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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2009

El frenes electoral de la izquierda radical espaola

Pascual Serrano
Rebelin


La reciente campaa electoral espaola para el Parlamento Europeo ha contado con dos circunstancias que seguro han alegrado a los grandes partidos dominantes y a quienes trabajan para que nada cambie en el modelo vigente. Se trata de la fragmentacin de la izquierda y del surgimiento de un apasionado entusiasmo por la peticin del voto por parte de los grupos ms combativos de la izquierda.

Lo primero ya es endmico, de modo que adems de las opciones ms o menos conocidas como Iniciativa Internacionalista, Izquierda Anticapitalista, Partido Comunista del los Pueblos de Espaa o Izquierda Unida, se podan encontrar otros como el Partido Obrero Socialista Internacionalista, la Unificacin Comunista de Espaa o Solidaridad y Gestin Internacionalista. A todos ellos aadir los que se presentaban con perfiles sectoriales: feministas, defensa animal, ecologistas, Norte-Sur. Espaa es el pas de Europa con mayor nmero de candidaturas, treinta y cinco.

Pero quizs lo que ha resultado ms curioso es que las iniciativas radicales que hasta ahora haban hecho de la limitacin virtud y se dedicaban a denunciar la injusticia del sistema electoral, la hipocresa del modelo de democracia representativa, el oportunismo de buscar slo cargos instituciones, la necesidad de trabajo de base en lugar de volcarse en las convocatorias electorales y apostar por una democracia representativa que superara formato meramente electoral; en esta ocasin estaban entusiasmados pidiendo el voto con el mismo formato simplista y mercadotcnico que los grandes partidos. La diferencia es que al tratarse de listas electorales que no tenan posibilidad de alcanzar representacin y que no haban conseguido unificarse, su discurso electoralista y el de sus seguidores resultaba pattico.

Colectivos que tanto haban criticado, y con gran parte de razn, que la izquierda institucional espaola Izquierda Unida- haba abandonado su trabajo de base para dedicarse prcticamente a la labor institucional, cuasi profesionalizando sus cargos y despreciando el trabajo organizativo de la militancia, ahora creaban candidaturas ad hoc para presentarse a unas elecciones europeas y se unan al coro de los grandes partidos para pedir el voto en un proceso de conversin estratgica impresionante. Incluso el fervor les llev a apelar al voto til para sus candidaturas pidiendo mediante cartas pblicas la retirada de los dems, originndose la correspondiente indignacin entre ellas.

Sin duda, una explicacin de ese frenes por el voto y esa ilusin por la fiesta de las urnas proceda del intento infructuoso de ilegalizar a Iniciativa Internacionalista. La decisin del Tribunal Constitucional de permitir esta candidatura se percibi como una gran victoria poltica que desencaden la percepcin de que poderles votar era seal de la inminente toma revolucionaria del poder, olvidando que el sistema lleva conviviendo treinta aos con papeletas revolucionarias en los colegios electorales porque sabe que los mecanismos para neutralizarlas son muchos, tan eficaces como injustos.

En estas elecciones resultaba hasta curioso percibir en medios alternativos de ideologa radical la presencia de textos con instrucciones para interventores y apoderados de esos partidos, que recordaba aquella euforia de la transicin espaola, en la que se pens que haba llegado la democracia simplemente porque a los rojos se les dejaba presentarse a las elecciones.

La izquierda radical ha vivido una fascinacin electoralista que le ha impedido observar que el principal argumento para mostrar la inviabilidad y falta de legitimidad del sistema actual es precisamente la indiferencia de los ciudadanos que optan por no votar y que han sido el 57 % en toda Europa. Poner todo el nfasis de la lucha poltica en discursos electorales pidiendo el voto, como ha sucedido en estas elecciones europeas, es la ms triste de todas las claudicaciones, porque conlleva aceptar como panacea de la democracia el rito peridico de las urnas desplazando todos los mecanismos de lucha y trabajo organizativo. Supone tambin dejar en un segundo plano la denuncia de los mecanismos de control ideolgico y electoral que convierten en irrelevante las elecciones: desigual presupuesto para las campaas electorales, debates televisados exclusivos para los dos grandes partidos, leyes electorales injustas, financiacin fraudulenta de los partidos polticos, dominio del panorama de los medios de comunicacin

No estoy sugiriendo renunciar a la presencia institucional en la medida en que pueda haber algo de apoyo electoral. Pero por muchos momentos he tenido la sensacin de que esa izquierda radical que tan coherente ha sido siempre en su discurso haba perdido el sentido de la realidad y nadie se atreva a recordarle que ni cada una de esas candidaturas era epicentro de la revolucin inminente, ni iban a sacar un solo representante en estas elecciones en las que con tanto apasionamiento ingenuo pedan el voto. Espero que hoy, 8 de junio, se hayan dado cuenta.

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www.pascualserrano.net

Algunas aclaraciones:

 1.- Este texto no se hace ni desde Izquierda Unida, ni desde el PCE, ni en defensa de esas organizaciones. En el propio artculo se cita a IU para sealar su excesiva atencin por la labor institucional en detrimento del trabajo social y organizativo, precisamente es el estilo de mercadotecnia de IU lo que se critica en el resto de los grupos. Yo mismo he criticado tambin el frenes electoral de IU en las elecciones generales en provincias donde no tiene ninguna posibilidad.

2.- El artculo no pretende hacer lea del rbol cado tras conocer los resultados electorales. Al contrario, esper al final de la jornada electoral para que no se interpretase que haba un inters electoral en criticar el voto a esas organizaciones o insinuar el voto a otras. Se trata de una valoracin de la campaa electoral y, por tanto, se difunde una vez finalizada.

3.- El trmino radical utilizado en el titular no tiene nada de peyorativo. Ser radical es ir a la raz de las cosas, algo muy honorable.



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