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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-05-2009

Detienen a los autores del asesinato de Vctor Jara

Luis Narvez


Qu habr pensado Vctor Jara cuando apenas, entre la penumbra de sus ojos hinchados de dolor y huesos machacados, pudo ver los rostros de jvenes conscriptos descargando la furiosa municin?

Rfagas interminables. 44 gruesas balas, disparadas por un pelotn de fusilamiento, acabaron por atravesar su cuerpo. Nadie supo quines eran ni quin los comandaba. Hasta hoy no tenan rostro.

Pasaron exactamente 35 aos y 8 meses para que se comenzara a develar uno de los secretos mejor guardados de la dictadura: los autores del crimen de Vctor Jara, ocurrido el 15 de septiembre de 1973.

El viernes ltimo, mientras medio Chile gozaba el da "sandwich" que dej el feriado del 21 de mayo, dos personas fueron llevadas en horas de la tarde ante la presencia del ministro de fuero Juan Fuentes Belmar en el Palacio de Tribunales.

Ambos posean dos cosas en comn: para el golpe militar tenan 18 aos y los dos cumplan servicio militar obligatorio.

Hasta ahora nadie conoca sus nombres, porque no pertenecan a ninguna de las dotaciones militares que se haba chequeado y que participaron en las detenciones ilegales de alumnos y acadmicos de la Universidad Tcnica del Estado (UTE) y en la custodia de los prisioneros en el Estadio Chile.

Tras varias horas de interrogatorio, Jos Adolfo Paredes Mrquez (54) y Francisco Quiroz Quiroz (54) quedaron detenidos y el juez Fuentes Belmar orden que fueran trasladados hasta un recinto penitenciario.

Los libros de ingreso de detenidos de la entidad carcelaria registran la llegada de ambos a la Crcel de Alta Seguridad (CAS), en calidad de incomunicados.

Como es una investigacin que se instruye bajo el antiguo sistema procesal penal, el magistrado tiene plazo hasta hoy para resolver si los somete a proceso, en calidad de autores, cmplices o encubridores, o si los deja en libertad por falta de mritos.

Al detectar estos nombres en los libros de registros, con el rol de la causa por la muerte de Vctor Jara, La Nacin indag respecto a sus vinculaciones.

Algunas fuentes los ubicaron dentro del contingente militar que perteneca a la Guarnicin de Santiago, encargada de la seguridad de la capital tras el golpe de Estado.

Dentro de las mismas indagaciones, trascendi que existe una lista de no ms de seis personas investigadas que son buscadas por la PDI.

Todos ellos estaran siendo investigados a partir de la identificacin de los efectivos militares que escoltaron al entonces coronel Pedro Espinoza Bravo en su recorrido por Santiago, durante las horas en que ocurre el crimen del artista.

Uno de los detenidos estara confeso de su participacin en el fusilamiento del cantante y colabor con la descripcin del trgico episodio que termin con la vida de Vctor Jara.

Hasta ahora, se identific a un oficial que estuvo a cargo del destacamento.

Los detenidos han sido sometidos, en las ltimas horas, a intensos
careos para zanjar sus contradicciones respecto al grado de participacin en el hecho.


Horas finales

Todo fue muy confuso ese 11 de septiembre de 1973. Vctor tena agendado un acto en la Universidad Tcnica del Estado. La idea: luchar contra la guerra civil en Chile.

De pronto, ese martes cambi de rumbo. Por la radio se escuch sobre el ataque a La Moneda y el levantamiento de los militares. Allende estaba pronunciando su discurso histrico cuando Vctor decidi salir a la calle.

Era un da extrao, con los relatos de la radio, y todo haca que fuera un da especial, pero nadie pens que la situacin llegara a tal extremo. Nadie pens que chilenos terminaran matando chilenos, record la hija de Vctor, Amanda Jara, en una entrevista con LND.

Ese da, Vctor sali de la casa rumbo a la UTE.

Las ltimas horas de vida de Vctor Jara fueron relatadas por un pequeo grupo de prisioneros que estuvieron con l durante todo el tiempo que dur el cautiverio, al interior del improvisado campo de prisioneros.

Una vez que fue identificado por un soldado que custodiaba al grupo fue separado del grupo, brutalmente golpeado y sometido a largas sesiones de tortura.

Tras tres das en el lugar, lleg la orden de trasladar a todos los prisioneros al Estadio Nacional.

Cubierto de sangre y desfigurado por los hematomas, algunos de sus amigos lograron sacarlo del rincn donde estaba tirado. Lo limpiaron e intentaron disfrazar para que ya no fuera identificado.

Sin embargo, a pocos metros del camin que los llevara al recinto de uoa, fue separado de la fila junto al director de Prisiones, Litre Quiroga, y otras tres personas.

Aqu comienza la laguna que se mantuvo durante estos 36 aos. La actual indagacin indica que los prisioneros segregados del grupo fueron llevados nuevamente al interior del Estadio Chile y fueron fusilados en ese lugar, uno a uno.

Constatadas sus muertes, fueron subidos a un camin y llevados a un costado del Cementerio Metropolitano, donde fueron arrojados semidesnudos.


El mito del Prncipe

Durante aos se teji el mito de que un personaje apodado el Prncipe era el responsable de la muerte de Vctor Jara. Los prisioneros lo apodaron de esa forma por sus ojos azules, su estatura, el pelo rubio y porque l tambin se autodenominada de esa forma. Un reportaje de la periodista Pascale Bonnefoy recuerda el testimonio de los prisioneros.

Era el nico de los oficiales que no necesitaba usar micrfono: Me escucha la cloaca marxista? Me oyen los comemierda? Ahora se acabaron los discursos, chuchas de su madre! Ahora van a tener que trabajar. Los que se nieguen a trabajar, los fusilaremos. Me escuchan los vendepatria?... Tengo voz de Prncipe!, exclamaba.

El 23 de mayo de 2006, un grupo de personas subi hasta el piso 14 de la Superintendencia de AFP para gritarle en su cara que era un asesino. En su oficina de la calle Hurfanos con Teatinos, Edwin Dimter Bianchi -que en ese entonces se desempeaba como jefe del departamento de control de instituciones- respondi agresivo la acusacin de los manifestantes que haban llegado a funarlo.

La denuncia era clara: Dimter era, segn los protestantes, el asesino del Estadio Chile y responda a un alias: el Prncipe.

Dimter no es el nico que ha sido sindicado como el sangriento oficial del estadio. El mito del Prncipe se vio acrecentado luego que se develara que el secuestro del coronel Carlos Carreo, ocurrido en septiembre de 1987, tena como primer objetivo al coronel Gerardo Ramrez Chovar, que formaba parte de la escolta de Pinochet.

El Frente Patritico Manuel Rodrguez, autor del plagio, sindic al comandante como el autor del homicidio de Jara. La tesis hoy pone en duda la existencia de este personaje.



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