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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2009

Palestine Think Tank
Un ao publicando peligrosamente

Mary Rizzo y Gilad Atzmon
Palestine Think Tank

Traduccin de Manuel Talens


I. Palestine Think Tank apoya la resistencia palestina, por Mary Rizzo

Hoy hace un ao que naci Palestine Think Tank. Surgi del esfuerzo de tres de amigos, Gilad Atzmon, Haithan Sabbah y yo, que aportamos nuestros recursos respectivos para crear algo mucho mayor que la suma de las partes. Los tres contbamos ya con sitios web muy populares, pero nuestro objetivo era crear una plataforma nueva, mayor y compartida, para nosotros mismos y para otros que tuviesen el mismo objetivo que nosotros: el advenimiento de una Palestina Libre.

Por supuesto, hace falta mucho ms que uno, una docena o mil sitio web para lograr una Palestina Libre. Todava no hemos descubierto qu es lo que se necesita para lograrlo, pero estamos convencidos de que el requisito elemental es que, ante todo, seamos capaces de liberar nuestras mentes y estemos dispuestos a hacerlo.

Por eso mismo Palestine Think Tank ha reclutado algunos de los mejores escritores y artistas y por eso mismo tambin algunos de los mejores escritores y artistas han llamado a nuestra puerta Hay quienes nos consideran radicales porque creemos en la resistencia, en el discurso sin trabas y en el imperio de la ley frente a imprecisos llamamientos por la paz. No nos result difcil renunciar de entrada a una lnea moderada, pragmtica. Para nosotros, ser moderados no hubiese sido honrado. As que nos mantenemos fieles a nosotros mismos y a nuestra causa y quienes se acercan a Palestine Think Tank para leer, publicar y crear conocen nuestros principios, porque los comparten. La belleza de Palestine Think Tank es que su espacio ofrece una plataforma para la ms amplia gama de perspectivas y anlisis, de forma que la meta que todos buscamos pueda contar con el apoyo ms amplio posible.

No verificamos las credenciales de quienes llaman a la puerta. No hay discriminacin tnica para la participacin. Eso nos parecera reduccionista y exclusionista. Quienes colaboran pueden ser palestinos, israeles, judos, musulmanes, cristianos, ateos, hindes, usamericanos, europeos, asiticos, rabes, persas, hombres, mujeres, jvenes, ancianos, marxistas, anarquistas, libertarios, progresistas, islamistas, nacionalistas rabes, nacionalistas, palestinos, antimperialistas, etc. Lo nico que les exigimos es que compartan una opinin: que sionismo equivale a racismo y que Israel es un Estado racista basado en la discriminacin de quienes no son judos. sa es la sencilla opinin que compartimos quienes hacemos Palestine Think Tank y nuestra plataforma les permite estudiar la manera de sobrepasar ese estado de cosas. Tenemos un espacio para el discurso deliberativo, variado y de gran alcance, pero todos los colaboradores deben compartir el punto de vista de que la nica manera de liberar Palestina es oponerse al control del pensamiento, expresar puntos de vista razonados y combatir cualquier intento de deformacin de los hechos y de ofrecer informacin falsa. Hay una voz que nos importa por encima de todas las dems y es la del Somoud: la voz rabe de la resistencia. Nuestro sitio reserva sus pginas principales para aquellos que as lo creemos tienen todo el derecho del mundo a dominar el discurso, puesto que son el objeto directo de la opresin israel e imperialista. La enorme cantidad de textos asombrosos que han ido llenando ese espacio es la demostracin de que dimos en el blanco. Los correos provenientes del Somoud son el corazn y el alma de Palestine Think Tank.

A da de hoy nuestro sitio web cuenta con unos 950 artculos de ms de cien autores. Ms de la mitad son mujeres y tres cuartas partes no son occidentales. Puede que sea un rcord absoluto entre los sitios dedicados a Palestina y, sin la menor duda, es un rcord entre los sitios de noticias palestinas en lengua inglesa. Palestine Think Tank suele ser la fuente original de todos los textos que publica, que otros muchos sitios retoman, vinculan, traducen y distribuyen despus en todo el mundo. Nuestros lectores habitan en todo el planeta y a diario nos visitan desde un promedio de 50 pases, cifra que a veces, en das puntuales, asciende a 100.

