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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2009

Profesores de tica

Frei Betto
Adital


Es tautolgico hablar de falta de tica en el Congreso Nacional. Se suceden los escndalos, desde el diputado que est ensucindose ante la opinin pblica hasta los funcionarios del Senado que, a ejemplo de notorios senadores, ostentan un patrn de vida muy superior a sus ingresos y a la renta que declaran.

Por suerte hay excepciones. Lstima que la indignacin y la protesta de parlamentarios ntegros tengan poca resonancia en las calles. En general se anuncian el despilfarro de pasajes areos, castillos fabulosos y mansiones paradisacas. Pocos llegan a enterarse de la coherencia de parlamentarios incorruptibles, incapaces incluso de aceptar segunda contabilidad en sus campaas electorales.

La corrupcin proviene de la falta de carcter. sta se manifiesta, de modo especial, cuando la persona se ve revestida de una funcin de poder, desde el polica que extorsiona o del comerciante o del delegado que se embolsa cobros de fianzas hasta el empresario que soborna al funcionario pblico para obtener licitaciones viciadas; desde el alcalde que se apropia de los recursos de la merienda escolar a los parlamentarios que se creen con el derecho a pagar con dinero pblico el salario de su empleada domstica.

Cmo poner un alto a tantas artimaas? Es difcil. El ser humano padece de dos limitaciones insuperables: defecto de fabricacin y plazo de validez. Es lo que la Biblia llama pecado original. Siempre habr hombres y mujeres desprovistos de carcter, de principios ticos, dispuestos a no perder la primera oportunidad de enriquecimiento ilcito. La solucin no reside en el cultivo de las virtudes, aunque tengan su importancia. Si fuera as los colegios religiosos donde estudiaron Collor y Malluf seran fbricas de ngeles.

La solucin es crear, mediante una profunda reforma poltica, instituciones que inhiban a los corruptos y mecanismos de control popular. En resumen, convertir nuestra democracia, meramente delegativa, en ms representativa y, sobre todo, participativa.

Mientras aparece la solucin sugiero que inviten, para dictar un curso de tica en el Congreso Nacional, a Sus Excelencias Jos Gomes da Costa, Rodrigo Botelho, Francisco Basilio Cavalcante, Cllia Machado, Sebastin Breta y Fagner Temborim.

Lo que esas personas hicieron no debiera ser considerado como extraordinario. Sin embargo, ante los casuismos, el nepotismo, la malversacin y el cinismo de parlamentarios tratando de justificar lo injustificable, conviene propagar el ejemplo de estos profesores de tica.

Jos Gomes da Costa es barrendero de la alcalda de So Paulo. Gana US$ 250 al mes. Veintisis veces menos que un diputado federal. Con ese salario sustenta a sus tres hijos. El da 18 de mayo pasado, al barrer la calle, encontr un cheque del Banco del Brasil por valor de US$ 1,000. Jos necesitara trabajar cuatro meses, sin gastar nada, para acumular dicha cantidad. Pero busc una agencia del banco y devolvi el cheque. Motivo: vergenza en la cara.

Rodrigo Botelho encontr, el 26 de mayo del 2008, durante el Campeonato Mundial de Tenis de Mesa, en Rio de Janeiro, una mochila con ms de mil dlares en billetes. Vio el nombre del dueo en los documentos, lo llam por telfono y se lo devolvi. Rodrigo es normal, tiene carcter. Francisco Basilio Cavalcante, recogedor de basura en el aeropuerto de Brasilia, padre de cinco hijos, gana el salario mnimo. El 10 de marzo del 2004 encontr una bolsa de cuero en un sanitario del aeropuerto. Dentro haba US$ 10 mil y un pasaporte. Para obtener una suma igual debera ahorrar todo lo que gana, sin gastar ni un centavo, durante tres aos y cuatro meses. Francisco declar: "As debe ser. Lo que no es nuestro debe ser devuelto. Un dinero que no es propio no puede ser bueno. No puede traer felicidad". Cllia Machado, de 29 aos, es auxiliar de servicios generales y hace sus pinitos como manicurista. Vive sola y est criando dos hijas, una de siete y otra de nueve aos. Su salario mensual no llega a los US$ 250. Todos los das ella hace la limpieza del sanitario de la estacin de la Polica de Trfico Federal en Seberi (RS), donde trabaja desde hace tres aos. El 11 de marzo del 2008 encontr una calza de media enrollada en papel higinico, y dentro US$ 2.800. Cllia entreg los dlares a los policas. Al ser entrevistada declar: "Cierto que hubiera podido ser mo de verdad. Pero como no me perteneca lo devolv rpidamente. Era lo correcto".

El barrendero Sebastin Breta, de 43 aos, de la alcalda de Cariacica (ES), devolvi los US$ 5,000 que encontr en un maletn en la basura. El nombre del hombre que haba sido robado estaba grabado en una etiqueta. Sebastin gana el salario mnimo. Preguntado acerca de si no haba pensado en quedarse con el dinero, dijo: "Jams. Desde el primer momento en que lo vi saba que lo iba a devolver. Cuando no consigo pagar mis deudas quedo dolido, y pensaba todo el tiempo en cmo se sentira el dueo del dinero; imaginaba que tampoco l podra pagar sus deudas porque lo haba perdido todo. Yo y mi mujer no hubiramos podido dormir por la noche. Juzgo necesario devolver lo que es de otro".

Fagner Tamborim, de 17 aos, repartidor de peridicos en la ciudad de Piraju, a 398 kms de So Paulo, gana US$ 35 al mes. Mientras pedaleaba en su bicicleta encontr en la calle un maletn con US$ 2,500. Se lo devolvi a su dueo. "Vi que tena mucho dinero y cheques. Se lo llev a mi madre, quien telefone al banco".

Lo mejor del Brasil es el brasileo, no necesariamente nuestros parlamentarios.

[Autor de "El desafo tico", junto con Verssimo, Cristovam Buarque y otros, entre otros libros.
Traduccin de J.L.Burguet]


 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1〈=ES&cod=38974

 


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