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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2009

Stalin-Heidegger-Marx

Nicols Alberto Gonzlez Varela
Rebelin


A modo de introduccin: Yo esperaba del Nacionalsocialismo una renovacin espiritual de la vida entera, una conciliacin de la lucha de clases y la salvacin de la existencia occidental ante el peligro del Comunismo..., as le confesaba en una carta privada escrita en 1948 el filsofo ms importante del siglo XX, Martin Heidegger, a otro filsofo, discpulo y ex ayudante suyo, Herbert Marcuse. Toda su analtica de la existencia desemboc en esperar una renovacin del Espritu alemn de las manos de Adolf Hitler. Puede un vulgar acto de adhesin poltica transformarse en un gesto filosfico? Sin dudas. Se ha debatido en extensin e intensidad el compromiso personal del filsofo o si ste no es ms que una deriva natural de su propia filosofa. El Fall-Heidegger, el archiremanido debate sobre su relacin con Hitler y el nacionalsocialismo, se ha transformado en un interminable debate desde 1945.

Se puede sostener la peregrina idea, como lo hacen los heideggerianos franceses (como Aubenque) y los hagigrafos alemanes (como Pggeler), que la obra de Heidegger no produjo, ni siquiera mediatamente, ningn germen de filosofa prctica o filosofa poltica pura y que, sin embargo, dentro de los diferentes estadios evolutivos, su magno Denkweg oficial, fue siempre un filsofo profesional polticamente comprometido con la coyuntura de su tiempo segn los parmetros de los universitarios en la poca de Weimar. La relacin de Heidegger con el mundo histrico se reducira a intereses puramente corporativos universitarios locales de Freiburg y poco ms. La torpeza en la poltica pedestre, no sirvo para la poltica como le confesaba con candor a su ex amante Hanna Arendt, magnificara por contraste al maestro de Messkirch enzarzado con pensar el Ser milenario. Con esta operacin hermenutica, muy sofisticada por cierto, sus trabajos filosficos ms abstractos estaran impregnados de manifestaciones y posiciones con respecto a lo poltico (los heideggeriannes no pueden eliminar sus textos y proclamas) pero esta espuria del mundo lgico sobre su obra sera esencialmente perifrica al Kern, al ncleo ms puro de su pensar.

La proximidad, incluso lxica, al universo ideolgico Vlkische o al Nationalbolschewismus del movimiento alemn tendra referencia no tanto a las orientaciones fundamentales que Heidegger le imprimi a su intento de abrir brecha en la historia acontecida desde la aparicin de Sein und Zeit, sino a una suerte de enredos. Heidegger, como Tales, por observar con claridad la luz del Ser se habra cado en el terrestre pozo de la poltica de Weimar. Simplemente se habra metido en compromisos en los cuales el filsofo carne-y-hueso arrastr al filsofo guardin-del-ser.

La obra filosfica de Heidegger sera as apoltica por definicin, y es justamente este apoliticismo visceral lo que la hace negativamente responsable de la serie de traspis polticos del Heidegger humano, demasiado humano, cuyas ideas y visin del mundo en 1933 se deben a la psicologa de la frustracin, a la geografa o al resentimiento provinciano o a cualquier cosa (sigo la hermenutica de la inocencia de Aubenque, Derrida, Lacoue-Labarth y Palmier,). La sntesis de todos los argumentos sera ms o menos la siguiente: en su confusin por re-encontrar el verdadero destino de Occidente, en una poca de crisis personal profunda, donde se estaba extinguiendo el Heidegger christlicher Theologe y coincidiendo con el derrumbe de la repblica de Weimar, al profesor pequeo burgus pobre de provincias el ascenso del nacionalsocialismo se le vino encima como hipercontextualiza sin ruborizarse el hagigrafo Otto Pggeler. Pese a toda su miopa poltica, la ontologa de Heidegger, en sus preguntas esenciales, habra cruzado inclume el Mar de los Sargazos de la experiencia nacionalsocialista, incluso habra tenido energa oculta para realizar una feroz crtica desde 1934, lo que demostrara, en negativo, que exista in nuce en la filosofa de Heidegger una posibilidad real de uso poltico (que contradice todas las propias premisas de los heideggerianos).

Pero las ideas centrales de su filosofa no habran sufrido mella post o ex-ante de 1933, no habran sido la causa esencial o eficiente, de las debilidades psicolgicas, de la ataraxia del hombre Martin Heidegger, uno ms de los miles de alemanes confundidos y arrastrados en el torbellino poltico del ascenso meterico del NSDAP, como piadosamente Pierre Aubenque nos recuerda. Al finalizar esta manipulacin interpretativa se reconoce que la ontologa heideggeriana efectivamente se estacion en la vecindad de la poltica, o sea: Heidegger mismo urbaniz su provincia del ser al trasladar categoras de Sein und Zeit al campo poltico, pero todo ello se realiz sin sufrir afinidades electivas, sin ser su soporte al NS-Staat motivo de sospecha ni recoger en su seno prejuicios de la empiria poltica. En suma: no sera posible encontrar ningn punto de partida firme para la solucin de problemas de una agenda de filosofa prctica en 1933, ni siquiera algn criterio utilizable para guiar en la prctica o ponderar la toma de decisin de un compromiso poltico resuelto, segn Aubenque.

Slo se concede la posibilidad de preguntar, en la dimensin de lo poltico, utilizando la cuestin de la Technik, por lo que el pensamiento heideggeriano podra converger elpticamente con las cuestiones candentes de la historia universal, pero su relacin es inesencial a ella y al reino de la poltica. La obvia conclusin es que es imposible que la ontologa heideggeriana pudiera orientar o colaborar en la toma de decisin poltica al Martin Heidegger mortal entre las tendencias polticas oscuras y confusas de la Alemania de los aos 20, y menos de manera ideolgico-crtica.

Al no existir posibilidad de encontrar un esbozo de filosofa prctica en la filosofa de Heidegger, ni siquiera en estado latente, es improbable que el ao 1933, el Jahre der Entscheidung, el ao de la decisin segn lo bautiz Spengler, se haya podido relacionar esencialmente al Kern, al ncleo central de su Denkweg. Esta rigurosa y autoritaria concepcin de la no unidad entre obra y autor, donde el contenido de verdad de una corpus filosfico no tiene que reflejarse necesariamente en la mentalidad y en la tica de la vida del filsofo, entre pensamiento y mundo histrico (escisin que negaba el propio Heidegger!) exacerba y agudiza de tal forma la autonoma dbil de la filosofa, que cualquier comportamiento o accin en el mbito de lo poltico, de por s despreciable y relegada a mera nota biogrfica, no puede arrojar ningn cono de sombra sobre su opus magnum o ser utilizado como via regia para nuevas lecturas interpretativas. Dicho secamente: no puede desacreditarse, al realizar la conexin entre poltica y filosofa, la ontologa heideggeriana, ni ninguna otra, ponindola a trasluz con asuntos que resultan, por definicin, externos, como lo es una decisin resuelta en poltica. A lo sumo se reconoce que Heidegger tuvo que distorsionar, la famosa inflamacin e inflacin repentina de la palabra Geist en el estudio de Derrida, su filosofa pre-1933 para poder aggiornarse con el universo lxico del NSDAP. Esta distorsin fue producida por elementos absorbidos de la cosmovisin de su poca, y tanto la caucin con respecto al nacionalsocialismo como el gesto metafsico se remitiran a medios retricos de expresin o la Weltanschauung nihilista o la ideologa de mandarines apolticos del universitario alemn.

Todo este fantstico proceso, que finalmente conlleva a una incoherencia terminolgica, un ajuste de cuentas verbal (Derrida) que finalizar en 1935 con la leccin Introduccin a la Metafsica, concluir en una retirada de su corto compromiso poltico y punto de inicio de la fantstica geistige Widerstand, la resistencia espiritual contra el NS-Staat, como la bautiz su hijo Hermann.

A estas alturas de la historia de la crtica y la exgesis estas brillantes piezas de sofstica quedan obsoletas y ridculas. Y se debe al trabajo en el desierto y contra corriente del filsofo chileno Vctor Faras y al historiador friburgus Hugo Ott. Hay que reconocer que fue gracias al pathbreaking del desigual libro de Faras, Heidegger y el Nazismo, que incorpor e hizo masivas las revelaciones terminantes del historiador local Hugo Ott que hasta ese momento solo haban aparecido publicadas en revistas institucionales y boletines locales de Freiburg, y por lo tanto inaccesibles para el lector profano. Sera por medio de su trabajo archivista incansable que, por primera vez desde 1945, en el Fall-Heidegger, la cantidad de hechos, datos e informaciones se trastocaran en calidad. Este hecho dio como resultado que el carcter de la dedicacin y el compromiso poltico total de Heidegger con el NSDAP primero (antes de enero de 1933), y con el NS-Staat despus, se transformar en un hecho incontrastable, indiscutible y premisa de cualquier debate serio.

La incompleta fuente de datos sobre el perodo 1930-1945 en la vida de Heidegger, muchas veces planificada, haba permitido, antes del corte epistemolgico de Ott en 1983, tanto a la hagiografa heideggeriana como al mismo Heidegger, salvar decorosamente la ropa sucia de su reputacin profesional y clausurar todo intento de interconectar su filosofa con la poltica nacionalsocialista durante casi 30 aos. La defensa del Meister von Mekirch slo repeta, con variaciones personales, muletillas, deformaciones y pequeas omisiones del canon establecido por Heidegger en el interview de la revista Der Spiegel en 1976. Es a partir de Ott, y gracias su divulgacin masiva va Faras, que en el debate sobre el compromiso y la profundidad de la relacin entre Heidegger y el NSDAP, se ha abierto paso la ms importante cuestin filosfica: de cmo y de cunto est implicada la ontologa heideggeriana en la decisin poltica resuelta por el nacionalsocialismo. En realidad, esta tesis es toda una serie de cuestiones encadenadas: se puede extender este apoyo incondicional al NS-Staat, como acto filosfico, hasta el pensamiento primigenio de Heidegger, incluyendo su magnum opus trunca Ser y Tiempo?; fue efectivamente Heidegger, el de la filosofa tarda de la Kehre, un crtico al nacionalsocialismo o simplemente se distanci del NSDAP por una idealizacin filosfica de la visin del mundo Blut und Boden?; se puede hablar de una geistige Widerstand, de una resistencia espiritual al nacionalismo desde sus posiciones filosficas despus de 1935 como intentan afirmar sus hagigrafos?; existe un hilo de Ariadna, coherente y lgico, entre Ser y Tiempo, el NSDAP y una versin heideggeriana de la visin vlkische del nacionalsocialismo?

