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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2009

Iniciativa Internacionalista: Como ciudadana, como docente y como mujer

Fany Miguens y Jos M. Lpez
Rebelin

Presentacin de Iniciativa Internacionalista La solidaridad entre los pueblos, en Cdiz 28 de mayo de 2009


Buenas noches.

Quiero empezar intentando explicar el contexto de mi posicin en esta iniciativa. Y el contexto no es otro que el de la crisis y la desolacin.

Crisis que se ha ido instalando en todos los mbitos que vertebran las estructuras sociales, en todos los ejes en los que gira la convivencia.

Crisis econmica y financiera que muestra su cara infame de beneficios pornogrficos y de especulacin sanguinaria, crisis laboral de profundo desprecio hacia los sectores ms dbiles, hacia la clase trabajadora, crisis sindical que mendiga reformas imposibles, que ampara la barbarie y que se convierte en el andamiaje necesario para la explotacin sin lmites.

Crisis poltica, esencialmente corrupta, que basada en la mentira y en el engao, sirve a una clase dominante y hegemnicamente minoritaria que vive bien, muy bien, sobre el sufrimiento de los dems, sobre las angustias y las dificultades de los dems, de los ninguneados.

Y como no poda ser menos, una crisis de valores, una crisis cultural, que hace tiempo nos ha convertido en consumidores, en mercanca, que nos ha colocado en una espiral de individuos asustados capaces de asumir al vecino como enemigo, como competidor. Lo ms lejos posible de la ternura de la solidaridad.

Una crisis y una desolacin que no puede arrebatarnos nuestra defensa de la alegra, nuestra defensa de la esperanza, nuestra defensa de la resistencia como primer acto revolucionario.

Porque nada est acabado.

Porque uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere, como dira el maestro Benedetti.

Porque nadie puede afirmar que las cosas estn acabadas, frente a esta desolacin me posiciono a favor de la alegra y a favor de esta iniciativa como ciudadana, como docente y como mujer.

Como ciudadana voy a empezar considerando que el lenguaje no es asptico, que las palabras son el curso y el discurso de nuestras intenciones y me detengo un momento en la palabra por la que empieza la denominacin de nuestra candidatura.

Porque es esta una Iniciativa, que segn dice el Diccionario, tiene que ver con el derecho y el acto de hacer una propuesta, con el procedimiento mediante el cual interviene el pueblo (sic.). Es por tanto el comienzo de un camino que no empieza desde cero sino que busca sumar la experiencia y el trabajo ya hecho desde la lucha de los movimientos sociales y asamblearios, los movimientos antiglobalizacin, el movimiento feminista, el sindicalismo de clase y combativo y tambin la izquierda soberanista e independentista junto a la izquierda anticapitalista de mbito estatal.

Porque como ciudadana me rebelo ante la imposibilidad de serlo. Dentro del capitalismo no es posible la democracia, no es posible la justicia. La ciudadana es secuestrada por el poder de la mentira. Vivimos en una ilusin de legitimidad donde lo realmente legtimo es engaar a la mayora, quien tenga ms poder o ms dinero para invertir en su manipulacin saldr victorioso de esta lucha desigual.

La tirana del capital desprecia la verdad como la democracia cimentada a su medida desprecia la justicia. Se pueden construir opiniones sin preocuparse de si stas son verdaderas o falsas, justas o injustas, se puede prometer un bienestar aunque ste dependa de la explotacin o incluso del exterminio de otros. La retrica del poder aparece como verdad.

Como ciudadana tengo claro, como Scrates, que para convencer de verdad hay que decir la verdad, porque slo la verdad convence de verdad.

Y la verdad es que vivimos en una ilusin de ciudadana, hay pruebas que demuestran el desmantelamiento del estado de derecho cuando le haga falta a los que mandan, del bochornoso espectculo del poder judicial plegado y sumiso ante la barbarie, hay pruebas que demuestran que se puede mentir, es ms, que se puede hacer una guerra en base a la mentira repetida y que no pase nada ms que la impunidad. Hay pruebas que demuestran que ante una crisis que golpea con fiereza a las clases populares, se liberan miles de millones del erario pblico para salvar a los empresarios y a los banqueros. Hay pruebas que demuestran que el problema de Espaa no es ETA, que el problema de la humanidad no es el terrorismo.

Y seguirn existiendo pruebas, desde el ciudadano Juan Carlos I y su squito de sanguijuelas hasta la Conferencia Episcopal y su comitiva de fascistas, iluminados y violadores que nos demostrarn que la ciudadana en el estado actual de cosas, es imposible.

Y no me resigno. Por eso formo parte de esta iniciativa popular.

Porque nada est acabado.

Porque ahora, ms que nunca, tiene que emerger una ciudadana que rompa la mentira y el silencio, que tome la iniciativa. Por eso me reto y os reto a la alegra de la lucha cotidiana, al compromiso con la accin tica que rescate la verdad, que rescate a las clases populares y al reparto necesario de la riqueza que es la nica forma de sembrar futuro.

Porque ahora, ms que nunca, nos corresponde a nosotras, a la ciudadana, la responsabilidad de poder llegar a serlo, la responsabilidad de tomar la iniciativa en la derrota del capitalismo.

Porque dentro del capitalismo la ciudadana, la democracia y la justicia son imposibles.

Esta misma imposibilidad afecta tambin a mi condicin de enseante, a mi condicin de docente, de trabajadora de la enseanza comprometida con la accin y la reflexin y consciente del potencial transformador e igualitario que la educacin desde una pedagoga crtica y por ende anticapitalista como la ciudadana por la que apostamos, podra y debera tener.

Como docente vuelvo nuevamente la mirada sobre el panorama desolador ante el que nos encontramos.

Dentro de la lgica del sistema, padecemos una escuela convertida en mercanca, que refleja, padece y reproduce todas las consecuencias del capitalismo depredador.

Porque los conflictos que se dirimen en la escuela (el fracaso escolar centrado en las clases populares, la formacin profesional supeditada sin ambages al libre mercado, la violencia escolar, la privatizacin encubierta a travs de la doble red con la escuela concertada religiosa) no son ms que una parte de la crisis ms general de la poltica y de la ciudadana en el capitalismo global.

El mismo poder que niega la ciudadana y la democracia se ha consolidado en el momento actual como un bunker que ejerce una influencia cada vez mayor:

Comparten todos ellos el objetivo de crear las condiciones educativas para aumentar la competitividad, las ganancias y la disciplina y, como no, asegurarse una mano de obra barata y dcil que siempre se recluta de la escuela pblica y de los sectores ms desfavorecidos.

Se ha abandonado, desde los poderes pblicos, aunque no se reconozca, la idea de que la educacin debe estar al servicio del desarrollo integral de las personas y de la formacin de ciudadanos y ciudadanas crticos, capaces de intervenir en el mundo y transformarlo. Por mucho que digan, este ideal ha sido roto.

Lo prioritario, as puestas las cosas, pasa a ser el logro de la eficacia y la eficiencia, en un doble sentido: para responder a las necesidades del mercado a la vez que para homogeneizar e integrar a quienes se educan en un pensamiento pragmtico, realista, acrtico y siempre favorecedor de la individualidad y de lo privado y compatible no con el ejercicio como ciudadanos sino exclusivamente como clientes y consumidores. Este engendro tecnocrtico fascistoide es lo que sustentaba realmente el discurso ampuloso y mentiroso del ya expresidente andaluz, Manuel Chaves, cuando preconizaba la segunda o no s si ya la tercera, modernizacin de Andaluca.

No puedo dejar de recordar que en el estado espaol un partido socialista y obrero fue el que hizo posible la financiacin con dinero pblico de la escuela privada con el rgimen de concierto, consolidando la doble red y renunciando al histrico modelo de la escuela nica: hoy en da prcticamente toda la enseanza privada est concertada. Y lo ms significativo es que casi un 70% de este sector privado corresponde a centros docentes de la Iglesia Catlica, con lo que se constituyen en un autntico subsistema consolidado y con gran poder.

Consolidar esta doble red ha supuesto admitir el primer y ms importante mecanismo de segregacin social del sistema educativo, que ha relegado al sistema pblico, a la funcin subsidiaria de la formacin de los sectores sociales desfavorecidos y sin futuro acadmico.

No son palabras en el aire, las sentimos en el da a da de las escuelas. Participo en un proyecto educativo que desarrollamos en un Instituto de esta ciudad. Un proyecto que trata de ser honesto y comprometido, que parte de la inclusin, de la justicia social y del esfuerzo por construir una escuela democrtica y participativa. Trabajamos con los chicos de 12 a 18 aos y a pesar de nuestro ingente esfuerzo y de nuestra accin:

Tal y como dice Enrique Javier Dez estamos hartos de intentar curar los sntomas de un modelo econmico, por eso la nica opcin que queda es anular el sistema que se esconde detrs de esos sntomas.

Por eso necesitamos ms que nunca un utopismo concreto que proporcione tanto un discurso tico para desafiar el cinismo, cada vez ms expandido, en relacin al cambio social, como un referente poltico para fundamentar la crtica y hacer posible la transformacin social.

Por eso, porque el ejercicio de curar los sntomas sin anular el sistema que los provoca no deja de ser una historia de fracaso, por eso, he tomado la iniciativa de apostar por este proyecto.

Como ciudadana, como docente y como trabajadora asumo mi posicin en esta candidatura que apuesta inequvocamente por lo pblico como la nica opcin coherente de construir, entre todas y todos, un tejido social justo, solidario y emancipatorio.

Y tambin como mujer me siento orgullosa de unir mi voz a la de esta Iniciativa que opta por poner en primer plano tambin la luchas de las mujeres, sin posturas ni composturas, para recoger y amplificar sus voces no como una declaracin de intenciones ni como un mero enunciado formal y vaco de contenido, sino como una exigencia normativa, jurdica y prctica que posibilite realmente el fin de la discriminacin.

Y frente a los sembradores de pnico que como dice Galeano- nos condenan a la soledad, nos prohben la solidaridad os proponemos nuestra SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS como una propuesta poltica que llevar a las fbricas, a las ciudades, a los barrios, a las escuelas y a las calles de los pueblos europeos, y aprender, debatir y mejorar nuestra accin.

Porque ser ah, en el corazn de los conflictos, donde explicaremos cmo y por qu luchamos por un socialismo que es, a la vez, ecologista y feminista, antirracista, contrario al desarrollo consumista y compulsivo.

Tendiendo Puentes como los que nos propone construir ngela Figuera Aymerich, poeta olvidada y silenciada de la posguerra, la que Len Felipe proclam como autora del mejor salmo y de la mejor cancin, y con cuyas palabras (palabras escritas en 1958) acabo:

Puentes

Lo que nos hacen falta son los puentes.

Mientras no construyamos

los puentes otra vez y a toda costa,

siempre estaremos muertos y remuertos,

metidos en la isla

(esta asquerosa isla sin ventanas).

Slo seremos unos tristes muertos

de mala muerte. No hay que darle vueltas.

Hay que hacer puentes (dale que dale)

si no tenemos hierro,

cemento ni otras cosas,

con palos o con caas.

O suspiros.

(Hay uno de suspiros no s dnde)

O con los corazones disponibles,

que alguno quedar por muy difuntos

que estemos todos hace tantos aos.

Blas Otero deca pido la paz y la palabra. Pedimos la paz, la palabra y entregamos la esperanza.


Fany Miguens (Candidata n 29 por Iniciativa Internacionalista)

Jos M. Lpez (Comisin promotora de la candidatura)



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