Portada :: Economa :: Especial "El capitalismo cruje"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2009

La dura realidad econmica y las necias celebraciones de los gacetilleros

Dean Baker
CounterPunch


Los medios de comunicacin han abandonado obviamente el papel de informadores de la realidad econmica y han adoptado el papel de animadores de la fiesta, pregonando cualesquiera noticias buenas que puedan husmear, o aun inventndolas cuando no pueden encontrar ninguna. Esto deja la responsabilidad de informar sobre la economa en manos de otros.

La pasada semana tuvimos todo una serie de informes del estado de la economa. Las ventas de viviendas nuevas y de las ya existentes permanecen cerca de su ms bajo nivel de la recesin, de forma que los precios inmobiliarios continan cayendo un 2% mensual. Los nuevos pedidos para bienes de capital, un ndice clave de la demanda de inversin, se redujeron un 2% en abril. Si se excluye el voltil sector del transporte, los nuevos pedidos siguieron cayendo un 1,5%.

El viernes, el Indicador de la Actividad Industrial (PMI, por sus siglas en ingls) de Chicago cay ms de 5 puntos porcentuales desde su nivel de abril, muy cerca de su nivel ms bajo de la recesin. El componente del empleo de este ndice bati una nueva marca.

Estos informes podan haber provocado sombras noticias, pero no en los medios de comunicacin de EEUU. La gente que no pudo ver la burbuja inmobiliaria de los 8 billones est todava en busca acrrima de un rayo de luz incluso entre las peores noticias econmicas.

Por ejemplo, La Radio Nacional Pblica explic a los oyentes que las nuevas cifras de ventas de casas en el mes de abril fueron mayores que las de marzo. Aunque esto era verdad, las cifras de abril fueron solamente superiores en 1.000 a las de marzo, que ya haban sido revisadas en 5.000 menos. Las ventas de casas en abril fueron 4.000 menos que las inicialmente indicadas en el informe de marzo. USA Today inform de una "oleada" de pedidos de bienes duraderos, que tambin estuvo basada en una espectacular revisin a la baja de los datos previos del mes anterior.

Los medios de comunicacin han abandonado obviamente el papel de informadores de la realidad econmica y han adoptado el papel de animadores de la fiesta, pregonando cualesquiera noticias buenas que puedan husmear, o aun inventndolas cuando no pueden encontrar ninguna. Esto deja la responsabilidad de informar sobre la economa en manos de otros.

Ningn examen serio de los datos muestra que la recuperacin est a la vista. La historia bsica de la depresin es dolorosamente simple. Hemos visto un derrumbe de la burbuja inmobiliaria que ha devastado el sector de la construccin y que tambin ha causado la cada brusca del consumo.

El sector de la construccin sufri de una enorme sobrecapacidad durante los aos de la burbuja. Medidas en ventas mensuales, las existencias de construccin de nueva planta como de edificios de segunda manos estuvieron cerca de doblar sus niveles normales. Estas existencias aseguran que la construccin permanecer muy deprimida al menos hasta el 2010, si no hasta ms tarde.

El desplome de los precios inmobiliarios ha conducido a la cada libre del consumo. No es un problema de comportamiento del consumidor, como tantos comentaristas parecen creer. Ocurre, ms bien, que muchos propietarios de casas no estn comprando mucho ahora porque los que se han quedado sin hogar no compran muchas cosas: no tienen dinero.

El descenso de los precios de las viviendas desde el pico de 2006 ha costado a los propietarios de sus casas cerca de 6 billones de dlares en prdidas de patrimonio inmobiliario. Solamente en 2009, la cada de los precios ha destruido casi 2 billones de dlares de este patrimonio. La gente estuvo gastando cantidades increbles durante el perodo 2004-2007 sobre la base de la riqueza que tena con sus hogares. Esta riqueza ahora se ha esfumado.

La vivienda es dbil y est cayendo, el consumo es dbil y est cayendo, los nuevos pedidos de bienes de capital, el principal indicador para la demanda de inversin, cay en abril el 35,6% en relacin a este mismo mes del ao anterior. Y el Estado federal, como los gobiernos locales de todo el pas, con California a la cabeza, estn despidiendo trabajadores y recortando servicios.

Si alguna muestra de recuperacin hay en toda esta historia, muy difcil resulta encontrarla. Lo que hay, y resulta obvio, es una espiral descendente de ms despidos y de recortes adicionales de horas, cosa que contribuye a la ulterior reduccin de la capacidad adquisitiva de los trabajadores. Adems, la debilidad del mercado de trabajo est presionando a la baja los salarios, lo que acta como una segunda fuerza depresora de la capacidad adquisitiva de los trabajadores.

No bastan las buenas palabras para provocar un cambio de las circunstancias econmicas. La economa necesita ms demanda, la cual solo puede llegar con otra gran dosis de estmulos del gobierno federal. Hay formas fciles, rpidas y efectivas para espolear la economa con estmulos adicionales.

La primera: dar ms dinero al Estado y a los gobiernos locales para que no tengan que despedir a trabajadores, recortar servicios y aumentar impuestos. Es palmario que ese gasto estimulara inmediatamente la economa.

El gobierno podra tambin ofrecer un gran estmulo a la economa mediante la puesta en marcha de una reforma sanitaria con un crdito fiscal a los empresarios (por ejemplo, de 2.500 dlares por trabajador) para las firmas que no ofrecen cobertura en la actualidad. Lo que podra acercarnos rpidamente a una cobertura sanitaria universal mientras el Congreso siguiera trabajando para reestructurar el sistema reduciendo costos.

Tambin podran proporcionarse 2.500 dlares de crdito fiscal a los empresarios que tuvieran a trabajadores a tiempo libre pagado. Esta medida debera incrementar la demanda tanto de la economa como proporcionar a los trabajadores ms ocio y flexibilidad en el puesto de trabajo.

Hay otros medios con los cuales el gobierno podra generar rpidamente nueva demanda, pero no sern objeto de debate serio mientras no haya un reconocimiento ms general de la necesidad de un estmulo adicional. En algn punto resultar imposible seguir escondiendo las malas noticias, y la atencin del Congreso se volcar de nuevo a los estmulos. Por ahora, lo que se puede decir es que la verborrea panglosiana de unos medios de comunicacin enterquecidos en negar la realidad de la economa contribuyen lo suyo a retrasar ese momento.

Dean Baker es co-director del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Daniel Ravents

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2622


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