Superacin de Marx: una fallida empresa heideggeriana: Un gran filsofo como Lukcs, adems testigo de poca de primer orden, deca en los aos 60 que creemos firmemente no engaarnos en el plano de la objetividad (cualquiera que sea el aspecto de la cuestin desde el lado subjetivo y filolgico) al decir que Ser y Tiempo de Heidegger no es ms que un escrito polmico de dimensiones imponentes contra la concepcin marxista del fetichismo y las consecuencias filosficas y sociales que se desprenden de ello. Una tesis que no gozara de mucho respaldo entre los heideggeriannes. Realmente Heidegger tena como objeto polmico a Marx?

Que la filosofa prctica de Heidegger se desarroll sobre un suelo nutricio antimodernista y de Reaktion contra el marxismo, es algo que a esta altura nadie pone en cuestin. En una entrevista con A. Lampe, en el contexto del comit de puration que Francia acometi contra todos aquellos funcionarios importantes del nacionalsocialismo en Freiburg, el 25 de julio de 1945, Heidegger sostuvo, bajo juramento, que apoyar al nacionalsocialismo era la nica y suprema posibilidad de evitar el avance del comunismo en Alemania....

Ya citamos su confesin a Marcuse, que ya muy tempranamente en 1934 haba escrito sobre el antiliberalismo radical de Heidegger y el sustrato de realismo heroico de su filosofa existencial. Para cualquier lector atento es clara su concepcin en Sein und Zeit (1927) del americanismo y el bolchevismo como Ich-Zeit, tiempo del yo, en contraposicin con el tiempo comunitario del nosotros, el Wir-Zeit, que habra inaugurado el nacionalsocialismo en su Volksgemeinschaft, la comunidad racial-popular enfrentada a la Gesellschaft liberal o al estado total bolchevique; es tambin el claro significado de la dictadura del se, en el pargrafo #27 de la misma obra. Hay adems dos misteriosas menciones, sin especificar el autor, que se refieren a la teora marxista de la alienacin y la reificacin de las conciencias. La primera cuando diferencia la analtica del Dasein (el ser-ah) de otras formas de abordar la facticidad. Es en la primera seccin, captulo primero titulado La exposicin de la tarea de un anlisis preparatorio del Dasein. Distingue su filosofa del existencialismo de Max Scheler, de Dilthey y su filosofa de la vida, de la filosofa de tradicin escolstica y en ltimo lugar de aquella que reflexiona sobre la cosificacin de la conciencia (Veredinglichung des Bewusstseins). Heidegger no menciona autor, pero la referencia es clara para cualquier lector atento: se trata del fetichismo de la mercanca que Marx desarrolla en sus escritos de juventud y en el captulo de Das Kapital dedicado a la mercanca y que concluye con el Warenfetischismus.

La segunda seal con referencia a Marx se encuentra en un lugar ms importante de Ser y Tiempo: en la ltima pgina, en su conclusin que anuncia la segunda parte del libro jams escrita. La ms importante obra heideggeriana concluye discutiendo nuevamente con una teora en la que no se menciona al autor y vuelve a repetirse la mencin entrecomillada (de cita) de la cosificacin de la conciencia. Los lugares en que aparece la teora del fetichismo y la cosificacin indican que para Heidegger esa teora, la marxista, es un problema central en su debate. Por cierto Heidegger lo intentar proponiendo una concepcin de la praxis alternativa a la de Marx, la famosa Sorge (Cura), curiosamente de raz agustiniana! Pero este tema nos aleja de esta introduccin.

Tenemos otro contacto Heidegger-Marx, esta vez en 1932. En el curso de ese ao sobre el dilogo Teeteto de Platn, reconstruyendo su filosofa de la historia del olvido del Ser, Heidegger traza la vasta cronologa de esta decadencia (al mejor estilo nietzscheano) que pasa por el Cristianismo, el racionalismo de Descartes, la Ilustracin, Hegel y su dialctica y concluye en Marx mismo. Explcitamente se propone una berwindung des Marxismus, una superacin del marxismo como sistema de pensamiento y su doctrina ideolgica, citando por primera vez textualmente prrafos de La Miseria de la Filosofa (1845) de la edicin de Landshut/Meyer. Ms all de su reflexin sobre la platonische Ideenlehere, Heidegger subraya: Teora de las Ideas, presupuesto para el Marxismo y la teora de las ideologas. Visin del Mundo como ideologa, abstraccin, superestructura o de relaciones sociales de produccin. Superar al Marxismo? (GA, 34, p. 325). Marx aparece veladamente en los discursos polticos de Heidegger entre 1933 y 1938: el trabajo, destacar Heidegger, bajo el nacionalsocialismo, no es ms produccin de plusvalor (Mehrwert) sino el nombre de toda accin bien ordenada, nacida y originada por la responsabilidad de los ciudadanos, los estamentos y el estado alemn, y que, de esta forma, est al servicio de la Volksgemeinschaft, de la comunidad racial-popular. El Arbeiter, el trabajador, no es ms, como pensaba Marx, un mero objeto de explotacin, ni una especie de clase de desheredados que son reunidos por la lucha de clases, sino la figura, la Gestalt jngeriana de dominio, que crea continuamente lazos y une a todos los camaradas de raza, los Volksgenossen, en la grandiosa voluntad del estado (discurso del 30 de junio de 1933, La Universidad en el nuevo Reich).

