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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2004

Ucrania: El precio del Poder Popular

Mark Almond
The Guardian

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Las protestas callejeras en Ucrania siguen un modelo de instrumentacin occidental establecido en los aos 80. Lo s. Yo fui un agente viajante de la guerra fra.

El Poder Popular est a punto de lograr otro triunfo para los valores occidentales en Ucrania. Durante los ltimos 15 aos, el antiguo bloque sovitico ha vivido peridicas conmociones polticas que tienen mucho de cuentos de hadas. Estos cuentos morales modernos comienzan siempre con un final feliz. Pero qu le pasa a la gente una vez que se ha impuesto el Poder Popular?

La agitacin en Ucrania es presentada como una batalla entre el pueblo y estructuras del poder de la era sovitica. El papel de las agencias occidentales de la era de la guerra fra es tab. Mete la nariz en el financiamiento del esplndido carnaval en Kiev, y los gritos de rabia te demuestran que has tocado un punto neurlgico en el Nuevo Orden Mundial.

Toda poltica cuesta dinero y las escenas multitudinarias transmitidas a diario desde Kiev cuestan mucho. Podr haber vencido la economa de mercado, pero si Milton Friedman fuera a recordar a los que reciben comida y bebidas gratuitas en la Plaza de la Independencia que nada en la vida es gratis, sin duda lo estigmatizaran como estalinista. Pocos parecen preguntar lo que esperan los que pagan por Poder Popular a cambio de su patrocinio de todos esos conciertos de rock. Y como un antiguo alcahuete de la guerra fra, que llevaba decenas de miles de dlares a disidentes del bloque sovitico junto con acadmicos mucho ms respetados, tal vez puedo ayudar a comprender lo que un amigo rumano calificaba de nuestro perodo clandestino. Hay muchos que se encuentran ms arriba en el sistema de Poder Popular que parecen reticentes cuando se les pide que revelen todo lo que ocurre.

Actualmente, podemos encontrar los nombres de fundaciones como la Fundacin Nacional por la Democracia de EE.UU. (NED) y una mirada de suplentes que financian el movimiento Pora de Ucrania o los medios independientes. Pero a menos que sepas que James Woolsey de NED fue tambin jefe de la CIA hace 10 aos, ves ms all?

Durante todos los aos 80, antes de las revoluciones de terciopelo de 1989, un pequeo ejrcito de voluntarios y, seamos sinceros, espas cooperaron para impulsar lo que se convirti en Poder Popular. Una red de fundaciones y obras benficas entrecruzadas aparecieron como callampas para organizar la logstica de la transferencia de millones de dlares a los disidentes. El dinero provino sobre todo de los estados de la OTAN y de aliados encubiertos como la neutral Suecia.

Es verdad que cada centavo recibido por los disidentes no provino de los contribuyentes. El multimillonario estadounidense, George Soros, estableci la Fundacin de la Sociedad Abierta. Es difcil de verificar cunto dio, porque Mr. Soros promueve la franqueza para todos, menos para s mismo. Engels seal que no vea contradiccin alguna entre ganar un milln en el mercado de valores por la maana y gastarlo en la revolucin por la tarde. Nuestros modernos revolucionarios del mercado estn invirtiendo ahora ese proceso. Gente que les est obligada por gratitud llega al poder para privatizar.

La resaca de Poder Popular es una terapia de choque. A cada muchedumbre sucesiva le venden una visin multimedia de prosperidad euro-atlntica, a travs de medios independientes financiados por Occidente, para sacarla a la calle. Nadie menciona el masivo desempleo, los negocios generalizados en la bolsa abusando de informacin confidencial, el aumento del crimen organizado, la prostitucin y las tasas de mortalidad ascendientes en exitosos estados de Poder Popular.

En 1989, nuestros servicios de seguridad perfeccionaron un modelo ideal como mecanismo para cambiar regmenes, utilizando a menudo autnticos voluntarios. El disgusto por la forma como los estados comunistas restringan las vidas de la gente me llev al trabajo clandestino, pero mi desilusin vino cuando vi el masivo empobrecimiento y el cnico oportunismo de los aos 90. Desde luego, podra haber reconocido antes los sntomas de la corrupcin. En los aos 80, nuestros medios presentaron a los disidentes de Praga como acadmicos altruistas que haban sido reducidos a la pobreza por sus principios, cuando en realidad reciban becas de 600 dlares por mes. Ahora estn en la primera fila de la nueva clase gobernante euro-atlntica. La benefactora desaliada que pareca tan dedicada a asegurar que cada centavo de su dinero caritativo llegara a un beneficiario necesitado es ahora una intermediaria para inversionistas en nuestros viejos campos de actividad. El final de la historia fue el nacimiento de una consultora.

Convertidos en cnicos, los personajes disidentes que malversaron el dinero para financiar, digamos, un hotel en los montes de Buda hicieron menos dao que los que lanzaron carreras poltico-mediticas. En Polonia, Agora, el imperio meditico del ex-disidente Adam Michnik que ahora vale ?400 millones parti del mundo clandestino de publicacin de Solidarnost, financiado por la CIA en los aos 80. Ahora sus peridicos apoyan la guerra en Irak, a pesar de su inmensa impopularidad entre los polacos.

Mientras tanto, tanto los trabajadores de los astilleros que fundaron Solidarnost en 1980 como los mineros de Kolubara en Serbia, que proclamaron que su ciudad era la Gdansk de Serbia en octubre de 2000, son millones que tienen ahora tiempo de sobra para leer sobre su papel en la historia. El Poder Popular tiene ms que ver, resulta, con cierres que con la creacin de una nueva sociedad. Cierra fbricas pero, peor todava, las mentes. Sus propugnadores exigen un libre mercado en todo con la excepcin de la opinin. La ideologa actual de los idelogos del Nuevo Orden Mundial, muchos de los cuales son comunistas renegados, es el mercado-leninismo la combinacin de un modelo econmico dogmtico con mtodos maquiavlicos para agarrar las palancas del poder. La nica superpotencia actual utiliza sus antiguas armas de la guerra fra, no contra regmenes totalitarios, sino contra gobiernos de los que Washington se ha cansado. Aliados fastidiosos como Shevardnadze en Georgia hacan todo lo que Washington quera, pero olvidaron la sabidura del satrico sovitico Ilf: No importa cunto quieras al Partido. Lo que importa es si el Partido te quiere a ti. Georgia es, evidentemente, una conexin en la cadena de oleoductos que llevan petrleo y gas centroasitico a territorio de la OTAN a travs de Ucrania, evidentemente. Ms vale que los gobernantes de esos pases tengan cuidado. Hace cincuenta aos, Zbigniew Brzezinski argument que la poltica de la purga permanente era tpica del comunismo sovitico. Pero ahora est siempre disponible cuando se trata de exigir que Poder Popular derroque al favorito de ayer a favor de un nuevo reformador.

La expresin Poder Popular fue acuada en 1986, cuando Washington decidi que Ferdinand Marcos tena que irse. Pero fueron los eventos en Irn en 1953 los que establecieron el modelo. En aquel entonces, dinero anglo-estadounidense agit a multitudes contrarias a Mossadeq para que exigieran la restauracin del Shah. El corresponsal del New York Times anunci con bombos y platillos la victoria del pueblo sobre el comunismo, aunque haba dado l mismo 50.000 dlares y el texto redactado por la CIA de la declaracin contra Mossadeq a los jefes del golpe.

Ser que la versin oficial de Poder Popular maneja la verdad del mismo modo?

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Mark Almond es catedrtico de historia moderna en Oriel College, Oxford

[email protected]




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