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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2009

Abrumador rechazo popular a la Europa del gran capital

Alejandro Teitelbaum
Argenpress


En las elecciones para el Parlamento Europeo del 7 de junio se ha registrado la tasa de abstencin ms elevada desde 1979. Desde esa fecha, en que la abstencin fue del 40%, sta no ha cesado de aumentar hasta alcanzar el 7 de junio casi el 60% como media europea. Desde el 80% en Eslovaquia y el 73% en Polonia y en Rumania hasta una baja tasa de abstencin en los pases donde el voto es obligatorio, pasando por el 60% en Francia y el 58% en Alemania.

La clase poltica europea pretende ignorar este claro mensaje de los pueblos que no quieren una Unin Europea tal como existe actualmente.

Ha sido, sin duda alguna, un claro rechazo a la Europa ultraliberal al servicio del gran capital, encarnada en las instituciones y en la prctica de la Unin Europea.

I. Las instituciones de la Unin Europea

Las tres instituciones principales de la Unin Europea son el Consejo de la Unin Europea, la Comisin y el Parlamento. Los miembros de este ltimo son elegidos por el voto directo de los ciudadanos de los Estados Miembros.

1.El Consejo de la Unin Europea (antes Consejo de Ministros) est constitudo por los primeros ministros o Jefes de Gobierno de los Estados Miembros de la Unin Europea. Slo en algunas ocasiones participan en las reuniones los primeros ministros o jefes de Gobierno, pues a sus reuniones peridicas asiste el ministro correspondiente de cada uno de los gobiernos segn sea el tema a tratar (en temas de agricultura, asistirn los ministros de agricultura, etc).

El Consejo toma sus decisiones, segn establezcan los Tratados, por unanimidad, por mayora cualificada : se asigna a cada Estado miembro un nmero de votos (voto ponderado), que es la forma en la que se toman las decisiones ms importantes, y por mayora simple para las decisiones de procedimiento.

2. El Parlamento, elegido por el voto directo de los ciudadanos, no tiene sin embargo el poder de iniciativa en materia legislativa, que corresponde en lo esencial a la Comisin Europea.

3. La Comisin Europea es algo as como el Poder ejecutivo de la Unin Europea, aunque tambin con amplias facultades legislativas (directrices, reglamentos y decisiones) espacio en el que tiene la iniciativa en las cuestiones fundamentales.

El Consejo de la Unin Europea designa, por mayora calificada, al Presidente de la Comisin Europea y dicha designacin se somete a la aprobacin del Parlamento Europeo. El Presidente designado de la Comisin nombra, en consulta con el Consejo de Ministros , a los 27 Comisarios que componen la Comisin (uno por cada Estado Miembro). El conjunto de los miembros de la Comisin recibe la aprobacin del Parlamento por mayora simple, tras una serie de comparecencias de cada comisario ante las diferentes comisiones parlamentarias competentes. Al final de este proceso el Consejo de Ministros nombra a la Comisin en su conjunto, por mayora calificada.

La funcin principal de la Comisin consiste en proponer y poner en prctica las polticas de la Unin Europea, vigilar la aplicacin de los tratados europeos y tiene el quasi monopolio del derecho de iniciativa en el llamado primer pilar de la Unin Europea, que son sobre todo los temas econmicos bsicos, lo que le permite pesar en las decisiones del Parlamento y del Consejo de Ministros. Incluso el artculo 250 del Tratado Constitutivo de la Unin Europea requiere un voto unnime para que el Consejo de Ministros modifique una propuesta de la Comisin.

Pero, como pequea compensacin, el Parlamento y el Consejo de Ministros pueden pedir a la Comisin que adopte normas en alguna materia.

En los llamados segundo y tercer pilar la Comisin comparte el derecho de iniciativa con el Consejo de Ministros.

Existe el procedimiento de codecisin (Comisin, Consejo y Parlamento) pero en los hechos quien orienta la poltica de la Unin Europea es la Comisin, por razones institucionales y tambin porque las tendencias neoliberales y privatizadoras son compartidas por los Gobiernos conservadores, socialistas y de coalicin conservadores-socialistas de los pases de la Unin Europea, que entre ambos tienen el control total de las instituciones europeas.

Prueba de ello es que desde que se introdujo el procedimiento de codecisin en 1995, el Parlamento rechaz hasta 2004 dos proyectos sobre 420. Los 418 restantes se aprobaron en primera o en segunda lectura o despus de un procedimiento de conciliacin.

As es como la poltica de la Unin Europea es consecuentemente ultraliberal y al servicio del gran capital y su ejecutante es la Comisin Europea.

El Proyecto de Tratado Constitucional europeo, destinado a dar jerarqua constitucional a la poltica neoliberal dominante en Europa, fue preparado por una asamblea de personas cooptadas y el texto definitivo del proyecto fue aprobado por los jefes de Estado y de Gobierno. No hubo participacin de los ciudadanos, salvo en los pases donde se decidi someter el texto a referendo, para su rechazo o aprobacin. Para su entrada en vigor el proyecto requera la aprobacin unnime de los Estados miembros. Pero en los referendos celebrados en Francia y Holanda fue rechazado por la mayora de los votantes, de modo que el proyecto qued archivado.

El Proyecto no proporcionaba respuesta alguna a los problemas sociales que se plantean actualmente en Europa : al amparo de la libre circulacin de mercancas, servicios, industrias, personas y capitales la formacin de enclaves industriales modernos en los pases pobres del Este de Europa con salarios entre 5 y 10 veces inferiores a los de los pases ricos del Oeste, la persistencia de una alta tasa de desocupacin en esos mismos pases y, como contrapartida, la cada de los salarios, el deterioro de los derechos laborales y el aumento de la jornada de trabajo y de la desocupacin en los pases ms desarrollados del continente europeo.

Si hubiera entrado en vigor, para su ulterior reforma hubiera necesitado el acuerdo unnime de todos los Estados miembros, de modo que su enfoque neoliberal y antisocial hubiera resultado prcticamente inmodificable.

Despus del rechazo del proyecto de Constitucin Europea se elabor un nuevo texto que firmaron los Gobiernos europeos en Lisboa el 13 de diciembre de 2007.

Para evitar los tropiezos sufridos por el Proyecto de Constitucin en los pases donde hubo referendos, esta vez todos los Gobiernos evitaron la consulta popular y el Tratado de Lisboa fue aprobado en todos los pases por va parlamentaria, salvo en Irlanda donde se someti a referendo (porque asi lo dispone la Constitucin) y fue rechazado.

La entrada en vigor del Tratado (que requiere la aprobacin unnime de los Estados Miembros) estaba prevista para el primero de enero de 2009, pero debi postergarse a causa del rechazo de Irlanda, que, en principio, convocar a un nuevo referendo, previsto para el segundo semestre de 2009.

Salvo algunos cambios institucionales positivos (aumento de algunas prerrogativas, ms bien formales, del Parlamento Europeo, resguardo en algunos aspectos de las facultades soberanas de los Estados nacionales), el Tratado de Lisboa no modifica la orientacin prevaleciente de la normatividad europea vigente (Tratado instituyendo la Comunidad Europea, Roma 1957 y Tratado de la Unin Europea, Maastrich, 1993) y de la prctica de las instituciones europeas, poco democrticas y al servicio del gran capital.

II. La Unin Europea en la prctica.

1. Privatizacin de los servicios pblicos.

Con sus directivas, la Comisin Europea, que trabaja en equipo con la Mesa Redonda de los Industriales Europeos - ERT (las transnacionales Volvo, Olivetti, Siemens, Unilever y otras), ha impulsado la privatizacin de las industrias ms dinmicas y rentables, como las telecomunicaciones y las comunicaciones electrnicas y de numerosos servicios pblicos, como el gas, la electricidad y el correo (privatizaciones ratificadas por el Parlamento Europeo).

La ideologa subyacente de estas polticas est explicada en un documento de la Comisin Europea: la participacin activa de las industrias de servicios en las negociaciones es crucial para permitirnos alinear nuestros objetivos de negociacin con las prioridades de las empresas. El AGCS (Acuerdo general sobre el comercio de servicios -OMC) no es solamente un acuerdo entre gobiernos. Es ante todo un instrumento en beneficio del mundo de los negocios.

Con esta concepcin se han privatizado la mayor parte de los servicios de provisin de agua potable y de saneamiento y estn en la lnea de mira la salud y la educacin.

Ms all del crculo relativamente estrecho de la Mesa Redonda de los Industriales Europeos, las grandes empresas transnacionales europeas, agrupadas en la UNICE -Unin de las Confederaciones Industriales y de Empleadores de Europa- controlan estrechamente a la Comisin europea y los 39 miembros de la organizacin patronal mantienen representaciones permanentes en Bruselas y un verdadero ejrcito de lobbystas para influir sobre las decisiones de la Comisin. Veamos qu dice la UNICE de s misma :

La UNICE es la voz del mundo de los negocios ante las instituciones de la Unin Europea. Sus 39 miembros son las organizaciones industriales multisectoriales y las organizaciones de empleadores de 31 pases europeos y representa ms de 16 millones de empresas, sobre todo pequeas y medianas. La UNICE es tambin un interlocutor en el dilogo social europeo a nivel de la Unin Europea. La tarea principal de la UNICE es informar e influenciar los procesos de decisin en la Unin Europea, a fin de que las polticas y las propuestas legislativas con un efecto sobre la actividad econmica en Europa tengan en cuenta las necesidades de las empresas. La primera prioridad de la UNICE es promover la competencia en el medio econmico y la inversin a escala europea , el nico camino para alcanzar un desarrollo ms elevado y un empleo duradero. El mundo de los negocios necesita una Comisin eficaz. (http://www.unice.org/ Le porte-parole des entreprises en Europe).

2. Otros aspectos de la prctica de la Unin Europea.

a) Industria de armamentos.

En 2004 la Comisin Europea public un Libro verde titulado Los contratos pblicos de la defensaen la perspectiva de abrir a la libre competencia la compra de material militar.

El 7 de diciembre de 2006 la Comisin emiti nuevas directrices tendientes a limitar las excepciones a la libre competencia en materia de contratos con la industria militar, con el propsito proclamado de continuar liberalizando dicho sector.

Esta presin a favor de la liberalizacin del sector vendra de los mismos industriales del armamento.

Quines son estos industriales del armamento?El diario Le Monde del 14 de julio de 2005 (Les fonds amricains irriguent l'industrie de dfense europenne) informaba que poderosos fondos de inversin americanos, Blackstone, KKR, One Equity Partner entre otros, estn tomando el control de sectores de la industria europea vinculadas a la defensa: QinetiQ, Bofors Weapons, Gemplus

b) Pluralismo en los medios de comunicacin.

Como respuesta a la preocupacin expresada en diversas ocasiones por miembros del Parlamento Europeo y por algunas ONG de que la concentracin en la propiedad de medios de comunicacin en algunos pases de la UE da lugar a un "enorme poder de creacin de opinin pblica" y excluye los puntos de vista alternativos, la Comisin Europea, en un informe de enero de 2007, sostuvo que la tendencia a la concentracin en la propiedad de los medios de comunicacin y la entrada de grandes grupos internacionales en el mercado comunitario no implica necesariamente una reduccin en el pluralismo informativo.

Agregaba la Comisin que el hecho de que propietarios extranjeros tengan un papel importante en algunos mercados no supone necesariamente "una amenaza al pluralismo de los medios.

c) OGM.

La Comisin Europea puso fin a la moratoria resuelta en 1998 para todos los OGM y comenz a autorizar algunos transgnicos. As, en mayo de 2004 autoriz la importacin del maz dulce OGM Bt 11 destinado a la alimentacin humana, a pesar de la oposicin de la mayora de los Estados europeos y desde setiembre de 2004 la misma Comisin agreg 31 variedades de maz transgnico Monsanto MON810 al catlogo comn de semillas de la Unin Europea.

