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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2009

Qu ser de Europa? Algunas reflexiones despus del 7-J

Jnatham F. Moriche
Rebelin


Qu conclusiones podemos extraer acerca de la Europa en qu vivimos a la vista de los resultados de las pasadas elecciones del 7 de junio?
En primer lugar, con una holgada mayora absoluta de abstencionistas, Europa gira hacia una radical desafeccin con el sistema institucional de la Unin Europea. Y no es para menos. En el multitudinario y bablico Parlamento europeo, nico organismo de la UE refrendado por la soberana popular, se pronuncian brillantes discursos y se libran intensos debates, pero no se decide nada. Las decisiones se toman en la estrictamente antidemocrtica Comisin Europea, que ejerce la funcin ejecutiva en la UE pero que no designamos los europeos con nuestros votos, sino los gobiernos en privadsimas negociaciones. O en el Banco Central Europeo, que tras sustraer el control de la poltica monetaria y financiera a los gobiernos nacionales, permite al gran capitalismo europeo gobernarse a s mismo sin rendir cuentas a nadie. Y entonces... en qu queda el Parlamento de la Unin? En poco ms que un aparatoso cachivache decorativo, tercamente intil e indignantemente caro, al que para bien o para mal los europeos han dado mayoritaria y desdeosamente la espalda el pasado 7 de junio.

En segundo lugar, ese 43% de electores que s se han dado por convocados a las urnas han impulsado un tajante viraje a la derecha en la prctica totalidad de los pases de la Unin, desbaratando los castillos en el aire que las voces ms optimistas de la izquierda haban levantado acerca de un hipottico vuelco progresista como consecuencia de la crisis econmica. La realidad ha dicho exactamente lo contrario. Los grandes partidos del centro-izquierda se derrumban por igual donde gobiernan en solitario (Espaa, Portugal, Gran Bretaa), donde gobiernan en coalicin (Alemania) y donde ocupan la oposicin (Francia, Italia). Un desplome que no beneficia a la izquierda radical ms crtica con el capitalismo (que fragmentada en muchas pequeas candidaturas obtiene, en general, modestsimos resultados), sino a las grandes formaciones conservadoras (que, escorndose cada vez ms abiertamente a la derecha, han alcanzado una amplia mayora en Bruselas), y en favor del descarnado populismo xenfobo de las formaciones de ultraderecha (que el 7-J han incrementado espectacularmente su electorado y su representacin).
Por qu arrasa el abstencionismo, por qu triunfa la derecha, por qu se desmorona la izquierda? La respuesta a estas preguntas se halla al cabo de una complejsima ecuacin que abarca factores econmicos, polticos, sociales y culturales, y cuya resolucin ser tarea, no para un ciclo electoral, sino para toda una generacin. Pero algunos de sus trminos estn ya expresivamente sobre la mesa. El centro-izquierda europeo carece de un discurso propio ante la crisis de la globalizacin neoliberal, de la que es tan cmplice como los conservadores. A despecho del impostado ecologismo y altermundismo del centro-izquierda en tiempos de campaa electoral, lo cierto es que socialistas y conservadores mantienen en Europa un consenso profundo en las materias ms importantes, que impide a la socialdemocracia postularse como herramienta para la defensa de la clase trabajadora y alternativa creble frente a la bancarrota capitalista. Mientras tanto, los partidos rojiverdes a la izquierda de los socialdemcratas, el sindicalismo combativo, los movimientos sociales, permanecen desactivados por su propia incapacidad estratgica, sus querellas irreales y bizantinas y su progresivo alejamiento de los malestares sociales reales, que cada vez se expresan ms lejos del espacio pblico tradicional, de los mtines, de las huelgas, de las manifestaciones, de las urnas...

Malestares sociales que la profunda crisis en curso amplifica y que, en ausencia de una alternativa consistente que oferte valores y metas ms elevados, deshacen los vnculos de solidaridad y responsabilidad colectivas, suplantan al civismo con el cinismo, extienden el desinters sistemtico por la esfera pblica y el bien comn, alimentan las ms virulentas reacciones xenfobas, patrioteras y populistas... Un tercio de los europeos habita o bordea la pobreza; Europa incumple sistemticamente sus compromisos medioambientales y de cooperacin al desarrollo; Europa protege los parasos fiscales y promueve la especulacin financiera; Europa vende armas por doquier y palmea el lomo de los genocidas ms inmundos del planeta; Europa otorga abultados avales electorales a srdidos neonazis o bufones corruptos y soporta sin rechistar los interminables abusos de la clase corporativa... Qu clase de rgimen poltico le aguarda a una Europa entregada con semejante frenes a estas tendencias liberticidas? Es de veras consciente la izquierda europea de su calamitosa situacin, del panorama que enfrenta, de los retos que le aguardan? Se vislumbra en el horizonte europeo alguna alternativa poltica, social y cultural progresista, capaz de plantar cara a esta deriva embrutecedora y reaccionaria? Qu ser de Europa?

Jnatham F. Moriche, Vegas Altas del Guadiana, Extremadura Sur, junio de 2009
http://jfmoriche.blogspot.com | [email protected]

[NOTA: una versin resumida de este texto se publicar en el nmero 57 (junio 2009) de La Crnica del Ambroz. Versin digital disponible desde http://www.radiohervas.es/]



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