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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2009

EE.UU. casi lanz hace cincuenta aos una bomba H sobre su propio territorio
El caso de la bomba termonuclear desaparecida

Jeffrey St. Clair
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Las cosas se pierden. As es la vida. Incluso en el Pentgono. En octubre pasado, el inspector general del Pentgono inform que los contadores de las fuerzas armadas haban traspapelado un destructor, varios tanques y transportes blindados de personal, cientos de ametralladoras, balas, lanzagranadas y algunos misiles tierra-aire. En total, desert armamento por un valor de casi 8.000 millones de dlares.

Esas anomalas son bastante malas. Pero lo que es verdaderamente escalofriante es que el Pentgono haya perdido la pista de la madre de todas las armas, la bomba de hidrgeno. El arma termonuclear, concebida para incinerar Mosc, ha estado por ah en algn sitio frente a la costa de Savannah, Georgia durante los ltimos 40 aos. La Fuerza Area hizo ms por ocultar el incidente que por ubicar la bomba y asegurarla.

En la noche del 5 de febrero de 1058 un bombardero B-47 Stratojet que llevaba una bomba de hidrgeno en un vuelo nocturno de entrenamiento frente a la costa de Georgia choc con una caza F-86 a 11.000 metros de altura. La colisin destruy al caza, da gravemente un ala del bombardeo y desencaj parcialmente uno de sus motores. Instruyeron al piloto del bombardero, mayor Howard Richardson, para que se deshiciera de la bomba H antes de intentar un aterrizaje. Richardson lanz la bomba a las aguas poco profundas de Wassaw Slough, cerca de la desembocadura del ro Savannah, a unos pocos kilmetros de la ciudad Tybee Island, donde pensaba que la bomba sera recuperada rpidamente.

El Pentgono registr el incidente en un memorando de mximo secreto al presidente de la Comisin de Energa Atmica [AEC]. El memorando ha sido parcialmente desclasificado: Un avin B-47 con un arma nuclear [palabra eliminada] a bordo fue daado en una colisin con un avin F-86 cerca de Sylvania, Georgia, el 5 de febrero de 1958. El avin B-47 intent aterrizar tres veces sin xito con la bomba. El arma fue entonces descargada visualmente sobre la desembocadura del ro Savannah. No se observ una detonacin.

Equipos de bsqueda y rescate fueron enviados rpidamente al lugar. Warsaw Sound fue misteriosamente acordonada por soldados de la Fuerza Area. Durante seis semanas, la Fuerza Area busc sin xito la bomba. Buzos submarinos buscaron en la profundidad, los soldados pisotearon las salinas cercanas, y un dirigible sobrevol el rea tratando de encontrar un agujero o un crter en la playa o el pantano. Luego, slo un mes despus, la bsqueda fue abruptamente detenida. La Fuerza Area envi sus fuerzas a Florence, South Carolina, donde otra bomba H haba sido accidentalmente arrojada por un B-47. Los 90 kilos de TNT estallaron en el impacto, dispersando desechos radioactivos por el rea. La explosin caus considerables daos a la propiedad y varios heridos en tierra. Por suerte, la bomba nuclear propiamente tal no deton.

Los equipos de bsqueda nunca volvieron a Tybee Island, y el asunto de la bomba H desaparecida fue discretamente encubierto. El fin de la bsqueda fue sealado en un memorando parcialmente desclasificado del Pentgono a la AEC, en el cual la Fuerza Area solicit cortsmente una nueva bomba H para reemplazar la que haba perdido. La bsqueda de esa arma fue discontinuada el 16 de abril de 1958 y se considera que el arma ha sido irremediablemente perdida. Se solicita que un arma [frase eliminada] sea puesta a disposicin del Departamento de Defensa para reemplazarla.

Era un problema de envergadura, por cierto, y el Pentgono lo saba. Slo en los primeros tres meses de 1958, la Fuerza Area tuvo tres accidentes de importancia que tuvieron que ver con bombas H. (Desde 1945, EE.UU. ha perdido 11 armas nucleares.) La bomba de Tybee Island sigui siendo una amenaza, como reconoci la AEC en un memorando confidencial del 10 de junio de 1958 al Congreso: Existe la posibilidad de descubrimiento accidental del arma no recuperada mediante dragado o construccin en el rea de probable impacto Se ha solicitado al Departamento de Defensa que monitoree todas las operaciones de dragado y de construccin.