Los ejemplos se multiplican. Entre esos aos adems Heidegger trabaja en el Archiv Nietzsche, la tarea era una edicin crtica de los manuscritos sobre la Voluntad de Poder, recepcionando la Kritik a la Modernidad, a la Aufklrung, al liberalismo y al socialismo. Marx (y Hegel) continuarn apareciendo a lo largo de los aos 30: en un seminario sobre la filosofa hegeliana del estado, Hegel, ber den Staat, donde seala que la filosofa de Hegel sobre el estado es decisiva de manera ya bien indirecta que directa, a saber en un sentido ya positivo ya negativo. As Karl Marx le retorna su sentido negativo. En otras palabras: no podemos comprender el Liberalismo del siglo XIX sin no entendemos el pensamiento hegeliano del estado. (GA 36/37, p. 15)

En el mismo seminario Heidegger analiza la crtica de Marx a los Fundamentos de la Filosofa del Derecho de Hegel, un texto juvenil casi desconocido para la poca. Lo cierto es que Marx (y por supuesto Hegel y la dialctica), aunque es un autor ausente, sin mencionar, est como polemos esencial en el desarrollo y su peso especfico aumenta a medida que nos aproximamos al ao 1933. Se puede notar, a esta altura, que el conocimiento de Marx que tiene el Heidegger de los aos 30 es defectuoso y de segunda o tercera mano, por lo que sus crticas ni siquiera rozan la problemtica de la categora valor-trabajo. Este Marx descafeinado y poco interpretado era una muletilla comn entre los intelectuales de la nueva derecha y los idelogos del NSDAP, llegando incluso a filsofos de la talla de Dilthey, Scheler, Rickert, Sombart o Simmel.

Ya Jnger haba definido que el nuevo concepto de Arbeit en su libro de El Trabajador. Dominio y Figura (1932) tan ledo por Heidegger (y al que le dedicara un seminario completo) no tena nada que ver ni con Marx ni con las teoras econmicas manchesterianas. Heidegger utilizaba la irregular edicin de los manuscritos juveniles, editada en dos tomos ese mismo ao por dos diputados socialdemcratas, Siegfried Landshut y J. P. Mayer, titulada Karl Marx, Der Historische Materialismus. Die Fruhschriften. La edicin era contempornea a la que se publicaba en ruso y en alemn por el IME (Instituto Marx&Engels) de Mosc dirigido por Riazanov, y aunque incompleta y sin aparato crtico, sirvi de difusin de un Marx desconocido. Curiosamente esta edicin fue incinerada completamente durante la quema de libros con espritu no-alemn, la Bcherverbrennung en mayo de 1933, una de ellas en el Stadion de la Universidad de Freiburg, frente al rectorado de Heidegger. Las paradojas de la historia hizo que Marx volviera a aparecer en la vida de Heidegger, esta vez como espectculo meditico. La misma edicin de los textos juveniles aparece en una entrevista a la segunda cadena de TV estatal alemana ZDF en 1969, donde Heidegger, todava obsesionado por su berwindung inconclusa de Marx le lee a su entrevistador la Tesis XI sobre Feuerbach para intentar, postreramente, concretar una tarea abortada.

Koinon: el texto: el indito que presentamos es un texto muy diferente, el nico conocido en el que Heidegger se enfrenta inmediatamente con el Comunismo (encarnado tout court por la URSS de Stalin) y mediatamente a Marx. El texto aparece en el volumen 69 de la as llamada edicin completa, donde por primera vez se han hecho pblicos textos inditos sobre la Historia del Ser, Die Geschichte des Seyns. 1) Die Geschichte des Seyns (1938-1940); 2) KOINON. Aus der Geschichte des Seyns (1939-1940), algunos manuscritos para clases o reflexiones privadas. Tienen la jerga crptica y los neologismos creados ex profeso por el mismo Heidegger. Los aos son crticos, el volumen ocupa desde 1938 hasta 1940. Heidegger, como en todos sus clases y textos, intercala o toma como ejemplo de su pensar sucesos directamente poltico-histricos relacionados con la evolucin del III Reich o figuras admiradas, como el propio Hitler o Mussolini. Muchos de ellos se relacionan y slo pueden entenderse con trabajos anteriores, por supuesto Ser y Tiempo (1927), la Introduccin a la Metafsica (1935), los filonazis Beitrge zur Philosophie (Vom Ereignis) (1936-38) y sus diversos textos sobre Nietzsche.

