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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2009

La imposible ecuacin de Washington en su actual poltica hacia la isla socialista
El bloqueo de Cuba es como la pescadilla que se muerde la cola

Machetera
http://machetera.wordpress.com y Tlaxcala

Traduccin de Manuel Talens


Cuando el ya fallecido Philip Agee describi las vicisitudes de su ingreso en la CIA a finales de los aos cincuenta, describi las numerosas pruebas que debi pasar con el detector de mentiras, en las cuales minti deliberadamente sobre cosas diversas por el simple hecho de mentir. Le molestaba que lo juzgase una mquina y quera comprobar si era capaz de ganarle la partida. Al principio pareci perder. Repitieron la prueba y, de nuevo, obtuvo malos resultados. Lo mandaron de vuelta a su casa. Y cuando ms desesperado estaba, seguro de que nunca lo admitiran y ya a punto de confesar lo que haba hecho y pedir perdn, de repente lo aceptaron. Slo hay dos maneras de analizar un proceso as: o bien es algo absurdo o recluta deliberadamente a mentirosos.

Pensndolo bien, qu credibilidad puede tener cualquier antiguo agente de la CIA, sobre todo si ha no utilizado su experiencia para rectificar, como hizo Agee, sino como trampoln hacia un trabajo mucho ms lucrativo de asesor en Washington? Russell Mokhiber, el editor del Corporate Crime Reporter, afirm hace poco que la mayora de la gente, cuando llega a Washinton, D.C., se da cuenta de que aquello es un pozo ciego de corrupcin. Algunos salen corriendo asustados, otros se quedan y resisten y los de una tercera categora prefieren adaptarse: en vez de ver un pozo ciego lo que ven es un jacuzzi. El resultado de todo ello es, por un lado, beneficios y riqueza para la elite corporativa y, por el otro, muerte y destruccin para el pueblo americano.

Cuando Mokhiber hizo referencia al pueblo americano en realidad estaba hablando del pueblo usamericano, no de los habitantes de todo el continente, pero lo que dijo sirve para ambos. La muerte, la enfermedad y la destruccin que emanan de Washington no se detienen ante las fronteras.

Y eso hace que uno pueda toparse con gente como Brian Latell dndose la buena vida con una copa de chardonnay en la mano en el pozo ciego de Washington, mientras cuenta los cuentos que su clientela quiere Brian Latellescuchar. En tiempos de Bush a este trabajo de inteligencia lo denominaban stovepiping, trmino metafrico que podra traducirse en espaol como "enviar algo por el tubo de la chimenea", en el cual la informacin que alguien solicita como coartada para emprender alguna accin pasa directamente "por el tubo", desde el emisor al receptor, ajena a cualquier indicio contrario a su veracidad [1]. Latell es un agente jubilado de la CIA que redondea su pensin escudriando noticias sobre Cuba, de la misma manera que escudriaba informes de inteligencia hechos a medida y luego venda sus predecibles anlisis al mayor postor. (Incluso si ahora pasa buena parte de su tiempo broncendose en Miami, conserva su puesto de miembro no residente de alto rango en el Center for Strategic and International Studies de Washington (CSIS), lo cual quiere decir que sigue unido por un cordn umbilical al corazn del pozo ciego.)

Durante los ltimos aos, tanto a travs del CSIS como del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Usamericanos de la Universidad de Miami, Latell ha sido el principal vendedor de la idea de que entre Ral y Fidel Castro existe un enorme conflicto, de dimensiones casi bblicas. Ral es el pragmtico; Fidel, el intransigente. Ral querra nada menos que convertir a Cuba en la prxima China, con el estatuto de nacin ms favorecida desde el punto de vista comercial incluido, pero Fidel se lo impide. Es una idea que, al parecer, se vende bien entre los clientes de Latell en los medios corporativos (The Wall Street Journal, NBC), desesperados como estn por descubrir cualquier indicio de que el socialismo en Cuba est moribundo y de que el capitalismo, con todo su squito glorioso, regresar inevitablemente a la isla. Sobre todo despus de la muerte de Fidel.

El ltimo producto de Latell no constituye sorpresa alguna [2]. Aborrece a Fidel y est seguro de que ste hace todo lo posible para torpedear cualquier acercamiento entre USA y Cuba. Ha rebuscado en su vocabulario para calificarlo de insidioso, arrogante, desdeoso y abusivo. Segn Latell, Ral ha estado tratando de iniciar el dilogo con USA y su hermano lo ha castigado y humillado, como era de esperar. Se trata, segn parece, de la clase de anlisis en que suele basarse la Secretaria de Estado Hillary Clinton, otra adepta a la tumbona junto al pozo ciego.

