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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-06-2009

Carta abierta a los firmantes del "Acuerdo de Estabilidad de Caja Madrid" suscrito por IU-CM
El respaldo de Izquierda Unida a Esperanza Aguirre es una decisin abusiva y antidemocrtica

Liliana Pineda
Rebelin


La pasada semana algunos miembros de la Ejecutiva de IU-CM nos enteramos por los medios de comunicacin -ni siquiera a travs de nuestra portavoz o de algunos de los instrumentos de comunicacin interna de IU-CM-, del acuerdo suscrito, suponemos, por el coordinador de IU-CM.

[Ver texto del acuerdo]

En un comunicado que no viene firmado por nadie, se nos dice que IU-CM lo ha suscrito porque garantiza la pluralidad de los rganos de gobierno. Alaba, dicho annimo, los principales aspectos del acuerdo: Garantiza la naturaleza jurdica de Caja Madrid e impide su privatizacin; incrementa los recursos destinados a la Obra Social; garantiza los crditos a familias y PYMES; garantiza los derechos de los trabajadores en un momento de especial incertidumbre del mercado financiero; garantiza la pluralidad de los rganos de gobierno; incentiva el consenso y el acuerdo en el funcionamiento de los mismos; mejora la calidad del servicio a los clientes; facilita la participacin en los procesos electorales y mejora la representacin de organizaciones e instituciones en la Asamblea General; incorpora la poltica laboral a los planes estratgicos de Caja Madrid. Todo ello sin detallar los mecanismos y controles de que se dotarn los firmantes para hacer efectivas dichas garantas; para evitar la privatizacin de la institucin y mejorar la calidad del servicio y la participacin; o an sin explicar en qu consiste "incorporar poltica laboral a los planes estratgicos", (como si la poltica laboral no fuese un aspecto connatural a cualquier plan o proyecto estratgico de carcter econmico, sea de izquierdas o de derechas).

Se dice que el Acuerdo contribuir de forma determinante a la estabilidad de la Caja, pero quin garantiza que la necesaria "estabilidad" de Caja Madrid ser interpretada por todos igual y, por tanto, para todos signifique conservar los puestos de sus trabajadores, mejorar el servicio a los clientes, y evitar la temida privatizacin, an si fueran estos sus nicos cometidos? Las palabras que se repiten en todo el texto son: asumimos, valoramos, consideramos, etc., que no se traducen en obligaciones reales adecuadas al momento que vivimos, (como por ejemplo seran: reduciremos en tanto por ciento el coste de las hipotecas; duplicaremos el porcentaje a invertir en Obra Social; crearemos un fondo de financiacin para autnomos y PYMES de tantos millones de euros; ampliaremos la plantilla de la Caja en tantos puestos de trabajo; crearemos un mbito participativo de control ciudadano de la entidad, etc.), con la nica concrecin en el punto 13, que compromete a elevar de doce a trece el nmero de vicepresidentes del consejo de administracin y de nueve a once los miembros de la Comisin ejecutiva, todos ellos pagados esplndidamente a travs de las consabidas dietas de carcter reservado.

Tambin se dice que el Acuerdo evita el control poltico de la Comunidad de Madrid y su Presidenta sobre los rganos de gobierno y desbarata la voluntad del PSOE de imponer la lgica bipartidista en dichos rganos, con la marginacin de Izquierda Unida. Sobre estos dos aspectos el comunicado no aporta ningn dato, pues no sabemos de qu manera se evitar el control poltico que la mayora ms ultraderechista del PP mantendr, en su virtud, en la direccin de la Caja, ni qu se espera alcanzar con los llamados consensos no bipartidistas. Como si todo se resolviera gracias a la inclusin de una clusula "milagrosa" que supuestamente, segn los dicentes, permite "no apoyar" al presidente de la entidad que sea propuesto por el partido ganador (en este caso el PP de Esperanza Aguirre), algo que ni siquiera esta escrito en trminos tan voluntariosos.

