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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2009

Los textos del Premio Nobel por los que la editorial de Berlusconi no le publicar en Italia
Berlusconi & Cia y Qu hacer con los italianos?

Jos Saramago
El Cuaderno de Saramago

La editorial italiana Einaudi, propiedad de Silvio Berlusconi, no publicar 'El Cuaderno' de Jos Saramago por sus crticas al primer ministro italiano, inform hoy el semanario 'L'Espresso'. Esas crticas son las que se recogen en estos textos del blog del Premio Nobel publicados el 17 de septiembre de 2008 y el 17 de febrero de 2009


Berlusconi & Cia

Segn la revista norteamericana Forbes, el Gotha de la riqueza mundial, la fortuna de Berlusconi asciende a casi 10 mil millones de dlares. Honradamente ganados, claro, aunque con no pocas ayudas exteriores, como por ejemplo, es la ma. Puesto que soy publicado en Italia por la editorial Einaudi, propiedad del dicho Berlusconi, algn dinero le habr hecho ganar. Una nfima gota de agua en el ocano, obviamente, pero al menos le habr llegado para pagar los puros, suponiendo que la corrupcin no sea su nico vicio. Salvo lo que es de conocimiento general, s poqusimo de la vida y milagros de Silvio Berlusconi, il Cavalieri. Mucho ms que yo sabe, sin duda, el pueblo italiano que una, dos, tres veces lo ha sentado en el silln de primer ministro. Pues bien, como solemos or decir, los pueblos son soberanos, y no slo soberanos, tambin son sabios y prudentes, sobre todo desde que el continuado ejercicio de la democracia ha facilitado a los ciudadanos ciertos conocimientos tiles acerca del funcionamiento de la poltica y sobre las diversas formas de alcanzar el poder. Esto significa que el pueblo sabe muy bien lo que quiere cuando es llamado a votar. En el caso concreto del pueblo italiano, que es de l de quien hablamos, y no de otro (ya les tocar el turno), est demostrado que la inclinacin sentimental que experimenta por Berlusconi, tres veces manifestada, es indiferente a cualquier consideracin de orden moral. Realmente, en la tierra de la mafia y de la camorra qu importancia puede tener el hecho probado de que el primer ministro sea un delincuente? En una tierra en que la justicia nunca ha gozado de buena reputacin qu ms da que el primer ministro consiga que se aprueben leyes a medida de sus intereses, protegindose contra cualquier tentativa de castigo a sus desmanes y abusos de autoridad?

Ea de Queiroz deca que si paseramos una carcajada alrededor de una institucin, sta se desmoronara hecha aicos. Eso era antes. Qu diremos de la reciente prohibicin, ordenada por Berlusconi, de que la pelcula W. de Oliver Stone sea exhibida all? Hasta ah llegan los poderes de il Cavaliere? Cmo es posible que se haya cometido semejante arbitrariedad, para colmo sabiendo nosotros que, por ms carcajadas que demos alrededor de los quirinales, no se van a caer? Es justa nuestra indignacin, aunque debamos hacer un esfuerzo para comprender la complejidad del corazn humano. W. es una pelcula que ataca a Bush, y Berlusconi, hombre de corazn como lo puede ser un jefe mafioso, es amigo, colega, compinche del todava presidente de los Estados Unidos. Estn bien uno con otro. Lo que no estar nada bien es que el pueblo italiano acabe llevando una cuarta vez las posaderas de Berlusconi hasta la silla del poder. No habr, entonces, carcajadas nos salve.

http://cuaderno.josesaramago.org/2008/09/17/berlusconi-cia/

Qu hacer con los italianos?

Reconozco que la pregunta le podr sonar algo ofensiva a un odo delicado. Qu es esto? Un simple particular interpelando a un pueblo entero, pedindole cuentas por el uso de un voto que, para regocijo de una mayora de derecha cada vez ms insolente, acab haciendo de Berlusconi amo y seor absoluto de Italia y de la conciencia de millones de italianos? Aunque, de verdad, quiero decirlo ya, el ms ofendido sea yo. S, precisamente yo. Ofendido en mi amor por Italia, por la cultura italiana, por la historia italiana, ofendido, incluso, en mi pertinaz esperanza de que la pesadilla llegue al final y de que Italia puede retomar el exaltador espirito verdiano que fue, durante un tiempo, su mejor definicin. Y que no me acusen de estar mezclando gratuitamente msica y poltica, cualquier italiano culto y honrado sabe que tengo razn y porqu.

Acaba de llegar la noticia de la dimisin de Walter Veltroni. Bienvenida sea, su Partido Democrtico comenz como una caricatura de partido y acab, sin palabra ni proyecto, como un convidado de piedra en la escena poltica. Las esperanzas que en l depositamos fueron defraudadas por su indefinicin ideolgica y por la fragilidad de su carcter personal. Veltroni es responsable, ciertamente no el nico, pero en la coyuntura actual, el mayor, por el debilitamiento de una izquierda de que lleg a presentarse como salvador. Paz a su alma.

Sin embargo no todo est perdido. Es lo que nos dicen el escritor Andrea Camilleri y el filsofo Paolo Flores dArcais en un artculo publicado recientemente en El Pas. Hay un trabajo por hacer junto a los millones de italianos que ya han perdido la paciencia viendo a su pas siendo arrastrado cada da que pasa al ridculo pblico. El pequeo partido de Antonio di Pietro, el ex magistrado de Manos Limpias, puede convertirse en el revulsivo que Italia necesita para llegar a una catarsis colectiva que despierte para la accin cvica a lo mejor de la sociedad italiana. Es la hora. Esperemos que lo sea.

http://cuaderno.josesaramago.org/2009/02/17/%C2%BFque-hacer-con-los-italianos/




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