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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2009

El Cncer de la Izquierda Abertzale Oficial y su propagacin exponencial: nueva pandemia

Pablo A. Martn Bosch
Rebelin


En los ltimos das se ha presentado en varias ciudades del Estado Espaol una candidatura de izquierdas con vistas en las prximas elecciones europeas: Iniciativa Internacionalista. La propia presentacin ha requerido una serie de avales que ha encontrado, entre otros partidos y organizaciones, en el PP, el PSOE, IU y otras candidaturas de menos calado como Izquierda Castellana o la Colectivo de Unidad de los Trabajadores (CUT), miembros de cuyas direcciones son Doris Benegas (IC) y Juan Manuel Snchez Gordillo "el controvertido alcalde de Marinaleda".

Se trata de una candidatura de izquierdas que propugna, como no puede ser menos en cualquier organizacin a la izquierda de la socialdemocracia, respetar el derecho a la autodeterminacin de los pueblos (como lo hace el PCPE, el PCE m-l, IU-EB, e incluso el PSOE en tiempos de la Transicin). Hasta aqu nada anormal. La ideologa se enmarca dentro de los parmetros legales del Estado Espaol, la reivindicacin del derecho a la autodeterminacin e incluso a la independencia es esgrimida da s y da tambin por los paladines de la "democracia espaola" otra cosa es orquestar los mecanismos para que la misma se lleve a cabo, lo que no es respetado por tales poderes tal y como se vio en el llamado "plan Ibarretxe", la candidatura contaba con avales de solvencia "democrtica", y la lista (Ay, la lista!)... pareca tan inmaculada...y con tan pocos visos de obtener algn eurodiputado... que no pareca dar problemas a las mentes bienpensantes del Gobierno Espaol y su ficticia oposicin.

Pero ha entrado en juego el ojo del inquisidor y, al igual que aqul, ha preferido un "Dios decidir quienes son buenos y quines no, pero matadlos a todos", ahora se quiere condenar la lista de II al ostracismo basndose en que uno de los miembros de su lista se present en otra que no fue admitida por su vinculacin con Batasuna. Un slo miembro contamina la totalidad! Hace unos meses se afirmaba lo contrario en instancias judiciales: era necesario un nmero significativo de participantes en listas ilegalizadas, un ideario prximo a las tesis de las organizaciones armadas "lase ETA", o una prxis contraria a los usos y costumbres de la "democracia" espaola. Ahora eso tambin ha cambiado, y un slo miembro "que no tiene limitados sus derechos democrticos, ni ha sido condenado por terrorismo, ni nada por el estilo" pasa a ser prueba irrefutable de su vinculacin con banda armada, a pesar de que asegure que su participacin "por edad" es simblica, y que el resto de los candidatos muestren su lejana con respecto a ETA.

Est claro que Herri Batasuna logr en su momento cerca de 200.000 votos en Euskal Herria y otros 80.000 fuera de sus fronteras, y que el Estado Espaol quiere hacer desaparecer ambas cifras de su haber negro. Y lo va a hacer cercenando los derechos polticos (democrticos) de esos 80.000 residentes fuera de Euskal Herria "de los otros 200.000 no vamos ni a hablar".

El problema del cncer independentista vasco toma entonces dimensiones exponenciales. Si por estar Alfonso Sastre en una lista de ANV "a la que no se permiti concurrir a las Elecciones, aunque no se le retiraron sus derechos polticos a elegir o ser elegido" contamina una lista en la que posteriormente participa, es lgico concluir que otras personas de la propia candidatura quedarn contaminadas. As, a partir de ahora se debera proceder a la ilegalizacin, por simpata, de Izquierda Castellana y del CUT.

Pero es que eso implica que los avalistas de la candidatura presentada (entre los que se encuentran militantes del PP, el PSOE e IU, a pesar de que despus retiraran su apoyo) tambin quedan, cuando menos, bajo sospecha, y podran ser ilegalizados "sus partidos y organizaciones" en un futuro prximo. Quin quedar entonces?

Como bien dice Gordillo, avalar una candidatura no quiere decir que se le vaya a dar el voto, sino simplemente que se favorece su presentacin en la contienda electoral. En Espaa eso no funciona, o al menos no siempre. Avalar implica connivencia (lo vimos en las ltimas elecciones), y connivencia es delito (an sin pruebas), salvo que el acusado "curiosamente" demuestre su inocencia. Cosas de la democracia espaola.

Pablo A. Martn Bosch (Aritz) es Doctor en Filosofa por la UPV y licenciado en Antropologa Social y Cultural por la UD.


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