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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2009

El acceso a las ctedras en nuestra universidad

Rafael Feito Alonso
Rebelin


A comienzos del pasado ao se modific, una vez ms y para bien, el sistema de acceso a las ctedras de universidad. Los dos sistemas anteriores, el del concurso-oposicin y el de la habilitacin, concedan el poder de decisin a una comisin que con ms frecuencia de la deseada caa en la arbitrariedad ms absoluta.

En los concursos-oposicin cada ctedra se convocaba desde el departamento universitario correspondiente, el cual de hecho nombraba a dos de los miembros de una comisin de cinco componentes. Los otros tres eran elegidos por sorteo entre el resto de catedrticos de otras universidades distintas a la convocante. Salvo psima suerte en esta lotera, lo habitual es que al menos uno de los de fuera apoyase al candidato endgeno con lo que la mayora quedaba asegurada la temible endogamia-. Este sistema fue suprimido por el PP en la legislatura de 2000-04 por el germnico sistema de la habilitacin. Antes de poder pasar a un concurso de acceso los candidatos deban primero habilitarse ante un tribunal constituido por siete miembros todos ellos elegidos por sorteo. Se podan habilitar a 1,5 candidatos por cada ctedra disponible en el conjunto de las universidades espaolas. Si bien el sistema pareca a priori ms justo que el anterior, no se libraba de la arbitrariedad derivada de la mera obtencin de cuatro votos y de la composicin del tribunal de si era ms o menos prximo a los candidatos-. Las habilitaciones pusieron de relieve que la endogamia no era de cada universidad sino de los poderes feudales de las reas de conocimiento. Una vez pasada esta prueba, los habilitados se presentaban a un concurso de acceso en sus respectivas universidades, el cual solan ganar sin mayores problemas.

Ahora, por fortuna, el sistema, adems de meritocrtico, es mucho ms justo, equitativo y equilibrado pese a que los sindicatos han denunciado algunas arbitrariedades impresentables. Para poder concursar a una plaza de catedrtico que convoque una universidad es necesario haber obtenido una acreditacin o ser ya catedrtico o habilitado sin ctedra- ante la Agencia Nacional de Evaluacin de la Calidad y Acreditacin (ANECA). Se trata de una exigente prueba en la que es preciso cosechar un mnimo de ochenta puntos sobre un mximo de cien. Cada candidato entrega una prolija documentacin con sus mritos tarea que suele suponer un mnimo de dos o tres semanas de trabajo a tiempo completo- y una comisin de rama cientfica ingeniera, ciencias sociales, - , asesorada por algn catedrtico de un elenco de especialistas, decide sobre cada candidato.

Por vez primera en la historia de nuestra universidad todo profesor sabe a qu atenerse, qu se le va a exigir si desea convertirse en catedrtico. Esto es casi una revolucin. La ANECA valora gran cantidad de criterios. Si bien se prima la investigacin epgrafe que permite obtener un mximo de 55 puntos-, no se descuida la docencia -35 puntos-. La gestin universitaria sale peor parada -10 escasos puntos-. La investigacin es bsicamente el nmero de sexenios -15 puntos cada uno- pero tambin la participacin en congresos cientficos, la transferencia de conocimientos por ejemplo, impartir conferencias-, la direccin de proyectos de investigacin financiada, publicaciones, etc. Casi la mitad de los puntos de docencia se pueden obtener por haber abierto y cerrado la puerta del aula durante un mnimo de diez aos, pero a ello se aaden elementos como la innovacin y las evaluaciones docentes, la diversidad de asignaturas impartidas, la docencia en otras universidades, la direccin de tesis doctorales y de trabajos de segundo curso de doctorado, la asistencia a cursos de formacin docente, etc. Y, finalmente, la gestin incluye el desempeo de puestos en la universidad haber sido miembro de equipos rectorales y/o decanales, la direccin de un departamento, etc.- o fuera de ella en los entornos educativo, cientfico y tecnolgico, organizacin de congresos, pertenencia a consejos editoriales, etc.-.

Una vez ms estamos en presencia de las paradojas de la accin del ejecutivo de Zapatero. Por un lado, se establece el mejor sistema que hemos conocido de valoracin de los mritos precisos para la obtencin de una ctedra. De hecho, muchos de los catedrticos actuales no conseguiran la acreditacin de hoy. Pero, por otro lado, nadie parece haber previsto que en algunas universidades como la Complutense de Madrid- aflorara el enorme tapn de profesorado con mritos suficientes como para acreditarse y que, en consecuencia, se debiera haber librado una partida presupuestaria extra. Dado que es el gobierno de la nacin el impulsor de la medida quizs a este correspondera su solucin. Confiarla a los gobiernos autonmicos algunos de ellos claramente contrarios a la universidad pblica- resulta en general ilusorio.

No habiendo suficiente presupuesto lo habitual es el recurso a la chapuza carpetovetnica, la cual consiste en jerarquizar a los acreditados bsicamente en funcin de su antigedad, como es el caso de la Complutense. Aqu se promete que en un plazo de no ms de tres aos en un mundo en el que el conocimiento cientfico se duplica cada cuatro o cinco- todo acreditado tendr un concurso de acceso en su departamento. Esto significa que ser catedrtico en algunas universidades espaolas es ms costoso en tiempo y esfuerzo que serlo en Harvard, lo que nos sita directamente en el mundo del absurdo. Una solucin provisional cuyo encaje legal desconozco- sera poder ser catedrtico con sueldo de profesor titular hasta que se resolviera la financiacin de las plazas.

Otra alternativa sera la de irse con las acreditaciones a otra parte. Teniendo en cuenta que muchas universidades pueden constituir comisiones de concursos de acceso en las que todos sus miembros sean de la propia universidad, esto parece poco viable.

Rafael Feito Alonso. [email protected]


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