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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-05-2009

El Rey y el PSOE desafan la Memoria Histrica en Fuerteventura
Honrando al regimiento Soria n 9

Octavio Hernndez
Rebelin


Es difcil contener la indignacin que me produce la conducta de los responsables pblicos de ayuntamientos, Cabildo y delegacin del Gobierno en Fuerteventura y la conspiracin de silencio que se ha levantado para dar cobertura institucional y meditica a los actos conmemorativos del llamado V Centenario del Regimiento Soria n 9. Hace pocos das acud invitado por Intersindical Canaria a Fuerteventura a impartir una conferencia que intentara arrojar algo de luz sobre un acontecimiento en el que cargos pblicos de CC y, sobre todo, del PSOE insular, se han implicado con una obediencia, un lenguaje y un estilo propios de adlteres del franquismo, disputndose el protagonismo ante la prxima visita del rey.

La razn de este enaltecimiento hay que buscarla en la nueva misin encomendada a este cuerpo en Afganistn, donde una atroz y encarnizada guerra de ocupacin encabezada por Estados Unidos busca garantizar a los pases de la OTAN los recursos naturales del Caspio, liquidar cualquier resistencia popular a sus planes de ocupacin con la excusa Talibn, impedir la desestabilizacin de Paquistn, el aliado nuclear en la zona, estableciendo una base frente a la emergencia de la India como potencia global, y cerrar el paso a la expansin rusa hacia el ndico, el objetivo original por el que Estados Unidos promovi durante la Guerra Fra el fundamentalismo islmico al que hoy dice combatir. Los actos del V Centenario son la despedida de las tropas, que estarn en la regin de Bagdish en prximas fechas de junio, coincidiendo con un agravamiento de la situacin militar en la zona para los ocupantes.

Con destino a Afganistn, cerca de 280 soldados del Regimiento Soria han estado haciendo maniobras en el campo de tiro de Pjara, movindose con fuego real en torno a viviendas habitadas de la localidad de Fayagua. Pero en lugar de hacerse eco de las quejas de estos vecinos, el alcalde de Pjara, Rafael Perdomo, del PSOE, ha pagado de los impuestos de estos mismos vecinos una placa elogiosa para el Regimiento Soria, inaugurada en Puerto del Rosario la semana pasada en presencia de Marcial Morales (CC) y Eustaquio Santana Gil (PSOE), que se congratularon por la celebracin de la efemride. En la placa puede leerse: Regimiento de Infantera Soria N 9; 1509-2009; Al Servicio de Espaa. Luego veremos qu servicios fueron estos.

En Coalicin Canaria, el alcalde de la capital majorera, Marcial Morales, quiso otorgar una medalla municipal al regimiento con motivo de la conmemoracin del aniversario. Sin embargo, algunos miembros de la extinta Asamblea Majorera, molestos por la contradiccin que esto supone con la posicin histrica de este partido respecto a la Legin y el campo de tiro, lograron que en el ltimo momento no se concediera la medalla, justificndolo en que no se ajustara al Reglamento de Honores y Distinciones del ayuntamiento. Hay que recordar que, en 1994, el Tercio de La Legin de triste memoria en Fuerteventura recibi la Medalla de Oro de Canarias de manos de Jos Mendoza, aliado de AM en la recin creada Coalicin Canaria, mientras en la calle se reprima a quienes protestaban. Todos podemos recordar aquella fotografa de Carmelo Surez (PCPC) humillado contra el suelo por la embestida de la polica frente al Teatro Prez Galds de Las Palmas. Otra fotografa famosa es la del senador Gerardo Mesa, quien fuera presidente del Cabildo de Fuerteventura en los momentos ms aciagos de la presencia legionaria en la isla, llevado en volandas el 28 de mayo de 1991 por agentes antidisturbios de la Guardia Civil, por manifestarse pacficamente contra un radar militar en la montaa La Muda: Era la manera que tena el pueblo -y yo, acompandole- de protestar por tanta militarizacin de la isla, declar Mesa Noda ms tarde en el Senado ante el entonces ministro del Interior Jos Luis Corcuera (PSOE). Ahora, tanto el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, como el diputado Jos Miguel Barragn, dicen que ellos nunca fueron antimilitaristas.

Mario Cabrera promovi recientemente desde el Cabildo la ereccin de un monolito conmemorativo en acto de homenaje a los soldados fallecidos en el accidente del 11 de abril de 1972 en los llanos de Tefa durante las maniobras Maxorata de la Brigada Paracaidista (BRIPAC). El acto de Tefa es significativo del plegamiento castrense de los cargos pblicos de Fuerteventura en sentido tan retrgrado como contrario a la recuperacin de la memoria histrica de la guerra civil y la dictadura. Las reminiscencias franquistas que rodean este tipo de homenajes, donde se celebra al ejrcito y se echa tierra sobre sus vctimas, ofreciendo legitimidad democrtica a versiones construidas para ocultar hechos vergonzosos o criminales, a la vez que se multiplican las maniobras en suelo insular, son de una sumisin escandalosa. En el caso del accidente de la BRIPAC, hoy sabemos que la responsabilidad de los mandos del operativo qued encubierta por la destruccin de pruebas, la censura y el ocultamiento de informacin, que habran demostrado que la orden de salto se dio desde Los Estancos con conocimiento del viento reinante, exponiendo a los paracaidistas al riesgo de muerte. Fallecieron 11 legionarios y quedaron heridos otros 40. La dictadura militar franquista nunca asumi ninguna responsabilidad por lo ocurrido. En el ejercicio Maxorata participaban veteranos de las campaas de Ifni y el entrenamiento se haca con vistas a la descolonizacin del Shara. El homenaje es inseparable de la poltica colonial espaola en frica, que merecera una captulo propio en la recuperacin de la memoria histrica del franquismo, pero el Cabildo se prest a una versin acrtica de los hechos de 1972.

Haciendo memoria del Regimiento Soria

La Brigada Paracaidista, La Legin, los Regulares y el Regimiento Soria son fuerzas militares de choque, de reaccin rpida, y han coincidido en la retirada colonial espaola. Pero de estos tres cuerpos, el Soria es la unidad ms antigua, seguida de los Regulares (1911), la Legin (1920) y, ms tarde, la BRIPAC (1955). Desde las guerras del Rif (1911-1926) hasta Ifni-Sahara (1957-1975), los Regulares, el Tercio y el Regimiento han actuado juntos en toda clase de tropelas sangrientas tanto exteriores como interiores, acompaando con tanta brutalidad como impunidad la retirada colonial y la represin del cambio social al servicio de los intereses ms conservadores y derechistas. Esta es la verdad que el homenaje que se celebra en Fuerteventura pretende ocultar remontndose cinco siglos atrs.

El sinsentido de la propia conmemoracin de un V Centenario salta a la vista si se tiene en cuenta que el regimiento ha cambiado de nombre y composicin casi 20 veces durante ese tiempo, disolvindose y recomponindose sucesivamente, de manera que lo que se celebra es la historia de un nombre atribuido a distintas unidades de infantera, ms que de un determinado cuerpo militar propiamente dicho, pero con un denominador comn: su carcter sangriento, epteto del que todava presumen los mandos, otorgado en la batalla de Rocroy en 1643. Ya sea como regimiento, o como tercio, el nombre de Soria fue inspirador para la creacin de La Legin por Milln Astray, quien durante su formacin militar vivi de cerca las operaciones coloniales de la infantera espaola en Cuba, Filipinas y El Rif, que figuran en el historial del Regimiento Soria. De hecho, son el completo fracaso militar de unidades como esta y el rechazo social al reclutamiento los motivos que provocan la creacin de un cuerpo de extranjeros inspirado en la Legin Francesa, como antes ocurre con los Regulares.

Curiosamente, los mritos atribuidos al Regimiento Soria son ese rosario de sonados fracasos y de resistencias sociales que representan la disolucin de un Imperio, su continua retirada territorial y colonial en medio de una sangra de intiles batallas al servicio de elites europeas como los Borbones, acciones absolutamente desconectadas de cualquier inters popular y, por el contrario, empleadas con salvajismo en las luchas de clases que jalonan la historia contempornea de formacin y consolidacin del estado espaol. Resulta chocante comprobar cmo los propagandistas del V Centenario del Regimiento Soria incluyen todas esas banderas, corbatas y condecoraciones, incluyendo no slo las campaas coloniales en Amrica, frica y Asia, sino tambin las recibidas durante la Guerra Civil y el franquismo. De hecho, no slo en los estandartes y escudos de armas, sino en los historiales editados por el propio Ministerio de Defensa se menciona el papel de esta unidad durante la Guerra Civil, sin dar detalles sobre los servicios prestados que merecieron la condecoracin del bando fascista, sin que a nadie se le caiga la cara de vergenza.

Ro Tinto

La entrada del Regimiento Soria en la historia contempornea espaola tiene lugar a partir de la huelga declarada en las minas de Ro Tinto el 1 de febrero de 1888, contra la compaa britnica Ro Tinto Company Limited. El conflicto est motivado por el uso de la tcnica crematoria denominada teleras, a cielo abierto, cuyos gases txicos resultan letales para las poblaciones cercanas. A la movilizacin se suman miles de manifestantes con sus familias, que puede ser considerado un hito en la historia del movimiento anarquista, obrero y campesino espaol, tanto por su convocatoria como por su trgico final. La creacin de la Liga Antihumista, promotora de la otra movilizacin simultnea a la de los obreros, es tambin uno de los primeros hitos histricos de los movimientos ambientalistas que se conocen, si bien este se debe a los perjuicios causados a las explotaciones agropecuarias de la terratenencia de Zalamea La Real, antigua cabeza municipal.

La historia de las responsabilidades en los sucesos de Ro Tinto viene encubierta por una confusin deliberada. Las fuentes indican que el Gobernador, Agustn Bravo y Joven -por cierto, de los Bravo de Laguna de Gran Canaria, donde fue Subgobernador antes del destino a Huelva-, desplaz un denominado Regimiento de Pava. La batalla de Pava, de 1525, en la que tambin particip un antecesor del Soria, dio en efecto el nombre de la ciudad a una unidad militar. Pero en 1888 no era un regimiento de infantera, sino una unidad de caballera, los Hsares de Pava. En el momento de la manifestacin, en Ro Tinto haba, en efecto, un escuadrn a caballo junto a numerosos guardias civiles, pero stas fuerzas no arriban en el tren, ya se encontraban all, y fueron retiradas cuando llegaron las tropas de infantera frente al ayuntamiento. Otras fuentes concretan que en Ro Tinto intervinieron dos compaas del Regimiento del general Pava, que haban sido acantonadas en Huelva para reprimir los movimientos obreros. Se acerca ms a la verdad. El general Pava no slo acab con la I Repblica a lomos de su caballo en enero de 1874. Antes de eso dirigi a las rdenes de Salmern la ofensiva militar contra el movimiento anarquista y cantonalista en Andaluca, que era un desafo territorial a la vez que comunero, ligado a las secciones de la Internacional. En sus artculos sobre el levantamiento espaol de 1873, Federico Engels analiza crticamente la actividad anarquista:

En Sanlcar el pueblo es dueo de la situacin!, exclama triunfalmente Solidarit rvolutionnaire. Los aliancistas, que tambin aqu, en contra de sus principios anarquistas, instituyeron un gobierno revolucionario, no supieron por dnde empezar a servirse del Poder. Perdieron el tiempo en debates vacuos y acuerdos sobre el papel, y el 5 de agosto, despus de ocupar las ciudades de Sevilla y Cdiz, el general Pava destac a unas cuantas compaas de la brigada de Soria para tomar Sanlcar y no encontr la menor resistencia.

Resuelta la erradicacin militar del movimiento revolucionario andaluz, el general Pava disolvi las Cortes constituyentes de la I Repblica Federal y dio el poder a Serrano y Sagasta, quienes persiguieron y deportaron a miles de cantonalistas, continuaron reprimiendo al movimiento obrero y prepararon el regreso al trono de Alfonso de Borbn, que fallece en 1886. Durante la regencia, en 1888, Pava contina siendo un general en activo y con algunas responsabilidades gubernamentales. Despus de ser empleado en la Segunda Guerra Carlista, a partir de 1876 el Regimiento Soria vuelve a vincularse a Andaluca, concretamente a Sevilla, con la finalidad de sofocar cualquier resistencia social al nuevo rgimen, que aparece mezclada con las expresiones colectivas de la lucha de clases en la agricultura, la industria y la minera andaluzas. Para la poblacin trabajadora, esa unidad contina siendo el regimiento de Pava.

El Regimiento de Soria, formado por dos batallones, es desplazado a Ro Tinto con el Gobernador Bravo y Joven para contener por la fuerza un movimiento social que supone el tipo de desafo de agitacin anarquista en cuya represin se ha especializado la unidad militar desde una decada antes. Dos centenares de soldados de infantera son desplazados en tren a la localidad a las rdenes del teniente coronel cubano Ulpiano Snchez Echevarra, que despus se ir a combatir a Cuba y acabar destinado a Santa Cruz de Tenerife, donde fallece por enfermedad y recibe sepultura en 1908, con 60 aos.

Suceden los hechos que darn nombre al ao de los tiros. En la Plaza de la Constitucin de Ro Tinto, donde se confluyen las manifestaciones anti-humista y anarquista el 4 de febrero, la tropa del Regimiento Soria se despliega ante la multitud indefensa y, tras una ceremonia de confusin e imprecaciones del Gobernador y del Teniente Coronel desde el balcn municipal, de improviso, los soldados apuntan y disparan varias descargas a bocajarro. Luego, avanza entre cadveres rematando a bayoneta calada. El corresponsal de La Repblica describe el suceso:

En la hora que tomo la pluma estoy horrorizado y siento que al leer esta se horrorizar tanto como 18.000 o 20.000 criaturas que existen alrededor de las minas de Riorinto... A las doce de la maana se present otra manifestacin del pueblo de Zalamea la Real, en nmero de 1.300 personas, con el Ayuntamiento y su banda de msica. Como media hora antes haban llegado 200 soldados del Regimiento de Pava, mandados por el Coronel graduado; al pasar la tropa fue vitoreada; form en la plaza en dos filas y en medio toc la msica piezas escogidas. A las cuatro se present el Gobernador, sali al balcn y dirigi la palabra al pueblo... En este tiempo se haban ido muchos pues de 20.000 personas que eran antes quedaron unas 5 o 6.000 pegadas a los soldados. Volvi a salir por tercera vez al balcn el Gobernador (Agustn Bravo) con el teniente coronel y el pueblo creyendo que iba a decir algo, se qued como si estuviera en misa. De pronto los soldados de Pava como obedeciendo una sea, formaron cuadros y rompieron fuego graneado a boca jarro, tan terrible que se produjo un movimiento tan enrgico y potente, que los poyos de la plaza son arrancados de cuajo y al que huye consternado y al que se tira al suelo vuelve a disparrsele y por la espalda, sin mirar en sexos ni en edades.

El peridico de la Coalicin Republicana relata as lo ocurrido:

Cuando con ms alegra y confianza se hallaban los manifestantes apiados, en nmero superior a 12.000, en las estrechas calles adyacentes y plaza, mandaron retirar la caballera del sitio que ocupaba y acto seguido una descarga cerrada, inmensa, cuyos proyectiles barrieron aquella masa humana, puso en fuga desordenada a la multitud, que dej en el suelo muchos cadveres y heridos y se atropell por las calles, lanzando gritos de pavor y de violenta ira. Quin dio la orden de fuego? Hasta ahora no se sabe. Fue el gobernador? Fue el jefe militar? La soldadesca inconsciente, la mquina estpida que obedece y mata, el soldado que dirige la boca del fusil al pueblo de donde sali y a donde volver, gozaba con la vista de la plvora y la sangre. Con el testimonio de centenares de personas que presenciaron el hecho, podemos afirmar que los manifestantes no profirieron ni un grito subversivo, no sali de ellos una provocacin ni un acto que molestase a la tropa ni a las autoridades.

La masacre de decenas de personas indefensas en Ro Tinto qued inmortalizada en un poema de Juan Delgado que incluye los versos siguientes:

Ay regimiento de Soria,

en negro y sangre escribiste

las palabras de tu historia!

Cuntos muertos, dime, Ro,

cuantos fueron enterrados

entre la escoria caliente

condenados al olvido?

Agustn Bravo y Joven regres a Canarias, ocupando el cargo de administrador provincial de contribuciones en Tenerife en 1890, e inmediatamente fue destinado a Cuba, como Gobernador de la Regin Central, provincia de Matanzas, regresando aos ms tarde a Gran Canaria a ocupar diversas responsabilidades, donde se jubila en su antiguo puesto de Subgobernador en 1901. Es de destacar las novelas 1888. El ao de los tiros, de Rafael Moreno, y El corazn de la tierra, de Juan Cobos Wilkins. Sobre esta ltima el director de cine Antonio Cuadri rod la pelcula del mismo ttulo en 2007, que recrea parcialmente los hechos. En el programa de actos del V Centenario en Fuerteventura se incluye el visionado de la pelcula Alatriste, un bodrio militarista de rancio espaolismo inspirada en Arturo Prez-Reverte, en cuyas escenas finales se reproduce de manera un tanto sdica y exaltada la batalla de Rocroy, una carnicera sin sentido de supuesto orgullo espaol. Pero una pelcula como El Corazn de la Tierra sera ms adecuada para dar cuenta de los servicios prestados por el regimiento en poca contempornea.

Represin de huelgas

Una vez consumada la vesania de 1888, qued una impronta de terror e indignacin tan marcados en toda Andaluca, que el Regimiento fue acuartelado durante varios aos. Sin embargo, una vez establecido oficialmente en su sede del Cuartel de San Hermenegildo en Sevilla en 1898, con esa triste fama seguir siendo empleado de manera sistemtica contra el movimiento obrero y campesino, alternando esa funcin coercitiva con la participacin en los desastrosos conflictos coloniales. La prensa de principios del siglo XX as lo refleja:

14 de junio de 1900

Por una huelga

Sevilla. Ha marchado Ro Tinto el segundo batalln de infantera del regimiento de Granada. Se dice que estn preparadas tres compaas del regimiento de Soria y un escuadrn de caballera del regimiento de Alfonso XII, por si se agravase la huelga.

7 de junio de 1911

Se han declarado en huelga 150 obreros de la fbrica de cermica de Laffte, motivando la huelga el no aceptar el fabricante las nuevas tarifas que le presentaron los operarios. Se dice qu estn preparadas para marchar Jerez, caso de exigirlo las circunstancias, fuerzas de infantera del regimiento de Soria.

5 de octubre de 1912

En Gerona

Segn partes recibidos en el centro de Unin Ferroviaria contina la huelga en toda la seccin. Los trenes llegaron hoy con bastante puntualidad. El presidente de la Unin Gremial ha telegrafiado al presidente del Consejo de ministros, suplicando al gobierno que procure buscar una solucin la huelga ferroviaria por reclamarlo los intereses del comercio. Como anunci ayer, hoy las nueve de la maana, sali una compaa del regimiento de Soria, con objeto de vigilar algunos puntos de las poblaciones de la lnea de Olot Gerona.

Abril 1913

Noticias alarmantes

Madrid, 2-12. Nuevos despachos recibidos de Ro-tinto, dan cuenta de que la agitacin sigue en aumento, temindose serias complicaciones.

Fuerzas Rio-Tinto

En vista de las noticias intranquilizantes que se van recibiendo, el Gobierno ha dispuesto que marche inmediatamente Ro-tinto, el primer batalln del regimiento de Soria.

Julio 1913

De Ro-tinto

Los ltimos despachos que ha recibido el Gobierno referentes la situacin de los obreros en Ro-tinto, acusan gran intranquilidad.

Refuerzos

Dicen de Sevilla que, obedeciendo rdenes del Gobierno, marchar con toda urgencia Ro-tinto una compaa del regimiento de Soria, con objeto de atender al restablecimiento del orden entre los trabajadores de las minas. Dicha compaa se compondr de 100 hombres unindose las fuerzas all existentes para el caso preciso de que se necesite el auxilio del Ejrcito.

Impresiones

Existe la impresin de que la agitacin en Ro-tinto es motivada por la propaganda de determinarlos individuos quienes se les conoce por su cualidad de perturbadores.

12 de agosto de 1914

En Sevilla.

Esta noche ha marchado Linares una compaa del regimiento de Granada. Dcese que causa de la paralizacin de los trabajos de las minas, se teme alteracin del orden pblico. En el mismo tren ha marchado otra compaa del regimiento de Soria para Bailen, donde tambin se han paralizado los trabajos de las minas.

18 de septiembre de 1913

Huelva 17. Llegaron fuerzas del regimiento de Soria, de guarnicin en Sevilla, venidas con motivo de la huelga. Esta tiende un arreglo. En Riotinto concntranse tambin fuerzas. Aunque el director se niega despedir los capataces que motivaron la huelga, esprase que transigir.

26 de junio de 1914

La huelga agraria

Sevilla. En el tren de Utrera salieron ochenta soldados del regimiento de Soria con motivo de la huelga de los obreros agrcolas. Las fuerzas las manda un capitn. La huelga se ha agravado. Hoy no trabajarn los albailes. Los industriales y comerciantes se muestran propicios al cierre y a socorrer a los huelguistas.

Son slo algunos ejemplos de la utilizacin del Regimiento Soria en la represin del movimiento obrero. Cabe resaltar el papel de esta unidad junto a la Guardia Civil en la represin de la huelga general revolucionaria de agosto de 1917, que haba sido convocada por Pablo Iglesias, Besteiro y Largo Caballero, entre otros, de acuerdo con la CNT. Las tropas irrumpieron en Nerva, un pueblo de la cuenca minera de Ro Tinto, y el 16 de agosto dejaron una decena de muertos y ms de 30 heridos.

Guerra del Rif

La creciente implicacin espaola en la Guerra del Rif coloc la atencin del ejrcito en el frente magreb, para defender los intereses del grupo de Romanones, los Urquijo, Ybarra, etc. y Juan March, que se enriquecieron gracias al conflicto con las minas de hierro, la ruta del cannabis y el trfico de armas. Juan March armaba tanto a las tropas espaolas como a la insurgencia rifea. No se debe olvidar que la Semana Trgica de Barcelona se inici durante el embarque de tropas para la intervencin en el Rif. Tampoco el nefasto papel de la Monarqua, con el trono ocupado por Alfonso XIII. Hay que recordar las palabras de Pablo Iglesias, en medio de interrupciones y gritos que lo acusaban de injuriar al ejrcito:

La guerra del Rif ha sido una guerra de conquista, no en defensa del honor nacional, y por eso nosotros, y los que piensan como nosotros, nos oponamos a ella Que las fuerzas enviadas al Rif no lo fueron para reparar ninguna ofensa al pabelln espaol, sino para apoderarse de una parte de l, no es ahora una suposicin, como al principio de la guerra, sino un hecho Ha sido, pues, una guerra de conquista, una guerra en la que se ha atentado contra la independencia de un pueblo.

Pablo Iglesias fue quien dijo que la campaa del Rif haba provocado tal cmulo de violaciones, desfalcos y latrocinios capaces de enrojecer a las estatuas. Y en esos territorios actu el Regimiento Soria, junto a la Legin despus que fue creada. En la hoja de servicios difundida por Defensa dice que el Regimiento Soria n 9 combati en la zona de Larache, desde 1921 hasta la pacificacin. Dos testigos de excepcin relatan las terribles experiencias vividas en el frente rifeo:

Cuando atacaba, el Tercio no reconoca lmites a su venganza. Cuando abandonaba un pueblo, no quedaba ms que incendios y los cadveres de hombres, mujeres y nios. As, fui testigo ocular de la destruccin total de los pueblos del Beni Ars en la primavera de 1921. Cuando se asesinaba a un legionario en una marcha solitaria por el campo, se degollaban a todos los hombres de los pueblos vecinos, a no ser que se presentase el asesino. (Arturo Barea).

Es la guerra. Esto es la guerra. La banderita en el mstil de la escuela, la Marcha Real, la historia, la defensa nacional, el discurso del diputado y la zarzuela de xito. Todo aquello, rodeado de condecoraciones, trae esto. Si aquello es la patria, esto es la guerra: un hombre huyendo entre cadveres mutilados, profanados, los pies destrozados por las piedras y la cabeza por las balas (Ramn J. Sender).

Sanjurjada

Cuando es proclamada la II Repblica, el 14 de abril de 1931, los trabajadores republicanos movilizados no se olvidan del papel represor del Regimiento Soria. Un grupo de manifestantes dispara contra el cuartel en Sevilla. Los soldados responden con el resultado de un muerto y varios heridos. Pero pocos das ms tarde, sin embargo, la banda del regimiento ya aparece tocando bajo los colores de la tricolor.

Como hemos visto, el papel principal de esta unidad militar en territorio espaol haba sido desde la I Repblica intervenir como un instrumento armado de represin y terror al servicio de los sectores monrquicos, caciquiles y nacional-catlicos, contra cualquier reforma democrtica y contra el movimiento obrero y campesino. Por eso era, en cierto modo, inevitable, que su sede de San Hermenegildo en Sevilla se convirtiera en un centro conspirativo y operacional de primer orden para el golpismo.

La reforma militar de Azaa (1931-1933) intent mermar la influencia del nutrido grupo de curtidos mandos africanistas cuya experiencia y mritos en la pacificacin del Rif haban acelerado de forma exponencial y multiplicado los ascensos y la oficialidad, hasta crear una losa colonialista que era, de hecho, incompatible con un estado democrtico, como lo haba sido en 1871; pero a la vez el Gobierno requera el concurso de este ejrcito como fuerza represiva para contener la organizacin revolucionaria del movimiento obrero y campesino e impedir que fuera ms all de una democracia liberal convencional. Esta doble intencin de los gobiernos republicanos hasta la victoria del Frente Popular provocaba el rechazo de esos militares, a la vez que los pertrechaba para convertir el rechazo en alzamiento.

El cuartel del Regimiento Soria acoge en 1932 la Sanjurjada. A l son conducidos en las horas decisivas del 10 de agosto los concejales y alcalde de Sevilla que se han opuesto al golpe de Jos Sanjurjo, veterano de Cuba, Melilla y Alhucemas, Comandante General de frica, marqus del Rif y, con la repblica, director general de la Guardia Civil y ms tarde de Carabineros. Sanjurjo haba jugado un rol destacado en el golpe de Primo de Rivera y defenda la posicin de Juan de Borbn, el padre del actual monarca. A mediados de julio, Sanjurjo pidi iniciar el levantamiento en Sevilla y se contact especialmente a los mandos del Regimiento Soria el coronel Rodrguez Polanco-, que apoyaron la intentona.

Sanjurjo recibi a los periodistas en el cuartel de San Hermenegildo, afirmndoles que el movimiento no tena carcter monrquico, pues solamente se diriga contra el actual Gobierno. El general Sanjurjo reuni separadamente a jefes, oficiales y clases en el cuartel de San Hermenegildo, recabando su concurso para el golpe que pretenda dar Al gobernador civil se le condujo al cuartel de San Hermenegildo, donde qued en calidad de detenido.