Pero los magos del Armagedn lo vieron menos como un problema de seguridad o medioambiental, que como un desastre potencial de relaciones pblicas que podra volver a una poblacin ya paranoica contra su ambicioso proyecto nuclear. El Pentgono y la AEC trataron de sofocar el inters de los medios por el asunto dosificando un bocado de candor y mucha desinformacin. En una declaracin conjunta a la prensa, el Departamento de Defensa y la AEC admitieron que radioactividad podra ser esparcida por la detonacin de los altos explosivos en las bombas H. Pero la carta minimiz la posibilidad de que eso llegara a ocurrir: La probabilidad de que un accidente en particular pueda involucrar a un arma nuclear es extremadamente limitada.

En los hechos, esa posibilidad ya haba ocurrido y volvera a ocurrir.

Es donde se qued el asunto durante ms de 42 aos hasta que una compaa de rescate en aguas profundas, dirigida por antiguo personal de la Fuerza Area y un agente de la CIA, revel la existencia de la bomba y ofreci ubicarla por un milln de dlares. Junto con documentos recientemente desclasificados, la revelacin produjo miedo e indignacin entre residentes de la costa y llamados a una investigacin por el Congreso del incidente en s y por qu el Pentgono haba dejado de buscar la bomba desaparecida. Nos horroriz porque parte de esa informacin ha sido encubierta durante aos, dijo el representante Jack Kingston, republicano de Georgia.

El encubrimiento contina. La Fuerza Area, sin embargo, ha dicho a residentes locales y a la delegacin del Congreso que no hay motivos para preocuparse.

Hemos considerado este tema en particular desde todos los puntos de vista y nos sentimos muy confiados, dijo el general de divisin Franklin J. "Judd" Blaisdell, jefe adjunto del estado mayor para operaciones areas y espaciales en la central de la Fuerza Area en Washington. Nuestra principal preocupacin es la contaminacin localizada de metales pesados.

La Fuerza Area incluso ha sugerido que la bomba propiamente tal no estaba armada con un disparador de plutonio. Pero esta afirmacin es contradicha por una serie de factores. Howard Dixon, ex sargento de la Fuerza Area quien se especializaba en la carga de armas nucleares a los aviones, dijo que en sus 31 aos de experiencia no recuerda un solo caso en el que una bomba que no estuviera totalmente armada haya sido colocada en un avin. Adems, un testimonio de 1966 recientemente desclasificado de W.J. Howard, en aquel entonces secretario adjunto de defensa, describe la bomba de Tybee Island como un arma completa, una bomba con una cpsula nuclear. Howard dijo que la bomba Tybee Island fue una de las dos bombas perdidas hasta entonces que contena un disparador de plutonio.

Documentos recientemente desclasificados muestran que la bomba descargada era una bomba de hidrgeno "Mk-15, Mod O", de un peso de cuatro toneladas y que contena una fuerza explosivos 100 veces superior a la que inciner Hiroshima. Fue la primera arma termonuclear desplegada por la Fuerza Area y tena el diseo relativamente primitivo creado por el genio maligno de Edward Teller. La nica seguridad de esa arma era la separacin fsica de la cpsula de plutonio del resto del arma.

Aparte de la cpsula nuclear primaria, la bomba tambin inclua un explosivo nuclear secundario, o buja, diseado para convertirla en termonuclear. Se trata de un obturador ahuecado de un dimetro de cerca de una pulgada hecho de plutonio o de uranio altamente enriquecido (el Pentgono nunca ha dicho de cul se trata) repleto de combustible de fusin, con gran probabilidad litio-6 deuteride. El litio es altamente reactivo en el agua. El plutonio de la bomba fue fabricado en la Hanford Nuclear Site en el Estado de Washington y sera el ms antiguo en EE.UU. Es una mala noticia: el plutonio se hace ms peligroso a medida que envejece. Adems, la bomba contendra otros materiales radioactivos, como ser uranio y berilio.

