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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2009

Debate sobre las relaciones entre Barcelona e Israel en el Centre de Cultura Contempornia de Barcelona
El Ayuntamiento de Barcelona, un seguro a todo riesgo contra los destrozos de los tanques israeles, se prepara para recibir a dirigentes sionistas

Alberto Arce
Rebelin


La plaza Barcelona

Con el objetivo de abrir un debate entre la ciudadana sobre el modo en que el doble discurso (ayudamos a Gaza en lo humanitario) y la inaccin ante el comportamiento israel (pero no vamos a modificar nuestra relacin con Tel Aviv) definen la pauta de comportamiento del consistorio barcelons (y el conjunto de la administracin pblica) el prximo domingo 31 de mayo se proyecta (http://www.cccb.org/es/audiovisual-ovni_2009_rizomas-29477), en el marco de la muestra audiovisual OVNI (http://www.desorg.org/dev/index.php?lang=es), el cortometraje documental Barcelona Gaza: el parque de la paz filmado el 17 de enero de 2009 sobre los restos de la Plaza Barcelona, en el barrio de Tel Hawa, al sur de la ciudad de Gaza.

Esta pieza ha sido editada con el apoyo de la Campaa Amb Palestina al Cor, que un grupo de organizaciones de la sociedad civil catalana mantiene con el objetivo de sensibilizar a la poblacin sobre el enfoque de derechos en los territorios ocupados.

Para ubicar el contexto de lo visto y vivido en la Plaza Barcelona, recordemos lo escrito en aquel momento, la maana del 17 de enero de 2008.
Los tanques han dibujado con sus orugas una rayuela de destruccin sobre toda la Plaza Barcelona, levantando el asfalto, destruyendo las graderas a travs de las cuales entraron, pasando por encima de las porteras y canastas de baloncesto, arrasando el quiosco, rompiendo toda la valla que cerraba su permetro, arrancando rboles, pasando por encima de ellos. Todo lo imaginable. Se han limitado a pasearse hasta destruirla, destrozando incluso el cartel que explicaba la donacin de la ciudad de Barcelona a la ciudad de Gaza y arrancando las letras que daban nombre a este parque. Barcelona-Gaza, Plaza de la paz.

Los edificios de los alrededores estn seriamente daados, con impactos de artillera que dejan al aire las habitaciones, todas las vas de acceso destruidas y, como se puede ver en las fotografas, con los vecinos cortando la ltima madera disponible, la de las sillas, para poder calentarse y cocinar en este fro invierno sin alimentos.

El Hermanamiento entre Barcelona y Tel Aviv


Desde 1998 (once largos aos) la ciudad condal es hermana de la capital de Israel. Dicho acuerdo se firm en el marco de un proceso de paz que, si en aquel momento agonizaba, hoy ya puede darse por definitivamente muerto. En 1998, no slo Tel Aviv se hermanaba con Barcelona. Tambin lo haca Gaza. Una dcada ms tarde, Gaza sobrevive, sitiada y bombardeada por el ejrcito de Israel mientras Barcelona y Tel Aviv planean continuar con sus estrechas relaciones. Gaza encerrada, Tel Aviv planeando actividades culturales y Barcelona pagando. Con nuestros impuestos. Nada es inventado. No tenemos ms que ir, sin demasiada investigacin, al diario Haaretz del 10 de febrero de 2008 que defina el hermanamiento entre Gaza, Barcelona y Tel Aviv como un esfuerzo por apoyar el Proceso de Oslo y fomentar proyectos culturales conjuntos financiados por el Ayuntamiento de Barcelona.

Cuando cambian, de manera relevante, las circunstancias de un acuerdo firmado a tres bandas, la lgica invita a replantearse la continuidad de dicho acuerdo o, al menos, una modificacin sustancial del mismo. El caso de la Plaza Barcelona plantea serias dudas, una vez ms, sobre la lgica del enfoque que se sigue desde nuestras polticas de cooperacin, respecto a la situacin de Gaza.

Reconstruccin?. Por supuesto. Los habitantes de la ciudad de Gaza necesitan recuperar sus espacios pblicos. Pero debemos asumir como poltica pblica incuestionable la mera reconstruccin de lo que Israel destruye? Deben limitarse a cubrir nuestros impuestos los gastos de la ocupacin israel de Palestina, incluyendo la destruccin de equipamientos pblicos?

Si ellos destruyen -no slo los espacios pblicos de los palestinos sino lo que nuestros impuestos pagan- y nuestras autoridades deciden reconstruir no sera correcto adoptar paralelamente medidas, legales o polticas, que sealasen que la situacin es insostenible y el modelo se ha agotado? Qu opcin adoptar el consistorio barcelons al respecto?

Me temo que nadie en el Ayuntamiento de Barcelona se plantea la ms mnima alternativa, ni siquiera abrir en pblico una reflexin sobre un nuevo enfoque o paradigma a la hora de dirigir sus polticas respecto a la situacin de Gaza.

No es suficiente, a estas alturas, con extender la chequera y pagar en silencio. Sancionando como vlido el comportamiento israel, sin rechistar, tapndolo, corriendo un estpido velo, cual aseguradora a todo riesgo que cubre lo que sus tanques destruyen.

Es hora de mirar a la cara a quien rompe y decirle que no es bien recibido como un igual mientras no modifique su comportamiento. Es hora de que entiendan que nadie va a pagar ms y sern ellos, los traviesos conductores de tanque que destrozaron la Plaza Barcelona, y quienes les enviaron a perpetrar tal violento paseo, quienes deben asumir responsabilidades por sus actos, no nuestros impuestos barceloneses.

En todo caso, las autoridades espaolas, catalanas, vascas y barcelonesas (y todas las dems) han tomado partido. Partido del lado de Israel. Aqu no va a pasar nada. Ya puede construirse el Muro, ya puede bloquearse Gaza, ya pueden morir miles de palestinos, que nuestras autoridades han blindado su rostro, sus palabras y su decisin. Todo est decidido Ya podemos sensibilizar, incrementar exponencialmente nuestra industria de la paz (decenas de personas dedicadas, con fondos pblicos, a redactar textos, organizar charlas, imprimir documentos, coordinar jornadas, rellenar millones de formularios y recoger cientos de facturas) que nadie mover un dedo para detener el comportamiento israel.

Podemos indignarnos, protestar, escribir cartas, reunirnos y justificarnos a nosotros mismos, incluso pueden salir a la calle miles de personas a protestar contra las masacres, que las autoridades consideran a Benjamn Netanyahu y Avigdor Liebermann socios en un proceso de paz que es necesario relanzar. Incluso se legisla a su favor y segn sus necesidades y siguiendo sus instrucciones (las de Israel).

An viene lo peor

Espaa asume la Presidencia de turno de la UE en enero de 2010. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha marcado la lnea a seguir y esa lnea avanza de la mano de Israel. Es probable que algunos de los mejores de proyectos de solidaridad desarrollados por ongs espaolas en Palestina comiencen a peligrar, comiencen a perder sus subvenciones y financiacin. Respondern que el hartazgo hace mella, que se financian proyectos que no alcanzan los objetivos planteados y no tiene sentido continuar apoyndolos. Es necesario aumentar dinero para lo humanitario, y todos nuestros esfuerzos deben centrarse en reforzar el proceso de paz. Signifique lo que signifique dicho proceso de paz. Es decir, nada. Lo importante es salir en la foto junto a las autoridades israeles.

Hace pocos das nuestros diputados cedieron ante las presiones del gobierno israel y aprobaron una modificacin sobrevenida de la Ley orgnica del Poder Judicial para garantizarles impunidad legal a los militares israeles en nuestro pas. La jurisdiccin universal ser modificada cuando existe una causa abierta, previsiblemente detenida y archivada en breve, gracias a la votacin del Congreso.

Probablemente, el siguiente paso, ya avanzado y planteado, es cortar progresivamente la financiacin de las ONGs que se mueven, para que no salgan en la foto. Ha comenzado a suceder. Si una actividad de sensibilizacin va a emitir un comunicado demasiado duro contra la poltica israel o sienta en torno a una mesa a organizaciones que no son del agrado de nuestro gobierno, esa actividad se cancela. Si un cartel, anunciando una determinada actividad, se refiere a la Campaa de Boicot al Estado de Israel o al rgimen de Apartheid, se retiran los logos de las entidades pblicas financiadoras del mismo, dejando entrever que quizs dicha actividad no recibir financiacin de nuevo, si un proyecto de cooperacin sobre el terreno, por mejor valorado tcnicamente que sea, molesta a los israeles, puede perder su financiacin de un plumazo, si una pieza documental es demasiado explcita, conviene rebajarla ya que quien la paga podra enfadarse. En este caso se trata, directamente, de autocensura. La peor de las limitaciones, la del miedo.

Lo peor no es la censura sino la autocensura. Cuando comienza la autocensura, ya que los poderes pblicos han dado sobradas muestras de cual es la tendencia a frenar, slo queda el activismo, como siempre, el regreso a los orgenes, los que probablemente nunca debieron abandonarse.

En enero, insisto, Espaa asume la Presidencia de Turno de la UE. Y Barcelona, s, recuerden, el lugar donde vivimos y pagamos impuestos, la ciudad hermanada con Tel Aviv, albergar una cumbre de la Unin por el Mediterrneo. Probablemente suceda en la primavera, dentro de menos de un ao. Y probablemente Benjamn Netanyahu y Avigdor Liebermann se conviertan en invitados de honor de nuestro Ayuntamiento. Por eso hay quien quiere que la sociedad civil se quede calladita y no proteste. No vaya a estropear la foto de familia. Aviso a navegantes. Comienza un ciclo de movilizacin que terminar ante la foto de familia de esa cumbre. George Orwell comenz relatando cmo se terminaba con un elefante en Asia. Termin por intercambiar muser y pluma en frtil convivencia. Paseando Barcelona. ...despus, cmo no, hubo interminables conversaciones sobre la muerte del elefante. El dueo estaba furioso, pero no era ms que un indio y no pudo hacer nada. Adems, segn la ley yo haba hecho lo correcto, ya que a un elefante loco hay que matarlo, como a un perro loco, si su dueo no consigue dominarlo Palestinos con trompa, elefantisicos en su deformidad; todos ellos terroristas cuyas vidas no valen ms que la estadstica, coreografiada en funcin de la cantidad y ritmo de su exterminio. Sin ensuciar las pginas de estilo. Dcadas despus, Asia regresa a Barcelona. Honrados ciudadanos de occidente a la espera de mejores tiempos para abandonar la pluma, y la cmara, buscando recuperar el muser que utiliz quien saba lo que significaba disparar contra un elefante.

El domingo da 31 de mayo en el Centre de Cultura Contempornia de Barcelona trataremos de abrir, una vez ms, este debate.


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