Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2009

Bill Clinton es nombrado nuevo Enviado de Naciones Unidas para 'estabilizar' Hait, un pas al que l ayud a desestabilizar

Jeremy Scahill
Rebel Reports

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


El Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon ha nombrado al ex-presidente Bill Clinton su Enviado Especial de NNUU a Hait [1]. Segn se ha informado, Clinton viajar al pas al menos cuatro veces al ao.

Es una oportunidad de llevar recursos para tratar la inseguridad econmica que asola Hait, afirma Brian Concannon [2], un abogado de derechos humanos que trabaja exhaustivamente en Hait. Pero si la nominacin ha de ser algo ms que un ardid publicitario, NNUU tiene que arrojar honestamente un rayo de luz sobre el papel desempeado por la comunidad internacional en crear dicha inestabilidad, incluyendo polticas comerciales y de deuda injustas, y la destruccin y derrocamiento del gobierno constitucional de Hait.

Arrojar este rayo de luz sobre quienes crearon la inestabilidad, como sugiere Concannon, significara examinar el propio papel que desempe el propio Clinton como presidente de Estados Unidos durante uno de los periodos ms horriblemente oscuros de Hait.

La agencia de noticias Reuters [3] cita a un diplomtico que afirma que Clinton es una excelente eleccin para ayudar a abrir las posibilidades de Hait como un objetivo de la inversin y aadi que su nombramiento poda atraer la inversin en la nacin ms pobre del hemisferio occidental y ayudar a estabilizar el pas.

Esta ltima afirmacin de estabilizar Hait sera cmica por lo irnico si la realidad y la historia de Clinton en Hait no fueran tan mortalmente serias. El hecho es que como presidente de Estados Unidos, las polticas de Clinton ayudaron sistemticamente a desestabilizar Hait.

Dan Coughlin, que en los noventa trabaj varios aos como periodista para Inter Press Service en Hait, afirm que no lo poda creer cuando oy la noticia. Dada la agresiva actividad de la administracin Clinton para proseguir con las polticas que beneficiaron a la muy reducida elite de Hait, al FMI y a las grandes corporaciones a expensas de los agricultores y trabajadores urbanos de Hait, el nombramiento no augura nada bueno para el tipo de cambio fundamental tan necesario en un pas que tanto ha dado a la humanidad, afirm Coughlin.

En septiembre de 1991 Estados Unidos apoy el violento derrocamiento del gobierno haitiano, elegido democrticamente, del sacerdote de izquierda Jean Bertrand Aristide al cabo de menos de un ao en el poder. En las elecciones presidenciales de 1990 Aristide haba derrotado al candidato respaldado por Estados Unidos. Los jefes del golpe militar y sus bandas paramilitares de matones asesinos apoyados por la CIA, incluyendo las tristemente clebres unidades paramilitares FRAPH, eran conocidos por descuartizar a los seguidores de Aristide (y a otras personas), adems de por una serie interminable de otros horribles crmenes.

Cuando Clinton lleg al poder jug un juego despiadado con Hait que permiti al rgimen golpista seguir arrasando Hait y desestabilizando an ms el pas. Es ms, en su campaa para las elecciones de 1992 Bill Clinton hizo campaa sobre la promesa de revocar lo que el llam la cruel poltica del presidente George HW de detener a los refugiados haitianos en Guantnamo sin derechos legales en los tribunales estadounidenses. Sin embargo, tras su eleccin, revoc su postura [4] y se puso de parte de la administracin Bush en negar sus derechos legales a los haitianos. Estos continuaron detenidos en unas condiciones atroces y el Centro para Derechos Constitucionales demand al nuevo presidente demcrata (les suena familiar?).

Mientras Clinton y sus consejeros expresaban en pblico su consternacin por el golpe al mismo tiempo se negaban a apoyar el rpido restablecimiento del dirigente del pas elegido democrticamente y, de hecho, no permitieron la vuelta de Aristide hasta que Washington recibi garantas de que, en primer lugar, Aristide no presentara una demanda por los aos de su presidencia perdidos en un exilio forzoso y, segundo, los planes econmicos neoliberales estadounidenses se consolidaban por ley en Hait.

A la administracin Clinton se le atribuye el haber trabajado para que Jean Bertrand Aristide volviera al poder despus de haber sido derrocado por un golpe militar, afirma William Blum. Pero, de hecho, Clinton haba estado paralizando la vuelta todo lo que pudo y en vez de ello hizo todo lo posible para que los conservadores contrarios a Aristide volvieran a desempear un papel fundamental en un gobierno mixto ya que Aristide era demasiado de izquierda para el gusto de Washington. El libro de Blum Killing Hope: US Military and CIA Interventions Since World War II [Matar la esperanza:intervenciones del ejrcito estadounidense y de la CIA desde la Segunda Guerra Mundial] incluye un captulo sobre la historia del papel de Estados Unidos en Hait.

El hecho de que se permitiera que durante tres aos completos continuara inclume el golpe contra el presidente democrticamente elegido de Hait a Clinton le pareca menos ofensivo que la visin progresista que Aristide tena de Hait. Como Blum observaba en su libro [5], [Clinton] realmente no rechazaba al [lder del golpe Raoul] Cdras y compaa ya que estos no supona una barrera ideolgica para que Estados Unidos siguiera ejerciendo el control econmico y estratgico de Hait que haba mantenido durante ms de un siglo. A diferencia de Jean-Bertrand Aristide, un hombre que slo un ao antes haba declarado: Sigo pensando que el capitalismo es un pecado mortal.

Blum aada: Al tener que afrontar a la larga la vuelta al poder de Aristide, Clinton exigi y consigui (y entonces se asegur de anunciarlo pblicamente) la garanta del presidente de Hait de que no iba a tratar de permanecer en el cargo para compensar el tiempo perdido en el exilio. Clinton, por supuesto, llam a esto democracia , aunque representara una legitimacin parcial del golpe. De hecho, los expertos en Hait afirman que Clinton debera haber devuelto a Aristide al poder antes de lo que lo hizo en base a un acuerdo casi idntico.

Como seala Blum, cuando Aristide volvi finalmente a Hait, el recibimiento de Jean-Bertrand Aristide fue una celebracin gozosa llena de optimismo. Sin embargo, sin que lo supieran sus llenos de adoracin seguidores, al tiempo que estaba recuperando a Aristide podan haber perdido el aristidismo.

Como inform entonces Los Angeles Times, en una serie de reuniones privadas altos cargos de la administracin [estadounidense] recomendaron a Aristide que dejara su retrica del bienestar social [...] y tratara en vez de ello de reconciliar a los ricos y pobres Hait. La administracin tambin le urgi a ceirse estrictamente a la economa del libre mercado y a acatar la constitucin de la nacin caribea (que da un sustancial poder poltico al parlamento al tiempo que impone estrechos lmites a la presidencia). [...] Los altos cargos de la administracin han urgido a Aristide a contar con alguno de sus antiguos oponentes para establecer su nuevo gobierno, [...] a establecer un rgimen de coalicin de amplia base [...]. La administracin ha dejado claro a Aristide que si no logra alcanzar el consenso con el parlamento, Estados Unidos no tratar de apuntalar su rgimen. Casi cada uno de los aspectos de los planes de Aristide para volver a asumir el poder, desde gravar a los ricos hasta desarmar el ejrcito, ha sido examinado por altos cargos estadounidenses con los que el presidente de Hait se rene diariamente y por altos cargos del Banco Mundial, el FMI y otras organizaciones de ayuda. El paquete final refleja claramente las prioridades de estos ltimos. [...] Aristide, obviamente, ha bajado el tono de la retrica de la teologa de la liberacin y de la lucha de clases que eran su firma antes de exiliarse a Washington.

Mientras Bill Clinton supervisaba la vuelta del presidente Aristide en 1994, tambin pona unos estrictos lmintes a lo que Aristide poda hacer una vez recuperado el poder, afirma Bill Fletcher, Jr, director ejecutivo de BlackCommentator.com y el ltimo presidente del Foro Transfrica. Clinton promovi una agenda neo-liberal para Hait, con lo que min los esfuerzos de una administracin por otra parte populista progresiva (la de Aristide). No hay razones para pensar que [como Enviado de NNUU] el ex-presidente Clinton vaya a introducir o apoyar esfuerzos para que de manera radical Hait deje de estar el dominio estadounidense y para acabar con la pobreza que ha sido una importante consecuencia de esta triste dominacin.

[1] http://www.miamiherald.com/news/americas/haiti/story/1054866.html

[2]http://www.ijdh.org/

[3]http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/18/AR2009051802539.html

[4]http://www.opendemocracy.net/globalization-institutions_government/guantanamo_haiti_2867.jsp

[5]http://www.killinghope.org/bblum6/haiti2.htm


Enlace con el original: rebelreports.com/post/109822009/bill-clinton-named-new-un-envoy-to-stabilize-haiti-a



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter