Portada :: Economa :: Londres: G-20 al rescate del capitalismo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2009

Cul fue el punto de la reunin del G-20?

Immanuel Wallerstein
La Jornada



Casi todo el mundo tom demasiado en serio la reunin del G-20 en Londres, el 2 de abril. Los expertos y los crticos la han analizado como si hubiera sido diseada para lograr algn cambio en las polticas de los estados que participaron. El hecho es que todos los que fueron saban desde antes que nada que tuviera alguna significacin cambiara como resultado de reunirse, y que los cambios menores que fueron adoptados podran muy fcilmente haberse arreglado sin dicha reunin.

El punto de la reunin para Estados Unidos, para Francia y Alemania, para China fue mostrar a sus pblicos en casa que estaban haciendo algo acerca de la calamitosa situacin econmica mundial cuando de hecho no hacan nada que de algn modo significativo salvara el barco del hundimiento.

Probablemente la reunin fue de lo ms importante para el presidente Obama. l fue a demostrar tres cosas: que era popular en lo personal por todo el mundo; que se presentara a s mismo con un estilo diplomtico muy diferente de aquel de George W. Bush; que esas dos cosas juntas haran la diferencia.

Obama ciertamente demostr las dos primeras. Fue aclamado por las multitudes en todas partes en Londres, en Pars, en Estrasburgo, en Alemania, en Praga y en Turqua, as como por los soldados estadunidenses en Irak. Tambin lo hicieron con Michelle Obama. Y ciertamente emple un estilo diplomtico diferente. Todos sus interlocutores dijeron que los tomaba en serio, que los escuchaba con atencin, que admiti los errores pasados y limitaciones de Estados Unidos, y que pareci abierto a soluciones de compromiso en cuanto a las disputas diplomticas nada de lo que podran haber acusado a Bush.

Pero hizo esto alguna diferencia en lograr los objetivos diplomticos estadunidenses? Es difcil verlo de este modo. No se resolvi en lo absoluto el debate entre, por un lado, el enfoque estadunidense de reavivar la economa-mundo (con ms estimulo), enfoque apoyado por Gran Bretaa y Japn, y, por otro lado, el enfoque germano-francs (ms regulacin internacional de las instituciones financieras). Ms all de los mritos de ambos argumentos, ambos lados se plantaron en su postura y el comunicado simplemente obvi las diferencias.

Es cierto que el G-20 accedi a reunir un paquete de 1.1 billones de dlares para otorgarlo al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que emita los llamados Derechos Especiales de Giro (DEG) como parte de un plan global de recuperacin a una escala sin precedentes. Pero como han sealado muchos comentaristas, la escala del esfuerzo es mucho menor de lo que est implicado. Primero que nada, parte de esto no es dinero nuevo. Segundo, esto es para financiar y no necesariamente gastar. Tercero, 60 por ciento de los DEG se irn para Estados Unidos, Europa y China, que no los necesitan. Y cuarto, 1.1 billones no es tanto cuando se les coloca junto a los 5 billones que ya fueron destinados a los planes de estmulos fiscales por todo el globo.

Todos salieron contra el proteccionismo y propusieron hacer cosas al respecto. Pero no se adoptaron medidas vinculantes. Adems, hay tres clases diferentes de proteccionismo en cuestin.

La primera es la proteccin de las industrias propias, algo que virtualmente todos los miembros del G-20 ya hacan y que probablemente seguirn haciendo. La segunda es la regulacin de los fondos de cobertura y de las agencias de calificacin crediticia. Los chinos se alegran por esto, mientras que Estados Unidos y Europa occidental estn dudosos. La tercera es regular los parasos fiscales. Los europeos impulsan esto, los chinos permanecen inmutables y Estados Unidos se halla entre ambos. Nada cambi en Londres.

Pareci que los franceses y los alemanes utilizaron la reunin de Londres ms para demostrar que los compromisos geopolticos que rehusaron hacer con Bush tambin se rehusarn a hacerlos con Obama. El diario alemn Der Spiegel fue rudo en su juicio. Dijo que la causa del desastre financiero era que George W. Bush era un cultivador de amapola que haba inundado el mundo entero [con dlares baratos], creando un crecimiento falso y causando una burbuja especulativa. Y lo peor: el cambio en el gobierno de Washington no ha trado un regreso a una autorrestriccin y una solidez. Por el contrario, conduce a ms abandono. Su conclusin fue: la canciller alemana Angela Merker tiene razn. Occidente bien puede estarse inyectando una sobredosis fatal.

En el mbito geopoltico, el enfoque franco-alemn hacia Afganistn se mantuvo sin cambio respaldo verbal de los objetivos estadunidenses, pero no ms tropas. Recibiran a los prisioneros liberados de Guantnamo? Alemania contina diciendo que no. Francia accedi, con gran magnanimidad, a aceptar uno s, uno.

Obama dio un discurso importante en Praga delineando un llamado al desarme nuclear supuestamente un gran cambio con respecto a la posicin de Bush. El diario conservador francs Le Figaro informa que la clula diplomtica del crculo interno de Sarkozy asumi un punto de vista muy abrasivo acerca del discurso. Meras relaciones pblicas, dijeron, que enmascaran el hecho de que las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre la cuestin no estn llegando a ningn lado. Es ms, Francia ya no va a aceptar reprimendas morales de los estadunidenses. En eso se resume el nuevo estilo diplomtico de Obama que intenta apaciguar a los europeos occidentales.

En otros lados, tampoco le funcion mucho mejor con las poblaciones de Europa centro-oriental, donde el primer ministro saliente, conservador, de la Repblica Checa, Mirek Topolanek, denunci las propuestas de Obama, de ms estmulo, como un camino al infierno. El discurso de Obama en el parlamento turco le gan gran aplauso de todas las facciones (excepto de la derecha protofascista) por su enfoque concreto y modulado relativo a las cuestiones turcas. Pero los observadores anotaron que el lenguaje en torno a las cuestiones de Medio Oriente fue tradicional y vago.

Lo que China quera de la reunin del G-20 es que ocurriera esta reunin. China quera ser incluido en el crculo interno de quienes toman las decisiones en el mundo. Celebrar una reunin del G-20 hizo posible esta nueva realidad. Cuando el G-20 decidi reunirse de nuevo, confirm el lugar de China. Se volver a reunir el G-8 alguna vez? Dicho esto, China mostr su reserva acerca de las decisiones que ocurrieron, en muchas formas. Ofreci una cantidad irrisoria al nuevo paquete del FMI. Despus de todo, no le dieron garantas de que habr una reforma real de la gobernanza del FMI, que podra acordar un papel apropiado para China.

En suma lo que podemos decir es que los principales actores desfilaron por la escena mundial. Alguna vez tuvieron la intencin de hacer algo ms que eso? Probablemente no. El declinar econmico mundial contina su camino tendido, como si la reunin del G-20 nunca hubiera ocurrido.

Traduccin: Ramn Vera Herrera

Immanuel Wallerstein



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