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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2009

El maltrecho camino en la Historia entre Londres y Bagdad
Un da histrico para Iraq

Robert Fisk
The Independent

Traducido para Rebelin por Andrs Prado


Ciento setenta y nueve soldados muertos. Para qu? Ciento setenta y nueve mil iraques muertos? O la cifra exacta es ms cercana al milln? No lo sabemos. Y no nos importa. Los iraques nunca nos han importado. Esa es la razn de que no sepamos la cifra. Y la razn de que ayer dejaramos Basora.

Recuerdo haber ido a la famosa base area de Basora a preguntar cmo un pobre chico iraqu, llamado Bahr Moussa, que trabajaba de recepcionista en un hotel, haba muerto. Le patearon hasta morir mientras estaba bajo custodia militar britnica. Su padre era polica iraqu. Habl con l en compaa de una joven musulmana. El encargado britnico de las relaciones pblicas en el aeropuerto se rea. No me lo puedo creer dijo mi acompaante musulmana. No le importa nada. A ella s. A mi tambin. He estado de corresponsal en Irlanda del Norte. Ya haba odo antes esa risa. Lo que hace que la marcha de ayer debiera haberse llamado el Da de Bahr Moussa. Ayer su pas fue liberado de su asesino. Por fn.

La Historia es una Encargada de Produccin muy dura. Tengo en mi biblioteca una copia original del discurso que hizo el general Angus Maude al pueblo de Bagdad- me cost 2000 dlares en una subasta telefnica das antes de que invadiramos Iraq en 2003, pero vale cada cntimo que pagu. Nuestras operaciones militares tienen como objetivo anunci Maude, la derrota del enemigo... nuestros ejrcitos no vienen a vuestras ciudades y tierras como conquistadores o enemigos sino como libertadores. Y as ms. Debera aadir que Maude muri de clera poco despus porque no quiso hervir su leche en Bagdad.

Y como continuacin de lo anterior una historia que nos suena: la fuerza de ocupacin britnica fue rechazada por la resistencia iraqu- por supuesto terroristas- y los britnicos destruyeron una ciudad llamada Faluya y exigieron la rendicin de un clrigo chita, y la inteligencia britnica en Bagdad afirm que haba terroristas cruzando la frontera de Siria. Y Lloyd George (el Blair-Brown de su poca) se levant entonces en la Cmara de los Comunes y dijo que la anarqua se extendera en Iraq si las tropas britnicas se marchasen. Madre ma.

Incluso repetir estas palabras es tremendamente embarazoso. Lo que sigue, por ejemplo, es una carta de Nijris ibn Ouud a un agente de la inteligencia britnica en 1920: No podis tratarnos como ovejas... somos nosotros, los iraques, los que constitumos el ncleo de la nacin rabe... Os damos un tiempo breve para abandonar Mesopotamia. Si no os marchis, os sacaremos nosotros.

As que volvamos la vista al fn hacia T. E. Lawrence. S, Lawrence de Arabia. En el Sunday Times del 22 de agosto de 1920, escribi de Iraq que el pueblo de Inglaterra haba sido llevado a una trampa en Mesopotamia de la cual ser dificil escapar con honor y dignidad. Han sido engaados a travs de un constante control sobre la informacin... Las cosas han sido mucho peor de lo que nos han contado, nuestra administracin, ms sangrienta e ineficiente de lo que el pblico conoce. Y an ms clarividentemente, Lawrence escribi que los iraques no haban arriesgado sus vidas para convertirse en sbditos britnicos. Si estn preparados para la independencia o no, est todava por ver. El mrito no es una justificacin para la libertad.

Desgraciadamente no. Iraq, mendigando por Europa, ahora que su riqueza petrolera se ha acabado, supone una imagen penosa. Pero es un poco ms libre de lo que era. Hemos destruido a su amo y amigo nuestro (un tal Saddam) y ahora, con nuestros propios muertos chocando sonoramente bajo nuestros talones, nos vamos yendo todava una vez ms. Hasta que llegue la prxima vez...

http://www.zmag.org/znet/viewArticle/21433



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