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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2009

Algo que agradecer a la Iniciativa Internacionalista
Fotografa de la democracia espaola

Angel Velasco
Rebelin


Algo que podemos agradecerle a Iniciativa Internacionalista La solidaridad entre los pueblos (II-SP) es la fotografa que nos est ofreciendo sobre la democracia en Espaa. Muchos ya lo sabamos, otros decan que era porque en Euskal Herria estaba ETA y haba que actuar as. La verdad es que el problema vasco no es ETA sino que el problema de los pueblos que estamos bajo el estado espaol es precisamente el estado espaol como obstculo principal para obtener nuestros derechos democrticos. Nuestra unin era inevitable, y nuestra unin dar fuerza a nuestros pueblos. Ah est el problema para el estado, ah estn los motivos del intento de ilegalizacin y ah est la debilidad de la democracia bajo un estado espaol donde la soberana recaiga en el estado y no en los pueblos.

Ya desde el principio II-SP nos ha ofrecido una imagen sobre Izquierda Unida (IU), que amenaz con expulsar al Colectivo por la Unidad de los Trabajadores (CUT) por el mero hecho de haber firmado avales para la candidatura1. Como el CUT expres en una carta de protesta, curiosamente, no se ha tomado la misma medida para otras candidaturas para las que tambin se firmaron avales2. La diferencia en el trato por parte de IU ya es bastante explcita. Y tambin lo es la respuesta de Diego Valderas, coordinador de IU en Andaluca a esa carta al decirle a Snchez Gordillo, portavoz nacional del CUT, que l no responde a tonteras3. Parece evidente que existen muchas consideraciones sobre qu es una tontera, si pedir reclamaciones a una accin ilgica o cometer una accin ilgica.

Pero lo mejor para demostrar cmo est la democracia en Espaa lo han ofrecido los partidos que se dicen demcratas, que no democrticos. Hasta este momento, para ser sincero, siempre haba pensado que la diferencia entre un demcrata y un democrtico es que uno defenda la constitucionalidad y el otro pretenda el avance en derechos democrticos. Estaba equivocado. A la decisin del Tribunal Constitucional, rgano al que se le confa la defensa de los valores de la Constitucin , han salido decenas de intervenciones de todos los partidos demcratas criticndolo haciendo odos sordos al porqu el Constitucional actu como lo hizo, que no fue para defender la democracia ni la Constitucin sino para mantener una Ley de Partidos frente a la ms que probable decisin europea en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo de interceder a favor del recurso de II-SP y a la obligada retirada de esta Ley declarada por el tribunal europeo, una ley que ya es fuertemente criticada por la ONU, como se pudo leer en el informa del relator de esta entidad para los derechos humanos.

En esta lnea democrtica se pueden observar declaraciones como la de Fernando Maura (no hay ninguna duda de que Iniciativa Internacionalista-Solidaridad entre los pueblos (II-SP) es una lista de ETA y consider que al Tribunal Constitucional, a lo mejor, le han metido un gol4) del partido Unin, Progreso y Democracia (UPyD) o las de Carlos Itugiz en las que dice que los jueces se han quedado con el culo fuera y que si II-SP consiguiera representacin obligara a mandar a los jueces del Constitcional a casa5. Curiosa la reaccin de unos constitucionalistas declarados ante una decisin basada en la Constitucin. Pero ms all van quienes tienen como funcin la defensa de las leyes del estado, leyes que emanan de la Constitucin. El Sindicato Unificado de la Polica (SUP) no dud en criticar al Constitucional de tener una visin sectaria y de darle un baln de oxgeno al terrorismo. Segn el SUP, no pudimos encontrar ningn muerto en el armario de nadie de la lista, y al parecer sin esas pruebas los lacayos de los terroristas pueden aprovecharse de la ley para seguir atacando a Espaa6. Para quienes an creyeran que las fuerzas de seguridad estaban para defender la ley y a los ciudadanos del estado esas declaraciones debieron ser contundentes. No hace falta para culpar a nadie, no hay que demostrar que se es culpable porque en el momento que se ataca a Espaa los trmites son formalismos. A qu apelara la polica? Volver a una situacin como la que se vivi en poca de Franco? No quisiera pensar que el sindicato mayoritario del cuerpo que est encargado de velar por mi seguridad, independientemente de mi orientacin poltica, sexual o religiosa tuviera una orientacin filofascista...