Finalmente, se afirma que en virtud del Acuerdo IU-CM asume y renueva los acuerdos suscritos anteriormente, que garantiza la pluralidad en los rganos de gobierno, y una vez que se han retirado los apartados ms polmicos del proyecto de reforma de la Ley de Cajas. Aqu cabe preguntarse Qu acuerdos suscritos anteriormente? Y cules son los polmicos apartados del proyecto de reforma de la Ley de Cajas que se han retirado?

Si analizamos el texto del acuerdo NO encontramos el aspecto de fondo y decisivo que le impedira al gobierno regional imponer su poltica en la Caja, ostentando una cmoda mayora de gobierno. O acaso los firmantes, ingenuamente esperan que la ultraderecha, ahora representada por Esperanza Aguirre, haciendo caso de este "papelito", imprimir un carcter ms social a la Caja, ampliar y defender los derechos de sus trabajadores, bajar el precio de las hipotecas y, abandonando su consabida voracidad neoliberal y privatizadora -y su programa electoral- dejar de intentar, el mes que viene o el siguiente, y durante los prximos seis aos, utilizar a la entidad como base y lanzadera financiera para sus ya iniciados proyectos privatizadores de la sanidad, la salud, el agua, la TV, y otros servicios pblicos madrileos, privatizando tambin, si hiciera falta, la propia Caja de Ahorros? En suma, se vierten alabanzas a un acuerdo sin justificar, ni fundamentar, ni detallar nada de lo que se dice conseguir.

Cuando se firm el pacto del PSOE, UGT y CCOO-Madrid con el PP (3 4 aos atrs), que desalojaba a un representante de IU y a otro de Comfa-CCOO del Consejo de Administracin, en beneficio de PSOE, UGT (no excesivamente representado en Caja Madrid), y de la permanencia de CCOO-Madrid en una vicepresidencia, la direccin de IU-CM se extendi en crticas sobre las formas y contenidos de aquel pacto, manteniendo que los acuerdos se haban sucedido a lo largo de los aos con el objetivo de defender la naturaleza jurdica de la Caja y la toma de acuerdos, bajo el consenso de todas las fuerzas polticas y sociales representadas en la Asamblea y en el Consejo de Administracin. Entendamos dicha posicin crtica porque, entonces, lo que supuestamente nos diferenciaba de cualquier otro partido tena que ver tambin con las formas y los mtodos de hacer poltica, que desde luego no consisten en el oportunismo, el ocultamiento y el reparto de poder en el seno de la Caja, escondidos, todos estos, tras el manido argumento de "la pluralidad".

Nuestro derecho a pertenecer al Consejo de Administracin de Caja Madrid est ligado principalmente, y as se menciona en varios de nuestros programas electorales, a la posibilidad real de incidir en la entidad, para reconducirla e incluso trasformarla en un instrumento til a la economa social que preconizamos, potenciando su naturaleza jurdico social, democratizando la representacin de los municipios en su direccin, y extendiendo y efectuando su compromiso con la clase trabajadora, ampliando y controlando la actual aportacin del beneficio dedicado a la obra social, as como creando mbitos eficaces de participacin de sus trabajadores en la gestin. Nada de esto se garantiza en el acuerdo firmado, que ms bien parece una declaracin de buenas intenciones, o un brindis al sol en poca de crisis, y que en la prctica, como bien dicen en CCOO de Madrid, a falta de medidas y concreciones urgentes, supone reproducir acuerdos anteriores que no garantizaban el consenso general, ni la estabilidad de la Caja. Por el contrario, lo que s objetiviza es que IU, lejos de no contar para nada, pudo llegar a ser tan "til" al gobierno de Esperanza Aguirre (que ve as justificado y legitimado el conflicto creado con la modificacin de la Ley de Cajas de la Comunidad de Madrid), como intil e inexistente ser el beneficio econmico, electoral y poltico que nos reportar el vicepresidente de la Caja elegido en nuestra representacin, jugando el papel de cogestor de un "banco privado" en vez de defender una alternativa de izquierdas de banca pblica, gestionada democrticamente y al servicio de las necesidades sociales.

