Portada :: Europa :: Elecciones europeas 2009
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-06-2009

Continuidad de la esperanza

Alfonso Sastre
Gara


Deseo hacer hoy un comentario sobre lo sucedido durante estas ltimas semanas en que mi nombre ha estado -un gran honor para m- en la cabecera de la lista de Iniciativa Internacionalista/Solidaridad entre los Pueblos, para el Parlamento Europeo. Descontando las muchas irregularidades observadas y que arrojan ya, cuando estoy escribiendo, el resultado de la sustraccin de al menos 1.300 votos slo en la CAV, de manera que se trabaja para formalizar la debida impugnacin, al menos de muchos resultados locales, resulta que con los votos reconocidos, de haberse tratado de unas elecciones que afectaran al Estado Espaol, este recuento habra dado para II-SP doce parlamentarios en Gasteiz, seis en Iruea y dos en Madrid. (Son datos de este mismo peridico).

Pero no es de eso de lo que va a tratar este artculo, sino que en l quiero expresar que lo que nos ha movido a este trabajo poltico no ha sido la ilusin propia de unos cuantos ilusos sino el motor de la ms legtima de las esperanzas, basada en el legado del mismo Lenin, que, en uno de sus ensayos, nos invit incluso a soar. (Hay que soar!); y tambin quiero recordar que nosotros hemos llamado listas hermanas a las otras, que expresaban un pensamiento de izquierda ms o menos radical; y que todo ello ha acreditado un talante que no tiene nada que ver con la politiquera que hoy asola y abruma el ambiente poltico que se respira a nuestro alrededor; hoy mismo yo me congratulo incluso de que Izquierda Unida haya obtenido (me parece que ha sido as) dos escaos en Europa, y lamento que Izquierda Anticapitalista no haya obtenido ninguno. En cuanto a nosotros, triunfadores en Euskal Herria, vamos a ver qu resulta de nuestras impugnaciones.

Nosotros venamos diciendo desde mucho antes del 7 de junio que nuestro triunfo era ya un hecho, y que este triunfo era independiente de la obtencin o no de algn escao en Europa. Uno de nuestros ms importantes objetivos era dar voz a los sin voz, y el mero hecho de que la Izquierda Abertzale haya podido alzar la suya durante la campaa en un ambiente de legalidad (aunque muchas veces entorpecida), ya era un signo de ese triunfo. Pero tambin lo era que hubiramos conseguido despertar un clima de gran esperanza o, si se quiere, de ilusin. (Sobre esta palabra -ilusin- tngase en cuenta que basta leer el DRAE para encontrar que la acepcin 2 de la palabra ilusin es: Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo, y que la 3 es: Viva complacencia en una tarea. No es poco en estos tiempos de grandes desilusiones, en los que es deseable ilusionar a las gentes en el sentido que la Academia define as: Despertar esperanzas especialmente atractivas. Muy prximo fonticamente, pero muy lejano en cuanto a su significacin, est el trmino ilusorio, pues lo ilusorio s que es lo engaoso, lo irreal, lo ficticio).

Hemos vivido estas jornadas y ahora vamos a seguir viviendo las que vengan, en los territorios del entusiasmo que ya Kant nos explic que era una nocin lejana del fanatismo y no digamos de la supersticin, aunque sea cierto que tambin con el entusiasmo haya que andarse con mucho cuidado, ya que hay ciertamente un entusiasmo ciego, que puede ocultarnos la realidad y, por ende, entorpecernos el camino de la verdad.

Nuestro triunfo ha empezado, sobre todo, con la movilizacin de tantas gentes annimas, valerosas e inteligentes (a las que yo he llamado en otros tiempos los camaradas oscuros), y va a continuar, a pesar de las contundentes amenazas del seor Lpez -vamos a estar, pues, an peor an quienes buscamos la paz a travs de la negociacin y el dilogo?- que acaba de hacer pblicas el flamante lehendakari. Hoy por hoy, contamos efectivamente con la gran oleada de solidaridad que se alz aqu y fuera y hasta lejos de aqu precisamente ante y contra la anulacin de nuestra lista por el Tribunal Supremo.

Entonces se hicieron visibles y se pusieron de relieve los nombres de algunos de los hroes ocultos que trabajaron por la creacin y la puesta en marcha de esta lista -que en ningn momento ha sido la lista de Sastre-, entre quienes slo voy a citar a unos pocos: Carlo Frabetti , Doris Benegas, ngeles Maestro, Luis Ocampo, Josep Gargant y Jos Luis Mndez Ferrn (que un da ser portador del Premio Nobel para la literatura gallega)... Entre los apoyos que hemos tenido los hay tan inestimables como el portavoz de la Izquierda Abertzale, Arnaldo Otegi, en quien tantas esperanzas tenemos depositadas los fervientes partidarios de la paz -que no de la pacificacin!- en Euskal Herria; los de Adolfo Prez Esquivel, Carmen Bohrquez, Atilio Boron, Julio Csar Guanche, Michel Collon, Franz Hinkelammert, Gilberto Lpez y Rivas, James A. Cockcroft, Jorge Enrique Adoum, Jos Vicente Rangel, Winston Horrillo, Carlos Aznrez y varios centenares de camaradas latinoamericanos. De nuestra rea ibrica estn presentes en nuestros corazones compaeros como Santiago Alba Rico, Carlos Fernndez Liria, Luis Alegre Zahonero, Antonio lvarez Sols, Andrs Vzquez de Sola, Antonio Maira, Cristina Maristany, Montserrat Ponsa etc.; y Jess Prieto, Ramn Sola, Manuel M. Navarrete, o esta documentada voz canaria: la de Francisco Javier Gonzlez; o los escritos de Pedro Antonio Honrubia, Matas Escalera etc., o los de vecinos vascos tan queridos como Jon Maia, Jon Odriozola, Josu Juaristi -que puso las pginas de GARA a nuestra disposicin-, Santi Duaiturria, Fito Rodriguez, Mikel Arizaleta, Joxe Austin Arrieta, etc. etc. etc.

Contra la anulacin de nuestra lista por el Tribunal Supremo hubo manifestaciones tan valiosas como las de Julio Anguita, Francisco Fernndez Buey etc. o, en otro plano, la del periodista Pascual Serrano, y otras muchas, que nos parecieron testimonios democrticos independientes de nuestras diferencias ideolgicas y que nosotros consideramos tambin como verdaderos apoyos, ms o menos distantes, eso s, y agradecimos como de gran vala para nosotros.

El caso de Pascual Serrano me ha producido, pues, una honda tristeza cuando ha publicado, despus del escrutinio, un artculo que firmado por otra persona hubiera estimado como un panfleto infame, pues es una burla del entusiasmo que prendi en grandes zonas de la izquierda radical y que l ha definido como un frenes (delirio furioso, violenta exaltacin y perturbacin del nimo, DRAE), y que describe, entre otras lindezas, como una unin con los grandes partidos para pedir el voto en un proceso de conversin estratgica impresionante; frenes por el voto e ilusin por la fiesta de las urnas, dice, y aade que nosotros nos presentbamos como una seal de la inminente toma revolucionaria del poder (!). Etc, etc. Es una burla de la extraordinaria campaa que se ha realizado en las peores condiciones imaginables y, en definitiva, de los votos de oro que ha tenido nuestra lista. Es una mofa burda de lo que yo llam nada ms, pero tambin nada menos, el despertar de una esperanza. El artculo que estoy citando no tiene desperdicio, o, mejor dicho, todo en l es un miserable desperdicio. De semejante calaa es la respuesta que PCPE dio a una -equivocada o no- bienintencionada propuesta que hizo a las candidaturas hermanas nuestro compaero Josep Gargant.

P or lo dems, esta es una historia que acaba de empezar. II-SP no se va a disolver como un azucarillo. Nuestra gente est trabajando, y Doris Benegas, como la gran abogada que es de causas difciles, tiene ya mucho que hacer ahora mismo para la denuncia de las evidentes irregularidades cometidas, en las que se nos han robado muchsimos votos. Por su parte (es otro ejemplo nada ms), ngeles Maestro acaba de escribir cosas como sta: Vamos a consolidar esa avalancha de unidad y esperanza que ha hecho posible que las organizaciones ms diversas entendamos que cada una de nosotras no somos suficientes para alumbrar lo necesario y que juntas somos mucho ms que la suma de todas: la posibilidad de articular la fuerza de clase y de pueblos necesaria en estos momentos. (Este artculo ha aparecido en Rebelin, como otros muchos que nos mostraron simpata y solidaridad. Estara Pascual Serrano ausente cuando se programaron, o no le parecieron entonces tan delirantes y furiosos?).

Acabamos de empezar y lo hemos hecho bien; y nuestro entusiasmo vamos a administrarlo nosotros. Estamos en la lnea de un socialismo del siglo XXI, en la que, por ejemplo, las viejas dicotomas -como aquellas entre marxistas y libertarios, cientficos y utpicos, justicia y libertad, lucha de clases y ecologa...- no podrn reproducirse. Por eso decimos aurrera y clamamos no desde la locura sino desde la razn entendida en su ms riguroso sentido kantiano y basados en la nueva nocin de defensa de la utopa que hoy empieza a ser vigente como una lucha por posibilitar lo que no es que sea imposible sino que est imposibilitado por los intereses del gran capital. Aleluya, aleluya, digo con mi puo cerrado, que no es -ni nunca lo fue- una amenaza sino un canto a la unidad entre los hermanos.

http://www.gara.net/paperezkoa/20090614/142201/es/Continuidad-esperanza


Texto relacionado: Pascual Serrano, El frenes electoral de la izquierda radical espaola


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter