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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2009

Tras el triunfo electoral del multimillonario empresario proimperialista Ricardo Martinelli en Panam
Washington refuerza el Eje del Mal en Amrica Latina

Heinz Dieterich
Rebelin


El abrumador triunfo electoral del multimillonario empresario proimperialista Ricardo Martinelli en Panam (60%), el 3 de mayo, tiene un preocupante y ominoso significado para la correlacin de fuerzas en Amrica. La presencia poltica del magnate de los supermercados ---quien pertenece al grupo monroeista-neocolonial de la ex Presidenta Mireya Moscoso, protectora del terrorista cubano-estadounidense Posada Carriles--- refuerza significativamente el eje intervencionista imperial del Pacfico latinoamericano, Colombia y Per, cuya construccin fue uno de los mayores logros de los gobiernos de Clinton/Bush en la regin.

El resultado de Panam es parte de una dinmica latinoamericana que pone en peligro la dbil integracin de la Patria Grande. Esa integracin tiene dos dinmicas subregionales: el grupo del ALBA (Alternativa Bolivariana para Amrica Latina), encabezado por Venezuela, y el Mercosur, dirigido por Brasil. Aunque ambos grupos tienen perfiles distintos, son evolutivamente compatibles y tienden hacia la unificacin. Por lo mismo, son incompatibles con la Doctrina Monroe y, en consecuencia, tienen que ser cooptados o destruidos por Washington, si no se someten a la pax americana.

En el balance de fuerzas, Washington ha sufrido reveses relativos en El Salvador y Bolivia, pero ha avanzado, adems de Panam, en otros frentes de la batalla contra el bolivarianismo latinoamericano. En Chile existe el peligro de que en las prximas elecciones ganen fuerzas ms monroeistas que aquellas que sostienen al actual gobierno de Michelle Bachelet. En Argentina, las preferencias electorales para las elecciones nacionales de junio indican que el Kirchnerismo perder las provincias sojeras Santa Fe, Crdoba y Entre Ros, ante el peronismo de derecha, lo que pondra en peligro su mayora en ambas cmaras del Congreso. En Paraguay, la posicin del presidente Fernando Lugo se debilita por la fragmentacin de su base partidista-congresal, manifiesta en el relanzamiento del gobierno nacional y el anuncio pblico del vicepresidente Federico Franco (PLRA) de promover un juicio poltico o la renuncia del Presidente.

Venezuela, cuya admisin al Mercosur sigue pendiente, despus de tres aos de espera, y que solo se resolver este ao con su aceptacin de las condiciones de intra-comercio (libre comercio para 500 mercancas) de la organizacin regional, se encuentra, a su vez, en una situacin de debilidad econmica-poltica estructural que puede hacer crisis hacia finales del 2009. Los talones de Aquiles son, entre otros, la baja productividad del trabajo (agrcola, cooperativo, en empresas estatizadas, etc.); la cotizacin irreal del dlar; la alta tasa de inflacin; los limitados fondos disponibles de reservas monetarias internacionales (alrededor de 18 mil millones de dlares); la estructura econmica monexportadora y una poltica econmica hacia el Socialismo del Siglo XXI, caracterizada por la improvisacin, el espontanesmo y la ausencia total de un proyecto coherente y de la ciencia moderna.

El ministro de Economa y Finanzas, Al Rodrguez, reflej la situacin econmica en una reciente entrevista, cuando dijo que la poltica del gobierno se concentra en "evitar caer en recesin" y agreg que el esfuerzo mximo es lograr un resultado positivo entre 1% y 2% del Producto Interno Bruto (PIB) que, dadas las actuales circunstancias de crisis, sera "un xito impresionante para cualquier pas". Considerando que China crecer este ao entre el 8 y 10 por ciento, no sabemos si el objetivo planteado por el ministro sera "un xito impresionante para cualquier pas, pero no cabe duda que se trata de un discurso con cierta dosis de realismo.

El impacto de tal escenario econmico sobre el modelo de gobernacin venezolano, que se ha sustentado en tasas de crecimiento del 8 al 10%, la redistribucin de la renta petrolera en la poblacin, un discurso binario que no genera conciencia real sobre la situacin objetiva y un bloque electoral opositor del 45%, se ver hacia finales de este ao.

La Doctrina Monroe y la exigencia imperialista de Washington, de que se sometan los pases latinoamericanos a los intereses de la pax americana, no han cambiado, ni cambiarn esencialmente, con el gobierno de Obama. De tal manera que la liberacin de la Patria Grande, al igual que el fin de la agresin (bloqueo) a Cuba, solo podr ser el resultado de un slido Bloque Regional de Poder Latinoamericano.

El triunfalismo respectivo de algunos polticos criollos y otros bien intencionados, no es ms que un autoengao. La contraofensiva del Imperio sigue adelante y con Obama es igual de peligrosa que con Bush.



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