En su texto de 1937, Nietzsche: Der Wille zur Macht als Kunst, Heidegger comenta que se necesita un conocimiento profundo y una seriedad que llegue al fondo de las cosas con el fin de entender lo que Nietzsche ha designado como Nihilismo (Nihilismus). Para Nietzsche, el Cristianismo es tan nihilista como el Bolchevismo y, por lo tanto, que el ms simple Socialismo (GA 43, p. 30-31) Ya Heidegger coloca como causas del olvido del Ser al platonismo, cristianismo, liberalismo, socialismo, marxismo y comunismo. En su texto el comunismo es slo un desarrollo ms con el cual prosigue y se completa el despliegue del Poder.

El bolchevismo en su variante stalinista es un artculo injertado, una mercadera exportada de Occidente al Ost eslavo-asitico, y con ella lleva de contrabando a Asia su Machenschaft, el Maquinismo, central en su filosofa tarda. En un primer nivel de significado designa la capacidad de posesin de lo real en orden de dominarlo y hacerlo parte de nuestros fines subjetivos, el reino liberal del clculo y la utilidad burguesa. Con Koinon (literalmente del griego: lo que es comn) Heidegger no entiende en sentido neutral la comunidad humana, sino el colectivo del comunismo, la totalidad de una masa humana (GA 69, p.206). As el comunismo viene en la hermenutica heideggeriana entendido como el verdadero y propio pice de la maquinacin y del abandono del Ser. Adems existe una identidad metafsica entre el estado autoritario y el estado parlamentario, porque entre ambos existen en la misma escena del despliegamiento del poder (Ibidem, p. 189)

Aunque parezca increble para Heidegger la forma estado del liberalismo clsico britnico es igual, en su esencia, a la repblica basada en soviets! Lo ms inslito es el aggiornamiento filosfico de Heidegger a la poltica exterior de Hitler: es en estos aos que el III Reich prepara su ataque a Polonia y busca un tratado de amistad con la URSS. Para asombro del mundo los dos enemigos ideolgicos mortales firmarn un pacto de no-agresin. Ser el ignominioso acuerdo Molotov-Ribbentrop se firm el 23 de agosto de 1939, poco antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial.

El entendimiento, como seala el historiador Kershaw, supuso que se haba eliminado el peligro de cerco de una guerra en dos frentes para Alemania. Slo as puede entenderse que Heidegger legitime en su filosofa de la historia del Ser al stalinismo al sealar una diferencia a favor de la URSS: el bolchevismo ingls (sic) es el ms peligroso debido a que su mscara poltica parlamentaria mantiene oculta la esencia misma del poder. El stalinismo sera ms honesto y claro desde al lgica de la Geschichte des Seyns. E incluso Heidegger retoma una pareja de conceptos que ya utiliz en su ensayo Sobre el origen de la obra de arte (1935/36): Welt (Mundo) y Erde (Tierra). Ahora les atribuye contenidos geopolticos que sintonizan a la perfeccin con los nuevos amigos del este: La historia de la Tierra (Erde) del futuro est conservada en la esencia de la rusidad. La historia del Mundo (Welt) es confiada a la meditacin de los alemanes. (Ibidem, p. 108). Una perfecta y filosfica contrafigura del apretn de manos entre Hitler y Stalin en vsperas del desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial. Como dijo Hitler en 1939 la cuestin del Bolchevismo es por el momento de importancia secundaria. Estamos apurados y comeremos ahora como las moscas del Diablo. Y rusidad de la esencia ser una prognosis que se cumplir en junio de 1941.

Estos textos escritos al filo de la mayor matanza de la humanidad son particularmente instructivos de los puntos dbiles y reaccionarios del pensamiento heideggeriano: la dificultad terica de afrontar el problema de la sociabilidad humana, la tendencia a la apologa del catastrofismo y la muerte, la interpretacin de la Modernidad como un juego decadente de poderes, la justificacin del elitismo y el autoritarismo. Todos faros filosficos-polticos y paradigmas epistemolgicos que se encuentran ya en Ser y Tiempo, en los textos sobre el arte y la tcnica y en su re interpretacin de Nietzsche. (NGV)

Koinon (1939/1940) El Comunismo y el Destino del Ser

La contrasea metafsica de la completitud de la edad moderna es histricamente la obtencin esencial de la potencia de parte del Comunismo (Kommunismus) en la constitucin del Ser en la poca de la total falta de sentido. El carcter de sin sentido viene aqu entendido segn el concepto de sentido pensado en mi libro Sein und Zeit (1927). Segn esta concepcin, el sentido (Sinn) es el mbito proyectual de la proyeccin del Ser sobre su verdad (Warheit); y a su vez verdad puede entenderse como la liberacin (Freigabe) desveladora del Ser en la claridad (Lichtung) del despliegue de su esencia, en el claro de su desvelarse. En esto consiste esencialmente el rechazo: que aclarndose es la seal del Ser (Wink des Seyns). Haciendo esta seal se recoge en el don de ser s mismo como nico. Ninguna correspondencia con el Ente (Seiendem) puede transportarlo al lenguaje.

