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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2009

Per
El conflicto amaznico y el papel de las mujeres

Zoraida Portillo
SEMlac


Las mujeres se han convertido en protagonistas de primera lnea en el conflicto amaznico que mantiene enfrentado al estado peruano con las etnias de la selva de este pas.

La nica persona dentro del gabinete de Alan Garca que ha tenido el gesto de renunciar, por estar en desacuerdo con el tratamiento que el gobierno viene dando al conflicto, ha sido la Ministra de la Mujer, Carmen Vildoso. En contraste, otra mujer, Mercedes Cabanillas, dirige el ministerio del Interior desde donde se orden el operativo de desalojo de los nativos en el nororiente peruano, el viernes 5 de junio, que dej un saldo oficial de 34 personas hasta el momento. (ver: "Per: Desconcierto impera entre nativos tras masacre").

La Defensora del Pueblo, entidad que realiza denodados esfuerzos por atender los derechos humanos de ambos bandos y averiguar el nmero exacto de vctimas, tambin est dirigida por una mujer: Beatriz Merino y, la Fiscala de la Nacin, que debe investigar los sucesos ya mencionados, tambin tiene como jefe a una mujer, Gladys Echaz.

Por el lado de los nativos, una diminuta mujer de la etnia yine, Daysi Zapata, ha asumido la representatividad de la Asociacin Intertnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), debido a que su presidente, Alberto Pizango, se ha asilado en la embajada de Nicaragua. Finalmente, quienes tocan puertas y buscan desesperadamente informacin sobre sus familiares desaparecidos durante estos enfrentamientos son desconsoladas mujeres nativas.

Una renuncia digna


Inmediatamente despus de su renuncia, Carmen Vildoso recibi una andanada de crticas de parte de voceros del partido gobernante, del cual ella no es miembro. Jorge del Castillo, ex primer ministro, lleg a calificarla de "cobarde" e "incapaz", poniendo en tela de juicio su gestin, lo que de inmediato fue refutado por diversos sectores.

En declaraciones a la prensa, Vildoso aclar que renunci porque el ejecutivo trat los problemas de la amazona con 'incomprensin', sin tomar en cuenta las advertencias que el interlocutor de las etnias amaznicas, Alberto Pizango, haba advertido con anterioridad sobre la posibilidad de un enfrentamiento armado, porque los nativos estaban dispuestos a defender sus tierras con su vida.

Posteriormente a su renuncia, la periodista Rosa Mara Palacios, en su programa de TV Prensa Libre, revel que el Instituto Nacional de Pueblos Andinos y Amaznicos (INDEPA), adscrito al Ministerio de la Mujer y mediador natural en el conflicto, estaba dirigido por un alto militante del partido gobernante, Miguel de Loayza, quien utilizaba esas oficinas para sus asuntos partidarios.

Aunque la ministra dijo desconocer la filiacin poltica de Loayza, s seal que el INDEPA nunca se pronunci ni sobre los decretos legislativos causantes del conflicto ni sobre ste. Una de las primeras acciones de la nueva ministra de la Mujer, Nidia Vlchez, quien fue trasladada del Ministerio de Vivienda, ha sido declarar en reorganizacin a INDEPA.

Sin embargo, los observadores no creen que Vlchez vaya ms all, puesto que ella es tambin militante del partido de gobierno.

Ministra del Interior: no fue mi culpa


Por su parte, la Ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, ha dicho que no renunciar y ha tenido frases desafortunadas contra Pizango, del que dijo debera tener 'cadena perpetua' -lo que segn fuentes de la AIDISEP habra precipitado su asilo en la embajada de Nicaragua-, y contra una congresista de la oposicin a la que le pregunt "Qu hace una vendedora de gas en el Congreso?".

Sin embargo, ha intentado hacer un descargo de su responsabilidad sobre los sucesos del viernes 5 de junio. En declaraciones al diario La Repblica seal que el operativo policial de desalojo no fue ni de su conocimiento ni del Presidente de la Repblica, sino una decisin del comando policial y que ni siquiera conoca al detalle el informe de Inteligencia sobre el lugar.

Pero, si con esa entrevista Cabanillas pretenda tomar distancias del cruento desalojo, inmediatamente un sector de la prensa y los analistas le han recordado que los ministros son los responsables polticos de los actos que competen a su sector.

En respuesta, Cabanillas ha dicho que quienes la critican pretenden desacreditar su probable candidatura presidencial en 2011. Es un secreto a voces que Cabanillas es una de las mejores opciones del partido gobernante para hacerse nuevamente con la presidencia de la repblica, dada no solamente su condicin de mujer sino el ascendiente del que gozaba entre las mujeres antes de estos sucesos.

Pero, a decir de muchas feministas, con estos actos Cabanillas no ha hecho sino revelar lo que ocurre a muchas militantes polticas: que su accionar es tpicamente masculino y dista bastante de una perspectiva de gnero.

Razones estrictamente humanitarias


Diametralmente opuesto ha sido el comportamiento de la Defensora del Pueblo, Beatriz Merino, quien desde el primer momento dispuso el traslado de defensores a la zona en conflicto, donde la Defensora no tiene oficinas.

"Nunca hubiera querido tener que hablar con los nativos, con los policas y sus familiares... ha sido una situacin muy dolorosa", reconoci durante una reunin con los corresponsales extranjeros en la que SEMlac estuvo presente. Ella se traslad a Bagua al da siguiente de los sangrientos enfrentamientos.

"Nuestra obligacin es prestar apoyo para que se esclarezca la verdad de los hechos, la evaluacin de lo ocurrido no nos corresponde", afirm cuando se le pregunt por la cifra tan baja de nativos muertos, cinco, pese a haber ms de cien nativos heridos de bala y denuncias de muchos desaparecidos. La relacin de muertos, heridos y personas sin reubicar ha sido colgada en la pgina web de la Defensora (www.defensoria.gob.pe) y se va actualizando conforme se reciben nuevos informes.

A quien s corresponde la evaluacin de lo ocurrido en Bagua y otras localidades de la selva peruana es a la Fiscal de la Nacin, Gladys Echaz, quien sin embargo ha preferido guardar un perfil bajo frente a los enfrentamientos. Desde que se conocieron las primeras informaciones, Echaz fue requerida por medios de prensa nacionales y extranjeros, SEMlac entre ellos, pero sin resultado. Recin el sbado se reuni con representantes de la Asociacin Intertnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), a los que garantiz una investigacin "con total autonoma y de acuerdo a ley".

El llanto de las nativas


"Estoy aqu como mujer, con la conciencia limpia para recuperar los cadveres de mis familiares y de mis paisanos, y llevarlos a enterrar all adentro, en su tierra, eso para nosotros es muy importante...". Con estas palabras, Nlida Calvo se dirigi a las autoridades de Bagua, a fin de que le brinden facilidades a ella y a otras mujeres wambisa para buscar a sus fallecidos.

Como ella, decenas de mujeres de diferentes etnias han iniciado un doloroso peregrinaje ante las defensoras, los hospitales, la morgue y las iglesias de las zonas nororientales del pas en busca de sus compaeros. Muchos llevan ausentes de sus comunidades desde el inicio del conflicto, el 9 de abril, y no se conoce su paradero.

"Para las mujeres esta es una tarea doblemente difcil. En primer lugar porque muchas estn llegando por primera vez a los centros poblados fuera de sus comunidades, no conocen el idioma, tienen sus propias costumbres, y en segundo lugar porque para cualquier ser humano la bsqueda de un familiar desaparecido es algo desgarrador", dijo a SEMlac Felipe Buenda, antroplogo que trabaja con comunidades awajuns.

El nmero exacto de vctimas es algo difcil de determinar para las autoridades, dirigentes indgenas y periodistas. Los rumores sobre fosas comunes han sido desvirtuados uno a uno, sin embargo, ms difcil de probar -o de descartar- son las versiones sobre nativos arrojados al ro por la polica.

"Si un cuerpo es arrojado a un ro de la selva, las probabilidades de que su cuerpo aparezca son remotas porque existen muchos animales que daran fcil cuenta de l, como las piraas, los caimanes, etc. a lo que se aade que el cuerpo puede ser varado en la inmensidad de la selva", dijo a SEMlac Lucero Schmidt, enfermera oriunda de San Martn, departamento de la selva peruana.

Por su parte, Cecilia Vignolo, defensora adjunta de Derechos Humanos de la Defensora, confirm que los rumores de nativos tirados al ro o incluso quemados es una constante en el relato de los nativos, "pero lo cierto es que hasta ahora no hemos podido probar un solo caso", dijo a SEMlac. Y la Defensora trabaja solo sobre hechos concretos.

Diez das despus de la masacre de Bagua, los pronsticos no son buenos. La semana comienza con un paro de las etnias de la selva central (yaneshas y ashninkas, principalmente) que ya han bloqueado algunas carreteras y cortado el suministro de alimentos y combustibles a y desde los Andes centrales.

Nuevamente las protagonistas son mujeres: desde las propias nativas -que esta vez estn decididas a acompaar a sus esposos y familiares-, hasta alcaldesas, como la de Yurimaguas, Juanita Tuesta, que ha llegado a un acuerdo con los nativos para abrir la carretera en horarios respetados por ambas partes; o la vice presidenta de AIDESEP, Daysi Zapata, de la etnia Yine, madre de 3 hijos y con la difcil misin de mantener la vigencia de la mayor organizacin de los nativos amaznicos frente a los intentos gubernamentales de desacreditarla.


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