Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2009

Un caf por Mario Benedetti

Edgar Borges
Rebelin


El lunes 18 de mayo me invit un caf para pensar en la no muerte de Mario Benedetti. Deseaba entregarme en pensamiento al recuerdo del poeta que comprometi su palabra con la vida. Mi idea era estar solo (ms all de las sensibilidades mediticas), quera alejarme del mundo prefabricado y de las obligaciones que me hacen estar atado a sus circunstancias; as fuese por un da, o una maana. Tal vez hasta me hubiese conformado con una minuto de serena existencia.

Mi utopa lleg a tanto que me ilusion con la posibilidad de que, cuando me levantara de la mesa, la realidad estuviera ms cercana a la poesa. Deseaba reconocer la utilidad de la palabra en la calle, en las formas, en los fondos; en la convivencia del segundo a segundo. Y permanec mucho tiempo contemplando el caf, temeroso de que toda la belleza slo fuese posible en la poesa de seres como Benedetti.

El poeta saba que la belleza jams podra influir en las decisiones polticas, pero, como buen utopista, deca que los poetas s llegan al ciudadano de a pie, y a veces sirven para esclarecer una duda, para dar una tmida respuesta a una pregunta que tiene alguien. Y todo era parte de su Tctica y estrategia, de su eterno compromiso con el ser humano (y la puesta en prctica de la vida en beneficio de la vida).

La vida (en sociedad) era muy dura en los tiempos cuando Benedetti padeci los rigores de la dictadura; sin embargo, lo sigui siendo despus, mucho despus, cuando la democracia mejor la forma pero no el fondo; y tambin ahora: en este instante que se presume como el ms moderno de todos los instantes. En nombre de Benedetti he querido pasar toda una maana en un caf, alejado de una realidad que cada da se parece menos a la poesa. Saba que me estaba engaando. Quin dijo que el mundo era lugar para poetas? O como una vez dijo Bolao la vida (a veces) es una mierda. La realidad social es la realidad social y Benedetti es Benedetti (y la poesa).

El capitalismo nos ha hecho cnicos, duros, mezquinos. He ah el difcil obstculo que hace peso sobre nuestra existencia. Cmo no terminar siendo piedras en momentos de dureza? He ah la urgencia de la poesa de Mario Benedetti. No se trata de sutilezas discursivas ni mucho menos de paseos ocasionales del alma. No, mil veces no. La poesa (y Benedetti), ms que un adorno, es un estorbo a la consumacin de la dureza. Y por ello, desde siempre, nos la quieren robar.

No es cuento: cada vez somos menos humanos. Y Benedetti, con su palabra armada (en eterno presente), convoca a la resistencia del espritu. Lo difcil no es protestar el fascismo poltico, lo complejo es oponerse al fascismo ciudadano. Pero hay que hacerlo. La palabra de Benedetti nos ubica ante un dilema milenario: ser bestias o asumirnos humanos. Y si decidimos abrir la segunda puerta: hay que comprometerse a cambiar la vida diaria, con sus formas y fondos; en el trnsito cotidiano, en los recorridos imperceptibles, en el respeto (y comprensin) al otro.

Lo reitero: hoy he decidido permanecer contemplando (en la memoria) la poesa de Mario Benedetti.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter