eso a pesar de que slo componan un tercio de la poblacin y de que haban anunciado lo que ahora llamamos limpieza tnica en las zonas que les correspondieran. Despus de esto, unas 150.000 personas que lograron permanecer en el nuevo Estado judo de Israel pasaron a convertirse en lo que denominan rabes-israeles, aunque no por ello gozaran de todos los derechos de la ciudadana ya que quedaran bajo jurisdiccin militar hasta el 67. Los 800.000 rabes-israeles de la actualidad, descendientes de aquellos, no son por tanto considerados ciudadanos, sino extranjeros sin derechos sobre el territorio y se les discrimina sistemticamente.

La llamada nica democracia de Oriente Medio niega desde 1967 el derecho a una nacionalidad a ms de tres millones y medio de personas que viven en los Territorios Ocupados (casi la mitad en campos de refugiados), y con ello pierden todo derecho a exigir derechos, a la vez que otros seis millones de personas han sido condenadas al exilio y viven en su mayora en campos de refugiados en Jordania, Lbano y Siria. En los Territorios Ocupados las normas que rigen son ms de dos mil ordenanzas militares que regulan todos los aspectos y subordinan por completo la vida de los tres millones y medio de rabes-palestinos a la de los aproximadamente trescientos ochenta mil colonos judos que se han instalado all.

Amnista Internacional, en el informe titulado El racismo y el Ministerio de Justicia, difundido en 2001, dejaba en evidencia el racismo de la democracia israel:

"En Israel, por ejemplo, varias leyes son explcitamente discriminatorias. Todo se remonta a la fundacin del Estado de Israel en 1948, la cual, impulsada en principio por el genocidio racista sufrido por los judos en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, se basaba en la premisa de un Estado judo para el pueblo judo. Algunas las leyes de Israel reflejan este principio y, en consecuencia, discriminan a los no judos, en concreto a los palestinos que han vivido en estas tierras generacin tras generacin. Varias secciones de las leyes israeles discriminan a los palestinos. La Ley del Retorno por ejemplo, ofrece la ciudadana israel automticamente a los inmigrantes judos, mientras que a los refugiados palestinos que nacieron y crecieron en lo que ahora es Israel se les deniega incluso el derecho a regresar a su hogar. Otros puntos garantizan explcitamente un trato preferente a los ciudadanos judos en esferas como la educacin, la vivienda pblica, la salud y el trabajo. [1]"

Israel no tiene Constitucin, en la web del Parlamento israel se seala que todas las leyes orgnicas, todas juntas constituirn, con una introduccin apropiada y diversas normas generales, la Constitucin del Estado de Israel. El estudio elaborado por el intelectual palestino Mazin Qumsiyeh [2] sobre la legislacin israel seala que los no judos no pueden formar parte de la nacin de Israel o Am Yisrael (el pueblo de Israel), aunque sean ciudadanos del Estado. Es importante enfatizar este punto. Para la ley israel todos los judos, independientemente de aspectos culturales, genticos o de ciudadana, tienen la consideracin de nativos israeles, un miembro de Am Yisrael y tienen derecho a beneficiarse automticamente de la residencia, de vivir en el autoproclamado Estado Judo. La legislacin israel establece cmo se adquiere la nacionalidad [3] . As, se observa que un palestino nacido en un pueblo de Galilea expulsado en 1948 no cumple los requisitos, de forma que existe la categora de ciudadano nacional o ciudadano no nacional. Los que son ciudadanos pero no nacionales (como los palestinos que se quedaron tras las expulsiones de 1947-1949) no se pueden beneficiar de ninguna de las instituciones y privilegios reservados a los nacionales. De esta forma, los palestinos que no podan llegar a ser ciudadanos tenan su propiedad asignada a los judos de acuerdo con las Leyes de los ausentes, promulgadas en 1950. Lo curioso es que mucho de esos ausentes son ausentes presentes, se trata de aquellos palestinos que permanecieron dentro de las fronteras del Estado. El resultado es el rgimen de apartheid vigente en la actualidad. Segn la ley israel, fundamentada en su ideal de Estado del pueblo judo, un inmigrante sionista europeo tiene total derecho a vivir en un asentamiento en Hebron, mientras un palestino de la misma ciudad puede verse forzado a emigrar debido a todas las restricciones que se imponen al campo social y econmico de la zona para brindar seguridad a los fundamentalistas habitantes de los ilegales asentamientos [4] . Esa distincin entre judo y no judo es lo que brinda la base para hablar sobre la existencia de un sistema de apartheid en Israel, donde el hecho de tener una religin especfica determina el derecho a la salud, la educacin, la continuidad territorial, la libertad religiosa y el acceso al agua, entre otros.

La poblacin palestina est sometida a un rgimen de ocupacin militar que concede derechos distintos, empezando por el derecho a voto, a personas que habitan en el mismo territorio, segn su religin. Para los palestinos, ocupacin no solo ha significado muerte, sino un sistema de discriminacin racial que domina absolutamente todos los aspectos de sus vidas: Qu se dira hoy por ejemplo si es que un pas tuviese como poltica oficial la expropiacin de tierras de judos, o simplemente prohibiese que un ciudadano de su pas pueda asentarse en ste si se casa con una juda? Claramente se hablara de un flagrante caso de discriminacin, de antisemitismo y seguramente, de sanciones internacionales en contra de ese pas, como durante el apartheid sudafricano. Veamos varios ejemplos de la restriccin de derechos a los ciudadanos no judos del Estado de Israel y cmo se consolidan por medio de la legislacin israel y de una serie de instituciones [5]:

A) Fondo Nacional Judo: El 90% de las tierras de Israel pertenece a esta institucin, que segn sus estatutos no puede ni vender, arrendar, o siquiera permitir que esa tierra sea trabajada por un no judo.