Guerra Civil

Con la II Repblica, el Regimiento Soria n 9 pas a denominarse Granada n 6, aunque en Sevilla segua conocindosele por su antiguo nombre. Por eso el papel de esta unidad en el Ejrcito del Sur comandado por Gonzalo Queipo de Llano durante la Guerra Civil ha quedado disimulado, como en el caso de Ro Tinto, bajo un cambio de denominacin. Con la guerra, el regimiento pas de contar slo con 2 batallones a movilizar 22.

Al igual que Pava o Sanjurjo, los conspiradores del 18 de julio haban previsto otorgar a Sevilla un papel decisivo en el alzamiento. Naturalmente, el centro de inters para la concertacin de voluntades y fuerzas golpistas en la capital andaluza era el cuartel de San Hermenegildo. Su importancia se vio incrementada en las primeras horas del golpe debido al fracaso inicial en Cdiz y Mlaga, que result providencial para Queipo de Llano, un oportunista desquiciado, inspector general de carabineros, que se encamin con mucho atrevimiento y pocas garantas a la sede de la Divisin Militar y de all al acuartelamiento. Los mandos fieles a la repblica son reducidos y Queipo arenga a unos 130 soldados del Regimiento Soria, que se suman a la rebelin. Seguidamente, difunde un bando de "estado de guerra" y ocupa la Maestranza de Artillera. La "batalla por Sevilla" se inicia contando con 76 hombres de Infantera e Intendencia.

En los primeros das hay mucha confusin en Sevilla, la incertidumbre es grande. Pero Queipo logra tomar el aerdromo de La Tablada, facilitando el puente areo para la llegada de la Legin y los Regulares a partir del da 20 de julio. Con estos se formarn las comunas mixtas en las que se integra el regimiento Soria. Los mandos golpistas Castejn, Haro, Garrigos y Gutirrez Prez dirigen con Queipo una represin encarnizada y sin piedad en Sevilla y en los pueblos.

"Es necesario crear una atmsfera de terror, hay que dejar sensacin de dominio eliminando sin escrpulos ni vacilacin a todo el que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresin, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado". (Mola: Instruccin Reservada n 1).

El terror se interna en los barrios sevillanos, a travs de detenciones, torturas y fusilamientos masivos. Son crmenes extrajudiciales basados en delaciones, listas negras o informes oficiosos. Ser votante de izquierda, de familia de republicanos o haber discutido de poltica era suficiente para acabar asesinado.

Segn el listado solicitado por el juez Baltasar Garzn en 2008, en Andaluca la represin provoc la mayor carnicera, con 42.000 personas fallecidas, aunque la cifra podra elevarse de 50.000 porque se advierte que faltan muchos nombres. Las circunstancias de muchas de estas muertes debidas a la accin de las columnas mixtas en las que participaba el Regimiento Soria fueron realmente terribles, abominables. Queipo de Llano se hizo famoso por sus alocuciones radiadas desde Sevilla del avance y objetivos de sus tropas:

Para Gerald Brenan, que le escuchaba horrorizado desde Mlaga, no caba duda de que Gonzalo Queipo de Llano era un "sdico nato". Arthur Koestler estaba de acuerdo. El joven periodista del News Chronicle de Londres haba llegado a Sevilla a finales de agosto de 1936 con una carta de presentacin para Queipo firmada por Gil Robles, y asisti en Unin Radio a una de sus arengas. Despus, el general le describi durante diez minutos, "en un torrente ininterrumpido", y con una pltora de detalles repugnantes, las atrocidades que, segn l, se cometan en la zona republicana: mujeres preadas desventradas, fetos destrozados, dos nias de ocho aos atadas a las rodillas de su padre, violadas y luego los tres rociados con gasolina e incendiados... Mientras hablaba, al general se le iba formando una extraa espumilla en las comisuras de los labios, y sus ojos volvan a adquirir el brillo que Koestler haba notado mientras hablaba, exaltado, ante el micrfono. El periodista lleg a la conclusin de que se trataba de "una perfecta demostracin clnica de psicopatologa sexual". (Ian Gibson, Queipo y la Propaganda, El Pas, 15 de abril de 2003).

Las arengas radiofnicas de Queipo se hicieron famosas por su fraseologa fantica y delirante, que jaleaba y anticipaba el asesinato de miles de civiles, e incluso se dice que pudieron inspirar ms tarde a Goebbels.

"Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrn lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen.

Al menos 3. 500 mujeres fueron violadas por las tropas en la campaa represiva de Andaluca.

"Maana vamos a tomar Peaflor. Vayan las mujeres de los "rojos" preparando sus mantones de luto".

"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: Morn, Utrera, Puente Genil, Castro del Ro, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coaccin ante vosotros; que si lo hiciereis as, quedaris exentos de toda responsabilidad".

A pesar de todo este salvajismo, de todos estos crmenes, en los historiales de mritos del Regimiento Soria que se han difundido por el Ministerio de Defensa con motivo del V Centenario, se mencionan textualmente como hechos de armas los siguientes:

Se destaca en la ocupacin de Sevilla, donde se encontraba la guarnicin, obteniendo por ello una Medalla Militar Colectiva. Llega a encuadrar un total de 22 batallones ms 2 de trabajos. Combate en todos los sectores de Andaluca y Extremadura, destacndose en sus diversas actuaciones en el Sector de Pearroya, donde la Compaa 2/VII consigue una Medalla Militar Colectiva. El 4 Batalln. combate en Madrid, el 8 en el Norte, el 306 en Aragn, el 307 en el Oeste de Catalua y el 534 en Toledo.

