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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2009

Por qu un hambre galopante en el siglo XXI y cmo erradicarla?

Damien Millet y ric Toussaint
Mondialisation.ca

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Cmo explicar que en el siglo XXI sigamos enfrentndonos al hambre? Uno de cada siete habitantes del planeta sufre hambre de forma permanente

Las causas son conocidas: una profunda injusticia en la distribucin de la riqueza, el acaparamiento de tierras por parte de una reducida minora de grandes propietarios. Segn la FAO[1], 963 millones de personas padecen hambre en 2008. Estructuralmente, estas personas pertenecen paradjicamente a la poblacin rural. En su mayora son productores agrcolas que no poseen propiedades o las tierras suficientes, ni los medios de sacarles partido.

Qu ha provocado al crisis alimentaria de 2007-2008?

Hay de destacar que en 2007-2008 hay 140 millones personas ms que padecen hambre. Este aumento neto se debe a la explosin del precio de los productos alimenticios [2]. En muchos pases este aumento del precio de venta de los alimentos al por menor es de aproximadamente un 50 %, a veces ms.

Por qu un aumento semejante? Para responder a esta pregunta es necesario entender lo que ha pasado desde hace tres aos y, a continuacin, establecer unas polticas alternativas adecuadas.

Por una parte, los poderes polticos del norte han aumentado sus ayudas y sus subvenciones a los agrocarburantes (errneamente llamados biocarburantes, aunque no tienen nada de bio). Por ello, se ha hecho rentable sustituir los cultivos alimenticios por cultivos de forraje y de oleaginosas, o desviar una parte de la produccin de grano (maz, trigo...) para la produccin de agrocarburantes.

Por otra parte, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y despus del rebote en el resto del mundo, la especulacin de los grandes inversores (fondos de pensiones, bancos de inversin, hedge funds) se ha desplazado a los mercados burstiles donde se negocian los contratos de los productos alimenticios (principalmente tres Bolsas de Estados Unidos especializadas en mercados a plazo de los granos: Chicago, Kansas City y Minneapolis). Por consiguiente, es urgente que los ciudadanos acten para que se prohba por va legal la especulacin de los alimentos Aunque la especulacin a la alza haya acabado a mediados del ao 2008 y los precios en los mercados a plazo hayan cado despus en picado, los precios al por menor no han seguido el mismo movimiento. La aplastante mayora de la poblacin mundial dispone de unos ingresos muy bajos y sufre todava las dramticas consecuencias de la subida de los precios de los alimentos en 2007-2008. Las decenas de millones de prdidas de empleos anunciados para 2009-2010 a escala mundial van empeorar la situacin. Para contrarrestar esta situacin es necesario que las autoridades pblicas ejerzan un control de los precios de los alimentos para hacer que bajen.

El aumento del hambre en el mundo no se debe por el momento al cambio climtico. Pero este factor tendr unas consecuencias muy negativas en el futuro en trminos de produccin en ciertas regiones del mundo, en particular las zonas tropicales y subtropicales. La produccin agrcola en las zonas templadas debera verse menos afectada. La solucin consiste en una accin radical para reducir brutalmente las emisiones de gas de efecto invernadero (el GIEC [3] recomienda una disminucin del 80 % de las emisiones para los pases industrializados y del 20% para los dems).

Es posible erradicar el hambre?

Erradicar el hambre es totalmente posible. Las soluciones fundamentales para alcanzar este objetivo vital pasan por una poltica de soberana alimenticia y una reforma agraria. Es decir, alimentar a la poblacin a partir de los esfuerzos de los productores locales al tiempo que se eliminan las importaciones y exportaciones.

