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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2009

Tupac Amaru, hace 228 aos

Fortunato Esquivel
Bolpress


Haban pasado apenas 80 aos desde que unos hombres blancos, barbudos y soberbios, llegaron a lo que hoy es Amrica, creyendo que lo hacan a las Indias. Los dueos de esta tierra les recibieron amablemente, pero stos les sometieron de inmediato. Les llamaron "indios" y de principio declararon que stos no tenan alma. As comenz el saqueo, el pillaje y el sometimiento.

Era 1572, cuando el ltimo soberano del imperio del Tahuantinsuyo, el Inca Tupac Amaru, fue sometido por los espaoles. Durante 40 aos, haba resistido en las montaas del Per. Cuando el sable de su verdugo, le parti el pescuezo, los sabios y los profetas del imperio aseguraron que en algn momento del futuro, la cabeza se juntara nuevamente con el cuerpo para seguir la resistencia. (1)

Tuvieron que pasar dos siglos, en 1781, Jos Gabriel Condorcanqui Noguera, era el lder de la rebelin ms grande de estas tierras. La cabeza y el cuerpo separados se juntaron en l, cuando tom el nombre de "Tupac Amaru", cumplindose as la profeca de su resurreccin. Los gratuitos trabajadores de las minas, las haciendas y los talleres, se levantaron, siguiendo al lder que sumaba victoria tras victoria, haciendo peligrar al imperio espaol.

No habia otro camino que la rebelion

Los "indios" haban perdido su propiedad con la imposicin del repartimiento y su libertad personal con la encomienda. Para recaudar impuestos, el rey haba concedido repartimientos y encomiendas, "por una vida" o sea por una generacin, es decir, la del primer colonizador.

Pero los herederos, reclamaron y decidieron al rey su ampliacin a "dos vidas" y finalmente a "tres vidas" (2). Las tierras deban volver a poder de sus legtimos dueos, pero eso nunca ms ocurri. Las "leyes de composicin", nicamente reafirmaron el sometimiento y el despojo, que por "herencia" sigue an ahora como nico ttulo de propiedad.

No haba otro camino que la rebelin. Ardieron los Andes, con los sublevados avanzando hacia el ombligo del mundo para tomarlo. El Cuzco, era el bastin de la defensa espaola, su conquista los derrumbara. De haber ocurrido, no se tendra que esperar otros 50 aos, para que en La Plata se incendiara nuevamente la Amrica.

Ah estaba Jos Gabriel, el Espartaco de los Andes, a punto de culminar una titnica tarea. El Cuzco estaba sitiado, pero igual que Espartaco, Tupac Amaru no se decida a atacar, pese a las exigencias de su mujer Micaela Bastidas que desde la retaguardia le conminaba: "T me vas acabar de pesadumbres. Ya no tengo paciencia para aguantar todo esto. Bastantes advertencias te di. Si quieres nuestra ruina, puedes echarte a dormir".

El Hijo del Sol, no se decida a provocar una mortandad en el Cuzco, porque all haba indios que la defendan junto a los espaoles. Eran traidores, pero eran de su clase. All estaba el cacique Pumacahua. Los sitiados recibieron ayuda desde Lima, los que finalmente hicieron lo que no se anim Tupac Amaru.

Los mataron y dejaron laderas y pampas con miles de cadveres. Se cumplieron las advertencias de su mujer y aunque Amaru logr escapar cruzando a nado el ro Combapata, uno de sus capitales que tambin era su compadre, Francisco Santa Cruz, le traicion y entreg a cambio de mil pesos y un ttulo de nobleza.

El 18 de mayo mataron al hijo del sol

El jefe rebelde que pudo entrar triunfante al Cuzco, lo hizo cargado de cadenas, insultado y apedreado. Atado al potro del suplicio en la cmara de torturas, fue atormentado por el representante del rey, Jos Antonio de Areche.

"Reniegas de la sangre europea que corre por tus venas, Jos Gabriel Condorcanqui Noguera. Tu sentencia est lista. Te arrastrarn al cadalso y el verdugo te cortar la lengua. Te atarn a cuatro caballos por las manos y por los pies. Sers descuartizado. Enviaremos un brazo a Tungasuca y el otro se exhibir en la capital de Carabaya. Una pierna al pueblo de Livitaca y la otra a Santa Rosa de Lampa".

"Quin contina la rebelin que has iniciado? Quines son tus cmplices?. Por ltima vez, dame nombres", le exige el torturador, pero en un supremo esfuerzo el ensangrentado revolucionario, contesta: "Aqu, no hay ms cmplices que t y yo. T por opresor, y yo por libertador, merecemos la muerte".

Termin la rebelion y a esperar al otro Tupac

Acallada la rebelin el traidor Mateo Garca Pumacahua, recibe una medalla del rey de Espaa y una indulgencia plenaria del obispo del Cuzco. Vendi al hijo del Sol a precio vil, como dijo Areche Los traidores de entonces y de ahora, no faltan, estn a la orden de quien les ofrece compra lealtad.

Muri Jos Gabriel, pero no pasara mucho tiempo hasta que otro, tomara su lugar. Julin Apaza, panadero y sacristn, se convertira en Tupac Catari, para continuar la lucha junto a su mujer Bartolina Sisa. Pero esa es otra historia, como otra es la que estamos viviendo ahora, 200 aos despus, con otro que no es Tupac, pero tambin es Hijo del Sol.

(1) Espejos. E. Galeano

(2) El pensamiento poltico en Bolivia. Alipio Valencia



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