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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2009

Destruir vaciando: gentes y economa

Joaqun Miras
Espai Marx


Podemos [en Espai Marx] conseguir ms artculos como aquel de la antroploga, sobre economa, que hablaba de partir de la realidad econmica, esto es, de ver qu hace la gente -la gente, no las grandes corporaciones capitalistas- para ganarse la vida y aceptar, proteger e impulsar polticamente esos actos, luchar por la libertad de poder autoorganizar el cmo ganarse la vida?

Evidentemente la falacia econmica de la economa acadmica a eso le llama "economa informal", porque no sabe qu hacer ante ese fenmeno que no tiene cabida ni en su modelo falso, ni en un mundo de relaciones capitalistas oligoplicas -como no lo tienen los campesinos, etc-, porque choca con los intereses del capital al "desregular la economa capitalista" y "re regular" la produccin en otra direccin; y porque podra ser una revolucin real, de esas que carcomen /vacan un mundo desde dentro: qu sera de esta Europa Unida Liberal gran capitalista, antidemocrtica, si los subalternos, los productores libres directos, impusiesen la libertad de hacer y vender, y utilizasen los derechos civiles para autogenerar su propia actividad, individual o en cooperacin?. La defensa de la libertad de hacer de esas gentes, destruira vaciando un orden oligoplico. Odiamos, lo odiamos, ese proyecto gran capitalista liberal, burocrtico europeo, con sus transnacionales y su Nomenclatura poltica.Cmo se parece, cada vez ms, al ordo sovitico!: incluso en el despilfarro de miles y miles de millones de dinero constante y sonante, salidos de nuestros bolsillos, arrojados a las fauces de empresas arruinadas, ineficientes. Todos estuvimos en la lucha anti mercado comn, pero entonces no haba alternativa dibujable; por eso perdimos. La gente necesitaba ver garantizado su futuro como trabajadores, aunque fuese de trabajadores reventados. Pero si se llega a cernir un nuevo orden en el seno del viejo orden... lo que se diluir ser lo otro (dicho a la brava y con franqueza). Por supuesto, ellos tambin lo saben: las normativas de control sobre la reproduccin de material visual, la poltica de patentes, el aumento exorbitado y brusco de la punicin legal, anlogo al que se produca en el siglo XVlll, cuando tantas actividades tradicionalmente lcitas pasaron a ser consideradas delictivas y , entonces, adems, condenadas con la pena de muerte: centenares de nuevos delitos y penados con la muerte-. La analoga no es anecdtica, porque nos habla de una libertad prctica real, de un real poder de actuar, utilizando el saber tecnolgico entonces existente, al alcance de todos en aquella poca, en el mundo de la economa moral y de la costumbre del siglo XVlll, que slo poda ser detenido mediante la represin y la aceptacin /contencin y nos habla, en la actualidad, de la aparicin de gentes que pueden ser autnomos en sus actividades, de que se ha abierto paso un saber tcnico, intelectual, cultural, que puede ser puesto en obra por individuos y colectivos

Microcrditos y Renta Bsica seran dos piezas importantes en esa ordenacin e impulso nuevos de la actividad. Ciertamente el prejuicio es, de un lado el "tercer mundismo: Mira, los microcrditos, como para las abnegadas mujeres madres de familia monoparental africanas. Renta bsica (ayer en la TV un muchacho en paro deca que si tuviera RB se atrevera a montar su "empresa") "pequeo burguesa". Son las grandes SS AA multinacionales, pues, la antesala del socialismo? Eso es lo que hemos visto? O son macropoderes difcilmente controlables? Naci el comunismo como proyecto del mundo del Acero y el Carbn? O de los artesanos libres parisinos, jacobinos, de la dcada 1840 el res publicano omnia sunt communia-?. Los comunistas debemos ver por dnde van las cosas el sentido del movimiento, como reza el apartado "Proletarios y comunistas", de el Manifiesto Comunista-, y empujarlo, saber darle sentido al autoexplicar al movimiento lo que l est haciendo y creando, hacerle ver a la sombra de dos mil aos la luz que surge de sus actos; no tratar de "Imperar y decidir segn nuestro arbitrio", por dnde ha de ir el mundo -eso es para el manicomio-. Puede que me equivoque en la apreciacin, y que lo que creo que es un mar vastsimo que est ante nuestras narices y que nos resulta invisible por falta de gafas adecuadas, sea una fata morgana, pero, nosotros, los comunistas, tenemos que ver y hablar de esto. No creo que a algunos de los que reciben este mensaje, metidos en la construccin de cooperativas de trabajo, con todas las dificultades con las que se topan, les pareciera mal que se forzara a que el estado las protegiera y ayudara a refinaciarse tal como lo hace con bancos y coches...Por eso, vuelvo al principio textos con rigor al respecto?.

Gracias por la paciencia que tenis conmigo, y un abrazo fuerte a todos

Addenda:

Joan Tafalla ha sealado, con razn, la conveniencia de completar la carta de Joaqun Miras con este artculo de SUSANA NAROTZKY

Hablemos de economa, que ya fue editado por rebelin-

Crisis financiera, recesin econmica, aumento del desempleo, activos txicos, burbuja inmobiliaria, ayudas pblicas para reactivar la economa, etc. Parece que la solucin es encontrar un nuevo modelo de crecimiento (centrado en la innovacin, energas alternativas, etc.) y poner buenos gestores al frente de los ministerios (Elena Salgado y Jos Blanco se definen como buenos gestores, y eso parece suficiente para argumentar su solvencia en sus cargos). Pero qu es un buen gestor? Es difcil de adivinar cuando tan pocos malos gestores de las empresas financieras en quiebra real o virtual han quedado apartados de sus puestos y, en general, del mercado de trabajo.

Tambin sorprende ver cmo las soluciones y las metodologas empleadas para encarar esta nueva crisis son las mismas de siempre: flexibilizacin del mercado de trabajo (mayor facilidad de despido, concesiones salariales por parte de los trabajadores), desregulacin laboral y medio ambiental (qu es, si no, la reduccin de los plazos de declaracin de impacto ambiental para acelerar la licitacin de obra pblica), participacin de la financiacin privada para la construccin (y gestin) de infraestructuras pblicas (al tiempo que se inyecta dinero pblico para salvar a la empresa privada), etc.

Viejos mtodos que llevan probando su ineficacia para resolver los problemas de un sistema econmico que no beneficia a la mayora. Se dice que la recesin en Espaa ser peor que en otros pases de Europa y se culpa de ello a la poca productividad. Sin embargo, una mejor productividad no parece haber salvado de una crisis profundsima a esos otros pases modelo, por tanto, un cambio en ese sentido tampoco evitar futuras crisis.

Sin embargo, el problema es enteramente otro. Lo que cuestiono aqu, lo que cuestionan cada vez ms personas, expertos (en la OCDE, la OIT, la UNESCO) y gente corriente en distintos pases del mundo, incluido el nuestro, es lo que aquellos que detentan el poder entienden por economa. Ese modelo neoclsico imperante que ha variado relativamente poco en sus objetivos y parmetros principales en los ltimos cien aos. Es la economa del crecimiento econmico (PIB), crecimiento medido por una serie de indicadores que poco tienen que ver con el aumento del bienestar de la mayora de las personas y bastante con el aumento de su malestar globalizado. Es cierto que los estados intentan pensar formas de incluir aspectos productivos, creadores de riqueza como el trabajo domstico o la economa ilegal que hasta el momento no se han tenido en cuenta. Estos ltimos intentos apuntan al reconocimiento de que todo esto forma parte de la economa de algn modo. Sin embargo, nada parece alterar la fe ciega en el modelo que articula el aumento de la productividad, crecimiento econmico (PIB) y aumento del bienestar de la mayora (evaluado en trminos de consumo de mercancas).

Para salir de la presente estructura de crisis recurrentes, se habla de innovacin y se piensa tecnolgica? Como siempre, este pertinaz fetichismo que nos hace creer que las cosas nos salvarn de las personas. Pero no hay innovacin posible desde un modelo econmico decimonnico como es el nuestro. Cualquier innovacin tecnolgica es fagocitada por los viejos objetivos y acaba produciendo los mismos efectos tarde o temprano. La nica innovacin real tiene que ser una innovacin social, que parta de otra manera de entender la economa. La pregunta correcta es: cmo organizar la sociedad para proveer a toda la gente corriente de bienestar material y cultural y permitirles hacer proyectos de futuro? Para ello, lo primero que deberamos hacer es estudiar la economa real: qu hace la gente para ganarse la vida? Cmo sobreviven cuando estn sin empleo?

Acuden a las redes familiares, emigran o retornan, rebuscan alimentos en las basuras, trabajan en la economa informal, ocupan casas deshabitadas, protestan colectiva o individualmente, etc. Segn informes recientes de la OIT y de la OCDE, ms de la mitad de la poblacin del planeta (incluyendo pases desarrollados) sobrevive en los mrgenes de la economa formal, de la economa del PIB; la mayor parte malvive, pero se las apaa entre picaresca y solidaridad. Evidentemente, esta divisin entre formalidad e informalidad no es del todo real, puesto que las personas, las unidades productivas, las instituciones, habitan y articulan estos mbitos que la contabilidad del estado distingue.

Pero lo que me parece ms interesante observar y subrayar es que en esas formas de picaresca y solidaridad hay un saber al que deberamos atender, porque es, mal que nos pese, lo que constituye gran parte de la economa real para la mayora de personas del mundo. La innovacin social se encuentra agazapada en ese saber organizarse que emerge de la inteligencia de la necesidad y no est cegado por modelos rgidos y obsoletos.

Necesitamos saber observar, saber escuchar y saber apoyar las iniciativas humildes que ya est desarrollando la gente, individual o colectivamente, sin ahogarlas con nuestra obsoleta mentalidad de mercado (Karl Polanyi) o con normativas represivas (Ordenanzas Municipales, Ley de Extranjera). Necesitamos un nuevo modelo de economa. Y s, hoy ms que nunca, necesitamos un pensamiento radical y crtico, antisistema, que abra nuevos espacios y permita realizar los cambios que todos necesitamos.

Susana Narotzky es Catedrtica de Antropologa Social de la Universidad de Barcelona.http://www.moviments.net/espaimarx/index.php?lang=cat&query=89ae0fe22c47d374bc9350ef99e01685&view=section


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