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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2009

El ALBA pondr en funcionamiento el SUCRE antes de finales de 2009
Un adoqun en el estanque del G20 y el FMI

Bernard Cassen
Rebelin

Traducido para Rebelin por Caty R.


Entre la cumbre del G20 y la de los siete miembros (1) del ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica) (2), la disposicin, obviamente, no es la misma, ni mucho menos. Sin embargo, es inevitable comparar los resultados de esos dos encuentros celebrados con quince das de diferencia: el primero, el 2 de abril en Londres, el otro en Cuman los das 16 y 17 de abril, en el estado venezolano de Sucre, la vspera de la Cumbre de las Amricas de Trinidad y Tobago. Lo que salta a la vista es el carcter totalmente opuesto de las conclusiones de ambos.

A la sombra de la City, el planteamiento era la salvacin de un modelo capitalista neoliberal que se hunde, pero sin renunciar, a pesar de todo, a sus dogmas fundamentales que son el origen de la crisis sistmica actual- y que actan en nombre de la libertad de circulacin del capital y del libre comercio. Unos dogmas que, de paso hay que recordarlo, tienen el estatuto de libertades fundamentales de la Unin Europea, como lo recalca el Tratado de Lisboa. Ms all de una serie de declaraciones de intencin dirigidas tmidamente a volver a regular la locura financiera y algunos de sus agujeros negros -los parasos fiscales-, la principal medida concreta de la Cumbre de Londres consiste en reforzar la capacidad intervencionista del FMI triplicando los fondos que tiene a su disposicin, pero sin cambiar sus condicionamientos. Su director general, el socialista Dominique Strauss-Kahn a quien su amigo Nicolas Sarkozy contempl como un primer ministro potencial-, se encargar de la operacin de salvamento.


En Cuman, el tono de las intervenciones y la declaracin final han sido muy diferentes. Para seguir en el terreno econmico (3), el ALBA rechaza categricamente al G20 como instancia representativa mundial y propone otra institucin en su lugar: sencillamente la ONU. As, los dirigentes de los Estados miembros del ALBA responden afirmativamente a la invitacin del Padre Miguel dEscoto, presidente (nicaragense) en ejercicio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, para participar en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la crisis financiera mundial y sus efectos sobre el desarrollo, que se celebrar en Nueva York del 1 al 3 de junio de 2009. Es exclusivamente la ONU, y no el G8 o el G20, quien debe tomar las decisiones que afectan a sus 192 miembros.

De la misma forma, el ALBA rechaza las polticas e incluso existencia del FMI, el Banco Mundial y la OMC. Sobre todo, se tom una decisin principal: la de establecer, antes de finales del presente ao 2009, las estructura del Sistema nico de Compensacin Regional (SUCRE) (4), cuyas lneas maestras se adoptaron en la Cumbre anterior del ALBA, en noviembre de 2008. Con la presencia, como invitado, de Fernando Lugo, el presidente de Paraguay, los siete Estados miembros del ALBA, as como Ecuador, firmaron un acuerdo marco para la creacin de las cuatro estructuras del SUCRE: Un Consejo monetario regional; una unidad monetaria comn que funcionar como una moneda virtual, con la perspectiva de convertirse en moneda fsica; una Cmara Central de Compensacin y un Fondo de Reserva y Compensacin Regional.

Esta iniciativa de integracin monetaria no tiene precedentes en el mundo, aparte ciertamente con un espritu muy distinto- de la creacin en Europa del ECU y despus el euro (5). Dicha integracin monetaria tiene como objetivo, gracias un fondo de reserva bien dotado, la proteccin de los ocho estados participantes contra los riesgos de una crisis econmica desestabilizadora, en un proceso de solidaridad regional, y los transforma en territorios libres del FMI. Tambin permitir, por la solidaridad y la complementariedad, y no por la competitividad, un fuerte desarrollo de los intercambios en el mbito de la zona, liberados de la dictadura del dlar. Finalmente, la iniciativa sigue abierta a los dems Estados que el presidente Chvez denomina suramericanos, es decir, Amrica Latina y las islas del Caribe.

Hay que sealar que el banco del ALBA (entidad distinta del SUCRE) ha desbloqueado los crditos, entre otros, para los proyectos de alfabetizacin y desarrollo agrcola en Hait (con un apartado para alfabetizacin en este pas), as como en Honduras, Surinam, Guyana, Jamaica, San Vicente y las Granadinas, Nicaragua y Belice. Tambin hay que sealar que cinco de estos pases no son, o no todava, miembros del ALBA.

ALBA y SUCRE, dos estructuras regionales, pero con un eco internacional emblemtico, que deberan estar en el centro de todos los debates sobre las alternativas concretas al neoliberalismo. Ciertamente hay que denunciar al G20, el FMI, etctera. Pero en definitiva se les dejar campo libre si no se estudian, difunden y apoyan las iniciativas de los gobiernos de pequeos pases que, manos a la obra, se esfuerzan para llevar a cabo otras rupturas distintas de las retricas.

Notas

(1) La Cumbre de Cuman ratific la adhesin al ALBA de un nuevo miembro, San Vicente y las Granadinas, un Estado anglfono de 120.000 habitantes, de las Pequeas Antillas. Los otros seis miembros son Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua y Venezuela.

(2) La denominacin oficial es ALBA/TCP, estas tres ltimas iniciales en referencia al Tratado de Comercio entre los Pueblos.

(3) La declaracin final de la Cumbre del ALBA da una gran importancia a la solidaridad con Cuba y, en vspera de la Cumbre de las Amricas, exiga el fin inmediato y unilateral del bloqueo estadounidense.

(4) Cuman no se eligi al azar para acoger la Cumbre: En esta ciudad naci Jos Antonio de Sucre el gran mariscal de Ayacucho hermano de armas de Simn Bolvar.

(5) Aunque las modalidades del clculo del importe de cada moneda nacional de las que componen la cesta que ser el SUCRE como moneda virtual y despus, eventualmente, como moneda nica, estn en vas de definicin, nadie se imagina que esa decisin se pueda confiar a una autoridad independiente de los gobiernos. Y dicha moneda se pondr al servicio de un proyecto poltico y social de solidaridad regional. Es decir, lo contrario que las misiones y reglas de funcionamiento del Banco Central Europeo.

Texto original en francs: http://www.medelu.org/spip.php?article211

Bernard Cassen es miembro de Attac France y de la asociacin Mmoire des Luttes. Ha escrito, en colaboracin con Christophe Ventura, el libro: En finir avec leurolibralisme, Editions des 1001 Nuits, Pars, 2008.





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