Entre las declaraciones de quienes se supone que me protegen y la declaracin del Gobierno en la que deca que seguir sin bajar la guardia y vigilante ante cualquier intento de vulnerar la Ley de Partidos7, tuve que acordarme de un dilogo de El crculo rojo, una pelcula de 1970 con Alain Delon de protagonista en la que el inspector Mattei conversa con un superior suyo de la polica y dicen:

- Seor Mattei, no saba Vd. que a un sospechoso siempre hay que tratarlo como si fuera culpable? - Creo que no, Jefe. Entre mis manos ha habido muchos sospechosos que eran inocentes. - Pero de qu me habla? No existen los inocentes. Quizs nazcan inocentes, pero no les dura mucho.

Exactamente eso es lo que ocurre en Espaa. Da igual si hay pruebas o no, da igual que un tribunal te condene o no, si atentas contra Espaa eres culpable de lo ms socorrido para culparte. En este caso, una vinculacin con ETA del todo inexistente salvo en la mente de los inquisidores. Estamos en una democracia donde se trata de manera diferente a las personas dependiendo de su posicionamiento poltico con una poltica que llaman antiterrorista que ha sido fuertemente cuestionada por el relator de derechos humanos de la ONU por la facilidad para la tortura y el caso omiso a las denuncias que se presentan por ellas8.

Pero, tan grave es plantear otro modelo de estado como para una persecucin de estas medidas? Parece que s, de hecho las ltimas palabras de Franco a su heredero poltico, el Rey, fueron pidindole que mantuviera la unidad de Espaa9. As que la unidad de Espaa se nos plantea de diversas maneras: desde una perspectiva meramente democrtica y desde una perspectiva de lucha de clase.

Ya hemos visto, y hemos vivido, cmo la unidad de Espaa lejos de ser slo un dogma del fascismo y que provoc un golpe de estado contra la II Repblica, es una lnea poltica que determina la legalidad. Ir contra la unidad de Espaa es algo criminal y necesario de perseguir. Pero es que adems, esa unidad de Espaa concreta la base sobre la que descansa la poltica econmica del estado. Contra la Constitucin se puede ir, contra la unidad de Espaa no. Los defensores de esa unidad ya fueron una vez contra la constitucin republicana sin causarles mayor problema, y eso que durante la II Repblica no se puede hablar de ningn proceso revolucionario ni que realmente pusiera en peligro la unidad estatal. Se pona en duda la unidad... econmica del estado al ir los pueblos a por sus derechos democrticos. Tal y como recoge Vicen Navarro en su artculo Franquismo o fascismo: En realidad, el rgimen [de Franco] fue fascista (como bien ha documentado Robert Paxton en su excelente libro The anatomy of fascism), siendo el fascismo la ideologa que sustentaba los privilegios de unas clases dominantes frente a las reformas democrticas impulsadas por los movimientos progresistas, muy en especial por el movimiento obrero10.

Por este motivo slo se ha perseguido a una candidatura. Iniciativa Internacionalista La Solidaridad entre los pueblos es la nica candidatura que ofrece un planteamiento social sobre los derechos nacionales de los pueblos desde una perspectiva de clase. Una postura no slo anticapitalista sino autnticamente revolucionaria frente a planteamientos parecidos pero que no plantean un cambio del modelo estatal real sino que presentan una unidad estatal bajo un mensaje anticapitalista y un discurso secundario -si es que llega a existir- sobre la soberana de los pueblos.

Ha costado dcadas de trabajo para que los pueblos e incluso aquellos planteamientos estatales que toman la soberana ms como un lema panfletario nos unamos en un frente electoral que, adems de tener posibilidad de obtener representacin poltica, es un proyecto de unin a largo plazo del todo ilusionante para los pueblos y los trabajadores. Esta candidatura inicia un camino que presentar una clara disidencia frente a 70 aos de franquismo directo o continuista. Depender de todas nosotras que este proyecto salga adelante o que el sistema lo destruya. Las elecciones slo han sido una excusa para empezar la unir nuestras fuerzas, a partir del 7 de junio es nuestra responsabilidad comenzar el camino hacia la liberacin de nuestros respectivos pueblos.



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