El trmino sin-sentido (Sinn-lose) significa estar sin verdad: el permanecer ausente de la claridad (Lichtung) del Ser. La carencia de sentido se completa con el hecho que este permanecer ausente persiste en la incognoscibilidad y con ella el Ser desaparece en el olvido olvidado. Ser (Sein) vale ahora no slo como la palabra ms universal no problemtica de lo ms vaco y de lo ms universal, sino de la preeminencia sin perplejidad del Ente (Seiende). Esto se manifiesta y se afirma en la pretensin de ser sin necesidad de otro factible y en consecuencia planificable y calculable. Ofrecindose de tal modo el ente (Seiende) obtiene con la fuerza en el Hombre el privilegio exclusivo del hacer. Lo imparable de su apertura ilimitada produce un encantamiento en la Humanidad, en virtud de la cual el Ente es todo cuando es factible. Ser (Sein) abandono del Ser (Seinsverlassenheit) completitud de la falta de sentido. Cuando la falta de sentido se cumple, los Valores (Werte) (los valores vitales y culturales) vienen proclamados como el fin ms elevado y la forma del fin del Hombre.

Los Valores (Werte) son siempre slo la traduccin oculta del Ser sin la verdad a mero ttulo, de lo que es considerado como estimable y calculable en el nico mbito de lo que es factible de hacer. Y el hacer valorable la transvaloracin de todos los valores (Umwertung aller Werte), y no importa en qu direccin se pueda actuar, es el definitivo repudio en la completa falta de Sentido. El venir desde fuera de la mltiple forma del pensamiento del valor (Wertgedankens) confirma la actual entrega del Ente en el abandono del Ser. A los Valores sin potencia (machtlossen Werte) le corresponde la impotencia en la representacin de los Valores. Esto favorece el irrumpir de la Potencia (Macht) del Ente que despliega su Esencia de la factibilidad. La esencialidad del Ente es disuelta en el puro maquinismo (Machenschaft), y es as a travs de l que el Ente alcanza una potencia ilimitada y con el abandono del Ente de parte del Ser comienza su Dominio (Herrschaft) oculto. Esto no deriva de aquella potencia del maquinismo, que sin embargo se deriva de la historia oculta del Ser (Seyns).

El Maquinismo (Machenschaft) puede surgir por s solo exclusivamente bajo el comando de s mismo y encontrar algo definitivo. Donde la carencia de Sentido (Sinnlosigkeit) alcanza al Poder (Macht), y precisamente a travs del Hombre como Subjektum calculador y arrebatador de su calculabilidad y la de todas las cosas, la eliminacin de todo Sentido vale decir: la cuestin de la verdad del Ser (Seyns), o bien de su resonancia en la Enticidad (Seiendheit) y en su proyeccin debe ser sustituida por aquello que permanece todava aceptable como sustitucin adecuada: de un contar (Rechnen) y precisamente de tener en cuenta los valores. El Valor (Wert) es la traduccin (bersetzung) de la Verdad de la Esencia (Wahrheit des Wesens) en lo cuantitativo y gigantesco; el predominio del Pensamiento del Valor (Wertgedankens) confirma la aplicada renuncia del Ente en el clculo. El Comunismo (Kommunismus) no consiste, concebido desde el punto de vista del pensamiento, en el hecho de que todos tenemos que trabajar, ganar, consumir y divertirnos en una igual medida, sino ms bien en el hecho que todos los modos de comportamiento (Verhaltungsweise) y todos las formas de actitud (Haltungsformen) de todos estn en el mismo vnculo bajo el Poder incondicionado (unbedingte Macht) de unos pocos innominados (ungenannter Weniger). La carencia de Decisin (Entscheidunglosigkeit) la interrupcin de toda posibilidad creciente de tomar una decisin y de toda asuncin de una decisin deviene el aire que todos medianamente respiramos. Este hacerse comn, este hacerse uno como todos es como si no fuese; que la industria venga estabilizada, que la banca otro tanto, que venga disuelto el latifundio, eliminados los monasterios, que todo saber se falsifique transformndose en Intelligentsia (Intelligenz) y sta a su vez sirva para encontrar empleo y a su vez sea Realidad en la especializacin de amigos (Spezi), que la produccin de una opinin pblica (ffentliche Meinung) del as llamado Pueblo (Volkes) a travs de los peridicos y la radio apunte al mantenimiento de una forma aparente, que en el fondo nadie toma en serio excepto los poderosos y stos incluso slo como un instrumento de Poder (Machtmittel) entre otros, todo esto puede aparecer, desde el punto de vista del horizonte de la propiedad y de la actitud burguesa hasta ahora, aparece como la verdadera y propia prdida y como destruccin. Solo que esta estatalizacin de la Sociedad (Gesellschaft) en el Estado significa poco, en la medida en que el Estado es devenido slo un instrumento subordinado al partido nico; el partido mismo, a su vez, el instrumento de los soviets y este el mbito de la accin de unos pocos.

Es lgico que sigan siendo pocos innominados y muchos nominados (Stalin y su entorno pblicamente activo) que son tolerados de vuelta en vuelta solo como testaferros. (N.B.: sobre Rusia (se sabe poco), aun cuando se sabe ms, pero no ms sapere). Con solamente unos pocos (nur Weningen) no slo se entiende absolutamente un nmero exiguo a diferencia de los innumerables muchos que son excluidos del proceso del Poder (Machtbesitz). Los solamente unos pocos practican un modo propio de recoleccin de cualquier forma de obtener poder en la pura falta de respeto del proceder incondicionado. Slo los pocos conocen la propiedad de ser ilimitada y la seguridad de la forma ms poco vistosa del despliegue del Poder (Machtentfaltung). Este proceder est determinado metafsicamente, estimulado e instigado exclusivamente por el abandono de todo Ente de parte del Ser, como tal incognoscible. Slo a travs de estos pocos se encuentra asegurada de manera incondicionada y completa el entendimiento que el Bienestar (Wohlfahrt) participacin en el progreso de la Cultura (Fortschritten der Kultur), eliminacin de clases y profesiones, equiparacin entre gobernantes y gobernados (Regierer) son solo una fachada para el Pueblo (Volk) delante del cual se est encantado y sobre el que no pretende mirar sobre lo que justamente es, el Poder de los pocos (die Macht der Wenigen).

Ahora una vez ms: no es que estos pocos son los detentadores del Poder, sino que es su Decisionalidad (Entschlossenheit) la que mantiene en todas partes la intangible preeminencia del Poder Total (vollstndige Macht) de la institucin respecto a toda tentativa de Visin (Ensicht) autnoma y de actividad de la Voluntad (Willensvollzge) de los singulares y de los grupos. El Despotismo de los pocos (Despotismus der Wenigen) ha perdido su fundamento (Grund) en la personal codicia de poder de Sujetos (Subjekte) individuales; pero stos a su vez, sin saberlo, vienen utilizados como meros Portadores (Trger) y Lugartenientes (Statthalter) del incondicionado dominio del Poder Puro (reinen Macht) con el nico objetivo de hacer que el Poder se establezca en sus propias instituciones y as asegurarse la apariencia de lo verdaderamente real. Quien habla aqu de Materialismo (Materialismus) demuestra que en realidad slo continan fieles a los fragmentos de cualquiera doctrina para el Pueblo lanzada sobre l. ste Materialismo es espiritual (geistig) en el sentido ms alto del trmino, en un modo decisivo en el que se puede reconocer la conclusin de la Essenza, la esencia espiritual metafsica de Occidente (des abendlndisch metaphysischen Geistwesens). Vladimir Lenin lo sabe con claridad. Y es por eso que el as llamado peligro (Gefahr) del Comunismo no consiste exclusivamente en las consecuencias econmicas y sociales, sino en cuanto al hecho que su esencia espiritual, su esencia en cuanto Espritu no viene reconocida y la confrontacin recproca viene colocada en un nivel que asegura completamente su predominio y su irresistible fascinacin. (N.B.: suena como si an el Comunismo pudiera ser detenido e invertido).

El poder histrico del Comunismo y de su autntica esencia (N.B.: su esencia espiritual impide la decisin) como poder oligrquico de los Soviets (oligarchischer Sowjetmacht) es la ms simple e imperativa contraprueba contra la presunta teora nietzscheana de la impotencia del espritu de los usufructadores de Nietzsche. La Lucha (N.B.: la lucha como: 1) a un nivel que no es el propio (); 2) No es absolutamente lo que es decisivo qu significa lucha, en la cual la justificacin como Poder es tal que hace superflua tal cosa.) de la Iglesia cristiana, por ejemplo, contra el Bolchevismo (Bolschewismus) no obtendr nada, porque no son capaces de reconocer la esencia espiritual bolchevique, porque ellos mismos estn al servicio de un espiritual que impide esencialmente y definitivamente al Cristianismo realizar algn da algun cuestionamiento contra este Bolchevismo enemigo del Mundo (Weltfeid Bolschewismus) y tener un lugar de solicitud decisiva que sea esencialmente diverso y que lo erradique de su fundamento (Grund). En especial en una Lucha (Kampf) que degenera siempre exclusivamente en combates simulados y cualquier acuerdo final debe despertar el conocimiento de aquel puro poder en su incondicional dominio (Ermchtigung), que se remite desde su interior a otro tal como su origen y sostn de su esencia. Esto es el Maquinismo (Machenschaft), la palabra con la cual se debe pensar una decisin esencial en la historia occidental del Ser (abendlndischen Geschichte des Seyns). Este pensar (Denken) alcanza una posicin infinitamente ms cercana a la Realidad (Wirklchkeit) de los acontecimientos de nuestra poca que cualquier tipo de Tareas pequeo burguesas (kleinbrgerliche Art des Einsatzes). Es una premisa errnea, sin lugar a dudas, de que en algn momento este pensamiento (Denken) se transforme en una representacin y en una opinin (Vorstellen und Meinen) que pueda ser practicado por cualquiera. Por el contrario una sola cosa es necesaria: el saber (Wissen) de la inevitable multiplicidad de formas esencialmente diversas en las cuales se debe actuar para la superacin histrica del Comunismo (geschitliche berwindung des Kommunismus).