Somos conscientes de que este ao ha sido especialmente trgico para el pueblo palestino. La devastacin causada por Israel, apoyada y justificada por los medios occidentales dominantes, nos indica que no basta con ofrecer nicamente anlisis e informacin.

La nica manera de hacer avanzar nuestro deseo de una Palestina libre es apoyar la resistencia.

Qu es la resistencia? Nuestra respuesta a un sitio web que coment varios de los artculos de Palestine Think Tank hizo referencia a las iniciativas de paz. Si bien es cierto que todos deseamos la paz y que todos quisiramos que fuera inmediata y duradera, tambin los es que con frecuencia esas iniciativas de paz carecen de intencin pacifista, falseadas como estn desde la raz por una tergiversacin de lo que realmente significa la paz.

Uno de nuestros editores escribi este breve resumen:

Hay tres grupos en Oriente Prximo: 1) los israeles, 2) los palestinos y 3) los denominados internacionales, que se subdividen en a) la comunidad internacional, es decir, Occidente y b) los que no estn incluidos en Occidente. Veamos... Creo que Occidente incluye, por ejemplo, a los regmenes de Jordania y Egipto, pero no a sus respectivas poblaciones nacionales, que estn en el subgrupo b.

Las necesidades de estos grupos son: 1) Israel quiere algo que ellos llaman seguridad y que incluye su permanencia como Estado judo; 2) los palestinos quieren libertad y seguridad (esta ltima muy distinta de la habitual, ya que viven bajo una amenaza existencial y necesitan que se los proteja de su agresor, que los priva de sus derechos; 3a) la comunidad internacional occidental quiere estabilidad y seguridad para que sus intereses econmicos no se vean afectados; 3b) los internacionales no occidentales quieren justicia junto con seguridad, pero no tienen poder para alcanzarla si carecen de 3a.

De manera que lo que 1 (Israel) llama paz en realidad significa dejadme en paz; para 2 (los palestinos), la paz significa sobrevivir y obtener derechos de acuerdo con leyes que ya existen, pero que no se aplican, de modo que la paz depende de su lucha contra 1 (la resistencia terminar por triunfar); para 3a (la comunidad internacional occidental) significa que Israel gane o, por lo menos, que la resistencia no gane, porque la resistencia es contagiosa; y para 3b (los internacionales no occidentales) significa que la resistencia gane para que las diferencias de poder puedan reducirse. Creen que la prosperidad para la regin vendr por aadidura.

A la luz de esto, todas las iniciativas de paz que han tenido lugar, Oslo, Anpolis, Ginebra, etc., no tienen en cuenta las necesidades de 2 y 3b, que son los menos fuertes, cuyos derechos estn siendo pisoteados. Todas esas iniciativas fueron diseadas para desactivar la resistencia, es decir, para mantener o institucionalizar la desigualdad.

No es que yo sea enemigo de Israel per se; lo que soy es enemigo del Israel racista. Si maana Israel decidiera permitir el derecho al retorno cambiara mi discurso. No basta con que Israel diga que quiere la paz para que paren la ocupacin o los asentamientos. Eso es mentira. Si lo hubiera querido lo hubiese hecho hace aos o podra hacerlo de la noche a la maana. No es lo que Israel pretende hacer.

Por eso apoyo la resistencia, que es algo legtimo segn todos los tratados internacionales contra las potencias ocupantes. Israel ocupa militarmente Palestina y ocupa las mentes de muchos de nosotros al hacernos creer que el camino hacia la paz consiste en alcanzar un acuerdo. Eso no suceder jams. Tampoco despus de la reciente guerra... Esas fuerzas no buscan la paz, sino la destruccin, y hay que tratarlas como los criminales de guerra que son.

En resumidas cuentas, la liberacin de Palestina requiere anlisis y resistencia. Hemos de comprender los mecanismos y despus continuarlos con hechos, lo cual significa apoyar sin miedo la resistencia, porque slo la resistencia conducir a la libertad. No siempre tendremos razn en nuestro anlisis, pues de humanos es errar, y nuestras acciones no siempre traern los efectos que buscamos, porque somos impotentes cuando actuamos divididos, pero la alternativa es inaceptable.

Queremos saludar a todos los amigos que nos han apoyado en estos duros tiempos. No siempre ha sido un paseo fcil, y ofrecer contenidos novedosos y argumentados es una tarea que requiere tiempo, energa y amor; por eso agradecemos a nuestros colaboradores, defensores y seguidores por habernos sostenido con tanta generosidad. En la seccin de comentarios iremos nombrando a las personas que han colaborado de forma especial, ya que merecen un agradecimiento pblico por el apoyo y el tiempo que han dedicado.

Y, por ltimo, muchsimas gracias al nico e incomparable Carlos Latuff por este inolvidable dibujo conmemorativo!


Primer aniversario de Palestine Think Tank, por Carlos Latuff


II. Palestine Think Tank es el discurso palestino, por Gilad Atzmon

El pasado enero, en el cenit de la siniestra campaa israel en Gaza, habl con Mary Rizzo por telfono. La situacin era grave. Estbamos bastante deprimidos. Aunque era ms que obvio que Israel no ganara aquella guerra genocida, tambin era evidente que Israel no iba a parar en su camino. Se las haba arreglado para desvincularse de cualquier nocin reconocible de humanismo. No le importaba su imagen en el mundo. Mientras que los israeles arrojaban armas de destruccin masiva sobre la poblacin de Gaza y el nmero de bajas palestinas aumentaba, supimos que el 94% de los judos israeles apoyaban la tctica genocida. Como si esto no fuera suficiente, tambin supimos que por todas partes los judos se manifestaban en apoyo de su criminal Estado-nacin. En Palestine Think Tank, como en muchas otras pginas y blogs de la solidaridad con Palestina, estbamos trabajando contra reloj para difundir tanto la informacin como el anlisis.

Aquella maana, hablando con Mary, me quej de que estbamos publicando artculos a diario: informes y noticias desde Gaza, algunos clarificadores anlisis crticos de la situacin, preclaros y estimulantes anlisis polticos, nuestros textos reciban millares de comentarios y, a pesar de todo le expres con preocupacin no habamos logrado introducirnos en la prensa importante. Mary me corrigi con rapidez. Gilad, a lo mejor no te das cuenta, pero nosotros no queremos ser como eso que llaman medios de comunicacin, no los necesitamos. De ahora en adelante nosotros somos los medios.

Aquella noche actu en Oxford. Cuando por fin regres casa a las tres de la madrugada, 2.000 nuevos correos electrnicos bloqueaban mi buzn. Muchos mensajes me felicitaban por ser valiente, en algunos me anunciaban que me sacaran los ojos o me romperan los dedos. No entenda lo que estaba sucediendo. Estoy tan acostumbrado a las amenazas sionistas como a los muchos mensajes de amistad de humanistas de todo el mundo. Sin embargo, nunca me haban llegado con tal intensidad. Pero estaba demasiado cansado para pensar, as que simplemente cerr los ojos.

Por la maana, el mensaje de texto de Mary en mi telfono porttil me despert hacia las nueve. Por l supe que, al parecer, se senta muy orgullosa pero no alcanc a deducir exactamente por qu. La llam. Fue entonces cuando supe que el primer ministro turco, Tayep Erdogan, haba citado un artculo mo, publicado en PTT, durante su intervencin en el Foro Econmico Mundial de Davos.

Me di cuenta de que Mary tena razn. Nosotros no necesitbamos a la BBC, la CNN, The Guardian o The New York Times. En lo que respecta al discurso palestino, nosotros somos, desde luego, los medios. Y no estamos solos. Ah estamos junto a la gente de Gaza, de Cisjordania y millares de activistas, blogueros, escritores y librepensadores de todo el mundo. Estamos juntos en primera fila en una amarga batalla por un mundo mejor.

He estado escribiendo sobre el conflicto desde 2001. Al principio me hice muy popular aqu en Gran Bretaa. Me consideraban como el judo bueno por antonomasia. The Guardian me peda que escribiera sobre jazz. La BBC que compusiera msica pacifista. Los denominados judos antisionistas reservaban por adelantado asientos para mis conciertos semanales, a la espera de que pronto me uniese a ellos para manipular y someter el movimiento por la paz. Es ms que evidente que no apostaron de ningn modo por el caballo ganador.

No sucedi. No haba pasado mucho tiempo cuando que me di cuenta de lo obvio: Israel era el Estado judo. Supe tambin que el sionismo era una continuacin de la judeidad. Me di cuenta de que sionismo y antisionismo judo son ideologas supremacistas que ofrecen preceptos de orientacin racista. Comprend que la guerra en Iraq serva a los intereses israeles. Y que en los ambientes de izquierda, que en un principio se haban apresurado a acogerme, no poda decir estas cosas. De manera trgica y devastadora, averig que la izquierda en Gran Bretaa estaba gestionada como si fuese un asunto privado tribal judo. No me interesaba. Yo, obviamente, no quera funcionar como judo [*]. Ni siquiera como un judo bueno o un judo marxista. Me haba ido de Israel por una razn. Lo hice porque estaba decidido a unirme a la humanidad como un miembro ms, o al menos a intentarlo. Ser un elegido no me atraa en absoluto y, cuanto ms lo pensaba, ms ridculo me pareca el concepto de socialistas elegidos.

Quera decir lo que pienso y lo que siento. Pero tena muy claro que la solidaridad palestina distaba de ser un discurso libre. Haba demasiadas cosas que no podamos decir o expresar.

Soy un msico de jazz. No slo creo en la libertad, sino que la libertad es mi pan nuestro de cada da. Al igual que trato de reinventarme noche tras noche en clubes y salas de conciertos de todo el mundo, para m, llegar a comprender el conflicto israelo-palestino es afrontar las cosas con valenta: revisar mis conceptos y reinventarme intelectual y ticamente, no ir repitiendo un mantra predeterminado. Para m, comprender el conflicto es un acto de autorreflexin. Para m, criticar el poder judo es ante todo mirarme en el espejo y darle un tortazo al judo que llevo dentro. Para m, liberar Palestina es tambin liberar el discurso de la solidaridad con Palestina de la hegemona juda.

Eso es exactamente lo que estamos tratando de hacer en PTT. Para un movimiento de resistencia, es triste la grave escasez de discurso intelectual que sufrimos. se es el resultado de aos y aos de devastadoras estrategias de censura. Lo confieso, probablemente haya fracasado a la hora de liberar siquiera a un slo palestino, pero s que en PTT nos las hemos arreglado para introducir una forma libre de discusin intelectual. No nos asustamos de tratar ningn tema determinado. Con toda naturalidad nos ocupamos del poder judo y la identidad juda. Hablamos de sionismo global. Obviamente, evitamos cualquier referencia racial al judasmo, lo cual es algo bastante fcil si se tiene en cuenta que los judos no son una raza.

He sabido recientemente por la pgina de la Autoridad Palestina que PTT es una de las pginas polticas ms ledas en lengua inglesa de Palestina, con casi cinco mil visitas diarias. S que en un cibercaf de un campo de refugiados del Lbano tienen a PTT como pgina de bienvenida por defecto. Eso lo hemos conseguido en slo un ao. Estoy orgulloso y quiero agradecerlo a todos quienes nos han ayudado a lograrlo. Contamos con demasiados escritores como para poder mencionarlos a todos aqu. Quisiera dar las gracias a los numerosos sitios web y blogs que difunden nuestro material. A la adorable Tlaxcala, que traduce nuestros textos, a veces incluso antes de que los publiquemos. En lo que respecta a los anticuados medios de comunicacin, desde luego tienen problemas. Nosotros contamos con mejores analistas, mejores escritores, lectores fieles, una red de defensores y traductores, pero lo ms importante de todo es que la verdad est de nuestro lado.

Si libertad es ante todo libertad de espritu, empecemos por ah. La liberacin de Palestina se nos dar por aadidura.

[*] Vale la pena recordar aqu una jocosa ancdota que recuerda esta negativa de Gilad Atzmon a ir por la vida con la etiqueta de su causa pegada en la frente. Jorge Luis Borges, que no tena en gran estima el andalucismo de Federico Garca Lorca, lo tach de andaluz profesional. A Atzmon, desde luego, nadie podr acusarlo nunca de ser un judo profesional. Vase Disney, andaluz, de Juan Villoro, http://www.letraslibres.com/index.php?art=7312. (Nota de MT)

 

Fuente: Palestine Think Tank: celebrating our first year!

Artculo original publicado el 7 de mayo de 2009

Mary Rizzo, Carlos Sanchis y Manuel Talens son miembros de Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingstica. Gilad Atzmon es amigo y colaborador de Tlaxcala. Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor, al editor y la fuente.


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