Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2009

Entrevista a Josefa Miln, integrante de la delegacin canaria que viaj secretamente al Shara Occidental ocupado
Es aterrador lo que les ocurre a los saharauis, y el Gobierno espaol es responsable

M.L. Gonzlez
Rebelin


Ayer se cumpli una semana del regreso de la delegacin de cargos pblicos de Canarias que logr entrar de forma secreta en el Shara Occidental ocupado con el objetivo de vivir sobre el terreno las condiciones por la que atraviesa la poblacin saharaui de las zonas controladas por Marruecos.
Como parte de dicha delegacin, viajaron a El Aain Carmelo Ramrez, presidente de
Fedissah (Federacin de Instituciones Solidarias con el Sahara) y miembro de la Task Force (Coordinadora Europea de Apoyo al Pueblo Saharaui); Teresa Morales, concejala socialista en Las Palmas de Gran Canaria; Josefa Miln, edil de Telde y miembro de Fedissah, y el periodista grancanario Pepe Naranjo. Todos ellos pudieron entrevistarse (a pesar de la persecucin y vigilancia permanentes de la polica marroqu) con representantes de asociaciones saharauis de DDHH, entre ellas CODESA (Colectivo Saharaui de Defensores de los Derechos Humanos) y la Asociacin de Vctimas de Violaciones Graves de los Derechos Humanos en el Shara Occidental.
En esta entrevista, una de las mujeres canarias que integraban la delegacin, Josefa Miln, habla de la dureza de la experiencia vivida, de la violencia que ejercen los cuerpos de represin marroques contra la poblacin saharaui en los territorios ocupados, de las vacaciones de lujo de la MINURSO en el Shara Occidental y, con emocin, de la resistencia del pueblo saharaui, de la valenta de un pueblo que no cesa en la lucha por conquistar su derecho a la autodeterminacin y a la independencia, su derecho a vivir en libertad, en su tierra.

Cmo surgi la idea de este viaje y por qu hacerlo prcticamente en secreto?

La visita se enmarca dentro del de Plan de Trabajo que se viene desarrollando no slo en el mbito de las instituciones y del movimiento de solidaridad en el estado espaol, sino en el mbito del movimiento de solidaridad, en Europa, con el objetivo de romper el muro del silencio e impunidad que Marruecos ha establecido para que no conozca lo que sucede en los territorios ocupados del Sahara Occidental, no permitiendo la entrada de observadores internacionales y delegaciones institucionales.

Desde que comenz la Intifada saharaui en Mayo de 2005 han sido rechazadas y expulsadas ms de cuarenta delegaciones, por eso nos planteamos una nueva estrategia y al ser esta delegacin de personas muy significadas de la causa y especialmente controlada por los Servicios de Informacin Marroques y valorando que an no entrando como delegacin sino como turistas no nos iban a permitir la entrada en el Aaiun directamente desde Gran Canaria , organizamos la entrada por otra va ms dura y costosa para nosotros, pero con ms posibilidades de pasar inadvertidos y conseguir el objetivo.

Qu experiencias vivieron los delegados y delegadas de Canarias que viajaron al Shara Occidental ocupado?

La experiencia fue dursima no slo por lo complicado del trayecto, ms de 5.000 kilmetros ,viajando durante 14 horas, de noche, en guagua, pasando controles sin saber en cual de ellos nos descubriran y nos hacan bajar de la misma , sino por la impotencia que produce ver como a tan solo 100 km de Canarias se viola sistemticamente y de manera brutal los derechos humanos y se reprime a una poblacin que tan solo exige lo que tiene reconocido en muchsimas resoluciones de la ONU y la Unin Africana, el derecho a vivir en libertad y en su tierra.

La experiencia que viv a modo de ejemplo, puedo decir que me impresion ver como una chica de 18 aos, fue violada en una comisara por policas marroques, y que se ha visto obligada a abandonar los estudios por la presin que ejercen contra ella y que, sin embargo, ha sido capaz de denunciarlo.

Como aterrador fue el testimonio de un chico de 24 aos, que fue rociado con gasolina y prendido de fuego en una comisara; lo vimos ,con todo el cuerpo quemado, ha perdido parte de las dos orejas y probablemente tenga que sufrir la amputacin de los dos pies al haberle torturado con material oxidado.

Nos reunimos con muchas asociaciones de defensores de derechos humanos.

Tambin con familiares de los presos polticos saharauis y con familiares de los 15 jvenes desaparecidos hace ya cuatro aos (El grupo de los 15), en este sentido los padres y hermanos de estos jvenes manifiestan tener informacin de que sus hijos y hermanos se encuentran vivos y en manos marroques; este extremo es negado por el gobierno, pero tampoco le dan una informacin transparente de dnde pueden estar sus familiares.

Estas desapariciones no son nuevas, son una constante desde que Espaa abandonara el Sahara desde el ao 1975 y que fuera invadido por Marruecos y si todas las situaciones son muy duras, los maltratos, las encarcelaciones, las violaciones, etc. es tremendamente dramtico la incertidumbre que produce desconocer el paradero de un ser querido.

Y mientras, el Gobierno espaol, mirando para otro lado, no condenando en ningn momento, oficialmente, la represin, no expresando queja alguna por la prohibicin de acceso a los territorios, vendiendo armas a Marruecos, y permitiendo el expolio de los recursos naturales, etc.

Es obvio, que tenemos una responsabilidad histrica, poltica y moral con este pueblo, y quiero aprovechar la oportunidad que se me brinda para recordar varias cosas:

.- Que Espaa es directamente responsable de esta situacin, pues fue la potencia colonial durante casi un siglo, propici la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid en el ao 1975, que posibilit la ocupacin ilegal del Sahara Occidental por Marruecos y Mauritania y que adems tiene en la ONU el estatus de potencia administradora.

.- Que el conflicto del Sahara Occidental es una cuestin de descolonizacin obstruida por la invasin militar de Marruecos de un territorio no autnomo y como tal, est presente en la agenda de Naciones Unidas (Comisin de Poltica Especial y de Descolonizacin) y por tanto, debe ser el gobierno espaol el que lidere de una vez por todas la solucin definitiva de este gravsimo conflicto que pasa claramente porque se culmine el proceso de descolonizacin no concluida y se debe hacer de un Referndum libre y transparente en el que se incluyan todas las opciones y aprovecho adems, denunciar las maniobras marroques a favor de la Autonoma que desnaturalizan la raz del problema y lo pervierten completamente.

Cambi el viaje en algo la visin que ustedes personalmente llevaban acerca las condiciones de vida de la poblacin saharaui que vive bajo la ocupacin marroqu?

Absolutamente en nada, todo lo que vimos ya lo conocamos a travs de informes elaborados, no slo por organizaciones que pudieran tener simpatas con esta causa, sino por el Consejo General de la Abogaca de Espaa, la propia Amnista Internacional, por el reciente informe publicado por la prestigiosa organizacin HUMAN RIGHT WATCH y por testimonios de personas que lo han sufrido en su propia piel.

Qu anlisis pudieron hacer de la organizacin de la resistencia saharaui, de su trabajo y de su implantacin en la sociedad saharaui?

Constatamos el acoso, la persecucin, prdida de puestos de trabajo, detenciones arbitrarias y torturas incalculables, en un intento de doblegar a toda la poblacin saharaui que manifiesten cualquier discrepancia con las directrices del gobierno marroqu. Agudizndose esta lamentable situacin, an ms, sobre los activistas defensores de los derechos humanos y su entorno ms cercanos: amigos o familiares. Pudimos constatar adems, que si todo esto es ya por s mismo, muy grave, es ms grave an si cabe que se d ante los ojos de la MINURSO, que por lo que pudimos comprobar, sigue haciendo turismo y mirando hacia otro lado, en vacaciones permanentes en hoteles de lujo en los territorios ocupados en el Sahara Occidental, visualizamos ms de 100 vehculos todoterreno de alta gama, bien equipados, y aparcados delante de los cinco grandes hoteles que hay en el Aain.

A pesar de todo ello, las asociaciones de defensores de Derechos Humanos prcticamente sin medios, y en estas condiciones de las que ya hemos hablado siguen resistiendo, siguen trabajando para que se respete los derechos humanos de una poblacin que el nico delito que ha cometido es defender el derecho a vivir con libertad y soberana plenas, en una tierra que legtimamente les pertenece. Ese derecho, vuelvo a repetir, est reconocido por las leyes internacionales.

Los defensores de los derechos humanos tienen una gran implantacin en toda la sociedad saharaui, pues prcticamente no existen familias saharauis que no hayan sufrido la violacin de los derechos humanos y la represin por parte del gobierno de Marruecos.

En el campo de la solidaridad, han surgido acciones nuevas a desarrollar desde Canarias y el resto del Estado, o lo que cabe es reforzar las que ya se han puesto en marcha?

Ante la extrema gravedad de la situacin de los territorios ocupados, el movimiento de solidaridad, ha trazado, desde hace aos, un conjunto de acciones que respondan con carcter prioritario a la necesidad de presionar al gobierno de Marruecos y a la comunidad internacional para poner fin a esta situacin, y para establecer los legtimos derechos de la poblacin saharaui, de manera especial, el derecho a la autodeterminacin y su ejercicio mediante un referndum con todas las garantas de libertad y de democracia, donde se planteen todas las opciones.

Entre estas acciones estn:

- Condenar la represin y la violacin de los Derechos Humanos en todos los mbitos institucionales y sociales.

- Exigir el cese de la represin y las torturas y la libertad para todos los presos polticos saharauis.

- Exigir la presencia permanente de observadores y de medios de comunicacin los territorios ocupados.

- Denunciar la permisividad de los organismos internacionales y los gobiernos de los pases de Espaa, Francia y Estados Unidos.

- Seguir denunciando la explotacin ilegal y el saqueo de los recursos naturales del Shara Occidental.

- La exigencia a la ONU de la ampliacin de las competencias de la MINURSO a la proteccin de los derechos humanos en los territorios ocupados.

- La creacin de una Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos para la regin o un Relator Especial de la ONU.

- Intensificar y coordinar el trabajo de presin ante el Consejo de Derechos Humanos y el Alto Comisionado de la ONU, movilizando el mximo ONGs que facilite el acceso de las vctimas y los defensores de los Derechos Humanos.

- Apoyar todo el trabajo en relacin a la tramitacin de la QUERELLA POR GENOCIDIO ante la Audiencia Nacional de Espaa contra responsables de violacin de Derechos Humanos del Gobierno de Marruecos, con amplia difusin en los medios de comunicacin y mbitos sociales y polticos.

- Promover visitas de los militantes saharauis defensores de los Derechos Humanos a Instancias Internacionales y Gobiernos as como su participacin activa en Foros Sociales y eventos donde se denuncie la situacin de los Territorios Ocupados y se impulse la campaa.

- Exigir a las Naciones Unidas permitir el desminado de la zona del muro as como la exigencia al Gobierno de Marruecos que facilite el desminado en las zonas ocupadas.

Estas acciones que venimos desarrollando desde hace aos, son coordinadas desde el movimiento de solidaridad internacional y existe una comisin especfica para todo lo concerniente a los territorios ocupados.



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