El impedimento ms tenaz y obstinado para generar este tipo de saber es la mal pensada e innominada expectativa de un prximo retorno a condiciones pre-comunistas, burguesas. Esta expectativa seductora se nutre continuamente del punto de vista errneo de que lo pblico (ffentliche) aparece como lo nicamente real, mientras eso es slo la sombra (Schatten), que es necesaria y m all de la cual no se puede saltar, pero vuelta a la historia que slo despliega su esencia como Historia del Ser (Geschichte des Seyns). No se trata de una fuga de la sustancia misma de la realidad poltica en lo espiritual (Geistige), sino ms bien que el pensar lo poltico en el fundamento (Grund) de su ilimitada esencia de poder alcanza las regiones en las cuales el espritu como forma de dominio de la metafsica (Herrschaftform der Metaphysik) y deviene superable por ella misma. Y slo donde impera el espritu tiene efecto como imagen que est de frente y delante de la opinin (Meinung) de las races de lo espiritual en lo corpreo (Leiblichen) y adquiere su propia consideracin, comprensibilidad y la posible validez de una profesin de fe ideolgica (Glaubensbekenntnisses). No obstante, el Comunismo (Kommunismus) no es una mera forma estatal (blosse Staatsform), ni tampoco solo un tipo de visin del mundo poltica (politischen Weltanschauung), sino la constitucin metafsica (metaphysische Verfassung) en la cual la humanidad moderna (Neuzeit Menschentum) no solo culmina y cumple lo Moderno (Neuzeit) sino que inicia su ltima fase. Acostumbrados a transcurrir esta Vida (Leben) en la bsqueda de actividades reconocidas (del bienestar y de la promocin de la Cultura) y cubiertos por el manto de proteccin de una salvacin en la cual se cree (Felicidad Eterna), el hombre, hoy en la que esa seguridad llega lentamente y aparece como un tiempo quebrado y devenido sin fundamento, cae en un desconcierto oscilante que permite que cualquiera de las partes intente buscar con la mirada puesta en los Fines (Zielen) que se deben superar en este momento y que deben precipitarse en la identidad propia; cuando se cultivan las habilidades y el placer de la vida corporal en realidad no se mantiene sino la incondicionada extensin de estos Fines (Zieles) a la totalidad de la masa humana (Menschenmasse) complacida y sana, culturizada, industrializada y tecnificada, que continuamente anuncia de nuevo el incremento de estos intereses vitales, cuando sin embargo los pueblos europeo en sus voluntades no son capaces de evitar la guerra, ya sea por la afirmacin de intereses (Interesen) posedos hace tiempo o exclusivamente por asegurar el logro de la satisfaccin de estos intereses, o ahora por la consecucin forzosa, necesariamente apremiante en la esencia de los intereses, con la correspondiente Guerra de Masas (Massenkrieges), dispuesta en lo incondicionado, y todo ello confirma que en todas partes los hombres modernos est adentro del ahora, o sea del Ente determinado metafsicamente (metaphysisich bestimmten Seienden). El agravamiento confuso en el Ente (Seiende) no puede aprehender lo que est prximo, el hecho que la fuga del Ser (Seyn) determina la Historia (Geschichte) en su Esencia (Wesen). sta abre el camino a un estado que, asegurando por completo la vida entera y su crculo de intereses, la hace crecer pero en el inconcebible estado de incertidumbre de una decisin (Entscheidung).

La amenaza del ser humano proveniente de esto que constituye el propio incondicionado dominio de un seguro manejo de todas las medidas de proteccin y defensa, la amenaza que viene inexorablemente presagiada y al mismo tiempo que se desestima su apariencia (Schein), contiene el anuncio de lo que el hombre moderno, que calcula y gobierna hasta el fin de la Metafsica, no puede jams tener la capacidad de aprender. ste nunca est en disposicin, no porque se encuentre demasiado lejano, ms all de sus mbitos habituales, sino porque el anuncio est tan cerca (nahe) que el hombre que piensa en la seguridad (Sicherung) debe ya haber continuamente saltado esta proximidad a su esencia oculta (verborgenen Wessen) El Comunismo (Kommunismus) es la constitucin metafsica del Pueblo (metaphysische Verfassung der Vlker) en la fase ltima del completamiento de la Modernidad (Neuzeit), que se da ya en el hecho que en el comienzo mismo de la Modernidad debe poner su Esencia, pese a que lo hace de manera oculta, en el Poder (Macht). Desde una perspectiva poltica esto sucede en la historia de la Modernidad en el Estado ingls (englischen Staates).

ste estado, pensado en torno a su Esencia prescindiendo de las formas actuales de gobierno, sociales o de credo religioso, es la misma cosa (dasselbe) que el Estado (Staat) de la Unin de las Repblicas Soviticas (Sowjetrepubliken), con la sola diferencia que existe una gigantesca falsificacin en la apariencia de la moralidad y educacin del pueblo que hace inocuo e innecesario todo despliegue de fuerza, mientras que la Conciencia moderna (neuzeitliche Bewusstsein) con ms necesidades de seguridad, aunque no se reclame la Felicidad del Pueblo (Vlkerbeglckung), se enmascara a s misma en la propia Esencia del Poder. La forma cristiano-burguesa del Bolchevismo ingls (brgerlich-christliche Form des englischen Bolschewismus) es la ms peligrosa. Sin su aniquilacin (Vernichtung) la Modernidad continuar mantenindose. (N.B.: o por lo menos se retrasa su finalizacin). (Traduccin: Nicols Gonzlez Varela)

(El texto traducido comprende las pginas 199-211 de la edicin alemana de 1998, 69 Die Geschichte des Seyns. 1. Die Geschichte des Seyns (1938/40) / 2. Koinon. Aus der Geschichte des Seyns (1939), editado por P. Trawny, 1998, XII, 230p, Vittorio Klostermann, Frankfurt am Main.)



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