Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2009

Agria visita

Khaled Amayreh
Al Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


En su ltima visita a Palestina-Israel la semana pasada el Enviado de Estados Unidos a Oriente Medio George Mitchell urgi repetidamente al gobierno de derecha israel a que aprobara la solucin de los dos Estados con los palestinos, aunque al parecer en vano. El primer ministro israel Benyamin Netanyahu dijo a Mitchell que Israel no quera "gobernar a otro pueblo" y que Israel segua estado interesado en llegar a un acuerdo de paz con los palestinos. Sin embargo, las evasivas no impresionaron al ex-senador estadounidense quien seal con firmeza a su anfitrin que la administracin Obama estaba comprometida con la creacin de un Estado palestino en los territorios ocupados por Israel en 1967.

Segn se ha informado, Mitchell lleg incluso a decir a sus interlocutores israeles que la creacin de un Estado palestino en Cisjordania, Gaza y Jerusaln este era un inters estratgico estadounidense. No acostumbrados a or a los altos cargos estadounidenses decir "no" o siquiera un "s a medias" a Israel, los dirigentes israeles se encuentran ahora perdidos acerca de cmo tratar la "crisis" en Washington. Es ms, una breve hojeada a los medios de comunicacin israeles de derecha dara la impresin de que la principal amenaza para la seguridad nacional de Israel proviene del otro lado del Atlntico en vez de los vecinos de Israel.

An ms, la manifiestamente descorts recepcin ofrecida a Mitchell por el ministro de Asuntos Exteriores israel, Avigdor Lieberman, durante su encuentro en Jerusaln este la semana pasada, que era incompatible con la tradicin diplomtica, se puede interpretar como un reflejo defensivo por parte de un gobierno y un pas que siempre dio Estados Unidos por descontado y esperaba que las sucesivas administraciones estadounidenses estuvieran siempre a disposicin de Israel. Introduciendo arrogantemente sus manos en los bolsillos Lieberman se neg a caminar con el enviado estadounidense o a estrecharle la mano tras el encuentro. El ex-emigrante moldavo dijo a Mitchell que "los estadounidenses tienen sus puntos de vista y nosotros los nuestros, y que Israel es un Estado democrtico".

Mitchell, por su parte, dijo a los periodistas tras el encuentro que "he reiterado al ministro de Exteriores que la poltica estadounidense favorece, en relacin al conflicto israelo-palestino, una solucin de los dos Estados que tendr un Estado palestino viviendo en paz junto con el Estado judo de Israel".

Al ser aconsejado que no probara los lmites de la paciencia de Obama, Netanyahu est recurriendo cada vez ms a todo tipo de maniobras dilatorias y de distraccin con el propsito de lanzar el baln al campo palestino. Antes de la visita de Mitchell Netanyahu haba declarado que el retomar las conversaciones de paz con la Autoridad Palestina (AP) estaba condicionado a que los palestinos reconocieran a Israel como en "Estado del pueblo judo". La afirmacin no es inocua ni inocente. Un reconocimiento palestino, incluso un reconocimiento informal, de Israel como "un Estado de los judos" dara a Israel el derecho a expulsar, tarde o temprano, a la mayora o a todos el milln y medio de ciudadanos de Israel que son palestinos basndose en que Israel es un Estado exclusivamente judo.

Los dirigentes de la comunidad palestina en Israel se estn tomando esta cuestin muy en serio ya que tiene que ver con su propia supervivencia y la continuacin de existencia en su patria ancestral. El ao pasado varios miembros rabes del Knesset [Parlamento israel] obtuvieron el compromiso del presidente de la AP Mahmoud Abbas de que no habra un reconocimiento palestino de Israel como un Estado judo. Adems, el "mantra del Estado judo" tambin excluira el retorno de los millones de refugiados palestinos a sus hogares y ciudades en lo que ahora es Israel. Se considera con toda correccin que la difcil situacin de los refugiados, que persiste desde la propia creacin del Estado de Israel en 1948, es el corazn del conflicto israelo-palestino.

