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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2009

La gripe porcina en la ciudad de Mxico
Cmo se vive bajo un estado de excepcin sanitaria

Juan Agull
Rebelin


Es la noticia del da/la influenza ya lleg/compren todos medicina pa enfrentar al batalln/ya mejor que te d un SIDA, un cncer o comezn/pues ms vale ser suicida con taquitos de pastor/porque dicen que es la gripa perfecta/no te vayas a perder, cuado, todo ya se acab [estribillo]/ y no saben que el chilango vive debajo del smog/Vete de la capital, pronto todo va a estallar/quedaremos como zombies bien quemados por el sol/y ahora quin nos va a ayudar/ llamen a Superman/todos estaremos muertos cuando llegue Indiana Jones

(Cumbia de la influenza: annima)

Cuando tu jefa se dirige a ti y a tus compaeros con una mascarilla sanitaria puesta y la accin no se desarrolla en un quirfano, algo raro est pasando

Quince aos despus del levantamiento zapatista de Chiapas, la gente vuelve a cubrirse el rostro en Mxico, aunque cambian las tornas: progresa el miedo, no la esperanza

Ha irrumpido la Influenza. El mundo se ve distinto cuando el que amenaza carece de rostro, no lo oculta...

A(H1N1). La gripe porcina acecha aunque, de momento, nadie sabe por qu ni por dnde. De momento van, que se sepa, 159 muertos.

Cualquiera podra ser un agente transmisor: ya ni llevar barba prueba algo

Las autoridades sanitarias avisaron de la epidemia (y decretaron las primeras medidas de urgencia) el jueves pasado por la noche. Al principio, fue tanta la nocturnidad que muchos, dormidos, ni nos enteramos.

Hubo ms desconcierto que pnico: paulatina vuelta a casa; llamadas, llamadas y ms llamadas; radio, televisin, Internet... Humor, irona, sorna a raudales e incluso cierta dosis de alegra contenida (e indisimulada) por un fin de semana tan largo e inesperado...

La prensa internacional comenz a hacer circular, enseguida, fotos de enmascarados. Infinidad de intrahistorias: yo suba; yo bajaba; yo tena que hacer; yo pienso; yo puedo; yo conozco a fulanito que vio a menganito

A ojos del mundo, casi todos los habitantes de esta pandmica ciudad nos tapbamos la boca. La gente, empero, pese a la proliferacin grfica y a la corriente de miedo azuzada por los medios, ha tardado en ponerse las dichosas mascarillas. A casi una semana del inicio de la epidemia, solo un tercio de los chilangos circula, franela en ristre.

Otro tercio deja su nariz o boca al descubierto; se echa un cigarrito; se besa con su novia o convierte al preservativo oral en un antiesttico collar. Basta darse una vuelta por cualquier calle para constatar que el enfoque de la prensa, sobre todo internacional, resulta exagerado. Cero en conducta.

(Queda por aclarar que el tercio restante, por vaguera o por descreimiento, sigue sin portar mascarilla).

Ayer por la tarde recorr seis farmacias y en ninguna de las boticas quedaban tapabocas

Durante dicha salida pude constatar algunos otros detalles interesantes:

1) los supermercados (y videoclubs) estn a rebosar. Los precios suben y el Gobierno Federal no interviene: el mismo mercado desregulado que, probablemente, desat la mutacin viral y su libre circulacin (al parecer, desde una porquera de Granjas Carroll subsidiaria de la estadounidense Smithfield- en Perote, Veracruz2) sigue funcionando sin que nadie lo altere. La mano invisible suele ser especialmente cruel en tiempos de crisis. Nadie, empero, protesta.

2) a tono con las leyes y creencias de mercado muchos piensan que con algo de lana (plata, pelas, guita, dinero, money) todo, se soluciona: un par de farmacuticos me confirmaron que haban recibido visitas de gente histrica queriendo comprar el famoso Tamiflu (un antiviral, supuesto remedio contra la Influenza). Orden tajante: no permitir que nadie se automedique. Resultado: las farmaco-broncas, proliferan...

3) la sensacin que se tiene al salir a la calle resulta curiosa: se ven pocos nios; los transportes pblicos van medio vacos y los automviles, numerosos, suelen transportar a una sola persona No hay quien encuentre taxis libres y todo el mundo utiliza el claxon sin control. Sntomas de un nerviosismo colectivo que cuando frisa lo bilateral se convierte, sin embargo, en aparente cautela, hueca cordialidad y falso autocontrol

El fin de semana de pseudo-cuarentena, aunque todos los espectculos fueron suspendidos, pas prcticamente desapercibido. Muchos, alquilaron pelculas y otros, se vieron el ftbol (Pumas-Chivas) por televisin (al estadio estaba prohibido ir).

Iniciar la semana a menos revoluciones de lo normal est siendo, sin embargo, harina de otro costal: ayer, por ejemplo, la Alcalda del DF le prohibi abrir a los restaurantes. Cualquiera que, desde el domingo, se haya dado una vuelta por La Condesa (barrio de moda) se habr dado cuenta de que, en realidad, el gremio de restauradores ya haba tomado precauciones por su cuenta (ms vale cerrar que no llenar).

(Incluso El Tizoncito, famoso inventor de los famossimos Tacos al pastor -a base de carne enchilada, vacuna y porcina- lleva cerrado un par de das)

Los comerciantes dicen estar perdiendo, en plena crisis, unos 20 millones de euros al da.

Hay una tienda de muebles de diseo cerca de mi casa que ha lanzado unas rebajas del 50% sobre todos sus productos La actividad se ha reducido en una tercera parte y al parecer, la cosa ir a ms

Esta semana se han producido situaciones conceptualmente surrealistas: el domingo pasado, por ejemplo, el Gobierno Federal decidi que el sistema educativo al completo desde las guarderas hasta las Universidades, pblicas y privadas- se detuviera, como poco, hasta el prximo mircoles 6 de mayo pero muchos paps y mams han tenido que seguir acudiendo a trabajar, como si el virus mutante, discriminara

Irresponsables los empresarios; sumisos los trabajadores negligente el Gobierno?

Mucho secreto, demasiado secreto

Hay cosas que nadie sabe. Por ejemplo dnde diantres est el foco?: el Gobierno dice que en Oaxaca (al Sur) y los mentideros empiezan a rumorear que en Veracruz (al Este). Canad es quien, en realidad, dio la voz de alarma (desde el Norte)

Pero dnde se contagi el famoso (y desconocido) turista canadiense? Misterio.

Sera en San Luis Potos, Estado que, de momento, se lleva la palma?

Ms misterios: aqu en el DF no sabemos en qu Delegaciones (distritos) o Colonias (barrios) hay ms casos de gripe porcina

Solo sabemos que hay foquitos: los hospitales estn rodeados por discretos cordones de seguridad que, eso s, no pueden evitar que las leyendas urbanas proliferen: Dicen que en el Durango han muerto cincuenta; Mi primo vio en el Mdica Sur; Mi vecina, que trabaja como enfermera en el ngeles; Del ABC ya han visto salir no s cuntos autos fnebres

Papanatas.

Solo el ao pasado, en Mxico, murieron 6,262 personas (a razn de unas 17 por da) por violencia ligada al narcotrfico: ms del doble (2,100) que en Afganistn y algo ms de la mitad (9,028) que en Irak.

Vista con frialdad, la cifra de muertos por gripe porcina suena a coa: no llega ni al 3% de los salvajes ajusticiamientos (cortes de cabezas, manos, miembros, etc.) que, cotidianamente, se perpetran en este pas

En la Ciudad de Mxico, de casi 20 millones de habitantes, han muerto, hasta ahora, 25 personas por gripe porcina. En otros trminos: solo el 0,0001% de la poblacin se ha visto afectada Infinitamente menos que por el narco

Pero hay desabastecimiento de mascarillasTodo un triunfo publicitario (dicen que la Alcalda importar 5 millones del extranjero) que tambin lo es, ante todo, poltico: los tapabocas se imponen a los pasamontaas y con ellos, la desconfianza y la apata, a la solidaridad y el emprendimiento

La gente, aqu, no cree en su Gobierno, seguro, pero tampoco en el prjimo. Homo hominis lupo: en la segmentada Ciudad de Mxico, puede estarse cociendo una variacin poltica de alcance planetario Los Lazaretos (antecedentes medievales de prisiones, manicomios y escuelas) fueron creados en Europa como fortalezas preventivas frente a una difusa amenaza biolgica (la peste)... Actualmente, el Estado, est regulando la profilaxis a travs de un manejo, autoritario y urgente, de la excepcionalidad: asilamientos inopinados; allanamientos de morada; suspensin de facto del derecho de reunin y por supuesto, que no falte, compras sin control y endeudamientos sin permiso. Ghettos, next stop. De Al-Qaeda a los virus mutantes: el Estado de excepcin sanitaria acaba de hacer, seores y seoras, su irrupcin en el panorama (poltico) mundial y la mejor noticia para los de arriba es que, los de abajo, contribuyen, colaboran, justifican

Lo he visto; le leo

La paranoia securitaria ha irrumpido, como problema biopoltico, en el mbito de lo microscpico.

Lo de menos, ahora, es si alguien conspir para propagar este virus o si, por el contrario, pudo haber un manejo irresponsable de piaras y vacunas. Lo importante consiste en saber cmo se est gestionando, poltica y jurdicamente, esta crisis. Lo trascendente no tiene que ver con el riesgo, evidente, de pandemia global sino con una nueva forma de amenaza planetaria: se le darn nuevas vueltas de tuerca, despus de esto, a nuestros derechos y libertades civiles? Puede contribuir la salud pblica a apuntalar la legitimidad de Gobiernos que llevan aos relajando coberturas y dispositivos en nombre de la seguridad (pblica) y del (libre) mercado? Refuerza el miedo al contagio la tendencia al orden? Est por ver: aqu, en Mxico, se dirimen poder e Influenza



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