El problema con un anlisis como ste es que depende de una cosmovisin que ignora hechos inconvenientes. Para empezar, no existe la menor prueba de que Ral se sienta castigado o humillado ni tampoco de que exista divergencia alguna entre sus manifestaciones pblicas y las de Fidel.

Pero eso a Latell le trae sin cuidado e insiste: ltimamente Fidel Castro ha torpedeado cualquier esperanza de una mejor relacin con USA. En caso de que el lector no se haya apercibido de la metfora torpedera, Latell se divierte golpendolo con otra un poco ms adelante: afirma que Bill Clinton estaba haciendo todo lo posible para recomponer las relaciones con Cuba cuando, de repente, en febrero de 1996, aviones de combate MiG cubanos derribaron dos aviones civiles en aguas internacionales, asesinando civiles usamericanos. Vale la pena sealar la implcita referencia a las aguas internacionales, lo cual es algo que se ha venido repitiendo bastante en los ltimos tiempos, y no por casualidad [3]. Gerardo Hernndez, el cubano convicto en Miami por un irregular y arbitrario tribunal de la absurda y cuestionada acusacin de que formaba parte de una conspiracin cubana para derribar esos aviones en aguas internacionales, est a la espera esta semana de la decisin del Tribunal Supremo sobre si revisar o no su caso. Es de suponer que cualquier mencin del incidente en los medios dominantes cumple la funcin de crudo recordatorio para los jueces.

Latell suelta el comentario como quien no quiere la cosa, pero cualquiera que est interesado en aquel incidente de 1996 y no sea incondicional de la CIA, sabe que lo ocurrido fue algo mucho ms complejo. El gobierno usamericano manipul, retras y presion a la Organizacin de Aviacin Civil Internacional (ICAO) de Naciones Unidas para que situase el derribo del avin en aguas internacionales, a pesar de que los cubanos ofrecieron pruebas inmediatas y convincentes de lo contrario. Asimismo, los nicos restos encontrados estaban en aguas cubanas y los descubrieron los cubanos, en parte porque USA se neg rotundamente a hacerlo. La inepta habilidad diplomtica del imperio hizo posible la sucesin de una serie de acontecimientos, a empezar por la sustitucin del antiguo decreto presidencial que era el bloqueo por la ley Helms-Burton (que la desinformada ciudadana considera un simple embargo) [4]. A eso sigui la confiscacin por parte de la mafia de Miami de las multimillonarias cuentas bancarias con fondos congelados de Cuba y termin con la tortura y victimizacin de cinco cubanos, uno de los cuales era Hernndez, detenido por haber hecho lo que el FBI se haba negado a hacer: destapar maquinaciones terroristas contra Cuba urdidas en Miami.

A Latell no le interesa nada de eso. En su placentero mundo de fantasa los ltimos 50 aos han sido un incesante desfile de esfuerzos usamericanos para mejorar las relaciones con Cuba, siempre frustrados por el barbudo. Los casi 6000 cubanos que han muerto o viven tullidos de por vida a causa de los actos terroristas iniciados desde USA a partir de 1959 son irrelevantes. Latell considera que cualquier posible negociacin para terminar el bloqueo es un simple toma y daca, en el que ambos bandos tienen que ceder un poco para llegar a un acuerdo. Ya sabemos lo que el pozo ciego considera que Cuba debe dar para empezar (porque el verdadero objetivo es todo): libertad para los cubanos actualmente en prisin por haber aceptado dinero de Washington con el objetivo de derrocar a su gobierno, un proceso electoral que recompensa a los ricos (al estilo de las democracias occidentales) y derechos humanos, los cuales se dejan deliberadamente imprecisos, aunque se supone que deberan ser similares a los que disfrutan los ciudadanos del imperio: el derecho a carecer de hogar; a enfermarse sin tratamiento alguno; a ser madre y sacrificar el porvenir por falta de guarderas infantiles [5] buenas y asequibles para sus hijos; a no recibir compensacin alguna por accidentes de trabajo; a permanecer en la inopia cuando el propio gobierno inicia una guerra genocida. Excepto cuando llegan las facturas. El que USA considere que puede dar lecciones de democracia o derechos humanos a alguien es un misterio que slo puede explicarse por el escaso intelecto de los habitantes del pozo ciego.

Cuba no le debe disculpa alguna a USA. Bien al contrario.

