Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Masacre en Per. Junio 2009
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2009

En defensa de los pueblos amaznicos

ngel Guerra
La Jornada


No era el APRA el que se proclamaba adalid de Indoamrica? Al menos, el vocablo y su sustentacin, no del todo cuestionables, fueron autora de su clebre fundador. Pues hete aqu que el gobierno aprista de Lima ha arremetido manu militari contra los pueblos indios de la Amazona y provocado una masacre atroz de nativos y policas. Los indgenas reclaman el derecho a la autodeterminacin, a sus territorios ancestrales y a ser consultados sobre el uso de los recursos naturales que albergan, a defender el medioambiente y al reconocimiento de su identidad, demandas consagradas en el derecho internacional y plasmadas en las nuevas constituciones de Bolivia, Ecuador y Venezuela. La Amazona peruana ocupa ms de la mitad del territorio nacional y es ubrrima en biodiversidad, recursos hdricos y forestales, hidrocarburos y minerales. Al defenderla de la codicia del capital los nativos prestan un servicio invaluable a Per y a la humanidad.

Los 56 pueblos amaznicos peruanos poseen una depurada cultura forjada en milenios de relacin con la selva tropical. De ella surgi su eficaz estrategia de supervivencia apoyada en la horticultura, la caza, la pesca y la recoleccin. Su sofisticado e insustituible conocimiento de la flora y la fauna constituye un referente obligado de cualquier proyecto de desarrollo en la Amazona. No se oponen al progreso, pero s a que en nombre de este se les prive de sus derechos y se agreda a la naturaleza, puesto que lo conceptan desde una perspectiva solidaria, antagnica a la occidental, avariciosa y racista de la oligarqua limea. Como muchos otros pueblos indgenas rechazan la propiedad privada de la tierra y batallan por no ser sacrificados al dios mercado, ms voraz an por la monumental crisis capitalista.

Los pueblos awajum y wampis, predominantes en Bagua, donde el gobierno lanz el ataque, son indomables y no pudieron ser reducidos por la Conquista ni por los gamonales caucheros de la repblica colonialista. Junto a los dems pueblos de la selva enfrentan a una coalicin de intereses imperialistas cuyos operadores locales son de una ceguera poltica inaudita. Cmo ser, que el neoliberal diario El Comercio, vocero del proyecto de entregar la Amazona al capital transnacional, se vio forzado a acusar al presidente Alan Garca y al Congreso de no propiciar el dilogo con los nativos. El gobierno culpa a Bolivia y Venezuela del conflicto como si los indgenas no fueran capaces de concebir y defender un proyecto de vida propio.

Los pueblos amaznicos en su resistencia han creado complejas formas organizativas muy democrticas y desarrollado un liderazgo con slidas convicciones, inspiradas en el conocimiento ancestral pero tambin en una formacin poltica contempornea. Este esfuerzo marc un hito hace tres dcadas con la fundacin de la Asociacin Intertnica de Desarrollo de la Selva Peruana(Aidesep). La Aidesep ha demostrado capacidad de sostener prolongadas jornadas de lucha, espritu de dilogo con el gobierno y prudencia, pero tambin gran determinacin.

Cuando el Ejecutivo emiti en 2008 decretos que abran las puertas a la explotacin petrolera y depredacin salvaje de la selva por las transnacionales, la Aidesep convoc a protestas durante agosto y septiembre, que obligaron al Congreso a derogar uno de ellos y comprometerse a revisar dos ms. Pero pasaron los meses y ni el Legislativo ni el Ejecutivo mostraron el menor inters en solucionar el conflicto. El primer ministro dialogaba con la dirigencia indgena pero desde posiciones intransigentes. Al ver que tampoco el parlamento cumpla su compromiso los indgenas decretaron un paro en la selva el 9 de abril de este ao que continuaba el 6 de junio cuando la multitud que mantena cortada la carretera transamaznica fue agredida por un gran contingente policial apoyado por helicpteros. Asesinados aproximadamente 25 de sus filas, los nativos ripostaron con los medios a su alcance, ocasionando dos decenas de muertos a los agentes.

Un misionero jesuita que convivi con los awajum y wampis escribi: son siempre pacficos y buenos amigos cuando se les respeta y no se abusa de ellos y ante la menor injusticia y abuso se rebelan enseguida As lo confirman numerosas crnicas ignoradas por Garca y su gabinete, cuya renuncia por este crimen exigen decenas de organizaciones de Per que han llamado a una Jornada Nacional de Protesta.

aguerra_ [email protected]



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