B) Ley de Nacionalidad: Establece claras diferencias en la obtencin de la ciudadana para judos y no judos.

C) Ley de Ciudadana: Ningn ciudadano israel puede casarse con un residente de los Territorios Ocupados de Palestina; en caso de realizarse la unin, se pierden los derechos ciudadanos en Israel y la familia si no es separada, debe emigrar.

D) Ley de Retorno: Cualquier judo del mundo puede ser ciudadano israel. En el caso de los ciudadanos palestinos del estado de Israel que tienen familiares en el extranjero, stos no pueden obtener el mismo beneficio slo por el hecho de que no son judos.

E) Ley del Ausente: Declara ausentes a cualquiera que estuviera fuera de su casa, dentro de las fronteras de Israel o en un Estado vecino, despus del 29 de noviembre de 1947, o ese mismo da, y en consecuencia sus tierras y sus casas pasan a ser propiedad juda. Paradjicamente, nunca se ha expropiado la tierra de un judo y la mayora de ella se les ha expropiado a los palestinos.

Otro ejemplo del carcter religioso del estado israel que lo hace incompatible con un Estado de derecho democrtico es que segn la legislacin no podrn concurrir a las elecciones al Parlamento aquellas listas de candidatos cuyas intenciones o acciones nieguen la existencia de Israel como el Estado del pueblo judo. Con esta ley pasa a ser claramente ilegal el hecho de solicitar cambios en la legislacin para poder cuestionar el concepto de Estado de una comunidad religiosa, no aceptar el concepto de un Estado del pueblo judo, o tratar de convertir a Israel en el Estado de todos sus ciudadanos [6] . Nadie se atrevera a afirmar que una democracia puede ser compatible con un rgimen de apartheid, sin embargo en Israel hay carreteras distintas para los israeles y para los palestinos. El mundo se indigna cuando recuerda que en Sudfrica los negros deban viajar en los asientos de atrs de los autobuses, pero en Israel si un palestino utiliza una de las carreteras reservadas a los israeles es detenido y condenado a seis meses de prisin. Esto afecta incluso a los que han vivido siempre en esos territorios, por ejemplo los aproximadamente trescientos cuarenta mil que viven en Jerusaln Este [7] .

No solamente todo esto es silenciado y cuenta con la complicidad de los gobiernos europeos, sino que cuando en un lugar como la ONU es denunciado por un presidente, los diplomticos europeos abandonan la sala. Vale la pena observar las explicaciones de los europeos para justificar su abandono de la sala. El embajador britnico ante la ONU Peter Gooderham afirm que "esta retrica inflamatoria no tiene de ninguna manera cabida en una conferencia de la ONU sobre el racismo y cmo combatirlo". Por su parte, el presidente francs, Nicolas Sarkozy calific la intervencin de Ahmadineyad de un "discurso de odio".

Los europeos y por supuesto israeles y estadounidenses- hubieran deseado una Conferencia de palabras vacas, una oda a la igualdad de las razas, un anuncio de Benetton quizs. Pero existen muchas voces que cuando se habla de racismo quieren sealar al racista, como se hizo antes con Sudfrica. La hipcrita Europa no lo pudo soportar. Con ello, sus gobiernos han superado su miseria y complicidad con el racismo, han pasado de permitirlo a boicotear su denuncia.

Nota:

La informacin sobre el carcter racista del estado israel procede del libro de Pascual Serrano Desinformacin. Cmo los medios ocultan el mundo, de prxima aparicin este mes de mayo en la editorial Pennsula.

www.pascualserrano.net


[1] Informe de Amnista Internacional, de 2001: Racism and the Administration of Justice (Racismo y el Ministerio de Justicia)

[2] Qumsiyeh, Mazin. Compartiendo la Tierra de Canan (Captulo 7). Pluto Press 2004. Ver http://www.rebelion.org/noticia.php?id=47137 

[3] Ver http://www.israel.org/MFA/Facts%20About%20Israel/State/Acquisition%20of%20Israeli%20Nationality

[4] Abu Eid, Xavier, Jurisdiccin y Legitimidad: Claves para entender el conflicto Palestina/Israel. Rebelion.org 28-8-2006. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=36692

[5] Abu Eid, Xavier, Jurisdiccin y Legitimidad: Claves para entender el conflicto Palestina/Israel. Rebelion.org 28-8-2006. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=36692

[6] Captulo 7 del libro Compartiendo la Tierra de Canan, de Mazin Qumsiyeh. Pluto Press 2004 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=47137

[7] Ramonet, Ignacio. Por una resistencia de masas no violenta contra Israel. Entrevista con el lder palestino Mustaf Barghouti. Le Monde Diplomatique. Mayo 2008

Textos relacionados:

Conferencia sobre el Racismo
Europa: la dignidad de la sumisin
Santiago Alba Rico

Discurso completo del presidente Ahmadineyad durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el racismo, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84241


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