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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2009

Asesinato de un antisistema

Pablo Iglesias Turrin y Ariel Jerez Novara
Rebelin


La maana de ayer, el diario El Pas hizo pblicas las filmaciones de las cmaras de seguridad del metro de Madrid que recogen el asesinato del joven antifascista Carlos Palomino, a manos del militar ultraderechista Josu Estbanez, el 11 de noviembre de 2007. Las imgenes son demoledoras; prueba de ello es que tanto la fiscala como el resto de acusaciones han coincidido en la calificacin de este hecho como asesinato, mientras que la otra pualada que Estbanez asest al compaero de Carlos que trat de desarmarle, ha sido calificada como homicidio en grado de tentativa.

Lo que resulta inaceptable del tratamiento que varios medios de comunicacin han dado a la noticia, es el uso de un lenguaje que criminaliza el antifascismo. Se define a la vctima y a sus compaeros como anti-sistema, intentando dar a este calificativo una carga valorativa desfavorable, de manera que el asesinato de un antifascista se presenta casi como una pelea entre bandas rivales. A setenta aos de la victoria del general Franco merced al apoyo de Alemania e Italia y a la no intervencin de Inglaterra y Francia, no se puede consentir que se ponga en entredicho el ejemplo moral de los antifascistas (y anti-sistema) de ayer y de hoy. Como ha escrito Immanuel Wallerstein, profesor estadounidense de origen judo, a los movimientos anti-sistema hay que agradecerles, entre otras conquistas, el sufragio universal, la extensin de los derechos sociales y la descolonizacin. De hecho, casi todos los avances polticos en un sentido progresivo de la humanidad se deben, en buena medida, a su accin en la Historia. Para el caso de nuestro pas, estos movimientos fueron adems un ejemplo para el mundo en la lucha contra el Fascismo.

La pasada semana, la Asociacin de Descendientes del Exilio Espaol (ADEE), vinculada al PSOE, intent rendir un homenaje a los antifascistas espaoles que lucharon en la Segunda Guerra Mundial y sufrieron los campos de concentracin nazis, as como a los voluntarios de las brigadas internacionales que combatieron en Espaa. Entre las personalidades que participaron de los actos de homenaje haba altos cargos de los ministerios de la Presidencia, Exteriores, Justicia, Defensa, diputados del PSOE, el rector de la UCM, e incluso la embajadora del Reino Unido en Espaa.

Tal vez se sorprenderan buena parte de estos pro-sistema que participaron en el homenaje si supieran que la mayora de los militantes antifascistas a los que homenajeaban fueron genuinos anti-sistema, miembros de organizaciones comunistas, anarquistas y socialistas que lucharon por transformar un sistema injusto y que, como no poda ser de otra manera, fueron los ms generosos a la hora de enfrentar la peor de las formas de organizacin poltica del Capitalismo; el Fascismo y el Nazismo que fue durante tanto tiempo aplaudido por buena parte de los liberal-conservadores (pro-sistema) europeos.

No sabemos si los viejos antifascistas, supervivientes de tantas luchas, se sentirn honrados al recibir medallas y honores de Estado de tanto pro-sistema. Lo que est claro es que no hay mejor homenaje a su memoria y a su ejemplo que la lucha de miles de jvenes como Carlos Palomino, dispuestos a arriesgar sus vidas para impedir que los grupos neo-fascistas recorran barrios obreros coreando consignas reaccionarias y xenfobas.

La madre de Carlos Palomino declar haber recibido una llamada del ministro Rubalcaba que le dijo: su hijo era uno de los nuestros. No sabemos si haba sorna o buena intencin en las palabras del Ministro (o tal vez ese da se levant con espritu anti-sistema) pero quiz el responsable poltico de que en este pas los funcionarios de polica reciban incentivos de productividad por cazar migrantes indocumentados, debera haber sido ms prudente. A l y al seor Santos Castro Fernndez (Director General de Relaciones Institucionales del Ministerio de Defensa, presente en el acto de homenaje de la ADEE a los veteranos antifascistas) nos gustara recordarles que el asesino de Carlos Palomino era un soldado profesional. Ese s que era de los suyos.

Escriba Jorge Semprn en Le Grand Voyage que no todas las muertes tienen el mismo peso, claro que no. Ningn cadver del ejrcito alemn valdr jams el peso en humo de uno solo de mis compaeros muertos. Se nos disculpar que hagamos nuestras estas palabras de quien un da fue Federico Snchez. Creemos que la memoria de un antifascista bien lo merece.

Pablo Iglesias Turrin y Ariel Jerez Novara son profesores de Ciencia Poltica de la Universidad Complutense y miembros del colectivo La Promotora.



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