Un documento de Amigos de la Tierra y Greenpeace cita informes cientficos que mantuvo secretos la Comisin Europea, para demostrar que sta, mientras por un lado se apoya en dichos informes para invocar las incertidumbres existentes sobre las consecuencias de los OGM para el medio ambiente y la salud en el litigio comercial que opone Argentina, Canad y Estados Unidos a la Unin Europea en la Organizacin Mundial de Comercio, por otro lado, para autorizar la introduccin de transgnicos en Europa, adopta la posicin contraria y se basa en los informes y evaluaciones favorables a los OGM de la transnacional Monsanto. El documento de las dos organizaciones concluye que la Comisin Europea ms bien favorece los intereses de las industrias biotecnolgicas que la proteccin del medio ambiente y de la salud humana.

d) Biocarburantes.

Pese a los reconocidas consecuencias nefastas de la produccin de biocarburantes sobre el precio de los alimentos y sus efectos prcticamente nulos contra la contaminacin ambiental, la Comisin, el Consejo de Ministros y el Parlamento europeos han aprobado resoluciones relativas al fomento del uso de biocarburantes.

Excepcionalmente se levantan voces entre los diputados de los grupos mayoritarios (Partidos socialistas y conservadores) para tratar de modificar algn aspecto de las polticas de la Unin Europea. Por ejemplo algunos diputados estn pidiendo una revisin en la poltica de promocin de los biocarburantes.

En abril de este ao, el Parlamento Europeo logr rechazar definitivamente la directiva del Consejo de Ministros de la Unin Europea de junio de 2008 que mantena la jornada laboral de 48 horas, pero autorizaba a que en virtud de acuerdos individuales entre empresarios y trabajadores, se pudiera aumentar la jornada laboral hasta 60 horas semanales, calculadas como media durante un periodo de 3 meses, e incluso hasta 65 horas en el caso de guardias mdicas. Segn esa directiva , se podran incluso superar las 60 y las 65 horas semanales de trabajo en el caso de un acuerdo entre los interlocutores sociales o si as lo establece el convenio colectivo. No sera sorprendente que la Comisin y/o el Consejo reintroduzcan bajo otra forma esta directiva para autorizar el aumento de la jornada laboral en Europa.

e) Polticas neocolonialistas en Europa del Este, en Africa y en Amrica Latina.

En un estudio de la Oficina Internacional del Trabajo de febrero de 2007 se sostiene que la flexibilidad laboral en los nuevos pases miembros de la Unin Europea es extrema en ciertos casos, aumentando el costo social de su adhesin.

Alli se dice:

A casi un ao de su ingreso a la UE, la evaluacin de las condiciones de trabajo en los diez nuevos socios comunitarios muestra que stas han sufrido un retroceso bajo la presin por ganar competitividad.

Entre las formas de flexibilidad laboral ms frecuentes en esos pases estn los contratos temporales, el aumento del tiempo de trabajo y el recurso a contratos mltiples con el mismo empleado, uno para regular su trabajo habitual, otro que se aplica a sus horas suplementarias, entre otros casos.

Los resultados que se registran a un ao de la ampliacin de la UE que se concret el 1 de mayo de 2004 - indican que los antiguos miembros de la Unin Europea "han sido los que ms se han beneficiado" con la entrada de los diez nuevos socios.

El editor del estudio, Daniel Vaughan-Whitehad, declar: "Han ganado las empresas multinacionales, la mayora de ellas francesas y alemanas, que se han instalado en varios pases de Europa del Este" y que pueden mover sus capitales con mayor facilidad

La Unin Europea ha negociado una serie de acuerdos regionales de asociacin econmica, llamados EPA por sus siglas en ingls, con pases pobres. Entre ellos los convenios de preferencias comerciales recprocas en el marco del llamado Pacto de Cotonu, entre la UE y el grupo de 77 pases que fueron enclaves coloniales europeos en frica, el Caribe y el Pacfico (ACP). La UE, en sus propuestas de acuerdos comerciales, exige a los pases del Sur que abran sus mercados a las empresas europeas, amenazando as empleos, industrias y servicios pblicos en las naciones ms pobres.

