Portada :: Economa :: Especial "El capitalismo cruje"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2009

Por qu deberan aprender aritmtica los economistas

Dean Baker
CounterPunch


El gran economista norteamericano Dean Baker uno de los pocos economistas del establishment acadmico que anticip la presente crisis prosigue su interesante reflexin cientfico-poltica sobre las races de la incompetencia y la irresponsabilidad de la profesin econmica.

La moda actual en los crculos polticos de Washington es crear un "regulador del riesgo sistmico" para estar seguros de que el pas nunca volver a tener otra crisis econmica como la actual. Esta campaa es parte de un encubrimiento de lo que realmente fall, y no es nada til para afrontar el problema subyacente que nos condujo al desmoronamiento econmico y financiero.

El hecho clave que todos debemos siempre recordar es que la historia de la cada no fue enrevesada. No necesitamos grandes mentes hincadas ante interminables rimeros de datos y dndole a una computadora capaz de increblemente complicadas simulaciones para descubrir el problema que subyace a nuestra economa. Lo que necesitamos es gente que entienda el tipo de aritmtica que muchos de nosotros aprendimos en la escuela.

Si los tipos de la Reserva Federal, del Tesoro y de otros puestos clave hubieran aprendido aritmtica y estuvieran preparados para actuar sobre este conocimiento, se hubieran tomado medidas para poner freno al crecimiento de la burbuja inmobiliaria. Hubieran prevenido el crecimiento de la burbuja en el punto en donde su inevitable cada tirara abajo tanto la economa de los EEUU como la mundial.

Para repetir los hechos bsicos: los precios de las viviendas empezaron a divergir ampliamente, a mediados de los 90, de la tendencia de los ltimos 100 aos cuando la riqueza creada por la burbuja burstil comenz a ejercer presin alcista sobre el nivel de precios inmobiliarios. Despus de haber seguido el paso de la tasa de inflacin durante 100 aos, los precios de las casas la superaron considerablemente.

No hubo ni remotamente una explicacin plausible ni del lado de la oferta ni del de la demanda para la escalada de los precios de las viviendas. El crecimiento de los ingresos era bueno, pero no extraordinario a finales de los 90. En la dcada actual, los ingresos en realidad se redujeron ligeramente despus del ajuste inflacionario. Del lado de la oferta, construimos casas a ritmo de rcord en 2002-2006 lo que indica que no haba restricciones substanciales a la construccin.

Otro signo revelador de que estbamos en una burbuja era que los alquileres ajustados a la inflacin no crecan, lo que indicaba que no haba una escasez subyacente de viviendas que produjeran la subida de precios. Finalmente, la proporcin de viviendas vacas marcaba niveles de rcord ya en el 2002.

En su pico de 2006, los precios de las casas ajustados a la inflacin haban crecido ms de un 70 por ciento, lo que cre ms de 8 billones de dlares de riqueza por la burbuja inmobiliaria. La prdida de esta gran riqueza (110.000 dlares para cada propietario de su propio hogar) slo poda conducir a una recesin grave y crear el tipo de crisis financiera que estamos viendo ahora.

En tiempos normales, la financiacin de las viviendas se hace con mucho apalancamiento, y las cantidades adelantadas para la compra raramente pasan del 20% del valor de la propiedad. En los aos de la burbuja, lleg a ser habitual que los propietarios pidieran prstamos por el valor total de su casa, y a veces, hasta con unos pequeos porcentajes adicionales. Debera haber sido obvio para cualquier economista o analista financiero serio que cuando la burbuja estallara, producira estragos en el sector financiero.

En una palabra: todos los datos estaban ah, a disposicin de quien quisiera verlos. No se precisaba, pues, de supergenio alguno para resolver tan anodino misterio. Lo que se necesitaba era a un economista capaz de tomarse un respiro y ejercitarse en la aritmtica. Pero las gentes que politiquean en Washington lo que dicen es que, de haber dispuesto de reguladores del riesgo sistmico, habramos logrado prevenir el desastre.

Muy bien; hagamos un experimento intelectual. Supongamos que hubiramos tenido nuestro regulador del riesgo sistmico en 2002. Podra haber hecho frente a Alan Greenspan y decir: el pas se est enfrentando a una enorme burbuja inmobiliaria, cuyo estallido se llevar por delante a la economa?

Recordemos que, antes del desplome, Greenspan era conocido como el Maestro [en castellano en el original; T.]. Polticos, periodistas y economistas rendan culto a todas y cada una de las perlas de sabidura emanadas de su boca. Cuando anunci su propsito de jubilarse en 2005, muchos de los economistas y banqueros centrales de mayor peso en el mundo se reunieron en Jackson Hole (Wyoming) para debatir si Alan Greenspan era el banquero central ms grande de todos los tiempos.

Alan Greenspan dijo que no haba burbuja inmobiliaria; que todo estaba perfecto. Podra nuestro regulador del riesgo sistmico haberse manifestado en el sentido de que Greenspan estaba chiflado y de que toda la economa no era sino un castillo de naipes esperando el derrumbe?

Cualquiera que sea de la opinin de que un regulador del riesgo podra haber desafiado al gran Greenspan no sabe nada de la forma de trabajar en Washington. La administracin est en manos de gentes que lo que buscan, por encima de todo, es el medro logrero para promover su carrera.

Y la mejor forma de trepar en sus carreras en Washington es estar de acuerdo con lo que estn diciendo todos los dems. Si eso no era completamente obvio antes del desplome de la burbuja inmobiliaria, debera serlo al menos ahora.

Cuntos funcionarios han perdido sus empleos porque no fueran capaces de ver la burbuja? Cuntas personas han perdido, al menos, por eso la oportunidad de promoverse? En realidad, a los altos cargos financieros de la actual administracin de Obama, a todos sin excepcin, se les pas completamente por alto la burbuja financiera. A tal punto, que podra pensarse que haber estado en la luna ha sido uno de los criterios bsicos para acceder a sus actuales puestos.

Esa dejacin en la rendicin de cuentas por parte de los analistas econmicos y, en general, de los economistas es el problema central que debe abordarse. Porque lo cierto es que, a menos que estas gentes asuman la responsabilidad de sus yerros, como los vigilantes, como los lavaplatos, no habr nunca el menor incentivo para nadar a contracorriente e identificar potenciales amenazas catastrficas como la de la burbuja inmobiliaria.

Tenemos un instituto regulador del riesgo sistmico. Se llama Junta de la Reserva Federal. Y la cag. Haremos ms por prevenir la prxima crisis exigindoles a nuestros actuales reguladores del riesgo responsabilidades por sus errores (ponindoles de patitas en la calle), que cargando las tintas sobre un pretendido agujero en nuestra estructura reguladora y creando otra burocracia ms, igual de incompetente.

Huelga decirlo: hay que ensear aritmtica a nuestros economistas.

Dean Baker es co-director del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Daniel Ravents

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2561


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