La bomba tambin est cargada con 181 kilos de TNT, hecho para causar que el disparador de plutonio implosione e inicie as la explosin nuclear. A medida que pasan los aos, esos altos explosivos se hacen escamosos, quebradizos y delicados. Es probable que la bomba est enterrada a entre 1,5 y 4,5 metros de arena y que est filtrando lentamente radioactividad hacia los ricos terrenos de caza de cangrejos del Warsaw Sound. Si el Pentgono no puede encontrar la bomba de Tybee Island, otros podran hacerlo. Es la conclusin de Bert Soleau, un ex agente de la CIA quien ahora trabaja con ASSURE, la compaa de rescate. Soleau, ingeniero qumico, dijo que no sera difcil que terroristas ubicaran el arma y recuperaran el litio, berilio y uranio enriquecido, las piedras de base esenciales para armas nucleares. Qu hacer? Los residentes de la costa quieren que se encuentre y elimine el arma. El plutonio es una pesadilla y su propia gente lo sabe, dijo Pam O'Brien, activista contra las armas nucleares de Douglassville, Georgia. Se puede meter por todas partes en tus ojos, tus huesos, tus gnadas. Nunca te sobrepondrs. Tienen que sacar esa cosa de ese lugar.

La situacin recuerda el incidente de Palomares. El 16 de enero de 1966, un bombardero B-52, que llevaba cuatro bombas de hidrgeno, se estrell mientras trataba de reponer combustible en el aire sobre la costa espaola. Tres de las bombas H cayeron cerca de la aldea agrcola costera de Palomares. Una de las bombas cay en el lecho de un riachuelo seco y fue recuperada, estropeada pero relativamente intacta. Pero el TNT de dos de las bombas estall, excavando agujeros de 3 metros de profundidad en el suelo y derramando uranio y plutonio sobre una vasta rea. Durante los tres meses siguientes, se removieron ms de 1.400 toneladas de tierra y vegetacin radioactivas, fueron colocadas en barriles e, irnicamente, fueron enviadas al Laboratorio de Armas Nucleares de Savannah River, donde permanecen. Los campos de tomates cercanos a los crteres fueron quemados y enterrados. No cabe duda de que debido a los fuertes vientos y a otros factores gran parte del suelo contaminado simplemente se qued en el lugar. Nunca se conocer la dimensin total de la contaminacin, concluy un informe de 1975 de la Agencia de Defensa Nuclear.

La limpieza fue una operacin conjunta de personal de la Fuerza Area y miembros de la Guardia Civil espaola. Los trabajadores estadounidenses llevaban ropa de proteccin y eran monitoreados por posible exposicin a la radiacin, pero sus homlogos espaoles no tuvieron semejantes medidas de precaucin. La Fuerza Area no estaba preparada para proveer una deteccin y monitoreo adecuados para el personal cuando un accidente areo tena lugar involucrando armas de plutonio en un rea remota de un pas extranjero, testific posteriormente ante el Congreso el comandante de la Fuerza Area a cargo de la limpieza.

La cuarta bomba cay a 13 kilmetros de la costa y no fue encontrada durante varios meses. Termin por ser ubicada por un mini-submarino a 870 metros de profundidad, donde se encuentra hasta hoy.

Dos aos despus, el 21 de enero de 1968, ocurri un accidente similar cuando un B-52 se incendi en vuelo sobre Groenlandia y se estrell en North Star Bay cubierta de hielo, cerca de la Base Area Thule. El impacto deton los explosivos en las cuatro bombas H del avin, que esparcieron uranio, tritio y plutonio sobre un radio de 600 metros. El intenso fuego fundi un agujero en el hielo, que luego se volvi a congelar, encapsulando gran parte de los restos, incluida la ensambladura termonuclear de una de las bombas. La operacin de recuperacin, realizada en una oscuridad casi total a temperaturas que cayeron a menos 57 grados C, fue conocida como Project Crested Ice. Pero los equipos de trabajo la llamaron "Dr. Freezelove."