Por si esto fuera poco, el Acuerdo ha sido anunciado en los trminos vagos e imprecisos de un comunicado annimo, pues varios de los miembros de la ejecutiva desconocamos la negociacin que se estaba llevando a cabo, as como el alcance de su contenido, habiendo tenido como se tuvo, en la primera y nica reunin de la Ejecutiva de IU-CM del pasado mes de mayo, la oportunidad de discutirlo. Sin embargo, a pesar de toda esta desinformacin hay diputados regionales de IU-CM que se atreven pblicamente a afirmar: El acuerdo firmado por IUCM "es un pacto con muchos riesgos para nosotros. Pero, preferimos asumirlos". Y ante esta descarada afirmacin, nos vemos obligados a plantear de nuevo el problema de los mtodos antidemocrticos de quienes representan actualmente la mayora de IU-CM: Quin ha decidido asumir esos riesgos? Alguien ha hecho un llamado a la intervencin documentada y democrtica de los miembros de los rganos de direccin para discutir el contenido del acuerdo? En qu rgano se han discutido o aprobado? En el CPR? En la Presidencia? En la Ejecutiva?

Ni siquiera se ha tenido en cuenta la poltica de alianzas, seguida hasta hace poco, de oposicin frontal a Aguirre, aunando esfuerzos con el PSOE (cuando estos oportunamente se terciaban), para echarle abajo sus polticas ultraderechistas. Por sorpresa, sin que esto obedezca a una decisin estratgica y sin que medie ninguna actividad poltica que lo anticipe, se margina al PSOE, (con las consecuencias que esto nos deparar en todo en Estado), regalndole una baza a su direccin que, seguramente, hubiera hecho lo mismo (pues Toms Gmez ya coqueteaba con Esperanza Aguirre); y se desprecia o se ignora la opinin de aliados naturales y necesarios en la regin -en estos momentos de sequa de votos-, como puede ser la de la Unin de CCOO de Madrid, que incluso llega a afirmar: "En una situacin econmica como la actual, en la que el sistema financiero se encuentra seriamente cuestionado y ante la necesidad de abordar un nuevo modelo productivo, parece esencial, restablecer el ms amplio consenso de las fuerzas polticas y sociales que participan en los rganos de gobierno de Caja Madrid. Muchas empresas y familias dependen de este consenso, que no facilita en absoluto el acuerdo suscrito".

Y si bien es cierto que IU, obrando con independencia, debe defender su posicin sin darle explicaciones al PSOE o a CCOO de Madrid, no es menos cierto que la direccin IU-CM no es presidencialista, ni personal, sino colegiada y democrtica y, por tanto, toda decisin de esta envergadura debe ser adoptada y legitimada colegiadamente, en coherencia con nuestros discursos, con nuestros programas, e incluso con nuestros estatutos.

Por todo ello, creemos que con esta decisin abusiva y antidemocrtica lejos de garantizar una situacin de estabilidad para Caja Madrid, o de frenar la voracidad privatizadora y neoliberal del Gobierno de Madrid, o de transformar su voluntad ideolgica, poltica y programtica, y a salvo de obtener, por nuestra parte, una representatividad decisiva en un rgano de poder tan importante, lo nico que se ha logrado con esta accin irresponsable y oscura, es una sumatoria de consecuencias desastrosas para nuestra organizacin: Traicionar una vez ms a los militantes, que no encuentran explicaciones legtimas a este acuerdo, ni en nuestros documentos polticos, ni, mucho menos, en nuestros programas electorales; menospreciar y burlar a los miembros de sus rganos colegiados, contribuyendo a profundizar la desestabilizacin de IU; y, lo que es ms grave, aumentar el desencanto de nuestros votantes, que no ven ninguna coherencia en esta forma de hacer poltica con nuestras propuestas alternativas, democrticas, econmicas y sociales, al servir en bandeja a los medios de comunicacin el siguiente titular: "Izquierda Unida entrega el poder en Caja Madrid a Esperanza Aguirre".

Liliana Pineda es miembro de la Presidencia Ejecutiva de IU-CM



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