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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2009

Las dentelladas del otoo

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


1. Cuando las migajas de su cuerpo se organizaban tiernamente sobre la Avenida Matta, barrio donde sobreviven los ltimos talleres artesanales del cuero y el calzado cuna tambin del anarquismo durante la primera parte del siglo pasado-, eran las horas primeras de la madrugada del viernes 22 de mayo. Mauricio se deshoj tras la explosin infortunada de un extintor para incendios mezclado con plvora y un reloj. La madre y el hermano de Mauricio Morales son obreros. l viva en una casa ocupa en el cascarn viejo de Santiago donde organizaba una biblioteca; era estudiante de historia y haba sido profesor rural. Su corazn deshecho estaba armado de convicciones que resumen la sensibilidad de buena parte de la juventud rebelde en Chile.

La rabia social y existencial, combinada con el amor por la libertad y la igualdad son materiales que se multiplican en medio del otoo. Muchos saben que slo el pueblo en lucha tras sus intereses histricos es la garanta estratgica para las grandes transformaciones de la sociedad. Pero quin tiene la autoridad tica para cuestionar la decisin de un rebelde que pone su cuerpo, sin ms mando que su conciencia y sin jams cometer un crimen, salvo pequeos actos simblicos contra el capital comparados contra la violencia multidimensional de la minora privilegiada? La muerte de Mauricio no es parte de un debate poltico objetivable por las teoras y los plpitos. Es un gesto de la rebelda antigua como la humanidad, el fundamento de la indignacin y la negacin originaria ante toda opresin, el gatillo que insurreccion esclavos, rebel campesinos de todo el planeta, motoriz las primeras organizaciones obreras, a tientas, en la madrugada capitalista. No tiene que ver con la eficiencia revolucionaria, el desarroll pavoroso, tcnico y militar de la contrainsurgencia, las correlaciones de fuerzas o las condiciones objetivas. La causa de Mauricio es anterior. Entonces, slo silencio y piedad para los justos.

2. Estos das, la ultraderecha continental se est dando cita en Caracas a travs del pro imperialista Centro de Divulgacin del Conocimiento Econmico para la Libertad (CEDICE) con el fin de concertar las tcticas de los poderosos para el perodo. Desde Chile ya han arribado a Venezuela el titn del sector, Joaqun Lavn de la Unin Demcrata Independiente y Jorge Schaulsohn , ex funcionario y militante de la Concertacin y ahora activista de la campaa presidencial del ala supercapitalista del bloque en el poder. Tambin estn invitados el propio candidato presidencial y dueo de Renovacin Nacional, Sebastin Piera, el vicerrector de la Universidad Andrs Bello, Luis Cordero, y el secretario de relaciones internacionales de la Democracia Cristiana, Carlos Tudela, nombrado golpista durante el gobierno de Salvador Allende.

Ms all de las contradicciones de los empresarios particulares en su lucha intestina por obtener mercados y beneficios, Cules son las disputas interburguesas estratgicas realmente existentes en Chile? Cunto de disputas puramente aparentes hay entre las expresiones polticas de la burguesa transnacionalizada en Chile? La ilusin de la alternancia, el relevo, el recambio generacional o de gnero desde arriba son la condicin necesaria para legitimar y ofrecer contencin social y gobernabilidad a un pas que sufre cotidianamente los embates de la crisis capitalista en curso. La apuesta de los de abajo es la construccin de la alternativa, con independencia, reconstitucin y pelea.

Mientras en Caracas se renen los reproductores criollos de los intereses del imperialismo norteamericano, en Chile, mediante juegos de artificio, los polticos oficiales de los que mandan se visten de colores y aparentan estar en movimiento y contradiccin para desorientar y controlar a las grandes mayoras mediante rostros juveniles e ideas aosas. Las mscaras del poder procuran ofrecer golpes mediticos permanentemente para continuar envileciendo a los trabajadores y el pueblo. No por nada, el gobierno de la Concertacin gasta ms de dos millones de dlares al mes en imagen y comunicaciones. Pero el maquillaje polifactico de los que mandan se gasta velozmente, engaa transitoriamente y procura fijarse sin consistencia. La mala vida es ms real y concreta que el mejor de los avisos comerciales y el bombardeo comunicacional concertado, uniforme y unidireccional. Y el dinero, por un lado, no alcanza para comprar a todos los sobornables, y por otro, no todos tienen precio.

3. Luego de una huelga de mineros del cobre de Chuquicamata, donde los trabajadores se tomaron las puertas de la industria el 16 y 19 de mayo por demandas salariales, el Estado, a travs de Codelco, interpuso una demanda civil por daos y perjuicios contra los dirigentes sindicales. No es suficiente castigar mediante las rentas y la intensificacin de la explotacin a los trabajadores que se movilizan en el pas. Ahora, adems de la represin policial habitual, se agregan medidas judiciales antisindicales de connotaciones ejemplares. En general, la estrategia del Estado durante el actual perodo es emplear toda su batera de medios para golpear precautoriamente cualquier expresin de movilizacin de los trabajadores, y cualquier iniciativa que manifieste, en distintos campos, disconformidad ante el actual estado de cosas, como ha ocurrido con la represin sufrida por radios comunitarias de Villa Francia y La Victoria, detenciones arbitrarias a militantes del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, y ahora ltimo, incluso contra el periodista Marcelo Garay, privado de libertad mientras cumpla labores profesionales en territorio mapuche.

La sobreactuacin estatal es sntoma de una lectura poltica que habla de un eventual aumento del conflicto social, cuestin que hara peligrar el lugar del gobierno chileno en el ranking de las evaluadoras de riesgo internacionales y espantar inversionistas. Toda vez que la caja fiscal, que a septiembre de 2008 superaba los 20 mil millones de dlares, pierde ahorros mediante los subsidios a las industrias en crisis (para salvar a los dueos y aminorar la cada vertical del empleo; slo en obras pblicas concesionadas el Estado ha invertido 700 millones de dlares), y la entrega de bonos helicpteros para paliar la debacle del capital comercial y hacer clientela para las elecciones presidenciales de fines de 2009.

4. Como parte de la historia de la vergenza y reflejo grosero de la derrota, la Contralora de la Repblica reconoci que el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) habra sido una empresa por cuanto posea una organizacin, alcances y finalidad. La consecuencia prctica es que, de acuerdo a un listado presentado por Andrs Pascal, ex secretario general del MIR luego de la cada en combate de Miguel Enrquez en 1974, cientos de militantes de entonces podran acceder a pensiones o reparaciones, tal cual los funcionarios del gobierno de la Unidad Popular. Sin embargo, vale preguntarse respecto de la coherencia de estos hechos, toda vez que el MIR fue una organizacin formada con el fin de realizar la revolucin socialista en Chile; y sus cuadros profesionales estaban abocados a tareas ligadas a ese objetivo.

Ahora ocurre que el Estado burgus puede indemnizar labores asociadas a compromisos ticos y polticos totalmente antagnicos a la burocracia y ms lejos todava de aquellos fines que pudiera tener una empresa? Qu tipo de contrasentido es este? Es una manera, proveniente del propio Estado y con la anuencia de algunos ex miristas, para finalmente desnaturalizar el papel y la historia del MIR jugado antes, durante y despus de la Unidad Popular? Es una seal destinada a destruir todo imaginario de rebelda insobornable para las nuevas generaciones que dan sus primeros pasos en la lucha poltica anticapitalista?

Qu ocurri con el guevarismo inspirador, la guerra popular prolongada, el MIR no se asila, la operacin retorno, la experiencia trgica de Neltume? Cuidado. El poder persigue vaciar de contenido, borrar, hacer invisible, nublar, funcionalizar y distorsionar toda gesta popular bajo una estrategia nica: sostener sus privilegios. Para ello puede valerse de cualquier medio, sobre todo de la necesidad material objetiva de la gente o, en este caso, de algunos ex militantes revolucionarios. Los militantes del MIR cados en combate, ejecutados o detenidos desaparecidos habrn pensado siquiera en algn momento en una pensin o indemnizacin estatal como compensacin a lo que realizaban como un deber histrico y poltico?



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