Es preciso que la soberana alimentaria sea el centro de las polticas de las decisiones polticas de los gobiernos. Hay que basarse en explotaciones agrcolas familiares que utilicen tcnicas destinadas a producir los productos denominados bio (u orgnicos). Esto permitir adems disponer de una alimentacin de calidad: sin Organismos Modificados Genticamente (OMG), sin pesticidas, sin herbicidas, sin abonos qumicos. Pero para lograr este objetivo es necesario que ms de tres mil millones campesinos puedan acceder a una cantidad suficiente de tierra y trabajarla por cuenta propia en vez de enriquecer a los grandes propietarios, a las transnacionales de la agroindustria y a los comerciantes. Tambin es necesario que dispongan, gracias a la ayuda pblica, de medios para cultivar la tierra (sin agotarla).

Para ello es necesaria una reforma agrcola, reforma que siempre falta de manera cruel, ya sea en Brasil, Bolivia, Paraguay, Per, Asia o en algunos pases de frica. Esta reforma agraria debe organizar la redistribucin de las tierras prohibiendo las grandes propiedades privadas y proporcionando apoyo pblico al trabajo de los agricultores.

Es importante destacar que el FMI y sobre todo el Banco Mundial tienen una enorme responsabilidad en la crisis alimentaria porque ellos recomendaron a los gobiernos del sur suprimir los silos de grano que servan para alimentar el mercado interior en caso de insuficiencia de oferta y/o de explosin de los precios. El Banco Mundial y la FMI presionaron a los gobiernos para que suprimieran los organismos de crdito pblico a los campesinos y han empujado a estos a las garras de prestamistas privados (con frecuencia grandes comerciantes) o de bancos privados que tienen unas tasas usureras. Esto ha provocado el endeudamiento generalizado de los pequeos campesinos, ya sea en India, Nicaragua, Mxico, Egipto o en muchos pases del frica subsahariana. Segn investigaciones oficiales, el fuerte endeudamiento que afecta a los campesinos indios ha sido la causa principal del suicidio de 150.000 campesinos en este pas en los diez ltimos aos. Precisamente en este pas el Banco Mundial se esforz con xito para convencer a las autoridades de que suprimieran las agencias pblicas de crdito a los agricultores. Y eso no es todo: en el curso de los ltimos 40 aos, el Banco Mundial y el FMI tambin han presionado a los pases tropicales para que reduzcan su produccin de trigo, arroz y maz y lo sustituyan por cultivos de explotacin (cacao, caf, t, pltano, cacahuete, flores...). Finalmente, para rematar su trabajo a favor de las grandes sociedades de la industria alimentaria y de los grandes pases explotadores de cereales (empezando por Estados Unidos, Canad y Europa occidental) han presionado a los gobiernos para que abran de par en par sus fronteras a las importaciones de alimentos que se benefician de generosas subvenciones por parte de los gobiernos del norte, lo que provoca la quiebra de muchos productores del sur y una reduccin muy fuerte de la produccin alimenticia local.

En resumen, es necesario poner en marcha la soberana alimentaria y la reforma agraria. Hay que abandonar la produccin de los agrocarburantes industriales y prohibir las subvenciones pblicas a quienes los producen. Tambin hay que volver a crear en el sur almacenes pblicos de reservas de alimentos (en particular, de granos: arroz, trigo, maz), (re)crear organismos pblicos de crdito a los agricultores y restablecer una regulacin de los precios de los alimentos. Hay que garantizar que las poblaciones de bajos ingresos se pueden beneficiar de precios bajos para alimentos de calidad. El Estado debe garantizar a los pequeos productores agrcolas unos precios de venta suficientemente altos para permitir mejorar netamente sus condiciones de vida. El Estado debe desarrollar tambin los servicios pblicos en los medios rurales (sanidad, educacin, comunicaciones, cultura, bancos de semillas). Los poderes pblicos son perfectamente capaces de garantizar a los consumidores de alimentos unos precios subvencionados y, a la vez, a los pequeos productores agrcolas unos precios de venta lo bastante elevados como para que dispongan de unos ingresos suficientes.

Este combate contra el hambre no forma parte de un combate mucho mas vasto?

No se puede pretender seriamente luchar contra el hambre sin atacar las causas fundamentales de la situacin actual. La deuda es una de ellas y los efectos anuncio sobre este tema, frecuentes en los ltimos aos, como durante las cumbres del G8 o del G20, apenas enmascaran que este problema sigue existiendo. La crisis global que afecta hoy al mundo agrava la situacin de los pases en desarrollo frente al coste de la deuda al tiempo que en el sur se preparan nuevas crisis de la deuda. Esta deuda ha llevado a un empobrecimiento general de los pueblos del sur, que con frecuencia estn provistos de considerables riquezas humanas y naturales. La deuda es un saqueo organizado al que es urgente poner fin.

En efecto, el mecanismo infernal de la deuda pblica es un obstculo esencial para la satisfaccin de las necesidades humanas fundamentales, entre las que est el acceso a una alimentacin decente. La satisfaccin de las necesidades humanas fundamentales debe primar, sin duda alguna, sobre cualquier otra consideracin, geopoltica o financiera. En el plano moral, los derechos de los acreedores, rentistas o especuladores carecen de peso en relacin a los derechos fundamentales de seis mil millones de ciudadanos, avasallados por este mecanismo implacable que representa la deuda.

Es inmoral pedir a los pases empobrecidos por una crisis global de la que ellos no son en absoluto responsables que consagren una gran parte de sus recursos a reembolsar a acreedores acomodados (ya sean del norte o del sur) en vez de a satisfacer estas necesidades fundamentales. La inmoralidad de esta deuda se desprende tambin del hecho de que con frecuencia ha sido contrada por regmenes no democrticos que no han utilizado las sumas recibidas en el inters de sus poblaciones y que con frecuencia han desviado masivamente el dinero, con el acuerdo tcito de los Estados del norte, del Banco Mundial y del FMI. Los acreedores de los pases ms industrializados han prestado dinero con conocimiento de causa a regmenes con frecuencia corruptos. No tienen derecho a exigir a los pueblos que reembolsen estas deudas inmorales e ilegtimas.

En resumen, la deuda es uno de los principales mecanismos por medio de los cuales se opera una nueva forma de colonizacin en detrimento de los pueblos. Viene a aadirse a ataques histricos por parter tambin de los pases pases ricos: la esclavitud, el exterminio de las poblaciones indgenas, el yugo colonial, el saqueo de materias primas, de la diversidad, de la experiencia de los campesinos (por medio del patentado en beneficio de las multinacionales de la industria alimenticia del norte de los productos agrcolas del sur, como el arroz basmati indio) y de los bienes culturales, la fuga de cerebros, etc. Definitivamente, es el momento de sustituir la lgica de la dominacin por una lgica de la redistribucin de riqueza en una preocupacin por la justicia.

El G8, el FMI, el Banco Mundial y el Club de Pars imponen su propia verdad, su propia justicia, de la que ellos son juez y parte a la vez. Frente a la crisis, el G20 ha tomado el relevo y trata de volver a situar a un FMI desacreditado y deslegitimado en el centro del juego poltico y econmico. Hay que acabar con esta injusticia que beneficia a los opresores, ya sean del norte o del sur.

[1] Organismo de Naciones Unidas para la alimentacin y la agricultura, www.fao.org

[2] Vase Damien Millet y Eric Toussaint, Retour sur les causes de la crise alimentaire mondiale, 2008, http://www.cadtm.org/spip.php?article3625 . Vase tambin Eric Toussaint, Une fois encore sur les causes de la crise alimentaire, http://www.cadtm.org/spip.php?article3773 .

[3] Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolicin del Climal, vase www.ipcc.ch/languages/french.htm

Damien Millet, matemtico, es portavoz del CADTM Francia (Comit para la Anulacin de la Deuda del Tercer Mundo,www.cadtm.org). Eric Toussaint, doctor en ciencias polticas, es presidente del CADTM Blgica. Han escrito juntos el libro 60 Questions 60 Rponses sur la dette, le FMI et la Banque mondiale, CADTM/Syllepse, noviembre de 2008.

Damien Millet colaboradora regularmente con Mondialisation.ca

Enlace con el original: http://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=13368



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