En cuanto a Amrica Latina y el Caribe, la Declaracin Final de la Cumbre social de los pueblos, Enlazando Alternativas realizada en Lima del 13 al 16 de mayo de 2008, deca entre otras cosas:

...rechazamos el proyecto de Acuerdos de Asociacin propuesto por la Unin Europea y avalado por diversos gobiernos latinoamericanos y caribeos que solo buscan profundizar y perpetuar el actual sistema de dominacin que tanto dao a hecho a nuestros pueblos. La estrategia de la Unin Europea "Europa Global : Competir en el mundo", supone la profundizacin de las polticas de competitividad y crecimiento econmico que buscan implementar la agenda de sus transnacionales y profundizar las polticas neoliberales, incompatibles con el discurso sobre el cambio climtico, la reduccin de la pobreza y la cohesin social. A pesar de que se pretende velar su naturaleza incorporando temas de cooperacin y dilogo poltico, la esencia de la propuesta es abrir los mercados de capitales, bienes y servicios, proteger la inversin extranjera y reducir la capacidad del Estado de promover el desarrollo econmico y social.

En conclusin, la Unin Europea es profundamente antisocial (con 20 millones de desocupados y donde las desigualdades no cesan de profundizarse), atlantista y belicista (participacin en la guerra del Golfo y en las agresiones contra Yugoslavia, Irak y Afganistn) a las antpodas de lo que tendra que ser: una potencia independiente y pacfica en el concierto mundial, democrtica y social y dispuesta a establecer relaciones mutuamente ventajosas y en un pie de igualdad con otras regiones y pases.

No es de extraar entonces que la abstencin haya sido ampliamente mayoritaria en todos los pases europeos en las elecciones del 7 de junio.

Los pueblos europeos tienen conciencia de que la Unin Europea no representa sus intereses y que los Gobiernos que la integran (de derecha y socialistas) evitan cuidadosamente una verdadera democratizacin de sus instituciones y un giro hacia polticas sociales. Aunque tratan de reconquistar a la opinin pblica con algunas reformas gatopardistas luego de cada rechazo popular en las urnas, cada vez ms contundentes.

Las elecciones del 7 de junio fueron una tentativa de legitimar a travs del sufragio popular esas orientaciones reaccionarias. Los Partidos Socialistas europeos entraron en el juego (puesto que participan en l compartiendo las instituciones europeas con la derecha mayoritaria). Entre ellos ni siquiera se pusieron de acuerdo para tratar de sacar al ultraliberal Barroso de la Presidencia de la Comisin Europea, cuya continuacin en el cargo apoyan los socialistas Rodrguez Zapatero de Espaa, Gordon Brown de Gran Bretaa y Jos Scrates de Portugal.

Pero lamentablemente tambin entraron en el juego partidos de izquierda que se proclaman anticapitalistas. Slo algunos grupos independientes denunciaron la trampa y llamaron a la abstencin.

Una vez ms los pueblos europeos, mayoritariamente y contra la partidocracia de todos los colores, le negaron legitimidad a la Unin Europea y a sus polticas ultraliberales.

Los representantes de los partidos ms votados han hablado con todo cinismo de victoria porque han obtenido, por ejemplo en Francia el partido de Sarkozy, el 28% de los votos, es decir el apoyo del 11,2% de los electores potenciales.

Y los ciudadanos que han concurrido a las urnas han preferido mayoritariamente, en materia de poltica neoliberal, el original, encarnado por los partidos conservadores, que la copia, representada por los partidos socialistas en plena descomposicin. Como ha sido el caso en Alemania, Francia, Gran Bretaa y Espaa.

En ese contexto, la izquierda ha obtenido resultados insignificantes, a causa de su incapacidad de ofrecer una verdadera alternativa socialista al capitalismo en crisis profunda.

En Europa hay una verdadera crisis de legitimidad y de representatividad polticas, que dada la disgregacin de la socialdemocracia y el fracaso de la izquierda, deja la puerta abierta a giros hacia una mayor derechizacin y al autoritarismo, como est ocurriendo con el sarkozismo en Francia y tambin en Italia, donde los fascistas forman parte del partido de Berlusconi en el Gobierno.

O a la instalacin de regmenes de extrema derecha, hiptesis que no se puede descartar a la vista de los buenos resultados de los partidos de esa ideologa en algunos pases como Holanda y Austria., aunque en el marco de una alta tasa de abstencin, del orden del 65%.

http://www.argenpress.info/2009/06/elecciones-europeas-abrumador-rechazo.html


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