Para saber contextualizar esta impresentable hoja de servicios fascista con que el PSOE y la Casa Real han propuesto rendir honores a esta unidad militar, podemos recordar qu se deca en el 450 Aniversario del regimiento, en pleno franquismo, para descubrir pequeas, pero significativas, diferencias:

Valga para todos la mencin que hacemos del ms antiguo de los Cuerpos de la 'valerosa el creado con la denominacin de Tercio de Npoles en 1509 -cumple ahora su cuatrocientos cincuenta aniversario-, rebautizado luego con varios nombres, hasta tomar el de regimiento de Soria, que conserva. Tiene por sobrenombre el Sangriento. Asisti a la clebre batalla de Pava, a la de San Quintn, siti Harlem, reconquist Maestrich, tom Amberes, rindi Ostende, asalt Breda y en Norlinga su alfrez Viedma gan por s solo tres banderas. Fue en Rocroy -donde mengu nuestra estrella- que se le aadi el mote de Tercio de la Sangre. Pele en Italia, Amrica y Marruecos, en la Guerra de la Independencia, en las luchas civiles y en Cuba se mostr digno de su historial. Tuvo por coronel al que haba de ser regente del Reino, don Baldomero Espartero, duque de Luchna y prncipe de Vergar.

Y este historial es trasunto de tantos otros gloriosos! La guerra de frica de 1859-1860, cuyo primer centenario se celebra actualmente y en la que los voluntarios catalanes rayaron tan gran altura, con Prim en los Castillejos, los episodios de Tetun y Wad Ras. Y, por ltimo, cmo no evocar como smbolo de herosmo colectivo los nombres de los islotes de Quijorna, de Castillo de Villafranca, de Villanueva del Pardillo en la batalla de Brunete de nuestra Cruzada de Liberacin? Un puado de hombres aniquilndose en cada islote para detener, hasta conseguirlo, el alud rojo internacional, que hace exclamar al invicto general Milln Astray que Brunete en 1937 borra el nombre de Rocroy de 1643 al destrozar la infantera extranjera enemiga.

En el da de la Inmaculada, qu gozo poder evocar tanta gloria de nuestra Infantera, compendio de todas las de los Ejrcitos de la patria! Vaya hacia la Reina de las batallas el homenaje de nuestra admiracin profunda y emocionada. (Fernando Jansa, La Infantera, Reina de las batallas, La Vanguardia, 8 de diciembre de 1959).

Diez aos ms tarde, en junio de 1969, la Direccin General de Poltica Interior autoriz la apertura de una suscripcin local en Sevilla para recaudar fondos con el fin de erigir un monumento en memoria del Teniente General Queipo de Llano. La nota de prensa anuncia cul puede ser el emplazamiento: Aunque no ha sido determinado an definitivamente el emplazamiento del monumento, parece ser que se situar en el lugar que ocup el cuartel del Regimiento de Soria nmero 9, junto a la plaza del Duque de la Victoria, y donde hoy se encuentra la plaza del 18 de Julio. El retrato ms famoso de Queipo, desaparecido, fue pintado por Carlos Vzquez. En l se ve al militar acompaado de su ayudante disponindose a dirigirse al Regimiento Soria en el cuartel de San Hermenegildo.

Por la Memoria Histrica

Los honores que le concedi la Iglesia a Queipo y a su esposa continan siendo hoy objeto de polmica: enterrado en la baslica de La Macarena, donde cuenta con una placa conmemorativa, la Hermandad de La Macarena contina paseando en Semana Santa un fajn de Queipo de Llano.

Es preciso sealar que, dada la finalidad criminal de este tipo de unidades de choque, es difcil incluso para el estado gestionar su existencia acuartelada en tiempos de paz, como ocurri con la Legin en Fuerteventura despus de 1975. As que el Regimiento Soria, creando una tradicin imitada luego por la Legin y la Brigada Paracaidista, se especializ en poner msica y desfile a las procesiones de Semana Santa, hasta el punto de ser casi ms conocido como banda de msica que como cuerpo militar, por razones obvias. Estas unidades son fervientes baluartes del nacional-catolicismo conservador que luego el franquismo convirti en rgimen.

La Federacin Estatal de Foros por la Memoria Histrica (FEFMH) ha propuesto en 2008 y 2009 a los responsables pblicos que se retire la reliquia del fajn de Queipo del paso procesional a un museo, pues resulta inconcebible que en pleno siglo XXI y formando parte de una sociedad democrtica, las instituciones que ustedes representan consientan en fechas tan sealadas la ostentacin pblica de un atributo de autoridad del directo responsable del asesinato de al menos 8.000 sevillanos, adems de otros miles de andaluces y espaoles en general, mediante farsas de juicio y ejecuciones extrajudiciales. Destacan adems que el golpista Queipo de Llano fue precursor de la violacin en masa de mujeres como arma de guerra con el fin de aterrorizar a la poblacin civil, algo que hoy se considera crimen de lesa Humanidad, y se preguntan qu beneficio puede suponer para las instituciones y la religin homenajear a un psicpata asesino.

Desde 1927, de manera casi ininterrumpida hasta septiembre de 1995, la banda de msica y desfile militar que acompaaba a esta Hermandad era la del Regimiento Soria n 9. La ntima unin entre el fascista y su tropa es clara.

Por eso no es posible comprender la actitud del PSOE en Fuerteventura sino como una deplorable incongruencia respecto a lo preceptuado en la Ley de Memoria Histrica, que exige dejar de homenajear, simblica y pblicamente, a los responsables de la Guerra Civil. Es incongruente porque el pleno municipal del Ayuntamiento de Sevilla acord el 18 de julio de 2008, por unanimidad de todos los grupos polticos, retirarle a Queipo de Llano la medalla de oro de la ciudad y el ttulo de Hijo Adoptivo de la misma. Tambin la Diputacin Provincial de Sevilla decidi revocar el 30 de octubre de 2008, el ttulo de Hijo Adoptivo que se le concedi el 25 de agosto de 1936, al considerarlo el mximo responsable de la represin que se desencaden en la provincia. La Consejera de Justicia de la Junta de Andaluca anunci en octubre de 2008 la creacin de un Centro para la Investigacin y la Documentacin de la Memoria Histrica de Andaluca, que tendr su sede en el antiguo cuartel de la Capitana donde Queipo de Llano inici el golpe en Sevilla el 18 de julio de 1936, que fue escenario de sus emisiones radiofnicas, tristemente famosas.

Si esto est pasando con el general que mandaba las tropas, resulta difcil de entender que el Regimiento Soria n 9, unidad militar que fue un destacado instrumento armado de los crmenes de Queipo de Llano, sea homenajeado invocando su larga lista de matanzas como hechos de armas merecedores de reconocimiento y celebracin. De hecho, este regimiento qued formalmente disuelto en Sevilla el 19 de diciembre de 1995, en virtud del Plan Norte, dentro de las reformas que siguieron al final de la Guerra Fra, en los prolegmenos de la plena integracin espaola en la estructura militar de la OTAN y de la total profesionalizacin del ejrcito. Por Resolucin 28/1996, de 8 de febrero, publicada en BOD n 37, de 21 de febrero, el teniente general jefe del Estado Mayor del Ejrcito, Jos Faura Martn, dispuso que el da 1 de febrero de 1996, causase alta, como unidad orgnica del Ejrcito de Tierra, el Regimiento de Infantera Ligera "Soria" nm. 9, con cabecera en Puerto del Rosario (Fuerteventura). El Regimiento qued encuadrado en la Jefatura de Tropas de Las Palmas, dentro del marco de la Zona Militar de Canarias y est constituido por el BIL III/9 "Fuerteventura" y el BIL. IV/9 "Lanzarote".

Circula el rumor de que en el transcurso de una recepcin diplomtica por aquellas fechas, alguien oy decir a un coronel britnico cunto le alegraba la desaparicin del Regimiento Soria, porque uno ingls se convertira as en el ms antiguo de Europa. Puesto en contacto con el Ministerio de Defensa, el Gobierno estim que no haba que hacer tal concesin a la prfida Albin, y mantuvo la denominacin para el batalln creado en Fuerteventura para sustituir a la Legin, que a su vez se instal en Almera. Es una manera de describir la escasa importancia que debiera merecer el homenaje del V Centenario, al margen de la improcedencia de la celebracin por las razones ya expuestas.

El Ministerio program actos en Soria, Sevilla, Toledo y Puerto del Rosario, las tres ciudades peninsulares actualmente gobernadas por el PSOE, y ante las dificultades de Marcial Morales para otorgarle una medalla se sum Pjara, tambin del PSOE, con su placa Al servicio de Espaa. Es la primera vez que un ayuntamiento majorero inaugura una placa en otro municipio. La implicacin del PSOE en el homenaje es, por lo tanto, notable, desde todas las instituciones donde ostenta responsabilidades. Pero es que nadie en el PSOE ni la UGT se va a acordar de lo miles de militantes y sindicalistas socialistas republicanos asesinados por el Regimiento Soria en unin del Tercio y los Regulares, cuyas fosas estn siendo redescubiertas y abiertas en medio del horror y la indignacin por toda Andaluca? Acaso no es responsable el Regimiento Soria de crmenes de lesa humanidad que en cualquier pas civilizado y respetuoso con los derechos humanos habra conducido a su disolucin o, como mnimo, a evitar su exaltacin?

El pueblo de Fuerteventura, que ha sufrido y sufre todava la ocupacin de su suelo por inters militar, se ha visto con este estrambtico homenaje obligado a ser mero espectador de una celebracin que le es totalmente ajena, con un desproporcionado boato publicitario que en todo recuerda a los actos de exaltacin del franquismo propios de las colonias africanas. No es difcil comparar aquel discurso de Pablo Iglesias contra la guerra del RIF, pronunciado en medio de improperios, con el de Fernando Sagaseta en el Congreso, setenta aos despus, sobre los desmanes de la Legin en Fuerteventura, en medio de las interrupciones destempladas de los diputados de UCD. No es tan difcil recordar el relato de crmenes descrito por Gerardo Mesa en el Senado, o toda la actividad desarrollada por Asamblea Majorera y Unin del Pueblo Canario durante aos para denunciar las connotaciones fascistas de todos aquellos hechos y, sobre todo, de la conducta poltica permisiva y justificativa adoptada desde las instituciones por los herederos del rgimen. Es una herencia lo suficientemente reciente y recordada como para darse cuenta de que en Fuerteventura, en la actualidad, cargos pblicos del PSOE y de CC han acabado demostrando ser los herederos de aquellos elementos tardofranquistas, depositarios finales de una desmemoria cmplice e interesada, del silenciamiento de todas aquellas tropelas y del acallamiento de la resistencia y denuncia popular contra ellas.

Bueno ser que nosotros no olvidemos:

Comparecencia del seor Ministro del Interior, don Jos Luis Corcuera Cuesta, a peticin del Grupo Parlamentario Mixto, para informar sobre los hechos ocurridos el 28 de mayo de 1991 en la Montaa de Muda, Isla de Fuerteventura (Las Palmas).

http://www.senado.es/legis4/publicaciones/pdf/senado/ds/CS0104.PDF

Fuerteventura : crnica de seis aos a travs de un oscuro alcalde.

http://bdigital.ulpgc.es/mdc/texto/pdf/0163114_00000_0000.pdf


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