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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2004

Despierten! Despierten!
Hambre y fro en Faluya arrasada

Dahr Jamail

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Irak arde de indignacin, ira y tristeza... el pueblo de Faluya nos es querido. Son nuestros hermanos y hermanas y estamos tan entristecidos por lo que sucede en esa ciudad.

No hay palabras que puedan describir mejor la situacin en Irak y particularmente en Faluya que stas del doctor Wamid Omar Nathmi, un alto politlogo de la Universidad de Bagdad.

Con casi 300.000 residentes de Faluya sin techo, repartidos por el centro de Irak, la vida diaria de estos refugiados es una realidad ocupada por la bsqueda de alimentos, atencin mdica, calor y agua potable.

Mohammad Ali es un refugiado en un campo en el complejo de la Universidad de Bagdad. Lloraba cuando lo entrevist, su macizo cuerpo de estremeca al lamentarse de su situacin.

No sentimos que era Eid despus de Ramadn este ao, porque nuestra situacin era tan mala. Lo nico que hacemos es seguir ayunando.

Un hombre de una sola pierna sentado cerca de la mezquita asiente mientras fuma su cigarrillo y Mohammad contina: Quisiera preguntarle a todo el mundo: qu es esto? Digo a los presidentes de los pases rabes y musulmanes que se despierten! Despierten por favor! Nos estn matando, somos refugiados de nuestras propias casas, nuestros nios no tienen nada ni siquiera zapatos que ponerse! Despierten! Despierten!

Lloraba an mas al agregar: Me fui de Faluya ayer y soy discapacitado. Ped a Dios que nos salvara pero nuestra casa fue bombardeada y lo perd todo.

Otro hombre, Khalil, seal hacia varios nios cercanos en el campo y dijo: Eid se acab. Ramadn se acab y los nios se quedan sin una sola sonrisa. No tienen nada y ninguna parte donde ir. Solamos llevarlos a parques y divertirlos, pero ahora no tenemos ni siquiera una casa para ellos.

Continu mientras mostraba a los nios y a algunas mujeres cercanas: Qu tienen que ver los nios? Qu hicieron? Qu tienen que ver las mujeres? No puedo describir la situacin en Faluya y la situacin de la gente. Faluya sufre demasiado, prcticamente dej de existir.

Luego explic: Recibimos algunos suministros de la buena gente de Bagdad y algunos doctores voluntarios vinieron por su propia cuenta con algunas medicinas, pero se acaban a diario porque las condiciones son tan malas. No vimos nada del Ministerio de Salud ni medicinas, ni doctores, nada.

Dijo que los que abandonaron Faluya no pensaban que se iran por tanto tiempo, as que llevaron solamente sus ropas de verano. Ahora hace bastante fro de noche, hasta 5 grados C de noche y a menudo hay mucho viento. Khalil agreg: Necesitamos ms ropa. Estamos viviendo en un desastre aqu en este campo. Vivimos como perros y los nios no tienen suficiente ropa.

Es una situacin similar en la mayora de los campos de refugiados que he visitado.

Pero hay una pequea luz en estas tinieblas. Una organizacin internacional en particular, que no nombrar, logr reunir fondos para apoyar a muchos de los refugiados de Faluya.

Hablando bajo condicin de anonimato, dos de los doctores que estn recibiendo donaciones financieras de la organizacin nos contaron de sus logros hasta la fecha. Bajo su supervisin y asistencia, pequeos grupos de ayuda han trabajado incansablemente para distribuir los suministros obtenidos con las donaciones internacionales.

En el campo mencionado, gracias a donativos, este grupo logr enviar a Bagdad, ms de 500 dlares en frazadas, jersis para los nios, y estufas a gas.

Ms de 1.500 dlares en frazadas, estufas y cocinas porttiles fueron distribuidos tambin a otros cuatro campos de refugiados en Bagdad.

Un equipo de doctores iraques voluntarios fue rpidamente organizado para adquirir medicinas necesarias para tratar a los refugiados. Los problemas ms comunes en los campos son gripe, neumona, resfros, diarrea y otras enfermedades transportadas por el agua.

Tanques de agua, tubos, bombas de agua y materiales de purificacin de agua son necesitados desesperadamente en la mayora de los campos de refugiados. Ms de 3.000 dlares en donativos han sido utilizados para suministrar a un campo de refugiados en Bagdad con lo que necesitan para abastecer agua potable. Desde luego, se precisa mucho ms.

Ahora han sido distribuidos ms de 9.000 dlares en antibiticos generales como cipro, tagamet y amoxicilina. Agujas, guantes estriles, analgsicos, gasa y materiales de primeros auxilios han sido suministrados tambin a tres campos de refugiados y utilizados por pequeos grupos de mdicos voluntarios para tratar a refugiados sufrientes.

Voluntarios de la ayuda tambin han logrado hacer llegar camiones cargados de medicinas y suplementos a campos afuera de Bagdad.

Un doctor en Amiriyat al-Faluya que recibi medicinas y suministros urgentemente necesitados rebosaba de gratitud.

El hospital principal en el que trabaja, tiene dificultades para tratar a 1.500 pacientes al da. Antes de que la pequea ciudad fuera inundada por refugiados, el hospital vea a slo 300 pacientes por da.

Con cientos de familias de refugiados en la ciudad, no hemos podido atender a la gente. No puedo agradecerle suficientemente por todo esto. Son exactamente los suministros que necesitamos, dijo a los voluntarios que llevaron las medicinas. Es un buen comienzo, pero evidentemente necesitamos ms, porque se nos acaban las medicinas todos los das.

Los voluntarios tienen planes de hacer otra entrega pronto.

Ms de 1.500 dlares fueron utilizados para comprar 250 frazadas y 50 estufas para un gran campo de refugiados cerca de Faluya.

Otros 5.000 dlares fueron utilizados para estufas porttiles a parafina, cocinas y combustible. Han sido distribuidos sobre todo en la mezquita Al-Amiryah la principal que queda junto al monumento al refugio antiareo que es el sitio en el que estn distribuyendo estos suministros a los refugiados que estn en el rea. Han sido indispensables por el clima fro que hay actualmente en Bagdad.

Algunos de los ltimos refugiados en salir de sus hogares estn en Husabe, una pequea ciudad no lejos de Faluya. 234 refugiados que llegaron hace 11 das recibieron 2.000 dlares en estufas, alimentos y chaquetas.

Mientras se evalan las necesidades, se est gastando ms de este dinero en campos que siguen con poca o ninguna ayuda del Ministerio de Salud. Como la mayora de las ONGs han abandonado Irak por la situacin de la seguridad, este esfuerzo desde la base ha suplido algunas de las inmensas brechas dejadas por su ausencia.

He estado rezando para que alguien nos ayude, dijo Suthir, madre de seis pequeos en un campo de refugiados en el distrito Amiryah de Bagdad. Y Dios se ha preocupado de nosotros. Hemos tenido tanto fro de noche, pero ahora tenemos una estufa.

http://dahrjamailiraq.com/




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