El sufrimiento causado por el bloqueo es algo real, por mucho que la mayor parte de los usamericanos no lo vean debido a las dificultades y prohibiciones que su gobierno les pone para que viajen a Cuba y lo comprueben por s mismos. Lo que de verdad es abusivo y desdeoso es el hecho de que los cubanos se vean inmersos en la pobreza porque deben pagar sobrecostos a intermediarios ocultos por cada cosa que compran, pues los intermediarios han de verse compensados por el riesgo de comerciar con la Cuba tab. Es algo humillante que los cubanos se vean forzados a construir escaleras y plataformas en sus propios hogares para poder acomodar a sus familias cuando crecen, hasta que las casas parecen hormigueros, y todo porque no les llega el dinero para construir viviendas despus de haber pagado al intermediario. Una de las primeras cosas que el gobierno cubano ha prometido remediar si termina el bloqueo es la grave carencia de viviendas.

Pero no, segn Latell y todos sus amigos que, como l, paladean vino junto al pozo ciego, el gobierno usamericano debe mantener este cruel e incapacitante bloqueo para utilizarlo como palanca en la obtencin de esas otras cosas: elecciones democrticas y derechos humanos. Adems, dicen, si lo levantasen le haran el juego a Fidel, porque entonces ste podra cantar victoria y, ya se sabe, debemos negrsela mientras viva, cueste lo que cueste. La irona es que con este tipo de argumentacin Latell est implicando al mismo tiempo que Fidel prefiere que se mantenga el bloqueo para seguir siendo un enemigo til. Pero no es posible tener razn en ambos casos. Cul es la lgica de mantener el bloqueo como palanca si el otro bando desea en secreto que se mantenga? ste, no otro, es el quid de la imposible ecuacin de Washington en su actual poltica hacia la isla socialista. Quienes piensan de esta manera actan como la pescadilla que se muerde la cola. Tal como Ricardo Alarcn seal una vez, si realmente lo creen as, que hagan una prueba, que lo demuestren: levanten el bloqueo slo por seis meses y vean qu pasa. Siempre podrn volver a implementarlo si los resultados no son de su gusto.

Todo el mundo sabe que eso no va a suceder. Los encargados de la poltica exterior usamericana y los aduladores que les susurran al odo no se distinguen por su sentido de los matices, por sus enfoques innovadores o por su capacidad de correr riesgos. El riesgo es anatema para los autnticos capitalistas. Una vez eliminadas todas las tornadizas exigencias a Cuba vyanse de frica, dejen de apoyar a Nicaragua, cambien de sistema poltico, el pecado original de la isla permanece. Quien mejor lo expres es Gerardo Hernndez: El crimen ms grande de Cuba fue querer ser un pas libre y soberano sin que fuera el embajador norteamericano quien dictara, como pas durante casi medio siglo. Por eso no pueden perdonar a Cuba; por querer tener su propio sistema.

Y as, a fin de cuentas, el pozo ciego sigue siendo un lugar clido y relajante y el bloqueo una herramienta incorprea. Latell y todos los que, como l, estn implicados hasta el cuello en este asunto no tienen el menor inters, ni econmico ni de otra clase, en mirar directamente a los ojos del bloqueo. Sera como someterse a un gigantesco detector de mentiras que funcionase de verdad, se les habra acabado el filn.

 

Notas del traductor

[1] Un ejemplo tpico de stovepiping fue la mascarada de las armas de destruccin masiva que se utiliz como argumento en la guerra de Iraq.

[2] Vase http://www.miamiherald.com/851/story/1021079.html

[3] Tambin vale la pena sealar que Latell alude a aviones civiles y se olvida de precisar que se trataba de aviones de Hermanos al Rescate. Para saber un poco ms de las fechoras de esta siniestra organizacin, vase http://www.rebelion.org/noticia.php?id=24135.

[4] Este cambio de paradigma legal es muy importante, pues lo que hasta entonces haba sido una orden presidencial fcilmente abolible por otra orden presidencial que finiquitase el bloqueo, a partir de la introduccin de la ley Helms-Burton puso el destino de esta injusta agresin en manos del Congreso y el Senado, donde cualquier modificacin se vuelve mucho ms difcil.

[5] Daycare en el original. En Cuba se las denomina crculos infantiles.

 

Fuente: Chasing the tail of U.S. Cuba policy

Artculo original publicado el 1 de mayo de 2009

Machetera y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica. Machetera es tambin editora del blog http://machetera.wordpress.com/. Talens es asimismo miembro de Rebelin. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, al traductor y la fuente.



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