Se cortaron ms de 10.000 toneladas de nieve y hielo, fueron colocadas en barriles y transportadas a Savannah River y Oak Ridge para ser eliminadas. Otros restos radioactivos fueron simplemente abandonados en el lugar, y se fundieron en la baha con el deshielo primaveral. Ms de 3.000 trabajadores ayudaron en el esfuerzo de recuperacin de Thule, muchos de ellos soldados daneses. Como en Palomares, la mayora de los trabajadores estadounidenses recibieron algunos equipos de proteccin, pero no los daneses, quienes hicieron gran parte del trabajo ms peligroso, incluido el llenado de los barriles con los desechos, a menudo a mano. Los procedimientos de descontaminacin fueron primitivos, por decir lo menos. Un informe de la Fuerza Area seal que fueron limpiados simplemente escobillando la nieve de la ropa y de los vehculos.

A pesar de que ms de 38 barcos de la Armada fueron llamados para que ayudaran en la operacin de recuperacin, y que era un secreto abierto que se haban perdido las bombas, el Pentgono sigui mintiendo sobre la situacin. En un controvertido intercambio con la prensa, un portavoz del Pentgono expres el siguiente ejemplo clsico de doble habla militar: No s nada sobre una bomba desaparecida, pero no hemos identificado positivamente lo que pienso que usted anda buscando.

Cuando los trabajadores daneses en Thule comenzaron a sufrir una serie de enfermedades, desde raros cnceres a trastornos sanguneos, el Pentgono se neg a ayudar. Incluso despus que un estudio epidemiolgico de 1987 por un instituto mdico dans mostr que los trabajadores de Thule tenan un 50% ms probabilidades de desarrollar cnceres que otros miembros de las fuerzas armadas danesas, el Pentgono sigui negndose a cooperar. Ms tarde en ese ao, 200 de los trabajadores demandaron a EE.UU. bajo la Ley de Demandas Militares Extranjeras. La demanda fue descartada, pero el proceso de descubrimiento revel miles de pginas de documentos secretos sobre el incidente, incluyendo el hecho de que los trabajadores de la Fuerza Area en el lugar, a diferencia de los daneses, no han sido sometidos a monitoreos sanitarios a largo plazo. A pesar de ello, el Pentgono sigue manteniendo en secreto la mayor parte del material sobre el incidente de Thule, incluida toda la informacin sobre la extensin de la contaminacin radioactiva (y otra txica).

Esos esfuerzos de recuperacin no inspiran mucha confianza. Pero la bomba de Tybee Island presenta una situacin an ms delicada. La presencia del inestable deuteride de litio y de los altos explosivos en deterioro hacen que la recuperacin de la bomba sea una propuesta muy peligrosa tan peligrosa, en los hechos, que incluso algunos ecologistas y activistas contra la bomba nuclear argumentan que podra representar un riesgo menor que se deje la bomba dondequiera est.

En breve, no hay respuestas fciles. El problema es exacerbado porque el Pentgono no ha realizado un anlisis exhaustivo de la situacin y es renuente a revelar enteramente lo que sabe. Creo que hay una cpsula de plutonio en la bomba, pero que una detonacin nuclear es poco probable porque los generadores de neutrones utilizados entonces eran de polonio-berilio, que tienen una vida media muy breve, dijo Don Moniak, experto en armas nucleares en la Liga de Defensa del Medioambiente en Blue Ridge en Aiken, Carolina del Sur. Sin neutrones, el plutonio de grado de armas no estalla. Sin embargo, podra haber una fisin o un evento crtico si el plutonio fue colocado de alguna manera en una configuracin incorrecta. Podra haber un infierno considerable si los altos explosivos estallaran y si el deuterio de litio reacciona como se espera. O podra haber una explosin que esparciera uranio y plutonio por doquier.

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Este ensayo aparece en el prximo libro: Loose Nukes publicado por Count Zero Press.

Jeffrey St. Clair es autor de: Been Brown So Long It Looked Like Green to Me: the Politics of Nature and Grand Theft Pentagon. Su libro ms reciente: Born Under a Bad Sky, acaba de aparecer en AK Press / CounterPunch books. Para contactos, escriba a: [email protected]

http://www.counterpunch.org/stclair05152009.html





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