Comentando la ltima tctica de Netanyahu, el Departamento de Estado estadounidense emiti el pasado 19 de abril un comunicado en el que afirmaba que Estados Unidos continuara promoviendo la solucin de los dos Estados. El rechazo estadounidense de la demanda de Netanyahu posiblemente forz al primer ministro israel a cambiar aparentemente de idea y afirmar que el reconocimiento de Israel como Estado judo era una preferencia y no una condicin previa.

Segn comentaristas israeles, Netanyahu est ahora examinando vas y medios de eludir el volver a iniciar seriamente el proceso de paz. Por la oficina del primer ministro han empezado a circular ideas, incluyendo el utilizar a Hams para desviar la atencin, volver a sacar a relucir el asunto del "terrorismo" e imponer a Washington que se vincule el reinicio de las negociaciones con la AP a un compromiso estadounidense de obligar a Irn a abandonar su programa nuclear por cualquier medio.

Por lo que se refiere a la expansin de los asentamientos israeles, segn se ha informado Netanyahu planea decir a la administracin Obama que la mayora de las viviendas que se estn construyendo en tierra rabe ocupada las planific y aprob el gobierno anterior y que la ley israel no le permite anular asentamientos planificados. Sin embargo, cada vez est ms claro que la administracin Obama no est dispuesta a recibir "instrucciones" de Netanyahu y de su extremista ministro de Asuntos Exteriores.

La semana pasada la Casa Blanca rechaz a Netanyahu al suspender el encuentro que ste haba propuesto para principio de mayo en Washington. Netanyahu haba esperado aprovechar su asistencia a la conferencia anual del Comit de Asuntos Polticos Israelo Estadounidenses (AIPAC, por sus siglas en ingls) para visitar la Casa Blanca. Adems, Obama est ahora exigiendo casi incesantemente que se congele la expansin de los asentamientos judos en Cisjordania. Fuentes en Washington tambin han indicado que la administracin Obama est reduciendo la antigua oposicin estadounidense a que Hams forme parte del futuro gobierno de unidad nacional palestino.

En estas circunstancias, cuando las relaciones con una administracin estadounidense dada se vuelven agrias o cuando Israel no consigue lo que desea de Washington, Israel pide al centro neurlgico de los sionistas en Estados Unidos (cuyo corazn es el AIPAC) que use sus msculos, especialmente para acosar al gobierno estadounidense hasta que haga caso a las demandas israeles. Sin embargo, Netanyahu y quienes lo apoyan creen que es demasiado pronto y demasiado arriesgado recurrir a las tcticas de presin contra la administracin Obama, no sea que esto lleve a un efecto bumerang no calculado e inesperado.

La semana pasada la prensa israel inform de que "nuestro hombre en la Casa Blanca" (el jefe de personal de la Casa Blanca, Rahm Emanuel) haba dicho a un dirigente judo no identificado que "en los prximos cuatro aos va a haber un permanente acuerdo de estatuto entre Israel y los palestinos sobre la base de dos Estados para dos pueblos y no nos importa en absoluto quin es el primer ministro en Israel".

El diario de mxima difusin Yediot Aharonot tambin cit a Emanuel, cuyo padre fue un comandante en la banda terrorista Itzel anterior a la creacin del Estado de Israel, afirmando que "todo tratamiento del problema nuclear iran estar supeditado al progreso en las negociaciones y la retirada israel del territorio de Cisjordania". "En otras palabras, la simpata estadounidense por la postura de Israel en relacin a Irn depende de la voluntad de Israel de estar a la altura de su compromiso de abandonar Cisjordania y permitir el establecimiento de un Estado palestinos ah y en Gaza y Jerusaln este".

A la luz de esto, se espera que el gobierno israel emplee los prximos meses en estudiar meticulosamente "vas y medios adecuados" para tratar la "nueva realidad" en Washington. Algunos comentaristas israeles han argumentado que Israel se enfrenta a un verdadero dilema en sus relaciones con su defensor-aliado. Porque si el gobierno Netanyahu se niega ceder ante Washington estallar una verdadera crisis, aunque y si el gobierno capitula ante la presin estadounidense respecto a la solucin de los dos Estados, se arriesga a su propio colapso dada la oposicin de casi todos los socios de coalicin de Netanyahu a las "concesiones territoriales" a los palestinos.

Enlace con el original: weekly.ahram.org.eg/2009/944/re2.htm



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